Tríptico sobre la diferencia
Este fin de semana pasado se ha inaugurado la programación de la nueva edición del Festival Una mirada diferente-Desde lo raro organizado por el CDN. Un programa sugerente, lleno de experiencias artísticas y talleres que se irán mostrando a lo largo de las dos semanas que dura el evento.
Para abrir boca, este fin de semana se han mostrado tres espectáculos de muy distinto formato y para público variado. De las manos de Teatro LaFauna nos introdujo en el mundo de la locura a través de un espectáculo de teatro de títeres de factura muy potente. El mundo de Irene de Afonix nos sumergió en la cotidianidad de las personas sordas. A través de los ojos y la inteligencia del personaje de Irene, nos muestran su peculiar manera de afrontar la vida, a través de canciones y humor.
La propuesta más arriesgada y que hace honor al título del Festival, fue If these spams could speak de Robert Softley. Más que una obra de teatro podríamos hablar del testimonio de vida de un ser especial que ha sabido hacer, de sus dificultades, una forma de estar en el mundo. Una mirada particular sobre la vida, con testimonios llenos de emoción y humor, tratando de dar visibilidad a lo que supone el día a día cuando tu pecho está cruzado con una cicatriz enorme y tu cuerpo reacciona de manera independiente a tus deseos. Una lección de coherencia ante un mundo que constantemente se queja sin motivo importante.
Adolfo Simón
Oraciones de María Guerrero-Confedrama de Ernesto Caballero en el CDN
Suele ocurrir que, una propuesta escénica que surge con una función modesta, se convierta, precisamente por esa falta de ambición, en una deliciosa experiencia para quien la realiza y para los que tenemos la suerte de disfrutarla. Hasta el 4 de junio hay, en la Sala de la Princesa del CDN; espacio que nos ha deparado grandes hallazgos escénicos desde que abriera a tal efecto…Oraciones de María Guerrero-Confedrama de Ernesto Caballero. Un recorrido coherente por las diferentes formas textuales desde que la Guerrero era la referencia escénica del teatro en nuestro país hasta hoy, jugando con delirio todos los estilos literario-dramático que han ido apareciendo en este siglo. La evolución interpretativa y textual fue el material elaborado para una conferencia que se presentó en la Biblioteca Nacional. Por suerte, se ha trasladado a la sala pequeña del CDN durante dos semanas; creo que el boca a boca pedirá que se amplíen las funciones porque es un espectáculo didáctico, atractivo, divertido y ayuda a entender mejor nuestra historia de autores y cómicos. La puesta en escena es sencilla, la esencial para que las actrices hagan su trabajo. Y viendo a estas dos intérpretes fantásticas uno no puede dejar de pensar en el potencial fantástico que hay entre nuestras «mujeres de la escena» a las que se hace homenaje fotográfico a la entrada de la sala. Tenemos buenos actores en este país pero todavía tenemos mejores actrices y en esta función hay la demostración clara: Ester Bellver y Elena González hacen un ejercicio de ductilidad y juego exquisito que se convierte en una lección de amor al oficio al que pertenecen.
Adolfo Simón
El jardín de los cerezos de Ángel Gutiérrez en el CDN
El jardín de los cerezos tiene más de 100 años. Pero nadie sabe de qué trata. Algunos recuerdan que la hacienda de la noble dueña Ranievskaya se vende por deudas, y que un tal Lopajin (un nuevo rico) intenta convencerla para poder recuperarla: hace falta dividir la tierra en parcelas y venderlas para arrendar casas de veraneo. Ella rechaza su consejo y finalmente, en la subasta, celebrada el 22 de agosto, el mismo Lopajin compra el jardín de los cerezos. El montaje mostrado en el CDN puede considerarse un homenaje a la trayectoria de este director de escena que ha desarrollado su labor, de manera personal, durante más de tres décadas.
Adolfo Simón
Oraciones de María Guerrero. Confedrama-Ernesto Caballero en el CDN
Más info en: http://cdn.mcu.es/espectaculo/confedrama-oraciones-de-maria-guerrero/
Adentro de Carolina Román en el CDN
Carolina Román está realizando una carrera como autora, directora y actriz muy coherente. La primera vez que la vi fue en Microteatro, esa pieza que ahí representó, creció y fue mostrada en el Teatro del Arte y ahí estrenó hace unos meses la obra Luciérnagas. Es como si fuese tejiendo de a poco su poética, sin sobre saltos, enlazando un eslabón con otro. Ahora, con el mismo equipo artístico que ha realizado las experiencias anteriores, presenta Adentro en la Sala de la Princesa del CDN. Y ahí nos sigue hablando al oído, susurrando historias pequeñas llenas de vida o deseo. La vida a veces se tropieza con el deseo y este hace que nuestros sueños descarrilen. También es cierto que no siempre están en nuestras manos las riendas del trayecto, los otros, esos que están a nuestro alrededor, ahora o siempre, nos obligan muchas veces a ver la vida como una foto desenfocada. Creo que están agotadas todas las localidades, animo a que se vuelva a reponer esta obra y pueda disfrutarla más gente.
Adolfo Simón
Hedda Gabler de Henrik Ibsen en el CDN
Hedda Gabler es una de las obras más atemporales de Henrik Ibsen, nos muestra un mundo que podría corresponder a otra época pero que es de rabiosa actualidad: La necesidad de no quedar atrapado en una tela de araña asfixiante donde no puedes elegir tu destino. La versión que ha realizado Yolanda Pallín propone un universo en el que todos están observándose en una jaula de oro y Eduardo Vasco dirige la propuesta y a los actores acentuando este laberinto obsesivo y perverso donde Hedda tomará la decisión final para abrir su vida al mundo aunque el precio que ha de pagar es caro. Cayetana Guillén Cuervo es Hedda y transita por el escenario como alguien que ve como su trayecto se acerca al abismo, el elenco se completa con la presencia de Ernesto Arias, Jacobo Dicenta y Verónika Moral y Charo Amador.
Adolfo Simón

«Hedda Gabler» de Henrik Ibsen
Dirección: Eduardo Vasco
Reparto: José Luis Alcobendas, Charo Amador, Ernesto Arias, Jacobo Dicenta, Cayetana Guillén Cuervo, Verónika MoralEduardo Vasco.
Yolanda Pallín (Versión), Carolina González (Escenografía), Miguel Ángel Camacho (Iluminación), Lorenzo Caprile (Vestuario), Ángel Galán (Música), Eduardo Vasco (Espacio sonoro y vídeo), Isidro Ferrer (Cartel), marcosGpunto (Fotos), Paz Producciones (Vídeo)
Exposición Via Lucis. Autorretratos con poemas (El lugar sin límites) de Angélica Liddell
Más info en: http://cdn.mcu.es/espectaculo/exposicion-via-lucis-autorretratos-con-poemas-el-lugar-sin-limites/
Trilogía de la ceguera en el CDN
Total oscuridad. Líquido, el tiempo gotea sobre tu cabeza como una tortura china. Silencio. Una gota y otra y otra y otra perforan las defensas naturales del ser humano, desgastan la resistencia de tu instinto de supervivencia. Los miedos, fantasmas del espíritu, se liberan y van tejiendo una densa telaraña neblinosa alrededor de tus córneas que, finalmente, empaña tus pupilas. Empaña tus sentidos. La sinestesia se instala en las puertas de tu percepción y gobierna todo lo que dentro de ellas acontece. En el corazón de la noche más oscura, en un callejón húmedo de ladrillo negro, se abre una puerta de emergencia al subconsciente. Los temores, drogados con estímulos desconocidos, bailan con la mirada perdida y la mandíbula desencajada al son de la adrenalina. Un unicornio del color de la espuma irrumpe en la sala a golpe de epilepsia reventando una pared de ladrillo visto, a lomos cabalgan dos enanos ciegos con nistagmus, envueltos en una nube de estupor, pintados de amor y miseria, emanan perfume a terror destilado. Tras ellos oscuridad, cristales rotos en el suelo con sabor a regaliz. Inundan la sala estridentes auroras boreales del color de las voces de los familiares que en este momento te esperan, te lloran sin saberlo, eternamente. Una pesada bola de espejos centrifuga las luces del norte para escupir después en escala de grises recuerdos vitales contra las paredes de piedra, musgo, árboles, tierra y raíces. Esto te devuelve a la realidad de estar perdiendo energía, la esperanza. Estás perdiendo la vida. Sabes que hay un agujero negro en algún lugar, te está tragando, te succiona, pero no logras descifrar el espacio que te rodea. No ves, sólo sufres con el viento que despeina a tirones la verdad de las cosas. Con las fuerzas que te quedan, imploras a la cruda negritud que todo termine cuanto antes, para bien o para mal. Que algo o alguien ponga fin a tu angustia, a tu estado de no ser, de sentir, degustar, oír, oler y ver más allá de los límites humanos. Estás asustado, estás aterrorizado. Es una pesadilla nocturna, debes tener fiebre. Pero te tocas la frente y estás frío, estás helado. Estás muerto.
Quique Rojas
AIXA VILLAGRÁN: El teatro ha de tener la función de emocionar y hacer que te olvides por un momento de la realidad
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Tuve claro desde niña que quería dedicarme a esto. Estudié en Sevilla en un colegio muy progre en los 70 y teníamos una asignatura obligatoria que era Dramatización, actuábamos a Lorca y recitábamos en clase el Romancero Gitano. Contaba los días para que llegara esa asignatura, era feliz, me evadía de todo, siempre he sido muy imaginativa. Luego estudié en la escuela de Juan Carlos Corazza y empecé a hacer obras de teatro aquí en Madrid y luego en México donde viví durante un año. Siempre me concentré, me preparé y me formé para ser actriz y nunca desarrollé otra faceta hasta hace un año que escribí mi primer texto en Microteatro con el cual hemos vuelto y nos han programado también en Segovia, Sevilla y Almería…Me gustaría profundizar más en el mundo de la dramaturgia…hay tantas historias qué contar.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
Para mi el teatro es mi vida, aunque suene intenso es así ya que no lo vivo como una profesión sino como una vocación, cuando no actuó me deprimo y cuando actuó soy feliz y me como el mundo. Estar en el escenario expresando y transmitiendo, hacer reír y hacer llorar, que la gente sienta cosas viéndote es uno de los mayores placeres que pueden existir y ser capaz de crear un personaje y darle vida cuando ha nacido del alma de un autor ajeno a tí es realmente grato.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
Es una profesión difícil y es una carrera de fondo, no es un camino de rosas el que hay que recorrer hasta llegar a poder vivir de esto. He pasado por todos los estados, he tenido trabajo y he estado también en el paro, rachas buenas de no parar y rachas de pensar que debía tirar la toalla, he trabajado con Gerard Jugnot haciendo cine francés por todo lo alto y he puesto cañas cuatrocientas pero siempre he resistido porque siempre he deseado dedicarme a esto y no me arrepiento. Ahora tengo la oportunidad poder estar en las tablas y sólo puedo decir que me siento pletórica.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
La función de emocionar y de olvidarte por un momento de la realidad, la función de transmitir y hacerte participe de una historia, como cuando lees un libro o ves una película o escuchas una canción, si te atrapa no existe la realidad. Depende del tipo de teatro que se haga, algunas obras te hacen reír hasta la extenuación y se te olvidan los problemas, otras tienen carga social y te hacen cuestionarte y plantearte cosas, otras te abren en canal y afloran todas tus emociones. No se está apoyando hoy en día la cultura y es
tristísimo porque a través de ella la humanidad se ve mucho más hermosa, la música, el teatro, el cine, el arte en general te hace ser alguien que te gusta ser, no sé si me explico. En definitiva creo que debería tener la función de abrir los cerebros, los corazones y los ojos de los seres humanos.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de
ellos…
He estado trabajando en En el TDA con luciérnagas, una obra de Carolina Román y en Microteatro.
¿Cómo surgió tu participación en LUCIÉRNAGAS…?…Háblanos de este
trabajo…
Me llamó su autora y directora y no puedo estar más agradecida, trabajar con Carolina ha sido revelador, he encontrado muchas cosas dentro de mí en el proceso de este proyecto. Es una persona con un universo muy especial. Soy muy fan de como trabajan los argentinos, siempre con tanta verdad, pueden estar diciendo un texto complicadísimo pero jamás con solemnidad, te crees
lo que hacen y Carolina me ha llevado por esos derroteros hasta el fondo y puedo decir que me he encontrado bastante en este montaje con la actriz que me gustaría llegar a ser algún día. Estudié también con argentinos ya que Juan Carlos lo es así que entiendo el trabajo como el texto cargado de verdad.
¿Cómo surgió el proyecto que presentas en Microteatro…?…Háblanos de
este trabajo…
Escribí en una tarde una historia que me salió del alma, empecé a darle a las teclas del ordenador y durante cuatro horas no pude parar y sin querer me salió una pieza muy personal con un humor muy negro, se lo envié a Alfonsa Rosso para que interpretará a la protagonista pensando que me mandaría a hacer puñetas y me dijo que había escrito un «dimantito» así que lo envié a Microteatro y la seleccionaron, desde entonces la hemos hecho ya tres veces y ahora una cuarta y una quinta.
¿Cómo creas tus personajes?…¿Tienes un método?…
Sí, me encierro en casa a cal y canto y repito mil veces el texto hasta que lo tengo tan integrado que soy capaz de jugarlo sin pensar en él cuando voy al ensayo. En realidad uno siempre llega verde a un estreno por mucho que se haya ensayado y creo que el personaje realmente lo encuentras totalmente una vez pasan las funciones. En el trabajo previo al estreno, durante el proceso de ensayo hago análisis de texto, intento entender qué quiere decir el personaje y qué cosas le mueven, cuales son sus acciones en la escena y desde ahí trabajo con experiencias personales, imágenes, sensaciones y hechos reales, pregunto mucho al director y necesito su apoyo y ayuda.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Pues están haciendo un daño que va a costar mucho reparar, hoy en día la cultura es un privilegio de pocos, la industria del cine está sufriendo más que nunca lo cual hace que los proyectos escaseen por lo tanto no hay trabajo, las producciones de teatro son pocas y últimamente se trabaja mucho a taquilla y no a caché, es decir, ganas en función de lo que se llene la sala porque no todo el mundo puede permitirse el lujo de afrontar una producción. Esto hace
además que los actores tengamos que reinventarnos constantemente y luchar por estar en un escenario sin ninguna producción que nos ampare, cobrando mal y sin recursos con lo cual los de arriba tienen la absurda idea de «ellos se apañan solos para que vamos a dar ayudas», en fin, este país está muy atrasado.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
En este caso voy a hablar por muy raro que parezca de un montaje que aún no he visto y me muero de ganas de ver, aún no lo he visto porque no se ha estrenado, «Adentro», se estrena en abril en el CDN y creo que va a ser una barbaridad en el buen sentido de la palabra porque el equipo es bárbaro e intuyo que van a dar mucho de que hablar.
¿Proyectos?…Una cosa que prefiero no decir no se vaya a gafar y seguimos con segunda temporada de «Luciérnagas» todos los sábados y domingos a las 19:30 en el TDA, de momento febrero. En abril hacemos de nuevo mi obra «Mejunjes» en el Microteatro de Sevilla.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
No perder la esperanza y seguir apostando y creando.
La ciudad oscura de Antonio Rojano dentro del ciclo Escritos en la escena del CDN
El suicidio de un jockey, tras vencer en su última carrera, reabre las viejas heridas de una nación. Un escritor en horas bajas, una inspectora de policía y una joven en busca de su origen cuentan esta historia sobre el pasado y el futuro de España. Esta es la breve sinopsis que podemos leer en el programa de mano, unas pistas para entrar en el laberinto de espejos que es esta pieza. Como si atravesáramos las estancias de la memoria, vamos ocupando o abandonando habitaciones en las que el propio autor nos muestra sus dudas sobre como reconstruir unos acontecimientos vividos en su época y al tiempo, revisar como es su propia biografía personal en la actualidad. La obra empieza con unas sugerentes sensaciones paranormales que pronto nos llevarán al meollo de la cuestión, convocando así al pasado y desvelar los enigmas del presente. Algo muy propio del teatro.
Adolfo Simón
Salvator Rosa o el artista de Francisco Nieva en el CDN
No me cansaré de decirlo nunca, si este país fuese un poco menos necio, tendría un teatro dedicado a estrenar y reestrenar las obras de Francisco Nieva. Tenemos la suerte de que todavía esté vivo y siga creando pero no parece que le importe mucho a esta sociedad cateta de este nuevo milenio, preocupado por la vida privada de seres anodinos, vista a través de la televisión. Francisco Nieva es un hombre de teatro total y así concibe cada una de sus obras, sus personajes, los lugares donde los sitúa, las relaciones que teje entre ellos, su perfil dramático y el verbo que borda en los labios para ser dicho por actores y actrices de raza como son todo el reparto de esta función. Hay textos teatrales que los pueden interpretar actores de mayor o menor experiencia escénica pero las obras de Nieva solo pueden ser encarnadas por seres tocados por la barita mágica de Talia. Esta obra mira al pasado para denunciar nuestro presente, así es el autor, parece que hace teatro histórico y escribe el teatro más contemporáneo que se puede ver en nuestros escenarios. Hace un tiempo, un inepto que controlaba bastante los tejemanejes del teatro alternativo, me dijo…»No puedo estrenar a Nieva en mi sala porque no es contemporáneo ni alternativo». Ese señor ya no está en el teatro por suerte y Nieva sigue subiendo sus delirios y locuras a las tablas. Solo queda una semana de funciones, no se la pierdan, es una fiesta para los sentidos y Guillermo Heras ha dirigido la función con mano invisible, para que el autor se instale por derecho propio en el cuerpo de los geniales actores y en el escenario del María Guerrero. No pude celebrar de mejor modo el Día Internacional del Teatro que acudiendo a ver Salvator Rosa.
Adolfo Simón
«La Ola», creada por Marc Montserrat Drukker e Ignacio García May a partir del experimento real de Ron Jones, en el CDN
California, en los años sesenta. La guerra del Vietnam, la música rock y las marchas antirracistas del doctor Luther King están en todas las conversaciones. Ron Jones, joven y carismático profesor de un instituto, intenta enseñar a sus alumnos de historia cómo pudo forjarse la sociedad que dio pie, en la Alemania de los años treinta y cuarenta, al nazismo y a los campos de concentración. Para ello pone en marcha un experimento: durante varias semanas los muchachos de la clase deberán seguir unas reglas estrictas que les permitirán experimentar, desde dentro, y en primera persona, lo fácil que es convertirse en parte de un aparato totalitario. Los chicos aceptan, primero a regañadientes, y luego con progresivo entusiasmo, hasta el punto de que el pequeño experimento amenaza con írsele a Jones de las manos… Esta es la descripción de dónde empieza y porque este experimento sociológico. No explica cómo termina y tampoco lo voy a hacer yo aquí aunque estén agotadas todas las localidades para las funciones que quedan por realizarse en el Teatro Valle Inclán de Madrid. La Ola tardó en funcionar por parte del público pero, el boca a boca, debió alarmar sobre un espectáculo que era de visión obligada. Porque hay funciones que son mucho más que una obra de teatro, son experiencias que se hacen para que la sociedad pueda reflexionar profundamente sobre cómo funcionamos individualmente y como lo hacemos en colectividad. Formamos o deformamos, creo que ese es el dilema real. No somos conscientes de lo importante que es una buena educación en valores, emocional y ética. La línea entre la tolerancia y la falta de ella es muy delgada y si se atraviesa, el riesgo es mucho. Creo que, aunque está situada en un tiempo concreto y en otro país, podemos entender que este peligro está siempre latente y que podemos acostarnos un día siendo un ser racional y levantarnos recuperando nuestro animal profundo. Este tipo de espectáculos debería estar eternamente en los teatros y ser de visión obligada por dirigentes, profesores y sociedad en general.
Adolfo Simón
Oscar de la Fuente: «Me encuentro vivo haciendo teatro.»
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
La verdad que jamás me planteé ser actor, ni por asomo, con 20 años empecé haciendo teatro aficionado en mi pueblo por casualidad, tenía un amigo que estaba en el grupo de teatro y un día me dijo que fuera con él, que me lo pasaría bien, fui un sábado, mi amigo no apareció y … Ahí cambió todo, aquel día descubrí algo dentro de mí que jamás había sentido. Desde entonces actué con mi grupo de teatro aficionado, Teatro Tierra se llamaba, hacíamos muchas funciones, ahora que lo pienso más que algunas compañías profesionales ahora en los tiempos que corren, en fin, al año siguiente entré en la Escuela de Arte dramático de Valladolid y antes de acabar la escuela ya estaba trabajando profesionalmente con la compañía Rayuela Producciones, continué con otras compañías de Valladolid y castilla y león, hasta que en el 2008 me vine a Madrid a formar parte del elenco de la Abadía.
¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Pues fíjate en las compañías de provincias se hacía de todo, allí decíamos que actuábamos para descansar, porque cargábamos la furgo, conducíamos, descargábamos, montábamos el escenario, pecheábamos, programábamos la mesa de luces, actuábamos, desmontábamos, cargábamos de nuevo la furgo y volvíamos a conducir de vuelta, imagínate si hacíamos otras facetas además de actuar, actuar era lo más fácil.
Pero si te refieres a que en una compañía, Guetto 12/26, hice el espacio sonoro, no se me daba mal, también hice de técnico de luces y diseños de luces para alguna compañía, hasta que un técnico me dijo que lo hacía muy bien, que me planteara que es lo que quería ser si actor o técnico, a la semana siguiente me llamaron para hacer otro diseño de luces, dije que no.
¿Qué es el teatro para ti?…
Vaya pregunta, uff, para mí es una forma de vivir, de ver la vida, seguramente suene a tópico pero es así, yo soy con el teatro, me encuentro vivo haciendo teatro.
…¿Por qué haces teatro?..
Porque no sé hacer otra cosa, porque es una necesidad vital, cuando cierro los ojos antes de entrar a escena algo dentro de mí se coloca en su lugar, siento que me transformo y mi alma comienza a respirar, todo se coloca, todo toma lugar, si pudiera compararlo a algo supongo que sería algo así como entrar en trance, el hecho de enfrentarme a retos cada vez que me proponen un proyecto me hace sentirme vivo.
Creo que si no fuera actor sería cocinero o pondría una ferretería.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
No lo sé; gracias a amigos, profesionales y compañeros que han confiado en mí como Fefa Noia, Carlota Ferrer , Ernesto Arias, a los cuales conocí en La Abadía, gracias a ellos estoy donde estoy, y por supuesto a muchos otros, creo que la trayectoria, al menos la mía se ha ido forjando al lado y gracias a grandes profesionales.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
No creo que el teatro deba tener ninguna función, qué función tiene la pintura en la sociedad de hoy, o la música, o la danza, si te soy sincero no se responder a esta pregunta, creo que el teatro tiene una función por sí misma, el teatro crea ya preguntas.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
LOCOS POR EL TE, protagonizado por María Luisa Merlo y Juanan Lumbreras, dirigido por Quino Falero, estuvimos 6 meses en el Alcázar, fue una experiencia maravillosa, nos lo pasábamos como enanos y el público también, teatro comercial que yo no había hecho nunca y me parece que si tengo la oportunidad volveré a repetir.
LA NARCISA para Storywalker, una maravillosa iniciativa de Kubik Fabrik que lleva el teatro a la radio. AYUDA de Maria Goos, dirigido por Fefa Noia. EL FEO esta vez de protagonista, todo un éxito, desde agosto hasta diciembre con público hasta la bandera en el Teatro Lara. AMAME una versión libre de Misery, dirigido por Adriana Roffi y donde comparto escena con Carlota Ferrer, lo creamos para la pensión de las pulgas. LOS NADADORES NOCTURNOS, una joya de texto de JM Mora, dirigido por Carlota Ferrer, en este tipo de trabajo es donde me encuentro como pez en el agua, explorando, trabajando investigando, proponiendo, jugando , me siento muy orgulloso de ser un nadador nocturno , un trabajo en el cual hemos aportado todos los actores , carlota nos ha permitido jugar y crear con ella y con Mora, creo que Carlota esta reinventando el teatro, y lo está haciendo muy bien, atención a Carlota Ferrer, y atención a Los Nadadores Nocturnos.
Ahora están de gira, yo me reincorporaré en cuanto pueda.
50 VOCES PARA DON JUAN dirigido por Mario Gas, un acto en benéfico de FEDER (Federación Española de Enfermedades Raras) donde 50 actores dábamos voz a los personajes de la obra, junto a grandes actores como Asunción Balaguer, Carlos Hipolito, Mauel Galiana, Fernando Cayo…
y LOS CUENTOS DE LA PESTE de Mario Vargas Llosa , dirigido por Joan Ollé, para el Teatro Español…
Háblanos de ellos…
Todos ellos me han dado muchas alegrías,
En Locos por el Te emprendí mi primer proyecto en un espectáculo “comercial» donde aprendí mucho, nos lo pasábamos muy bien creando con Quino, había momentos de los ensayos que teníamos que parar los ensayos porque nos meabamos literalmente de la risa, si pudiera volvería a repetir
La Narcisa, fue una mañana grabando en el bar barajas cerca de la Kubik un audio para una de las historias creadas para Storywalker junto con Fernando Soto, Ana Cerdeiriña y otros compañeros, con la dirección de Fernando Sánchez Cabezudo, una historia real del barrio de Usera.
Ayuda, fue un montaje que hicimos porque el texto nos gustaba muchísimo, habla sobre un hombre de negocios que tiene que estar postrado en la cama por una hernia y su “ayuda domestica” le atiende en ese tiempo, un texto que habla de cómo nos engañan en los negocios, sobre quien ayuda a quien, muy pronto en la cuarta pared tendréis la oportunidad de verlo, junto con David Luque.
El Feo, que ya lo habíamos hecho lo retomamos para hacerlo en el teatro Lara, habla en forma de comedia sobre la obsesión de la belleza, de las vicisitudes de Lette alguien muy feo que se opera para ser más guapo.
En Ámame, empezamos a trabajar sobre el texto original de Misery, pero nos dimos cuenta que era más interesante darle una vuelta, y es lo que hicimos, junto a Adriana Roffi y Carlota Ferrer que protagoniza esta pieza estupenda.
Con Los Nadadores Nocturnos, tengo que reconocer que tengo especial cariño, aparte de que Carlota Ferrer, la directora, se ha rodeado por un magnifico elenco, Miranda Gas, Esther Ortega, Marcos Marín, Jorge Machín, Joaquín Hinojosa, Paloma Díaz, Ricardo santana, Alberto Velasco; el trabajo y la investigación mano a mano, que en cada función cambia y está vivo, junto a Carlota y JM Mora ha sido el componente más importante de este proyecto, un texto que habla sobre la sociedad actual , con una poesía brutal , nos envuelve en una sociedad en la cual todo se vende y se compra y todo está a punto de estallar. Creo que Carlota esta reinventando el teatro con una nueva forma de trabajo, atención a Carlota Ferrer y a los Nadadores Nocturnos.
50 voces para don Juan… en todos ellos con unos compañeros formidables y es que el teatro una de las cosas más maravillosas que tiene son las familias que creas en cada proyecto.
Y ahora estoy en el Teatro Español representando Los Cuentos de La Peste…
¿Cómo surgió tu participación en Los cuentos de la peste…?…Háblanos de este trabajo…
Pues surgió porque el director, Joan Ollé vino a ver los nadadores nocturnos, y me dijo después que me quería hacer una prueba, estaban buscando a “Pánfilo”, el personaje que hago en la función, me preguntó si podía hacer mil personajes a la vez, si hacía acrobacia, malabares, yo por supuesto le dije que sí, y a la semana siguiente estaba haciendo la prueba.
El trabajo ha sido todo un lujazo, imagínate, con un premio Nobel como compañero, es todo un acontecimiento, todo el equipo tanto técnico cómo artístico hemos estado trabajando a tope para llevar a escena el texto de Mario.
Empezamos ensayando en la sala de abajo del Teatro Español, esperando a que prepararan el escenario en la sala grande del español, han levantado todo el teatro y dispuesto un escenario a cuatro bandas, nosotros actuamos en el patio de butacas, ahora convertido en una villa de Florencia, creo que hacía mucho tiempo que no se hacía algo así.
Trabajábamos e íbamos montando las escenas con el director y era muy bonito ver como a Mario se le iban iluminando los ojos y la sonrisa a medida que iba viendo como sus personajes y su obra cobraba vida. La verdad que ha sido muy fácil con compañeros como Aitana Sánchez Gijón, Pedro Casablanc, Marta Poveda y el propio Mario Vargas Llosa.
¿Cómo creas tus personajes?…¿Tienes un método?…
Depende de las necesidades del montaje, de su naturaleza, de los compañeros, va surgiendo poco a poco con los ensayos, pruebas muchas cosas y un día…¡¡Zas!! Aparece el personaje.
¿Método?, tengo mi propio método, supongo, fruto de una mezcla de aprendizajes, pero no siempre uso las mismas herramientas, como te he dicho depende de muchos factores.
Para mi crear es como cocinar, la cocina es la sala de ensayos, vas probando, utilizando los ingredientes perfectos hasta que das con la receta perfecta, y le das el perfecto toque de sal, emplatas… y sirves.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Están aniquilando el teatro, están acabando con las nuevas propuestas, con los nuevos talentos, sólo las grandes producciones y los viejos barcos subsisten, además nadie se arriesga, y algunos programadores de teatros menos, cuando son los que deberían arriesgarse, pero como la mayoría son funcionarios… bueno esto sería un articulo a parte, en fin… es una vergüenza que la cultura este considerada un lujo.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado? ¿Por qué?…
¿Proyectos?…Entremeses, y Hacía la alegría, los dos montajes los vi en la Abadía. El primero es una reposición por el 20 aniversario, un acto de precisión actoral, un montaje que tiene 20 años y parece nuevo.
Hacía la alegría es una lección de buen hacer de uno de los mejores actores de España, Pedro Casablanc, impresionante.
¿Proyectos?…
De momento acabo en el español y me voy al CDN pero ya te iré contando según se vayan haciendo realidad, de momento nada es seguro.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Soñar, Sonreír y Amar, que de momento es gratis.
La piedra oscura de Alberto Conejero en el CDN
¿Cuándo dejaremos de pensar que «el otro» es el peligro?…
¿Cuándo escucharemos «al otro» sin temer que sus palabras nos infecten?…
¿Cuándo no temeremos el abrazo del «diferente»?…
¿Cuándo olvidaremos esos bandos que nos separan como «extraños»?…
La piedra oscura es una vibrante pieza sobre la memoria como espacio de justicia y también sobre la necesidad de redención. Un texto en el que se aúnan tensión dramática y pulso poético para levantar interrogantes sobre la naturalización de nuestro pasado más reciente y el destino de los olvidados en las cunetas de la Historia. Alberto Conejero se está convirtiendo en una promesa importante de la escritura dramática de nuestro país, además, ha tenido la suerte de que se cruce en su camino Pablo Messiez para que juntos, consigan, gracias a los actores y al resto del equipo artístico, una pieza inquietante e íntima, un viaje a las zonas oscuras del ser humano.
Adolfo Simón
Laboratorio Rivas Cherif en el CDN
Durante los años 20 del siglo XX, el teatro de arte y ensayo el Mirlo Blanco, situado en casa de la familia de los Baroja, se convirtió en un espacio creativo privilegiado en el que estrenaron varios de sus textos grandes autores como Azorín, Ricardo, Pío y Carmen Baroja, Valle-Inclán o Rivas Cherif.
Fue también aquí donde, entre 1926 y 1927, Rivas Cherif ejerció su oficio como director de escena situándose en una línea más cercana al concepto de dirección actual: menos sujeto a los criterios comerciales predominantes en esta época.
Creado en el año 2012, el proyecto de investigación teatral del Centro Dramático Nacional toma el nombre de Laboratorio Rivas Cherif como homenaje a esta figura única y fundamental para el teatro español contemporáneo. Con sede permanente en la Sala El Mirlo Blanco del Teatro Valle-Inclán (Plaza de Lavapiés, Madrid) y amadrinado por Nuria Espert, el Laboratorio aspira a convertirse en un lugar privilegiado para el diálogo entre todos los agentes vinculados con las Artes Escénicas.
El Mirlo Blanco busca ser un espacio de creación en constante ebullición donde los profesionales de las artes escénicas puedan desarrollar su inventiva y descubrir caminos que hagan madurar y crecer a la escena española contemporánea.
Tras el éxito de la edición anterior, el Centro Dramático Nacional abre su 2ª Convocatoria para actores, directores, dramaturgos, escenógrafos, figurinistas, iluminadores y gestores culturales que quieran formar parte del Laboratorio Rivas Cherif.
El plazo de recepción de solicitudes será del 19 de enero al 1 de febrero de 2015. Podéis encontrar más información en el siguiente enlace: http://cdn.mcu.es/laboratorio-rivas-cherif/
¡Chimpón! Planfleto post mórtem de Juan Margallo y Petra Martínez en el CDN
Hay familias teatrales y familias teatreras. Las primeras son aquellas que provienen de largas y excelentes sagas y luego hay otras, de sangre o no, que se forman en los viajes que hay que realizar en furgonetas por los caminos de este u otro país. Petra y Juan son dos referencias del teatro independiente y de una profesión labrada a fuerza de rigor y compromiso. De su larga trayectoria podríamos destacar muchos títulos pero no es el caso ni el momento, toca hablar de esta pieza que suena a obra tras la cual caerá el telón, cuando todavía les queda mucho recorrido escénico. ¡Chimpón! es una suerte de memorias de cómicos de la legua con toques de humor absurdo… Hay una primera escena excelente en la que hablan dos sillas de ruedas vacías que da paso al encuentro de dos personajes que se intuyen pero que no reconocen del todo…A partir de aquí, una serie de anécdotas divertidas y emocionantes nos conducen por su memoria desdibujada para terminar en un epílogo post-obra del que no voy a hablarles para que vayan y lo disfruten. Olga Margallo les dirige con ternura y precisión.
Adolfo Simón
Fisuras de Diana I. Luque en Escritos en la escena del CDN
Fisuras podría aludir a las heridas físicas de los personajes. Sin embargo, éstas evolucionan hasta volverse lesiones de un riesgo latente: un brazo que podría acabar amputado, unas piernas que, tal vez, no suelden bien y deban volver a romperse, que quizás no vuelvan a servir para bailar o andar. Ambas forman parte del tratamiento de lo siniestro en el texto, de cómo lo cotidiano se torna extraño y temible. David Ojeda, el director, aborda la propuesta en proceso textual desde un cruce de poéticas, como si se estuviesen simultaneando las dos historias en el tiempo. Algo que genera extrañamientos en la escena. Hay momentos de inquietante escenificación en paralelo que le da sentido a la búsqueda de lo contemporáneo en una escritura de laboratorio.
Adolfo Simón
David Ojeda: El teatro tiene la labor de acrecentar a la sociedad, en valores, en realidades y en compromisos
¿Cómo surge el proyecto que estrenas en la Sala de la Princesa?…Háblanos del texto y del montaje…
El proyecto de Fisuras surge dentro de la propuesta del Taller Rivas Cherif del CDN, Escritos en escena, a partir del texto de Diana Luque.
Como plantea el proyecto, se trata de una apuesta en creación, un texto que no se halla cerrado, sino que está en proceso, durante todo el tiempo de trabajo, pudiéndose incorporar, ajustar, adaptar y valorar en todo momento hasta el último día de muestra, dado que será a partir de entonces cuando se haya concluido su composición. Y así está siendo.
Tanto Diana como yo, asistimos en conjunto a todo el proceso creativo, y eso ha sido una maravillosa experiencia, pues hemos ido dando forma, a través del trabajo de estudios e improvisaciones con los actores, a la escritura de Fisuras. Existía un borrador inicialmente, con una propuesta de personajes, que no ha variado, alrededor de un 60 % de escenas, mientras que a partir de todo el tiempo de trabajo inicial, alrededor de las tres primeras semanas, se fue conformado lo que ha dado pie al texto casi difinitivo, pues como digo, el texto se cerrará en sí el día 21 de diciembre, cuando hagamos el último pase. El montaje pues se constituye como una labor en proceso, donde la dramaturgia a tres bandas, la de la propia autora, la del director y la de los actores, va cerrando y concretando el principio original de la autora, y en la que Diana tiene una labor presente y constante en tanto debe atender que el proceso creativo no sea divergente hacia la fábula, sino enriquecedor y esclarecedor.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…
Ha durado siete semanas, teniendo un crescendo en el proceso de concreción del texto.
Las primeras tres semanas ocupó la labor de improvisación y creación de estudios para personajes y situaciones, desde las que ir ajustando los distintos acontecimientos que conformaban las historia.
A continuación, perfilar los personajes en las situaciones ya concretadas y acercar el texto «provisional», así se debe considerar dentro de la propuesta, a lo largo de las escenas, ajustando más la línea de conflictos y viendo la eficacia del escrito, recientemente constituido, y siendo en muchas ocasiones labor de la propia gestación del intérprete en su labor de estudio e improvisaciones. En este sentido, se confecciona una labor en tres intenciones que deben adaptarse desde la generosidad, la escucha y la suficiente honestidad, pues, se ha de saber que se está en un cuerpo vivo, operando en el instante, y que cualquier condición extraña o innecesaria podría hacer tambalearse parte del engranaje. Esta es la gran diferencia a otros procesos, pues aun cuando se puedan llevar a cabo ciertas labores preliminares de configuración de personaje y ciertas apuestas previas al texto en la investigación del conflicto, se torna leve pues el texto ya nos depura la mirada, la trayectoria a seguir, es una obra cerrada que se abre de a poco para el estreno, mientras que aquí, el estreno, si lo hubiere, se produce el último día, cuando se acaban las muestras, al menos, el estreno del texto que será ya definitivo.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear esta puesta en escena?…
En concreto ninguno, he seguido fiel a mis atenciones como director a la hora de que el espacio escénico donde la acción del intérprete esté desde un primer momento definido. En este caso, me parecía necesario acotar desde un primer momento los espacios y los entornos donde los seis personajes iban a encontrarse, hallando de a poco, en las dos primeras semanas, la ubicación inicial de los espacios de los personajes, pues era conveniente a la hora de trazar una mínima línea de intenciones que pudiera dar coherencia primordial al trabajo interpretativo de los estudios y las improvisaciones. Se fue elaborando una escaleta de acontecimientos y lugares de referencia, a la que a poco a poco se fue llenando de contenido y la concreción paulatina del texto.
El universo plástico lo he tenía muy aproximado, levedad de espacio, lugares en dos planos de acción, sobre lo real y lo onírico, y acotar que menos elementos dieran el máximo de posibilidades. Esto estaba condicionado por el propio espacio donde se iba a mostrar, la Sala Princesa, y desde un primer momento, intenté acotar el espacio en los distintos lugares de ensayos que hemos tenido, perfilando al final de las tres primeras semanas una leve planta de espacios, lugares y entornos en los que se movían los personajes. Desde luego, iba en una dirección que se debía acercar a lo hiperreal, en línea, como bien aportaba en su escrito preliminar de imaginario la propia Diana, ubicado entre una director como David Linch con propósitos donde lo cotidiano se vuelve extraño, siniestro, acaso algo anormal… o irreal. Ese ha sido el cometido final en la labor de espacio escénico y propuesta de iluminación, ayudados por el equipo técnico del CDN que en todo momento han intentando acercarse de manera sumamente creativa y disponible al proceso creativo.
¿Por qué haces teatro?…
Quizá porque no pueda ya, no sepa o no quiera hacer otra cosa. En este montaje, se da un instante muy hermoso. Y es parte de este engranaje mágico de nuestra profesión. En el proceso de elección de elenco, se trazaron varias posibilidades para uno de los roles, y en el camino, apareció la figura de Vicente Díez. Esto supone para mí una importante posibilidad, no porque el resto de intérpretes no sean de suma necesidad, imposible pensar en otros, David Alonso, Ángel Perabá o Xenia Sevillano, sino porque se ha producido un hecho sumamente emocionante para mí con la participación de Vicente. Pues, hace nada menos que unos treinta años, le vi actuar en la mítica Sala Cadalso con el Indio quiere el Bronx, un montaje que con mis apenas quince años, significó que me decidiera finalmente a encaminarme a esto que realizo hoy día. En este sentido, hallarme en el CDN y encontrarme con su participación, pienso, en ciertos momentos, que ha cerrado un camino que se iniciara entonces, cerrar mi deseo y mi destino. Y digo esto, y en este sentido, porque abre, por todo motivo, un espacio de crecimiento, apuesta y búsqueda en mi trayectoria, aún incierta, pero que me ha supuesto una gran ilusión, una necesaria entrega, un merecido aprehendizaje, a través de la labor continua de todo el equipo artístico, junto a Diana Luque y Miguel Ribagorda, quien además de asistirme en la dirección ha dado un calado con la labor de poética musical que hubiera sido impensable de cualquier otra forma.
¿Qué balances haces de tus trabajos como director teatro?…Háblanos de tus últimos trabajos…
Pues que han sido necesarios, sin excepción. Desde que se produjera con mi anterior compañía, El Tinglao, el montaje de Fando y Lis, del que todavía tengo remansos, pues, próximamente estoy invitado al Congreso de Literatura de la Crueldad en la Universidad Complutense a través del profesor y Catedrático Javier Huerta Calvo, y una próxima publicación de la obra, la cuál he podido prologar con la mirada de hoy a lo que fue la puesta en escena, añadiendo fotos del espectáculo; así como germen inicial de Mi piedra rosetta de mi querido amigo José Ramón Fernández y que ha inaugurado la nueva andadura en la que me encuentro, Palmyra Teatro, siento que Fisuras enmarca y propone un salto hacia adelante. Un crecimiento de un propósito donde la coralidad escénica, la mirada trágica, la atención a personajes nobles en momentos inciertos, la creación con apuestas estéticas y estilísticas en espacios únicos, permanentes, donde no existe el vacío escénico interpretativo, donde la música es motor de la dinámica de la acción y la conducción del conflicto, donde los tres lenguajes escénicos se muestras al unísono en una labor fundamental en el eje del espectáculo, en fin, en todas estas características, pienso que son una línea de intenciones que dura desde hace diez años, sin ser mucho ni poco, apuesta por una definición de todos esos parámetros, singnifcando una estructura artística, estética y estilística suficiente. Donde la mención a la discapacidad, y a la diversidad humana, se hace eco tanto en escena como a nivel dramatúrgico, cuestiones que me rondan y pueblan desde mis principios artísticos y teatrales, desde 1992 con la idea original de lo que fuera El Tinglao, compañía que dirigí durante casi 15 años, con una puesta innovadora en el panorama nacional, apostando por vías que hoy son reales, algo cotidianas, pero que entonces, era sumamente genuinas… Creo que en este arco de más de veinte años, y en lo concreto, en el ciclo ce los últimos diez años, Fisuras, hace un salto suficiente, y circunda una puerta desde el que adentrarse a una aventura nueva, una amplitud en la mirada y un recorrido en la búsqueda de espacios en diálogo con todo esto que me antecede.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Pues creo que tiene la labor de acrecentar a la sociedad, en valores, en realidades y en compromisos. Creo que la labor del teatro no duerme, no se siente ajena a las situaciones vitales, a las distintas formas sin ética que rodea a la política, por ejemplo, y a las distintas necedades y comportamiento faltos de humanidad de muchas capas sociales. Busca continuamente actualizarse, convertirse y avanzarse a sí mismo, pues tiene una labor de vate, vigía y timón permanente, no nunca una permisividad, un estancamiento, sino una pura y digna vanguardia, pues en todo hecho teatral se renueva, analiza y enmarca atenciones que la sociedad y el ser humano nunca debe dejar de atender. Por eso, hoy, mañana y desde siempre, el teatro no ha perdido, pierde ni perderá ese rumbo, por tanto, labor inexcusable e imperecedera, por suerte, en tanta marchita y a veces inane condición vital, también nociva, reitero, en ciertos comportamientos carentes de ética y valor humano de ciertos estratos sociales o de ciertos profesionales de la política, que por otro lado, debieran revisar sus acciones para ver otra función vital y social más necesaria.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro en España?…
Viniendo de lo anterior, ha afectado rotundamente, haciendo que aparezcan aspectos nada deseables ni para los creadores ni para el público. La palabra crisis, como sabemos, es por desgracia una constante en el quehacer de nuestro arte, y por ello, aporta la necesaria imaginación para salir de ella. Quizá esa crisis, real, que vivimos, debieran padecerla otros estamentos de la acción profesional y social, para que tuvieran mejores ideas, y no compras insólitas de intenciones necias. Se mira a Europa por motivos infinitos, pero no se reconoce nunca en nuestra electiva profesionalidad política el ámbito de la cultura en esa Europa que ha hecho grandes apuestas, aciertos infinitos y actos sociales para con la cultura de sus naciones y pueblos, y que por desgracia aquí seguimos no usando, pero que a los profesionales de esta arte, de esta profesión, milenaria, no nos parecen inciertos, imposibles e inmarcesibles en una sociedad democrática, que evoluciona y que busque para sus ciudadanos un crecimiento ético, cultural y político. Es por todo ello, lamentable, y hace difícil poder mantener con las mismas circunstancias activas a la necesaria función profesional que debiera compararse al resto de profesiones de nuestro país, pues qué sería de otras tantas funciones sociales y profesionales si se vieran en estas mismas situaciones de recortes y desatenciones permanentes… quizá, por suerte, los que estamos en este lugar, seamos capaces de imaginarlo… otros, igual, no tienen esa capacidad…
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Pues por todo el momento de atención que ha supuesto Fisuras, solo he podido ver Fausto de Pandur. Creo que sigue fielmente las señas de identidad de este genuino director. Es mayestática, una apuesta estética grandiosa, y un rasgo distintivo más en el universo de su dirección. Sobre todo, rescato la labor de la dramaturgia, que me pareció acertada para abrir esa fábula con distancia y originalidad suficiente a nuestros días. Hay actuaciones fantásticas como la de Ana Wagener o la del mismo Roberto Henríquez, dimensionando el trabajo coral y estético del resto del elenco. Para mí, ha sido algo más sugerente, como espectador, que otras propuestas que haya visto anteriormente del mismo director.
En otro orden, resalto En el desierto, que pude ver a inicio de temporada, y que creo que es una de las obras más geniales que haya visto de Chevy Muraday, y que es una lástima no pueda volver a la escena madrileña, igual me equivoco, o que tuviese un tiempo más en cartelera, pues creo que resume una marcada búsqueda y recorrido en su trayectoria como creador y coreógrafo, y propone un trabajo sumamente artístico, estético y profesional en el engranaje del teatro, la danza y la mirada conjunta, a través del resto de aportes artísticos que configuran la nómina de intérpretes y diseñadores que aúnan el proyecto, y que consolida un trabajo escénico de los mejores que puedan haberse visto en este arranque de año escénico.
¿Proyectos?…
Pues continuar con la difusión de Mi piedra rosetta que abre un marco sobre la diversidad en la escena y la accesibilidad para el público con discapacidad sensorial en todas sus representaciones, cuestión primordial al proyecto de Palmyra Teatro y no muy común en la escena nacional. Conseguir que se pueda ver más viene siendo mi objetivo del último año, a ver si lo logramos,… y existen otras aventuras, pero mencionarlas pueda ser motivo de que dejen de serlo, por tanto, como las meigas, haberlas, haylas… pero mejor, vivirlas, pues será lo mejor, así que eso pido a los reyes, papás noeles y otras figuras de la magia, la ilusión y por tanto, la realidad…
¿Se pueden hacer propuestas combativas de teatro hoy?…
Por supuesto, y en mi caso, Palmyra Teatro es mi apuesta combativa, pues reivindico que la escena es plural y diversa, que los lenguajes escénicos brindan una oportunidad inmejorable para encontrarse la posibilidad humana en todo su rigor y extensión, añadiendo a que no solo en la escena se vea esa necesaria vida compartida por las personas con capacidades diferentes, sino que apuesto porque cada función toda persona sin ningún requisito ni condición sienta la posibilidad de compartir su ocio, su cultura y su hecho vital ante una función accesible, motivando a que no sea un día exclusive, sino inclusive, en el mundo en el que vivimos. Quizá sea mi lugar de combate, pero siento que en muchos aspectos se une a todos y cada uno de los motivos que los profesionales del teatro hacen y construyen cada día, para seguir haciendo un mundo y una sociedad mejor, al menos, lo tenemos inscrito en nuestro código deontológico, y por qué no, en el genético…





























































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