Lluvia constante de Keith Huff en los Teatros del Canal
Es difícil encontrar en el panorama teatral actual, un nuevo autor con un texto potente, de esos que sabes que sobrevivirán al tiempo y se convertirá en un clásico. Lluvia constante es un título que no hace honor al texto, la obra es mucho más que una atmósfera temporal, es un viaje complejo a la psiquis del ser humano, es una radiografía de este tiempo convulso que vivimos en el que muchas veces dejamos que se asome por nuestra boca y nuestro corazón el animal que se esconde en los pliegues de nuestra piel. En este texto, el autor nos pone frente al muro de nuestras pesadillas más profundas para encontrar la salida del laberinto. Es de una teatralidad brutal por el juego que establece con el público y entre los personajes. Te atrapa desde el minuto uno y no te deja escapar hasta el final, cuando descubres el juego que oculta este viaje. Para una propuesta tan esencial, en la que hay que dejar que las emociones y palabras atraviesen a los actores como dardos hacía falta un par de intérpretes de riesgo y compromiso total con la escena, ellos son: Roberto Álamo y Sergio Peris-Mencheta que están todo el tiempo al borde del precipicio. Y David Serrano les ha dirigido con templanza y pasión. Una obra imprescindible.
Adolfo Simón
Carmen en el Teatro de la Zarzuela
Hay historias que uno no debería volver a ver tras una experiencia importante vivida con ellas. A primeros de los ochenta vi la Carmen de Peter Brook en el Mercat de les Flors en Barcelona, tal vez no debí acudir más a ver una lectura escénica sobre este mito. Es verdad que todos los grandes textos y las grandes historias, sobreviven a los que construyen una nueva mirada sobre ellas, a veces aciertan y otras fracasan en el intento. Pero así ha de ser, sería una pena que no se volviese a representar Hamlet o La vida es sueño porque alguien se acercó al misterio que esconden sus palabras. Ana Zamora ha desarrollado una carrera exquisita como directora de escena en su compañía Nao D´Amores. Ha recuperado textos olvidados y ha ido construyendo una poética personal que le ha dado proyección nacional e internacional. Seguramente tenía que llegar el momento en que se enfrentase a un encargo alejado de su universo teatral. La propuesta, en principio, era sugerente, una versión de Carmen en la que se recupera el texto en verso castellano y con dos mujeres al frente de la dirección del espectáculo, Ana en lo escénico y Yi-Chen Lin en la dirección musical. Conforme iba avanzando el montaje, tuve la sensación de que un globo de iba desinflando. Todo lo que parecía iba a ser un puzle que se iría construyendo hasta crear una imagen final que diese sentido a todo, se convertía ante mis ojos en un sin sentido constante. Todo lanzaba rayos de luz que se desvanecían nada más ser apuntados. Salvo la intérprete principal, María José Montiel que defendía el personaje a muerte, el resto me pareció que estaban allí o podían estar en una zarzuela de gira por España. Creo que Ana Zamora tendrá que aprender de esta experiencia para el futuro.
Adolfo Simón
«El Nombre» en el Teatro Maravillas
Jordi Galcerán nos versiona y ofrece la famosa comedia francesa de Mathieu Delaporte y Alexandre de la Patellière que también ha sido plasmada en una película del mismo nombre y en la que intervienen Amparo Larrañaga, Jorge Bosh, Antonio Molero, Cesar Camino y Kira Miró. No es la primera vez que se versiona una comedia a la francesa en los teatros españoles y la verdad es que suele funcionar bastante bien.
«El nombre» es una comedia aparentemente «blanca», sin ningún tipo de pretensión, y digo aparentemente porque todo empieza con un conflicto debido al nombre que se le va a poner a un bebé y acaba desentrañando toda una serie de resentimientos en la relación que mantiene un grupo de amigos compuesto por dos familias y un amigo común.
Los personajes están bien diseñados para que cada uno cumpla con su papel en cada parte del lío en la comedia e interpretados magistralmente por los actores, que se tiran de cabeza a defender cada uno su papel y sacar a flote las reacciones del público. Destaca sobre todos la interpretación de la veterana Larrañaga, como siempre perfecta en cada papel que interpreta y que se encarga de un pequeño monólogo que es el principal ingrediente que hace subir el tono de la comedia y a la vez provoca el momento agridulce de la misma.
Es difícil poder adaptar los localismos franceses y los chistes al castellano, pero esta vez la versión ha quedado bastante creíble y podría suceder perfectamente en España, además, se plantea un debate de actualidad al incluir en el meollo de la cuestión un nombre «catalán» que va a desencadenar todo el embrollo. A todo ello ayuda una puesta en escena muy bien escogida, asemejando un chalecito de familia acomodada y bien avenida a las afueras de cualquier ciudad y jugando también con pequeños audiovisuales que ayudan a trasmitir la historia de una manera visual y entretenida.
Una opción muy buena para pasar una noche entretenida, salir con buen sabor de boca y con las ideas colocadas sobre nuestras relaciones sociales y personales y para ver a grandes actores españoles sobre las tablas.
Pulgarcito de Teatro Paraíso
Los clásicos lo son por su capacidad de resultar contemporáneos en cualquier tiempo. Pulgarcito es un cuento en el que un niño menudo e ingenioso salva a todos sus hermanos y a su familia, después de que sus padres desesperados hayan tenido que abandonarlos en el bosque por falta de recursos. Es cierto que los cuentos son atemporales y también lo es que suelen tener un trasfondo cruel. Cómo hacer llegar a los niños-as de hoy en día el contenido profundo de esas historias, adaptadas a la edad a la que van dirigidas es el reto de cualquier artista. Teatro Paraíso ha presentado en Cuarta Pared una versión llena de aciertos, desde la propuesta escénica que es un espacio como lo podría ser la casa de cualquiera de nosotros, al tratamiento que se hace del mismo, llenando de imaginación cada rincón y objeto. El trabajo de los dos actores es realista pero no dudan ni un momento en jugar a cualquier otro tipo de interpretación si el juego escénico se lo pide. Dramatúrgicamente hay dos hallazgos importantes, el que sea un hombre el encargado de llevar el funcionamiento del hogar y sobre todo, el tratamiento de la vejez como ese mundo que está más cerca de la infancia, llenando cada momento de una emoción profunda para hablarnos de problemas de hoy a través de este cuento de siempre.
Adolfo Simón
Tell me de Carmen Werner en Cuarta Pared
Dentro del festival Territorio Danza en la Sala Cuarta Pared, la compañía Provisional Danza, bajo la dirección de Carmen Werner, ha presentado TELL ME, uno de sus trabajos más abstractos y sorprendentes de los últimos años.
En escena nos presentan varias fotografías, cotidianas pero sugerentes, que recuerdan a cuadros de Hopper, donde el silencio y la no acción, lo que no se hace y lo que no se ve, narran más que lo evidente.
Partir de lo concreto como mirar por una ventana para ver por qué ladra el perro del vecino puede ser el comienzo de un viaje inquietante. Y es que esta pieza contiene las señas de identidad propias de esta veterana compañía: el uso de la acción y el gesto como elementos coreográficos, la superposición de planos, el cánon y la repetición, o el contraste musical (clásica de cámara, electrónica, minimalista, etc.) y el trabajo de atmósferas, en las que predomina el suspense (con alguna pincelada de humor).
Las imágenes que se desarrollan durante la obra nos invitan a pensar en poses sociales y en la sensual liberación de sus corsés en la intimidad, la traición… pero el tema transversal y dominante es la psicosis, representada en un objeto protagonista: un cuchillo.
Quizá la luz sea el punto más flojo del montaje, quedando algo plana por momentos.
Lo más interesante de «Tell me» es cómo consigue que el espectador respire con la tensión latente en este gran trabajo.
Jorge Azcona
“UNA EXTRAÑA COMEDIA” de Darío Paso-Jardiel en La Casa de la Portera
¿Me quieren decir dónde vamos a encontrar, cuando cierre sus puertas La casa de la portera, esas exquisitas piezas que durante dos años han ido poniendo ante nuestros ojos?…¿Dónde van a descubrirse o reinventarse todos los autores, directores y actores que hemos tenido ocasión de ocupar esas inquietantes salas vestidas por un cúmulo fantástico de objetos kich?…Me voy a atar con cadenas a la puerta de este espacio para exigir que no se cierre…¿Alguien se apunta?. Todo esto viene a que este viernes pasado, he tenido la sorpresa y la suerte de descubrir a otro nuevo autor-director: Darío Paso-Jardiel, al menos para mí, con nombre de referencias teatrales apasionantes: Paso-Jardiel. No sé si es familia de estos dos insignes autores de la historia de nuestro teatro, si no es así, ha sabido beber de su mundo delirante. Y ha creado una pieza extraña, fantástica y absurda, no hay otra pieza así en la cartelera de Madrid. Tiene humor enloquecido y situaciones imposibles que disfrutarán al máximo si dejan al entrar todos los tópicos sobre lo que ha de ser o no teatro. Ah! y hay dos actores, deliciososssssssssssssssssssssss: Martha Eguilior y Tato Loché que interpretan el absurdo con una soltura y locura, que se agradece desde ese peculiar patio de butacas. Ay! cuando los popes del teatro dejarán sus sillones y bajarán a los pequeños espacios para descubrir el futuro de nuestro teatro. Dejen de mirar el pasado y miren el presente, por favor.
Adolfo Simón
El sueño de la luna en Nave 73
Okina Teatro presenta este espectáculo para niños de 0 a 3 años en el que, a través del juego, la luz y la música transforman los elementos y el espacio, los cuerpos de las dos actrices interpretan la materia. Hay hallazgos muy sugerentes en la breve pieza a los que, tal vez, deberían dar más desarrollo para conseguir el máximo de efecto y emoción en los pequeños espectadores.
Adolfo Simón
Belchite y No se puede mirar…Miedo en la noche alternativa!!!
Hay muchas formas de abordar el miedo en la escena, en los últimos tiempos están surgiendo diferentes propuestas que tratan de poner al espectador contra las cuerdas, pegado en su butaca ante lo que ocurre en la escena.
Belchite en La Usina, aborda los acontecimientos ocurridos allí durante la Guerra Civil vistos desde un grupo de jóvenes que se acerca a esta localidad para realizar un juego de rol, entre tirada y tirada de fichas, algo surgirá en el tablero que no estaba previsto.
No se puede mirar en la sala OFF de La Latina nos muestra cuatro secuencias que parecen reflejo absurdo la una de la otra: Unos seres se van encontrando en situaciones cotidianas de las que saldrán modificados una vez hayan vivido experiencias al borde del delirio mental.
Adolfo Simón
50 sombras!, el musical en el Nuevo Teatro Apolo
El subtítulo de este espectáculo es «La parodia musical del best seller» y ese es el acierto de la propuesta, si hubieran pretendido llevar la novela o los tres tomos de estas historias calientes al escenario tal como están en los libros, seguramente se tendrían que haber mostrado en un sex-shop. Darle un tono divertido, picante y en clave de comic, hace que el público se ría de los momentos más tórridos. Hay que reírse del sexo, que es un tema muy serio.
Adolfo Simón
Los seres laberínticos de Adriana Roffi
En estos momentos, en la cartelera madrileña se puede disfrutar de dos propuestas escénicas de Adriana Roffi. Como si pasara un tren de Lorena Romanín en el bello y rococó nuevo espacio OFF del Teatro Lara, pieza que dirige y en Ámame en La pensión de las pulgas, obra que firma como autora y directora. Las comparaciones son odiosas y no se trata de hacer esto, más bien, tratar de descubrir cuál es la personal poética de esta autora y directora. En ambas obras hay un trabajo sencillo desde la puesta en escena, son planteamientos realistas con toques mágicos. El trabajo con los actores es sutil; esas composiciones de personajes que parecen extraídos de la realidad: «esos vecinos invisibles» que parecen normales y que esconden laberintos misteriosos en los que se ocultan sus deseos profundos. Y como autora, también trata de acercarnos a la realidad con una mirada aguda; como si a la misma le hiciera un corte con un bisturí fino, pudiendo ver, a través de esa grieta el deseo, la tolerancia, el miedo, la vulnerabilidad de estos seres. No es fácil encontrar nuevas voces personales en la escena, Adriana Roffi lo es.
Adolfo Simón
Con la claridad aumenta el frío en el Teatro de la Abadía
Con la claridad aumenta el frío -título cogido de uno de sus discursos de agradecimiento, desconcertante y cautivador a la vez que dotado de la poética más esencial de Thomas Bernhard- va desgranando anécdotas y palabras de cortesía que apenas disimulan su ánimo gruñón y muestra a través de la risa las miserias del ser humano y del panorama cultural que nos rodea, y del que todos somos cómplices. En estos tiempos convulsos en los que el arte es despreciado por el poder, hay que retirarse a los cuarteles de invierno, donde la nieve llega hasta las rodillas, para conseguir mirar con distancia todo lo que ocurre y poder establecer una estrategia inteligente contra la pobreza cultural. Son importantes todos los actos de reivindicación por los derechos de los artistas pero, a veces, hay que hacer también un acto poético y político en defensa del pensamiento libre, esta obra lo es: Un espacio de reflexión íntimo.
Adolfo Simón
Noche de solos en Territorio Danza
En las primeras ediciones de Territorio Danza surgió Noche de solos para dar a conocer los trabajos de coreógrafos y bailarines emergentes; para encontrarse, debatir y también animarse mutuamente a seguir con sus creaciones en un momento de tanta dificultad para exhibirlas ante el público. Cuarta Pared junto a Provisional Danza decide continuar Noche de solos y dedicar dos sesiones a este encuentro con tres creadores de esta compañía, Cristian López, Laura Cuxart y Tatiana Chorot. Un tríptico sugerente en la recta final del festival. Tres piezas que van creciendo en teatralidad y tensión conforme avanzaba la noche.
Adolfo Simón
PLAZA AVELLANEDA en el CENTRO de NUEVOS CREADORES
Ángel se recupera en la habitación de un hospital de un suceso que no recuerda. Todo el tiempo intenta recordar, para demostrarse a sí mismo y a los médicos, que su memoria está intacta.
A esta habitación llega la visita de un gran amigo, Rubén, a quien Ángel no ve desde hace 16 años. Juntos comienzan a recordar los tiempos de la infancia en los que compartieron una profunda amistad. Los recuerdos transportan a ambos a aquellos años de valores y orgullos, a la loca adolescencia, a la Plaza Avellaneda, a las interminables tardes de juegos donde aquella amistad era un vínculo sagrado. De pronto, ya evocando su adultez, Ángel recuerda un suceso en la plaza Avellaneda que cambiará la vida de ambos para siempre. Una propuesta en la que destaca la sencillez de la puesta en escena y el juego constante de los actores para transformarse con precisión y rapidez en lo que los personajes viven y experimentan en esos saltos temporales que les provoca la memoria.
Adolfo Simón
Electrik Five Experiencie en el Teatro Alfil
Electrik Five Experiencie es un espectáculo insólito en la cartelera del Teatro Alfil de Madrid. Una oportunidad de ver pintura en directo, performance y proyecciones virtuales sobre cuerpos en acción. Está claro que el teatro sigue asimilando todo tipo de poéticas estéticas, haciendo que su mixtura cree nuevos discursos dramáticos. No os perdáis esta propuesta diferente a todo lo que podéis ver en nuestra ciudad.
Adolfo Simón
«Titanium» de Rojas y Rodríguez en el Teatro Rialto de Madrid
Rojas y Rodríguez han conseguido que el flamenco se fusione con el hip-hop y break-dance, estilos de danza que nacieron en las calles, no importa dónde, y que tienen muchas cosas en común, entre ellas el virtuosismo, el sentimiento y la importancia de lo que se consigue grupalmente. El espectáculo supone un giro de tuerca más en lo que se conoce como nuevo ballet español, acercándose más de lleno al flamenco pero dejando de lado los faralaes y zaragüelles para adaptarse a los nuevos tiempos. Tiempos en los que se puede ser flamenco y hip-hopero a la vez, en los que se puede taconear por la calle vestido con vaqueros, licras y cazadoras de cuero sin dejar de ser flamenco y sin perder un ápice de sentío.
Pero este espectáculo es más especial de lo que nos venden en esas magníficas fotografías que adornan la entrada del Rialto. El espectáculo, aunque comercial, no cae en los tópicos en que caen otros espectáculos, de mucho ruido y pocas nueces, mucha imagen y poca dramaturgia escénica, mucha iluminación espectacular y poca luz interna, y no pretende epatarnos con la fuerza de un flamenco para modernos. Es un espectáculo pensado y medido en el que reside una poética urbana y en el que los elementos que lo estructuran están pensados al detalle. La influencia de Chevi Muraday en la dirección escénica es clara y aporta ese aire de contemporaneidad bien medida y marcada paso a paso.
La producción ha permitido que puedan subirse al escenario también músicos en directo que nos demuestran su versatilidad en estos tres estilos y consiguen acercarnos a ese mundo de la calle en el que se puede mezclar un hip-hop con una bulería.
Cabe destacar la figura del bailaor y coreógrafo flamenco Manuel Liñán, el coreógrafo y bailarín de danza urbana Juan Montero, y los bailarines de hip hop Fran Eliú, Alberto Montero, Elihu Vázquez y Omar Fraile que comparten escenario con ellos.
Por eso Rojas y Rodríguez han vuelto a acertar al conjugar diversos tipos de danza que buscan una nueva expresión artística y una evolución en lo ya existente, su filosofía de trabajo desde sus inicios, demostrando que no solo hay que venerar a los clásicos para estar en la cresta de la ola y que su versatilidad es tan potente que pueden tener varios espectáculos a la vez en cartelera de muy diverso tono, como «Cambio de Tercio» o «Sangre».
Luis Mª García Grande
El feo de Marius Von Mayenburg en el Teatro Lara
Estoy cansado de oír que los espectáculos en los que el público se ríe, no suelen ser inteligentes ni interesantes, estoy cansando de defender que el humor es una de las cosas más difíciles de escribir, dirigir e interpretar. Pero bueno, tampoco voy a tratar de convencer a esos que cuando sueltan la lagrimita sienten que les han ofrecido un espectáculo importante. Prefiero llorar de risa cuando me encuentro con una propuesta ingeniosa, ágil, ácida, transgresora…Y El feo lo es, es un texto trepidante que no deja espacio al relajo y si además, está montado como lo ha hecho Paco Montes, en el Hall del Teatro Lara, pues más placer para los sentidos. Ah! y para que todo esto sea una delicatesen, ha de haber un reparto juguetón y enloquecido como es el compuesto por Óscar de la Fuente, Rebeca Valls, Mario Tardón y Fran Calvo. Vayan a ver esta función y rían sin prejuicios.
Adolfo Simón
El loco de los balcones de Mario Vargas Llosa en el Teatro Español
El teatro ha de ser un espacio donde podamos reconocernos todos de algún modo, en ese ritual colectivo hemos de sentir que el discurso de la escena es un cauce por el que navegamos todos. El loco de los balcones es un hermoso cuento en el que lo viejo y la belleza son animales en extinción por una sociedad depredadora que solo piensa en prosperar a partir de destruir la memoria. Es verdad que en medio de ese cuento se cuela el debate sobre si es más importante salvar las cosas o dar de comer a quién no tiene sustento. Pero…¿No es igual de importante el alimento físico que el espiritual?¿No será un problema de este mundo que habitamos que no deja espacio al sustento básico necesario para ser hombres y no animales?. La historia tiene muchos componentes literarios pero también tiene una trama que va desvelándose poco a poco ante los ojos del espectador. Todo transcurre en un espacio a medio camino entre la ensoñación y la cruda realidad, ese toque mágico ayuda mucho al desarrollo de la acción. El equipo de actores está muy bien en sus múltiples caracterizaciones gracias a la precisa dirección de Gustavo Tambascio pero, si hay una razón por encima de todas para ir a ver El loco de los balcones es por ver a ese inmenso actor que es José Sacristán. Su presencia en escena, incluso en los silencios, es emocionante, por momentos es un balcón más que se vuelve frágil ante un mundo deshumanizado y de golpe se convierte en un quijote que lucha hasta la extenuación. José Sacristán es un actor de raza, curtido a base trabajar y trabajar…Da gusto verle con tanta generosidad en escena, no se pierdan esta oportunidad, ya quedan pocos hermosos balcones de los de antes, de esos que no deberían desaparecer nunca.
Adolfo Simón
Misterios de a dos en Territorio Danza
Continúan las interesantes propuestas de Territorio Danza, en esta ocasión hemos disfrutado de un programa doble con dos dúos diferentes y sugerentes. En Hooked(Still), la compañía La Sala nos invita a seguir el periplo de dos seres que transitan en paralelo con precisión absoluta y que cuando sus cuerpos se cruzan provocan chispas y emociones intensas, un trabajo técnico fabuloso. Y si de técnica hablamos, en la segunda parte, la compañía Hurycan nos muestra la pieza Je te haime en el que el diálogo corporal y la escucha física alcanza momentos de gag y delirio. Un trabajo a medio camino entre la danza, la acrobacia y el clown. En él hay dos intérpretes muy potentes: Candelaria Antelo y Arthur Bernard Bazin.
Adolfo Simón
«Infamia» en el Teatro Alfil
«Infamia» nos presenta de manera idealizada, en forma de comedia, el proceso judicial y de desprestigio que sufrió Oscar Wilde al ser acusado de agasajar a un jovencito, Lord Alfred Douglas, para comprar su amor en la época Victoriana. Wilde pasó del éxito más absoluto con «La importancia de llamarse Ernesto» al desprestigio vil acusador por ser acusado de homosexual.
Wilde se sentará ante su juez y ante la audiencia no sólo para defenderse sino también para poner en entredicho los valores morales, sociales, sexuales y literarios de la sociedad victoriana, esos valores sociales que estaban juzgándole por encima de la ley.
La propuesta dramatúrgica de María Velasco pretende transmitirnos ese proceso desde la mente del escritor, pasando por su literatura con unas respuestas brillantes salidas de la cabeza del autor pero también por otros derroteros que le encantaría expresar, aportando notas musicales que transforman al escritor en un gran artista del vodevil.
Richard Collins-Moore ha asumido la gran tarea de encarnar a Wilde, bajo la dirección de Diego Domínguez, y a los personajes que rodean todo este entramado de desprestigio e infamia y lo ha hecho de una manera brillante. Su acento británico nos introduce ya de lleno en aquella época y su capacidad para cantar en directo e interpretar hace que creamos que estamos ante el mismísimo escritor.
Aunque solamente se ha programado una función en el Teatro Alfil, esperemos que esta propuesta pueda ser vista más adelante y pueda rodar un poco más para consolidarse.
La vida es una comedia, Wilde lo sabía y la interpretaba desde que abría los ojos por la mañana hasta que los cerraba por la noche.
Luis Mª García Grande
Seres mutantes en Kubik Fabrik
Kubik Fabrik sigue siendo el espacio más sorprendente de la cartelera, apuestan por un teatro contemporáneo accesible, lleno de propuestas imaginativas y con un trato exquisito a todo el que se acerca a su sala. Este fin de semana pasado hemos podido disfrutar de dos trabajos performáticos sobre la identidad y la mutación de esos seres que se ven abocados a cambiar su cuerpo y su manera de expresarse en una sociedad llena de cortapisas y limitaciones.
LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS de Vicente Colomar
Este trabajo es un homenaje al cine de terror de serie B y especialmente a las películas de marcianos en blanco y negro que proliferaron en EEUU en la década de los cincuenta. A través de las peripecias de un doctor perdido en un pueblo extraño, una mujer que dice que su marido no es su marido, unos seres con una sabiduría revolucionaria y un militar con problemas de identidad asistimos a la sustitución de los humanos por unas replicas idénticas en morfología pero carentes de sentimientos. Un espectáculo unipersonal donde el actor se convierte en un sinfín de personajes, creando situaciones ingeniosas llenas de humor que disfrutamos en la propia escena, y también a través del ojo de la cámara de video, que nos muestra otros ángulos de la historia.
EPISODIO 08 de Rolando Sanmartín y Silbatriz Pons
En el territorio de la espera, del miedo, del disimulo y el aburrimiento, el aire es un superviviente y el ser que transita por la escena también, sobrevive a la oscuridad, al silencio, al vacio del escenario e incluso a la invasión-participación del público. Una propuesta sencilla llena de momentos poéticos que nos remitían a esas pesadillas que a veces tenemos…¿Quién no se ha sentido sin cabeza o con una columna vertebral de cuernos de ciervo?.
Adolfo Simón
Díptico de sombras en movimiento
Como cierre del Festival Miradas al Cuerpo llevado a cabo en la sala Lagrada, hemos podido disfrutar de la propuesta Sublimación de la Compañía La Casa Amarilla. Un espectáculo en el que confluyen diferentes lenguajes escénicos, con un acento importante en la iluminación y el espacio escenográfico en constante transformación durante la pieza…Un mundo de sombras en movimiento.
Y en Cuarta Pared se ha presentado un nuevo espectáculo dentro de Territorio Danza: Karaoke. Tras su presencia con Fácil en la anterior edición de esta Muestra, Cielo Raso produce Karaoke (Vacío de Orquesta) persiguiendo un lenguaje propio, coherente y con una delicada poesía visual. La pieza destacaba por su fuerza interpretativa y emocional, por su calidad técnica. Un trabajo potente a nivel visual y de ejecución físca.
Adolfo Simón
Best of you en el Territorio Danza de Cuarta Pared
Tras la inauguración de Territorio Danza con la pieza creada en el taller que ha impartido Carmen Werner, ha llegado la primera pieza de la edición de este año de Territorio Danza: Best of you, último trabajo de La Intrusa Danza, compañía creada por Virginia García y Damián Muñoz (Premio MAX 2009 al Mejor intérprete masculino de danza). Best of you es una pieza donde los dos intérpretes viajan por una partitura de tensiones acumuladas, mientras buscan, con buenas intenciones, el alivio, el descanso… Cada uno tiene su música emocional particular con la que intenta dialogar con el otro, a veces se cruzan los sonidos y los cuerpos chocan o se acarician. Una experiencia corporal y sonora a través de la que nos hablan de las relaciones de pareja y la dificultad de comunicarse.
Adolfo Simón




























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