El grito del Contrabajo en La Pensión de las pulgas
El grito del contrabajo es la adaptación teatral de la novela de Patrick Süskind, «El Contrabajo», y se puede disfrutar todos los miércoles de diciembre en La Pensión de las Pulgas. Dirigida por David Lorente, que consigue introducir al espectador en una musical atmosfera. Protagonizada por Roberto Drago con la ayuda a las cuerdas del músico, Ernesto Drago. Una simbiosis que hace que el público se emocione. Un monólogo en tono de drama, que nos desvela la apasionante relación que tiene un músico con su instrumento. La Historia puede parecer en algunos momentos lineal y de poca ligereza por el gran peso que coge la palabra con terminología instrumental y musical, que se compensa con el gran trabajo del actor, que hace que esté completamente viva. En ese acogedor salón podemos contemplar un músico obsesionado, impulsivo y un tanto esquizofrénico. Junto a un figurativo y sombrío músico que bebe, escucha música mientras descansa o calienta su instrumento antes del gran concierto. Esta dura historia comienza en un tono sarcástico y burlón donde el protagonista nos desvela sus intimidades con el Contrabajo, a modo de escusa, pues tras ese gran Instrumento de nobles materiales y anchas curvas se esconde una mujer. Instrumento que tienen el placer o desgracia de tocar. Pues lo que parecía una relación de amor y pasión se convierte en una carga y un obstáculo, una obcecación por reivindicar su sitio dentro de la orquesta, al igual que en una sociedad deshumanizada que le ignora. Una trastornada relación que llevará a Ernesto hasta el grito final en plena representación «El Oro del Rin”.
Pablo Cano
«Don Quijote» de la Compañía Nacional de Danza en el Teatro de la Zarzuela
Estas Navidades vamos a poder disfrutar de un montaje excepcional de la Compañía Nacional de Danza. Hace muchos años que no se montaba un ballet académico en gran formato para ser mostrado al público por esta compañía, concretamente desde 1989 (!).
Por eso ha sido todo un acierto elegir «Don Quijote» para retomar el repertorio de puntas y José Carlos Martínez ha montado la obra basándose en las coreografías originales de Marius Petipa y Alexander Gorski sobre la partitura de Ludwig Minkus con gran acierto y suficiente capacidad para alcanzar una calidad exquisita.
«Creo que la CND ha evolucionado mucho desde que llegué, cuando era exclusivamente contemporánea y tuve que volver a introducir el trabajo en puntas para completar mi proyecto, con la puesta en escena de un ballet de repertorio y con música en vivo» ha comentado el director.
Se ha dotado de poética los personajes de Don Quijote y Sancho, que acompañan a los bailarines principales que rememoran el pasaje de Las bodas de Camacho de la segunda parte del libro. Además se ha buscado salir de la rigidez de la escuela rusa incorporando pasos más españoles de bolero y fandango, completando enriqueciendo esa labor de Petipa y Gorski y haciendo más compacta e interesante la obra para el público español. Hay que mencionar la gran capacidad de trabajo que ha debido suponer, no sólo para Martínez sino para toda la compañía, sacar adelante semejante tarea a pesar de la escasez de medios y presupuesto con el que cuenta.
Para todo esto se ha ayudado de la labor de la bailarina de la compañía de Antonio Gades: Mayte Chico, que ha declarado que «Petipa estuvo en España y llevó a Rusia el baile español, pero, claro, los rusos son más envarados bailando. He querido hacer el Don Quijote que Petipa habría soñado, sin alejarme del espíritu tradicional».
Por destacar algo en concreto dentro de este montaje, hay que decir que en el segundo acto sobresale la escena de las dríadas, con un cromatismo en vestuario y luces sorprendente y la resolución que se ha pensado en la escena en que Don Quijote se enfrenta a los Molinos de Viento, creando la puerta hacia ese mundo maravilloso lleno de dríadas por el que transita su adorada Dulcinea.
En lo que respecta a los bailarines principales invitados en el estreno, Joaquín de Luz y Seh Yum Kim, estuvieron a la altura de semejante partitura y montaje, luciendo y exhibiendo toda su profesionalidad en sus solos y pas a deux.
En definitiva, todo un bombón para disfrutar solo o en familia del resurgimiento esplendoroso del ballet clásico en la CND.
Luis Mª García Grande
Insolación en el CDN
Hay muchas cosas sobresalientes en esta propuesta escénica que se presenta en el Teatro María Guerrero del CDN. Desde el sugerente título que de manera metafórica nos sumerge en ese estado por el que transitará la protagonista hasta «ver» lo que realmente siente su corazón para dejar de lado los prejuicios sociales de una época que no es tan distinta, en algunas cosas, a la que vivimos hoy. Emilia Pardo Bazán imagina una mujer moderna en su tiempo y la sitúa en una encrucijada existencial de la que saldrá airosa. La versión es otra cosa cuestión destacable, Pedro Víllora transita con su pluma con delicadeza por la obra original para acercarla a nuestra mirada escénica de hoy. La puesta en escena, creada por Luis Luque, consigue que se den la mano, en ella, un tiempo pretérito con formas contemporáneas que ha creado Mónica Boromello y que ilumina de manera sugerente Juan Gómez-Cornejo. Los intérpretes consiguen las formas de una sociedad burguesa sin tener que crear personajes engolados sino seres de carne y hueso que laten endiabladamente bajo un sol intenso. María Adánez, Chema León y José Manuel Poga transitan febrilmente por sus pasiones contenidas…y Pepa Rus, crea tres personajes con el virtuosismo de las grandes secundarias que están en la memoria de todos los amantes del teatro.
Adolfo Simón
Rapsodia para un hombre alto de Félix Estaire en el CDN
Es la final del mundial de baloncesto. El marcador está ajustadísimo. Una falta personal y tres tiros libres por delante. El tiempo se ha muerto. ¿Qué ocurre en la mente del jugador que tiene en sus manos la gloria o el fracaso de su equipo? El resultado real del partido en escena (es decir, según se encesten o no los tiros libres) determinará el final entre las distintas posibilidades de continuidad y desenlace que ofrece la pieza. El teatro es un espacio metafórico, en él se puede contar una guerra a través de un juego. El autor y director de esta propuesta que surje del ciclo «Escritos en la escena» nos habla del hombre y su complejidad a la hora de enfrentarse a una decisión trascendental que, en esta ocasión es unos tiros a la cesta pero en la vida, los tiros van directos al corazón. Un ejercicio interesante por la sencillez y precisión escénica que clarifica los planos dramatúrgicos del texto.
Adolfo Simón
Los hermanos Karamazov en el CDN
Un largo proceso creativo de Gerardo Vera junto a José Luis Collado ha dado como resultado la adaptación de una de las grandes cumbres de la novela universal que se puede ver en el Teatro Valle Inclán del CDN. Un viaje a la infancia perdida de unos personajes que, al crecer, se tienen que enfrentar a todos los prejuícios de una sociedad con rasgos feudales con los que inhibe todo deseo natural, convirtiendo a los seres en animales enjaulados que solo encontrarán el abismo como salida a su dolor y horror. Un montaje sobrio, lleno de rasgos poéticos que dan a la obra caracter atemporal y universal.
Adolfo Simón
El cínico de Chevi Muraday en la Sala Margarita Xirgú del Teatro Español
La danza regresa al Teatro Español y lo hace de la mano del coreógrafo Chevi Muraday y su espectáculo El cínico. El montaje sobre el filósofo Diógenes de Sínope, que estará en la sala Margarita Xirgu hasta el 10 de enero, es una idea original del coreógrafo, que cuenta con la dirección escénica de David Picazo y los textos de Pablo Messiez. Cuando murió Francis Bacon, dejaron su estudio de trabajo tal como estaba el último día en el que el genial pintor estuvo allí peleando con sus fantasmas, hoy se puede visitar como si de la sala de un museo de tratase; es una oportunidad única para entrar en el imaginario de este creador, convivir con sus fantasmas y sus inseguridades. Chevi, fiel a su línea de trabajo, en la que no baja el listón del riesgo, realiza un ritual donde confluye la danza, la música, la palabra y el espacio, este último es un intérprete más en ese baile catártico en el que se busca una luz al final del tunel que de sentido a la existencia.
Adolfo Simón
“Simon Says” de Alejandro Renedo en Teatro Lagrada
La palabra, como dice Mayorga en una entrevista, “es la forma de ejercer el amor o la
violencia, más nuclear, más fundamental que tienen los seres humanos”. La propuesta escénica que
estos días nos presenta el Teatro Lagrada es una atrevida investigación en torno a esa idea. En torno
a cómo el ejercicio del poder se instaura en los rincones del ser y condiciona hasta el propio cuerpo.
El director y dramaturgo, partiendo de unas escenas de “Polvo eres” de Harold Pinter, y
aprovechando algunos de sus motivos y estructuras, construye un universo donde una fábula abierta
y una estudiada y bella puesta en escena se ponen al servicio de la tesis. Especial mención merece el
trabajo de los actores donde, partiendo del naturalismo y sosteniéndose sobre elementos estilizados
y deformados del mismo, se alcanzan cotas de gran calidad en un estilo interpretativo complejo.
Pero los cuerpos construidos de los actores, sus gestos estilizados, la ritualización y la prolongación
hasta casi agotarse de algunas acciones, no es un simple ejercicio estético. Gracias a ello, y en
constante contraste con el resto de elementos, la obra hace un recorrido en torno al deseo y la
obsesión que – enmascarados tras una reconstrucción de la memoria y el pasado, ocultos tras un
aparente intento de vencer el olvido – son el centro de todo ejercicio de poder que acaba
instalándose – y conformando – todo cuerpo. Hasta el social.
Una propuesta donde el ejercicio de amor y violencia de un personaje a otro traspasa los
límites del escenario y se extiende hasta “las sillas de la sala”. Un juego de seducción donde la
sugestión estética – incluso por momentos hipnótica – intenta mostrar de forma aceptable – incluso
bella – los mecanismos y el ejercicio del poder contenido. Una propuesta que alerta de la aceptación
cotidiana que hacemos de la violencia camuflada tras las palabras supuestamente amorosas
Juan Antonio Marigil
Nada que perder en Cuarta Pared
Nada que perder es una obra para los que aún se preguntan cosas. Para los que no han tirado la toalla, para los que no miran para otro lado, para los que no cierran los ojos, para los que insisten en preguntar y repreguntar, para los que quieren saber. Es un alivio acudir a esta sala y ver que la grada está llena, a veces, uno piensa que ya nada va a tener solución, que no habrá nadie que se pregunte nuevas cosas cuando no entienda lo que ocurre. La nueva propuesta de Cuarta Pared no pierde el tiempo en periferias, va al centro del problema y pregunta entre diálogos, para que no haya ocasión para que se distraiga la atención sobre el problema fundamental. Un espectáculo austero, sobrio que llena el patio de butacas de preguntas…¿con respuesta?…
Adolfo Simón
Aire en los Teatros Luchana
Seguramente, el primer sonido fue provocado por el viento al atravesar las hojas de un árbol. Los payasos de otro tiempo preguntaban al entrar en la carpa…¿Cómo están ustedes?, pero eso fue hace mucho tiempo…Ahora, los payasos-clowns son seres blancos que surgen de burbujas de aire para encontrarse con el público y jugar con él…En el patio de butacas, a través de instrumentos ingeniosos, irán descrubriendo el lenguaje, la comunicación…lo sonidos posibles e imposibles creados a partir de elementos que contienen aire. Una propuesta lúdica en la que los espectadores son el director de orquesta de una banda de sonidos aereos.
Adolfo Simón
Vuelos de Aracaladanza en el Teatro de la Abadía
Después de inspirarse en Miró, Magritte y El Bosco, la compañía Aracaladanza, se adentra en la imaginación del genio visionario de Leonardo de Vinci. Aracaladanza pretende con este nuevo espectáculo —tras su trilogía basada en artistas plásticos, que ha girado por todo el mundo— dar alas a la imaginación con el impulso creador que multiplicó, sin tregua, el hombre renacentista interesado por todos los campos del saber y la creación. Enrique Cabrera, junto a un equipo creativo de lujo y a unos intérpretes excepcionales, construye una propuesta sobria, luminosa en la que las formas y las figuras van componiento un puzle exquisito que nos refiere al universo inventivo de Leonardo. Un espectáculo de factura impecable que hará las delicias de todo el público que acuda a verlo.
Adolfo Simón
«Tres» en el Teatro Lara
Una simple reunión de ex-compañeras del instituto puede provocar numerosas situaciones y dar lugar a malos entendidos, dramas, comedias y enredos. Este es el punto de arranque de «Tres». Quino Falero y Juan Carlos Rubio han creado una comedia con todas las letras. Perfecta para pasar un rato entretenido, con situaciones divertidas y también con profundidad de pensamiento en algunas materias, con un ritmo rápido, adecuado a la comedia, con varios estereotipos bien llevados a escena y con una chispa de erotismo ¿por qué no?
Las actrices que dan vida a esta reposición en el Lara y el actor-hombre-objeto, están en su salsa interpretando cada una su estereotipo asignado. La inversión de la típica comedia española en la que había tía buena que se deja enredar por señor maduro es una invención criticable, pero que en este caso cumple su función para introducirnos al tema de la maternidad tardía y familia desestructurada.
Aunque no sean mujeres cincuentonas al borde de la menopausia disfrutarán de este ataque al machismo interiorizado, así que pasen y vean.
Luis Mª García Grande

«El mercader de Venecia» en Matadero Madrid
¿Qué es lo importante para disfrutar de un buen Shakespeare? Yo pienso que una buena interpretación por parte de los actores y una atención por parte del espectador para impregnarse de cada palabra encadenada sabiamente en frases sabias. Todo lo demás es accesorio: la escenografía, el vestuario, la iluminación…
Pero si todo esto se mezcla si altas pretensiones por un experto como Eduardo Vasco, si la palabra va unida a una escenografía sencilla pero eficaz de Carolina González, a un vestuario lujoso, bien pensado y que no deslumbra al espectador a pesar de la maestría con la que está hecho por Caprile, pues el resultado es magnífico.
En el Teatro Español, Naves del Matadero podemos disfrutar de esa esencia del teatro gracias también a buenas interpretaciones de todos los que intervienen en «El mercader de Venecia» y sobresaliendo la de Arturo Querejeta.
Acérquense a darle su libra de carne al teatro.
Luis Mª García Grande
Encuentros y desencuentos de perdedores en la cartelera
No siempre las obras están llenas de héroes que triunfan y resuelven sus problemas en la vida, a veces, por suerte, en la cartelera aparecen «perdedores» que nos sirven de espejo para entender mejor el comportamiento humano. La muerte de una madre siempre puede ser una excusa para intentar poner orden en ese baúl sin fondo que es la memoria y los recuerdos. En «Siempre me resistí a que terminara el verano de Lautaro Perotti en el Teatro Marquina, el entierro de la madre de uno de los protagonistas provoca el reencuentro de unos personajes que tuvieron una intensa relación en la infancia. El tiempo ha pasado y ya nada es como fue, ni los lugares, ni las personas y menos las relaciones, a menudo nos empeñamos en recuperar el tiempo perdido y es imposible. La puesta en escena habría requerido de un espacio más íntimo donde pudiéramos recibir de cerca la respiración de los personajes. En Losers de Marta Buchaca en el Teatro Bellas Artes, la protagonista, una deliciosa María Pujalte, trata de dar de baja el móvil de su madre que murió hace cinco años. Las peripecias para conseguirlo harán que ella y un hombre sencillo que la atiende en la tienda de telefonía descubran que, siendo muy distintos, tienen más puntos en común que el resto de los mortales. Una comedia romántica resuelta de manera sencilla escénicamente que hizo sonreir y reir un muchos momentos al público asistente.
Adolfo Simón

Cierre de ciclo de danza
Esta semana se han cruzado dos eventos de danza en la cartelera madrileña, por un lado, el señero Certamen Coreográfico de Madrid con un gran nivel creativo y de participación por parte del público, resultaron ganadores de la edición de este año: Primer Premio para Carmen Fumero y Miguel Ballabriga por «Eran casi las dos” y Mención especial del Jurado a un coreógrafo con voz clara de autor y programación en Tanec Praha, Praga: David Guerra por «Outline”. Y por otro, se clausuró Madrid en danza 2015 con un espectáculo curioso: Pavement, creado en un contexto social gracias al cual se demuestra que el arte puede ser una buena herramienta para conseguir la rehabilitación de un entorno de difícil convivencia.
Adolfo Simón
Triángulo de danza
¿No has tenido la sensación, a veces, de estar viendo unos espectáculos y que ellos van conformando líneas en tu cerebro, formando figuras geométricas?…Este fin de semana podría haber construido un triángulo equilátero pero ha salido una figura extraña…dos líneas breves y rectas, contundentes, de trazo grueso y de líneas definidas, que no alteran nuestro cuerpo porque se transforman en un trazo mental; estas dos propuestas fueron: Eran casi las dos de la COMPAÑÍA CARMEN FUMERO y The Primate Trilogy de la DRESDEN FRANKFURT DANCE COMPANY…Sin embargo, el otro lado del triángulo, todavía sigue transitando por mi cerebro, como creo que todavía sigue latiendo en el escenario… La obra que ha presentado Daniel Abreu: Venere…Existía antes de que llegásemos al teatro y seguí viva tras nuestra marcha. Allí, encerrada en la sala Verde del Teatro del Canal y en nuestras cabezas…Hay espectáculos que no se pueden describir porque las palabras no pueden acotarlos, porque las imágenes, las texturas o el latido que se instala en la escena son de otro tipo de mixtura idiomática. Realmente, Abreu está llegando a un momento de creación y concreción estilística y poética abrumadora. Probablemente, ha sido, lo mejor del Festival.
Adolfo Simón
La Fundación, basada en la obra de Buero Vallejo en La Pensión de las pulgas
Creo que ni en las peores pesadillas que pudo vivir Buero Vallejo, recordando el tiempo en que estuvo preso en los inicios de la Dictadura Franquista, se le ocurrió que una de sus obras más enigmáticas, planteada en un espacio casi de edificio celda, pudiera representarse en una habitación donde el público forma parte de esos observadores atónitos ante los experimentos que se realizan a un grupo de personas de las que, no sabemos mucho más que el número que tienen marcado en su pecho. Creo que a Buero Vallejo le hubiera hecho gracia ver que todos, actores, personajes y público, nos pudiéramos sentir como esa rata cobaya que deambula por la sala. Con esta vuelta de tuerca al texto de La Fundación, podemos ver que todo ha cambiado muy poco y que, en realidad, seguimos metimos en un tubo de ensayo social.
Adolfo Simón
El club Havana 7 en el Teatro Alfil, historias que cuentan
Esta bien que se apoye el teatro a través de una marca que quiere hacerse popular entre el público de hoy… Sobre todo, si buscan una fórmula diferente en la que un par de periodistas ingeniosos, dialoguen con anécdotas en las que recrean momentos delirantes de su vida y profesión. Además, cada dos por tres aparece un humorista y sazona el momento con recreaciones disparatadas…y de fondo, un grupo musical interpreta canciones a partir de comentarios del público…Y nosotros, en el patio de butacas, comemos palomitas y tomamos un rico cocktail.
Adolfo Simón









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