Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

CRÍTICAS

Macbeth de Giuseppe Verdi en el Teatro Real

Siempre que se da vida a Macbeth en un escenario se le suele dibujar como a un ser anodino que se tropieza con la posibilidad de acceder al poder, surgiendo de este modo el monstruo ambicioso y torpe que todos llevamos dentro. En esta nueva producción del Teatro Real, dirigida escénicamente por Dmitri Tcherniakov, aparece un nuevo aspecto de la personalidad de este personaje…Aquí, se le muestra como un juguete en manos del poder de una sociedad adocenada que necesita un títere para desbancar al tirano que les ha oprimido, convirtiendoles en clones que viven en un mundo de frios recortables. Cuando Macbeth destruye el poder establecido y se instala en la comodidad de un espacio íntimo y acogedor que podría haber soñado el pintor Hooper…La bestia de la masa decide que ya no quiere este juguete y que otro ha de ocupar su lugar. Así, Macbeth acaba siendo victima de su misma trampa…el que a hiero mata… La propuesta es muy novedosa, a través de un audiovisual, dirigen nuestra mirada, a vista de pájaro, hasta el lugar donde la masa se pone de acuerdo contra Macbeth y tras otro recorrido visual, aterrizamos en la íntimidad donde disfruta y sufre el protagonista su ascenso y caída del poder. Un plantel de lujo de cantantes-actores arropados de un coro espléndido…y acariciados o arañados por la genial música de Verdi que, en esta ocasión, dirigió con mano firme el maestro Teodor Currentzis, convierten este drama de otra época en un reflejo de nuestra realidad actual.
Adolfo Simón

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Lo Real/Le Réel/The Real de Israel Galván en el Teatro Real

Israel Galván ya ha cruzado la frontera del flamenco…ha dado un salto al vacío en su trayectoria para descubrir un lenguaje personal, único e intrasferible. En Lo Real prolonga su sombra artística muy lejos, hace cohabitar música, danza, performance, instalación plástica y a pesar de ser piezas de distintos puzles, encajan perfectamente porque la genialidad de Israel Galván las pone en sintonía. Lo Real es un espectáculo complejo, conceptual y de una emoción profunda…Durante la representación se marcharon algunos espectadores del teatro, estoy seguro que se debió a la imposibilidad de digerir la multiplicidad de signos poéticos y dramáticos que se desarrollan en escena. Aparentemente siempre está trabajando sobre un lenguaje semenjante pero no es así, en cada propuesta, este transgresor del flamenco, reinventa una cultura milenaria que tenía que encontrar la comunicación con los espectadores de estos tiempos compulsos que vivimos.
Adolfo Simón

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El Cascanueces del Ballet Imperial Ruso en el Teatro Nuevo Alcalá

El Teatro Nuevo Alcalá, estrenó ayer “El Cascanueces” de Piotr Chaikovsky, coreografía de Gedeminas Taranda e interpretado por el Ballet Imperial Ruso, el más popular y navideño de los ballets, con muy buena entrada, casi lleno, una voz por megafonía nos pedía clemencia con los niños de la escuela de ballet de Madrid, que actuaban por primera vez en un espacio profesional, y empezaba la obertura de la conocidísima pieza moviendo los recuerdos de muchas representaciones del Cascanueces. Se levanta el telón y la calle de la ciudad se va llenando de niños que pasean y juegan con sus vigilantes padres y por la magia del teatro empiezan a suceder juegos, alegría y esperanza el espacio se va llenando de bailarines y bailarinas que fusionan la música con sus cuerpos y ofrecen la imagen viva de la armonía, los colores y el movimiento de los trajes y empieza a crecer la belleza por el escenario, algo clásico, pero magnífico, puro teatro. Bendita imperfección de los niños que me reconcilian con el espíritu navideño y me hacen olvidar la crítica realidad que nos envuelve. En dos actos, con un pequeño descanso, el Ballet Imperial Ruso parece ir recuperando su esplendor, recuerdo hace dos años haber sentido tristeza por apreciar cierta oxidación, tanto en la coreografía como en la puesta en escena, de otro clásico de su repertorio, y hoy, el vestuario de Andrey Zlobin y Anna Epatieva nos llena los ojos de belleza que flota y vuela, de transparencias que parecen primaveras y de tutús que me reconcilian con el mejor ballet clásico de la escuela rusa. Los bailarines y bailarinas muestran su ligereza haciendo fácil esos pasos de a dos, a tres y a lo que haga falta, giran, saltan y tocan el cielo. Los bailarines de la danza española, árabe y rusa son magníficos pero a destacar la pareja formada por los chinitos, presenta a un excepcional bailarín que te hace pensar que el cuerpo no pesara y no tuviera articulaciones. Masha, no sé quien lo interpretaba esta vez pues en el programa de mano aparecen dos nombres Lina Sheveleva y Radamaria Duminika, es brillante en su actuación, pero mención especial para Nariman Bekzhanov, que representa con fuerza y virilidad la verdadera armonía de la danza, que brilla en cada giro, que vuela por el espacio y sonríe y hace fácil lo imposible y nos hace soñar. Cuando el telón cae, con público aplaudiendo en pie, lo que sentí fue que estábamos en Navidad, con mayúsculas, que pese a todo hay que encarar estas fiestas con alegría y bondad, que los niños nos hacen creer en la magia y que un ballet como el Cascanueces sirve para recordárnoslo, que ojalá se llene todos los días y mis mejores deseos para el Ballet Imperial que ha recuperado lo que siempre fue suyo, el esplendor
Ángel SavínCascanueces


El juramento en el Teatro de la Zarzuela

Hay obras que deberían reponerse con más asiduidad, es el caso de El Juramento, zarzuela en tres actos de Luis de Olona con música de Joaquín Gaztambide. ¿Razones?… varias…por un lado, un dirección musical impecable, realizada por Miguel Ángel Gómez Martínez…un coro que actúa y se mueve con precisión y preciosismo…Una escenografía de Gerardo Trotti que transita del espacio casi vacio a un universo de recortables muy efectivo y sugerente…el vestuario espectacular de Jesús del Pozo que debería haber tenido más ocasiones de mostrar su genialidad en producciones de zarzuela, teatro y ópera. Y poniendo en sintonía todo esto, Emilio Sagi, un director de escena que tiene la inteligencia de montar zarzuelas como si se tratase de óperas, con el mismo respeto y espectacularidad que lo hace cuando realiza una puesta en escena operística…esto lo agradece nuestra mirada y sensibilidad porque eleva el género chico a obra de arte total.
Adolfo Simóneljuramento-2


Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand en el CDN

El problema de Cyrano es que rara vez se recuerda algo más que la interpretación del actor que da vida al personaje protagonista…Son antológicas las creaciones de Flotats, Plácido Domingo en ópera…en esta producción de La Perla 29 que llega a Madrid procedente de Barcelona, lo más destacable, de nuevo, es el trabajo de Pere Arquillué como Cyrano; contundente y emotivo. Poco más hay que destacar, la obra ya la conocemos y es correcta la traducción aunque habría que pulir algún detalle que se ha trasladado literalemte del catalán al castellano. La puesta en escena podría haberla firmado alguno de los directores que estaban muy activos en los años ochenta…tanto me remontaba a aquella época que la propuesta escenográfica me recordaba bastante a la que diseñó el gran Fabia Pugserver para Primera historia de Esther.
Adolfo Simón

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Lúcido de Rafael Spregelburd dirigido por Amelia Ochandiano en el Centro Dramático Nacional

Hay montajes teatrales que se salvan gracias a un buen texto, una buena dirección…una escenografía que complete poéticamente la propuesta…pero sobre todo, lo que es esencial para que un barco teatral llegue a buen puerto es…un buen y apropiado reparto.  Lúcido es un material dramatúrgico muy potente porque juega a crear efectos reflejo sobre los personajes que el espectador ha de seguir con una atención activa, descubriendo así qué es real y qué soñamos. Amelia Ochandiano ha dirigido con maestría y sutileza esa obra en ese espacio escénico que se pliega y repliega para mostrarnos mundos paralelos…Y sobre todo, saca el máximo de jugo actoral a un reparto exquisito…Alberto Amarilla, Tomás del Estal, Itziar Miranda e Isabel Ordaz, en un momento de madurez y sabiduría escénica como ya veníamos intuyendo desde su trabajo en Días Felices.

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Razas de David Mamet en el Teatro del Arte

En estos tiempos en los que cada día nos desperatamos con una mala noticia referida al teatro y su supervivencia…Que la ciudad de Madrid pueda apuntarse un par de tantos en su cartelera teatral, es una gran alegría. Por un lado, un nuevo espacio abre sus puertas, con paso decidido y valiente: El Teatro del Arte. Donde estuvo el Teatro de Cámara, han desembarcado un grupo de artistas para remozar el lugar y adaptarlo a los tiempos que vivimos…Ha quedado acogedor y bello. La segunda noticia es la posibilidad de disfrutar de otra obra de ese gran autor contemporáneo que es David Mamet; en estos momentos podemos disfrutar de dos piezas de Mamet en Madrid. Aquí vuelven a surgir bajos los focos los personajes de Razas, una pieza-debate que plantea muchas cosas que a menudo se piensan y que no se nombran por quedar políticamente correctos. La obra es una delicia mordaz que transcurre a rítmo vertiginoso, convitiéndonos en espectadores de excepción del espectáculo de la justicia; algo que está en primera línea estos días en los medios de comunicación. Los actores: Toni Cantó, Bernabé Rico, Pedro Gutiérrez y Montse Plá salen al ring imaginario a pelear por su espacio vital…los cuatro funcionan como el mecanismo de un reloj dirigidos con mano firme por Juan Carlos Rubio.

Adolfo Simón

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La barraca del zurdo de Laví e Bel en la Cuarta Pared

En un cabaret puede ocurrir de todo…que aparezca un lanzador de cuchillos, una vedette trasnochada y también payasos…estos no son exclusivos del circo…el cabaret es un espacio de libertad, diversión y por qué no…compromiso. Los nietos del zurdo que invocan al pasado y recorren de la mano de su familia la historia de nuestro país, podrían ser también los nietos de Kurt Weil y recorrer con su barraca los pueblos de Alemania allá por la mitad del siglo pasado. Laví e Bel ha ido desarrollando un lenguaje propio que bebe de múltiples lenguajes. En esta propuesta consiguen el más difícil todavía…Crear una obra personal, hermosa y nostálgica…y sobre todo comprometida con el pasado y con nuestro presente que a veces, olvida todas las luchas que se realizaron en otros tiempos para poder tener una sociedad más justa. Y todo esto lo hacen desde el juego, la locura…y la cordura…y sobre todo, lo realizan para el placer del público que se emociona y divierte a partes iguales. A las penas puñalás parece proponernos Laví e Bel de la mano de Emilio Goyanes y su potente equipo artístico.
Adolfo Simón

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Wilt de Tom Sharpe en el Teatro Bellas Artes

Wilt, el crimen de la muñeca hinchable es la adaptación teatral de la novela de Tom Sharpe que con gran acierto han traducido, José Antonio Vitoria y Garbi Losada al lenguaje escénico, esta última también ha dirigido la puesta en escena con ritmo vertiginoso, manteniendo el espíritu enloquecido de la historia y transitando por los pasajes más importantes para mostrarnos ese rostro terrible de la sociedad contemporánea en la que vivimos. El espacio escénico es muy efectivo, dos pantallas grandes donde se proyectan pasajes que complementan la acción que se realiza en primer termino sitúan perfectamente al espectador en cada uno de los lugares donde transcurre la acción. Cinco actores, tres conocidos por el gran público…Fernando Guillén Cuervo, Ana Milán y Ángel de Andrés junto a dos actores del teatro independiente…Koldo Losada y Aitziber Garmendia que se desdoblan en múltiples personajes, crean un equipo compacto donde todos se apoyan y complementan en la tarea de jugar al disparate para que el patio de butacas estalle en carcajadas.
Adolfo Simón

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Vitriolo de Mónica Cano en la Sala Nudo

Por mucho que los gobiernos acorralen a los cómicos…por mucho que los tiempos no sean propicios para el teatro…Nunca morirá el arte de Talía mientras haya una historia que fluye de la boca de los actores, susurrada a los espectadores en la penumbra de una tarima. Mónica Cano tiene una larga trayectoria, la profesión teatral lo sabe y sin embargo, no duda en seguir arriesgando como si cada vez, fuese la primera al plantearse un proyecto. Sus últimos trabajos están hechos desde la humildad y con la complicidad de otras actrices, en el caso de Vitriolo…Saturna Barrio y Vene Herrero. Y en la intimidad de la Sala Nudo, convocan al respetable para contar de manera fragmentaria, la historia de dos mujeres, madre e hija, que nos irán descubriendo poco a poco…su memoria y los fantasmas que en ella se esconden.
Adolfo Simón

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El último jinete en los Teatros del Canal

Nuestra tradición musical tiene que ver con la zarzuela y la revista, dos géneros que todavía no han tenido la ocasión para que un buen productor dedique dinero y entusiasmo por ellas. Cuando nos queramos dar cuenta, aparecerá ese avispado hombre de negocios del espectáculo desde algún país inquieto y nos descubrirá y hará negocio de nuestro potencial musical. Creemos que el teatro musical es aquel inventado en Inglaterra o Estados Unidos pero ese solo es una variación ligera de lo que ya se inventó mucho tiempo atrás: La ópera. En nuestro país hay inquietud en los últimos tiempos por emular esa fórmula venida de fuera en forma de franquicias de grandes títulos estrenados en Broodway. Se han hecho intentos por conseguir un musical personal español…Hoy no me puedo levantar, Más de 100 mentiras…y parece que el público ha respondido bastante bien a este experimento. Ahora, con El último jinete, hay una vuelta de tuerca más, una mixtura de los lenguajes musicales usados hasta hoy aquí…Una historia de aquí con producción de gran musical. Habrá que ver la respuesta que de el público de Madrid y Londres que es donde se va a estrenar casi al tiempo.
Adolfo Simón

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Doña Perfecta de Benito Pérez Galdós en el Teatro María Guerrero-CDN

Orbajosa, lugar donde transcurre la acción de Doña Perfecta, podría ser la España del siglo pasado y podría representar el espíritu de este país en la época de la transición y tal vez hoy…¿mañana?. Cuando aparece un título como Doña Perfecta de Benito Pérez Galdós en la programación de un Teatro Nacional, surge la duda de si es el material más idóneo para estar en ese marco escénico; toda obra puede ser objeto de escenificación si se tiene en cuenta que ha de tener interés para el público al que se dirige. Está claro que en esta ocasión, Ernesto Caballero ha sabido hacer la lectura apropiada para que nos sirva de reflexión de cómo somos y venimos siendo desde que el mono se puso de pie…si es que no seguimos a cuatro patas. La sutileza del espacio escénico que nos muestra un mundo cargado de apariencias del que surge violentamente la naturaleza oculta…delante de la que, un carillón de autómatas gira y nos muestra las estampas de un tiempo presente que va involucionando hacia un pasado brutal, solo maquillado mientras ha interesado mostrar la sonrisa hipócrita, es el espacio subliminal que nos ayuda a reconocer que asistimos a un representación distorsionada de la realidad y en medio de esta mascarada cateta, el personaje que viene de afuera, con aires de renovación pero extranjero molesto al fin, llega a un lugar y no mide las consecuencias que tendrá expresar sus ideas libremente, desencadenando una trágica sucesión de acontecimientos, generando un final que recuerda al de la Casa de Bernarda Alba.
Adolfo Simón

DoñaPerfecta


Yo soy Don Quijote de la Mancha de José Ramón Fernández en el Teatro Español

Estoy seguro que en Inglaterra, acudir al teatro para ver a Laurence Olivier en cualquier obra de William Shakespeare, debía ser un acontecimiento. En Madrid, hemos tenido ocasión durante unas semanas de ver a José Sacristán interpretando a Don Quijote, un privilegio para los amantes del teatro. Yo soy Don  Quijote de la Mancha es una dramaturgia de José Ramón Fernández a partir de la espléndida obra de Miguel de Cervantes. Esta genial obra contiene probablemente pasajes que podrían corresponder a discursos de otros textos y grandes personajes de la historia de la literatura, en ella está contenido probablemente lo que corresponde a nuestra memoria, a nuestro presente y tal vez al incierto futuro frente a los molinos que cabalgan hacia nosotros. José Sacristán está en el momento artístico perfecto para interpretar al que probablemente, sea el más grande de nuestros personajes de ficción, también está en sazón para hacer otros grandes personajes y es una pena que ningún productor se lo proponga. Yo soy Don Quijote de la Mancha juega con el teatro dentro del teatro que permite ver la obra de Cervantes  desde una mirada de hoy, dejando  que se cuele, entre líneas,  otro tiempo en el escenario…para desembocar en una pregunta…¿Y si Don Quijote fuese mujer?…

Adolfo Simón

Representación de 'Yo soy Don Quijote de la Mancha'


The best of de Leo Bassi en el Teatro Alfil

Leo Bassi se está convirtiendo en un bufón filósofo, nunca antes hubo un espécimen así…con el tiempo, lo que fue furia se ha transformado en provocación inteligente, lo que fue ira se ha convertido en una mirada irónica y sarcástica sobre el poder y quién lo ejerce, lo que fue agresividad ha mutado a poesía visual…Y en esencia sigue siendo el mismo bufón que traza un hilo directo entre lo que piensa y lo que expresa. Leo Bassi es uno de esos hombres de la escena a los que siempre en interesante visitar porque nunca te decepcionan sus obras ni su discurso. El tiempo le ha vuelto profundo sin restarle atrevimiento y juego…sigue jugando, como ese niño que se escondía tras esas enormes gafas de concha, lo hacía en la plaza donde daba de comer a las palomas. The best of es el último capítulo del nuevo libro libre de este hombre sin prejuicios que siempre invita a un grito ancestral contra el mundo cuadriculado en el que vivimos.
Adolfo Simón

Leobassi

 


…No vacía… de Enclave Danza en la Sala Triángulo

Esta pieza de danza que homenajea a Miguel Hernández y de paso a todos aquellos creadores que fueron silenciados o ignorados en el siglo pasado es un curioso triptico de atmósferas distintas, en la primera parte hay una sugerente presentación del personaje y sus circunstancias personales y creativas; aquí, los elementos escénicos y los tres bailarines componen momentos poéticos de gran calado, esta invitación provoca en el espectador una expectativa que en el ecuador de la pieza, cuando en escena aparecen dos personajes caracterizando el poder, se diluye. La danza contemporánea no debe ser un espacio para el subrayado de lo que se está sugiriendo porque el puzle dramaturgico se desenfoca. En la tercera parte se reconduce el discurso poético de la primera pero se precipita el final. No vacía…es una propuesta arriesgada que debería ser un díptico.
Simón Ribes

enclave


Concha lo que quiere es BAILAR…

Concha Velasco, una actriz a la que nunca le han dado un «Goya» pero que ha trabajado más que todas las que tienen uno en su estantería, repasa toda su vida en un espectáculo que José Mª Pou y Juan Carlos Rubio le han confeccionado a su medida. Bien merecido lo tiene después de tantos años trabajando, de tantos años de sacrificio pero también de alegrías por los papeles que ha representado. Ella se lo sigue tomando con humor y con mucha vitalidad a sus recién cumplidos 73 años. El espectáculo es un «corta-pega» de varias de sus obras y monólogos sobre su vida que, a pesar de esto, ella representa con la frescura y ganas de la primera vez y con un poco de humor y sarcasmo aludiendo a todos sus éxitos y también «fracasos»; de estos últimos ha salido siempre airosa y «trabajando como una burra».  Pero si algo tiene Concha es que no se ha achantado por nada, ha sabido plantarle cara a todo y hacer de su capa un sayo. Una mujer fuera de serie y todo terreno que todavía tiene mucho que decir y que contar a nosotros y a su nieto, con el que está viviendo nuevos sentimientos como abuela.

En su espectáculo reivindica a la mujer, no sólo a las que ha representado, que son muchas; no tiene vergüenza en confesarse católica, a su manera, pero católica; en reconocer sus errores; en hablar de sus amantes y nos confiesa que ella no quería ser actriz, quería bailar, que es para lo que desde pequeña en ese frío Valladolid se había formado…¡ojalá que siga bailando y que la veamos!

Luis Mª García.

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Ale Hop!…Imagina circo

…ñoras!…ñores!…los payasosssssssss!!!…y se ilumina el circo…y aparece la magia. Y la plaza de toros de Alcalá de Henares se llena de una carpa que rebosa alegría y arte. Domadores de seres fantásticos, acróbatas aéreos dando saltos mortales, malabaristas de gotas de agua…y muchas más piezas exóticas de ese arte eterno que lo fue de nuestra infancia y lo será para los niños de siempre. Por suerte el circo no morirá nunca y formará parte de nuestros recuerdos. No lo dudes y acude…al circo!!!…Ale hop!.
Ignacio Sánchez

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El diccionario de Manuel Calzada Pérez en el Teatro de la Abadía

Hay personajes reales que parece que nunca serían materia para inspirar una obra de teatro. Esto podría pensarse de María Moliner, una mujer sencilla que lo único que hizo fue una de las mayores proezas, dejarnos el diccionario más consecuente de nuestro idioma. Y como tantas veces ocurre, los seres más silenciosos que trabajan fuera de los focos del ruido de la escena de la vida, nos dejan la mejor herencia, un diccionario que nos permita comunicarnos debidamente. Solo por esa cuenta pendiente con María Moliner, había que hacerle este homenaje, una obra de teatro que recorriese su vida, sencilla, laboriosa, honesta…Todo esto puede que aparentemente no tengo mucho interés para realizar un montaje…pero un autor, Manuel Calzada Pérez se ha emocionado al indagar sobre la peripecia vital de esta mujer y la ha convertido en materia dramática y para darles vida en el escenario, un grupo de actores espléndidos, encabezados por Vicky Peña que es capaz de hacer teatro de las páginas amarillas.
Adolfo Simón

eldiccionario


El veneno del teatro de Rodolf Sirera en los Teatros del Canal

Hay obras que cuando son programadas con una nueva producción, uno se acerca a verla con el temblor de si estará todo el tiempo comparando la función de ahora con aquella que vio hace tiempo…Tuve la suerte de ver el estreno de este fascinante texto interpretado por José María Rodero y Manuel Galiana…los recuerdo alrededor de aquella mesa de billar, en aquel combate dialéctico sobre el teatro de verdad o la verdad del teatro…Por suerte, en esta lujosa propuesta teatral no hay nada que recuerde a aquel montaje, lo mejor que se puede hacer es arriesgar con otra lectura escénica…Lo que sigue, por suerte para el espectador, es esa lucha actoral, en este caso realizada por dos actores excelentes, Miguel Ángel Solá y Daniel Freire.
Adolfo Simónveneno-2


Concha Velasco en…Yo lo que quiero es bailar

La primera vez que oí la palabra «Pentimento» fue en una hermosa película de los ochenta llamada «Julia»…allí ya se hacía referencia a esos trazos de los que se arrepiente el pintor cuando está creando su obra y que tapa con una nueva capa de pintura…Concha Velasco no se arrepiente de nada de lo que ha vivido…y hace muy bien…Cuando uno solo desea bailar y llega a convertirse en la chica de la cruz roja, la chica ye-ye, la que se despide en Tormento diciendo…puta! al ritmo de las ruedas de un tren que se marcha deslizándose por los raíles…o en Matahari, Carmen…sublime Santa Teresa…o aquella niña que deseaba ser artista o la hija que dice buenas noches al abrazo asfixiante de una madre…o esa mujer que desea bajarse en la próxima…y tantas, tantas…pues no puede más que estar orgullosa de haber sido nuestra amiga, hermana, amante, madre y abuela en esa maravillosa Rose…Y si este país no fuera tan cateto, Concha Velasco debería ser nombrada monumento a la memoria, constancia y talento…Yo solo quiero bailar es un boceto escénico de las memorias de Concha Velasco…Un viaje en el tiempo vital de este país que nunca valora lo suficiente a sus cómicos, esos que sonríen a pesar del frío y el hambre…Si Concha Velasco no existiese, habría que inventarla.
Adolfo Simónconcha


No vengas solo de Anthony Blake en el Teatro Amaya

Anthony Blake es uno de los pioneros del arte del mentalismo en nuestro país y nunca defrauda, cada vez que presenta un nuevo espectáculo atrae a sus fieles seguidores y a nuevos que se acercan para vivir una experiencia inolvidable. En No vengas solo hay una teatralidad manifiesta desde que se entra en el hall de la sala. El espectador está sugestionado desde el principio a experimentar un viaje vertiginoso. El miedo es un gran tema, siempre funciona como elemento que atraiga al público, hay muchas maneras de conseguir ese efecto en el respetable, pero en teatro es complicado conseguir la atmósfera precisa, es más fácil en los medios audiovisuales. En No vengas solo hay situaciones que se escapan a la lógica y también hay humor. Y por encima de todo, hay dos horas en las que no despegamos la espalda de la butaca. Si vas a verle, no vayas solo y no mires de frente a nadie.
Luis Mª García

AnthonyBlake


Atlas de Geografía Humana de Almudena Grandes dentro del Ciclo de la Novela al Teatro-CDN

Una vez leí una noticia en la que se daba cuenta de la hazaña de escribir el Quijote en la hoja de un árbol. Son esas locuras que se le ocurre a mucha gente que le gustaría conseguir el más difícil todavía sin tener en cuenta que para saltar en el trapecio hay que tener una red de protección debajo. Intentar llevar una novela al teatro es siempre un acto suicida, o se traslada palabra a palabra y no sería posible seguir todas las tramas en un escenario o se opta por elegir aquello que al adaptador le parece más interesante o sobresaliente. En esta ocasión se ha elegido presentar al principio a los cuatro personajes femeninos en una situación común y después ir mostrándolos a través de brochazos-monólogo durante la hora que dura la función…Entre cada uno de esos tiempos en que se exponen las peculiares existencias de estas mujeres, las actrices deambulan por la escena sin un objetivo concreto, más bien parecen perdidas en la ínfima escena. En algunos momentos aparecen detalles escénicos que podrían haber dado consistencia y sentido al trabajo de las actrices pero solo Rosa Savoini compone con su presencia un personaje creíble, cargado de emoción.
Simón Ribes


La Anarquista de David Mamet en el Teatro Español

Seguirán avanzando las tecnologías, todo lo llegaremos a vivir virtualmente, pero en algún lugar del Universo, quedará un espacio para aquella experiencia única llamada teatro, los que la vivimos, hablaremos de ello como algo que solo se podía experimentar en unas salas cerradas donde un actor se ponía delante de un espectador, sin nada artificial que les separase, para repetir de nuevo ese rito de inteligencia frente a sentido, emoción contra sensibilidad…Cuando aparece el teatro en estado puro, uno se olvida del mundo de afuera…y se vive algo que perdura en el tiempo en nuestra memoria. La Anarquista es el último texto escrito por David Mamet, una obra dura e inteligente, irónica y turbulenta…un juguete perfecto para que dos magníficas actrices como son Magüi Mira y Ana Wagener salten al vacío y se entreguen hasta confundir la realidad con la ficción, ese maravilloso oficio del cómico…Y para que un director como José Pascual se vuelva invisible ante una materia tan fascinante. Cuando el TEATRO se cruza en nuestro camino, no hay que dejar pasar ese tren.
Adolfo Simón


Navidad Circo Price

Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay magos que dibujan sobre la arena del desierto…
Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay malabaristas con mazas de luces mutantes…
Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay domadores de rayos láser…
Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay mujeres lazo que surcan el cielo…
Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay payasos funambulos que tocan el saxo sobre el alambre…
Había una vez un circo…Y esta Navidad en el Price hay niños perdidos en los laberintos de las redes sociales, atrapados en islas imaginarias donde el diabolo es el rey…y los piratas saltimbanquis dan saltos mortales sobre ruedas de acero…bajo mundos submarinos…
Había una vez un circo…Siempre habrá un circo en nuestra memoria.

Adolfo Simón