«¿A qué piso vas?» en La escalera de Jacob
Un ascensor de un edificio de oficinas, cualquier noche de cualquier día, en cualquier ciudad de España. ¿Qué sucede cuando tres perfectas desconocidas se quedan encerradas en un ascensor? Pues normalmente nada, … porque la gente es cada vez más autista e insociable… pero las situaciones de estrés pueden desembocar en una comedia frenética, en una pequeña golosina que nos alegre la noche haciéndonos pasar un buen rato. Así nos lo demuestran Aitana Blanco, Patricia Delgado y Carolina Aller, que son las protagonistas de esta comedia escrita por David Areces y dirigida por Israel Criado. Además nos espera la sorpresa final… pero no hagamos más spoiler con esta obra, es mejor que lo vean ustedes… y juzguen pasándose por La Escalera de Jacob algún viernes de este mes de junio.
Luis Mª García Grande.
«La Fiebre» en Cuarta Pared
Israel Elejalde se ha atrevido a meterse en este monólogo-catársis escrito por Wallace Shawn a pesar de que la obra ya tiente más de veinte años y que ahora estamos en un contexto muy diferente a cuando se escribió. De la mano del director Carlos Aladro, Elejalde interpreta soberbiamente un texto difícil, que requiere fuerza interpretativa y lucidez para tener al público completamente entregado durante más de una hora y para estimular los pensamientos que va provocando con una velocidad de vértigo. Un texto que ha tenido que actualizar a nuestros días en algunos aspectos para hacerlo más atractivo y con una escenografía algo hipster que nos va mostrando los esquemas mentales del intérprete a través de la proyección de una pizarra dinámica y que ayuda a remover más nuestros pensamientos. Aún así, las preguntas que se hacía Shawn siguen vigentes y siguen inquietándonos. Preguntas sobre la pobreza, sobre el modo en que vivimos y el modo en que viven los demás, asimilaciones que nos impresionan y hacen convulsionar nuestros pensamientos y que nos demuestran que un buen texto contemporáneo puede sobrevivir al paso del tiempo si se ejecuta con rigurosidad y ganas. Todavía se pueden pasar por Cuarta Pared para disfrutar con esta fiebre.
Luis Mª García Grande.
Pingüinas de Fernando Arrabal en el Matadero de Madrid
Estoy convencido que, Fernando Arrabal, al saber que sus Pingüinas se estrenaría en un antiguo matadero, se relamería de placer. Creo que uno de los grandes aciertos de esta producción es la elección de ese espacio, un lugar crepuscular donde la muerte y el silencio han habitado siempre por igual. Intento imaginar el momento de la escritura de esta pieza y visualizo la mente de Arrabal girando frenéticamente como los derviches, como la centrifugadora de una lavadora…y así, mezclando el pasado, el presente y el futuro…llena las páginas escénicas de frases con las que expresa lo que realmente ocurrió en la mente de Cervantes cuando imaginó su obra y las circunstancias en las que la escribió. Y así, como de una transfusión apocalíptica, el cerebro del autor del Quijote recorre las venas plumíferas del tiempo para ser engullido por la masa encefalográfica de Arrabal…Y ahí aparece también lo que rodea al autor de Pingüinas…este mundo frenético de hoy, dominado por las nuevas tecnologías donde el sexo es Dios…y el mundo ha perdido el sentido de la trascendencia…Y llena la boca y los cuerpos de las pingüinas de palabras soeces y luminosas. Las diez intérpretes y en especial las protagonistas: Ana Torrente, Marta Poveda y María Hervas, llenan el espacio con un trabajo intenso y desbordante; sigo pensando que no hay nada como las actrices españolas, cuando encuentran el vehículo y aquí están las motos-jinete, se convierten en seres de otra dimensión. Y conectando todo, sobre ese eje mecánico, columna vertebral del espacio escénico, está Juan Carlos Pérez de la Fuente que, de nuevo, estalla las paredes del teatro para hacer un rito salvaje y futurista, llenando el aire de una enloquecida bacanal teatral.
Adolfo Simón
Confesiones de María de Soledad Oviedo, teatro dentro de un escaparate
Esta ciudad de Madrid nunca deja de sorprenderme, cuanto más se le ha puesto contra las cuerdas, más capacidad de reinventarse ha tenido, gracias, en parte, a los inquietos artistas que siempre buscan opciones diferentes para desarrollar su creatividad y mostrar su obra. Muchas fórmulas de teatro breve hemos visto ya en nuestra ciudad, creo que no hay un rincón donde se haya podido llevar a cabo una representación de formato diferente. Pero faltaba algo tan especial como lo que se está mostrando en el espacio El cinco de Velarde… Teatro en un escaparate. Si, ya sé que hace años, La Cubana hizo unas acciones performáticas en algunos escaparates de la Calle Preciados pero aquí es otra cosa. En este exquisito trabajo, hay varios planos poéticos, por un lado, el lugar es curioso, un espacio que tiene el aroma de otro tiempo para usos de hoy…Y en él, hay un gran escaparate que da a la calle, en el que sus paredes están tapizadas con una tela vintage que nos sitúa en un tiempo sin tiempo…y pretende recrear esas habitaciones de hotel recreadas para la secuencia de una película de David Lynch…Y ahí, como surgida de ese tapizado, una joven frágil que navega en una ensoñación donde sus recuerdos se mezclan con lo que ocurre en la calle, al otro lado del cristal. Esta peculiar propuesta es para un solo espectador, antes de entrar se nos facilita una pequeña maleta que será nuestro equipaje para ese momento íntimo con el personaje. Confesiones de María está interpretado por la propia autora y dirigido con delicadeza por Carmela Lloret… Pocas veces he tenido la sensación de ser el protagonistas de una historia, aquí, la joven te hace sentir que eres especial y necesario para que sus pensamientos existan…Tal vez en su cabeza. Y a la vez, los transeúntes van pasando por delante del escaparate y asisten, atónitos, a lo que pasa en el interior del escaparate, sin saber qué historia se está fraguando dentro. Creo que solo estarán unos días con esta propuesta, no dudéis en vivir la experiencia de ser voyeur y material mirado por otros. Más info en: escenasdeescaparates@yahoo.es
Adolfo Simón
La cantera, exploraciones teatrales x 2
Hay una compañía teatral, inquieta, que produce con asiduidad y cuyo nombre es muy significativo: La cantera exploraciones teatrales, dirigida por Jorge Sánchez. Un espacio donde se abordan dramaturgias contemporáneas de creación propia o a partir del trabajo con autores. En estos momentos, hay dos espectáculos que se pueden disfrutar en la cartelera madrileña. Los jueves, en el Teatro Lara, se representa Famélica de Juan Mayorga, un experimento dramatúrgico desarrollado a partir de la escritura paralela del autor Juan Mayorga sobre el proceso creativo. Pocas veces, un dramaturgo puede escribir a pie de escenario o en los ensayos, suele hacerlo en su gabinete de trabajo y el material resultante, siempre es más frio que si se cocina entre bambalinas. Famélica nos introduce en un mundo laboral donde no hay límites ni control para el abuso y manipulación de sus integrantes, algo que resulta demasiado reconocible hoy en día. Esta propuesta es de formato grande y reparto amplio…NIEVE DE MEDINA, JUANMA DIEZ, XOEL FENÁNDEZ y RULO PARDO. Y al tiempo, en el particular espacio teatral: La puerta estrecha, los fines de semana se puede disfrutar de un plato escénico muy distinto, una creación entre las actrices… MARTA CUENCA y SAUCE ENA y el propio director. Un trabajo de una poética muy especial…Raíces Trenzas en la que, un juego de espejos y bucles dramáticos, nos traslada a un universo mágico trufado de personajes que mutan y se transforman ante nuestros ojos. Un teatro que no es fácil de encontrar en nuestra ciudad, una apuesta por encontrar un personal lenguaje teatral que va configurando, a esta compañía, como una de las más interesantes de nuestra Comunidad.
Adolfo Simón
Todo irá bien de José Manuel Carrasco en el OFF del Teatro Lara
Todo irá bien de José Manuel Carrasco en el OFF del Teatro Lara nos presenta a Pilar, una cajera de supermercado que tiene una “relación” con su encargado, Miguel, el que fuera el chico más popular del instituto. Carmen es la mejor amiga de Pilar. Luis iba al instituto con todos ellos, pero ninguno le recuerda. La acción se desencadena cuando Miguel anuncia a Pilar que se va a casar con otra, al mismo tiempo que la despide del supermercado por los recortes. Todo esto en el día de su cumpleaños…La obra habla de la incertidumbre, el sentimiento de desubicación, el amor, el desamor, el auto engaño, el paso del tiempo y las expectativas no cumplidas. Pero con humor, con mucho humor…Y es verdad, uno sale del teatro con la sensación de haber oído hablar de lo que a todos nos preocupa o nos pasa en el día a día. Esas pequeñas tragedias tan difícil de resolver y que nos impiden ser un poco más libres. Pero con humor y se agradece, porque el humor es una manera inteligente de pensar y si en la obra no todo va bien, al salir uno intenta que todo vaya a mejor.
Adolfo Simón
LAS PLANTAS de Pablo Messiez en el OFF del Teatro Lara
Tabaco, alcohol, restos de un habitual naufragio: HUÍDA.
Tristeza, soledad, miedo, confusión: VACUIDAD.
La oscura noche de Alicia da paso a un renovado día en brazos de una de sus verdes y silenciosas compañeras: LAS PLANTAS.
Tal vez no haya tregua en su decisión de descender al pozo profundo de la soledad interior, tal vez la batalla en busca de la verdad sea inaplazable… Acaso haya paz acunando los dolorosos recuerdos.
Sin luna, allí abajo la fuerza de la protagonista de esta íntima y lacerante pieza de Pablo Messiez, me enfrenta a unos oscuros ojos, suplicantes de amor, y tal vez yo quiera gritarles que el amor no se mendiga… Y en ese amargo bis a bis, aceptan llorar de tristeza, porque el llanto fue creado para liberar el dolor, lloran para que el dolor se vaya, para poder limpiar con su aceptación el pasado.
Sus manos en las manos de una guerrera Nina Simone que golpea el piano, acariciando el sufrimiento, porque nos volvemos mejores por las transformaciones debidas a las cosas que nos hacen sufrir.
Es todo tan efímero.
Ni siquiera en la protectora guarida del lecho hay estabilidad, ni permanencia y porque lo que cambia constantemente no puede ser el origen de la verdad, es errada la huída.
Alicia se pregunta acerca de qué hacer con el tiempo que le queda, y en una cómplice interpretación de Fanny de los Santos, galopan al encuentro de sí mismas, caminando resueltamente hacia el AMOR.
Paloma Martín
«El Arte por delante» en el teatro Fernán Gómez
Dentro del festival «Flamenco Madrid», promovido por el Ayuntamiento de Madrid y con la colaboración de la Comunidad y de Suma Flamenca, asistimos a uno de los platos fuertes programados en el teatro Fernán Gómez. «El Arte por delante» de Rojas y Rodríguez ha inaugurado este año el festival con la presencia de la Lupi y Pol Vaquero como artistas invitados. Un espectáculo que empezó en los tablaos, intentando teatralizar el flamenco que allí se experimenta y que se ha trasladado al teatro intentado mostrar el flamenco de un tablao… justo todo lo contrario. Pero el espectáculo sigue encajando a la perfección e incluso mejora sobre las tablas del Fernán Gómez.
La iluminación espectacular que se ha aportado y la escenografía, sencilla pero poética y con la evocación necesaria a los auténticos tablaos mediante una división de espacios a través de candilejas antiguas. Con el espectáculo se han tratado de ceñir a lo que sería una actuación en un tablao, al Flamenco más puro, con la misma estructura tradicional de lo que podemos disfrutar cualquier noche en los más conocidos antros flamencos de España, baile de grupo, actuaciones de solistas y juerga final. Sencillo, pero necesario, según ha reconocido Ángel Rojas en el encuentro con el público posterior. Es necesario mostrar el arte del Flamenco que se vive en un tablao y trasladarlo a un escenario, revivir lo clásico, cada uno a su manera. Disfrutar de unos verdiales, alegrías, bulerías… en su estado más puro, pero adornado teatralmente.
De la técnica y arte que destilan Rojas y Rodríguez ya he hablado en numerosas ocasiones y aún así es necesario reconocer una vez más que son unos de los mejores exponentes del baile español en la actualidad, que saben crear, innovar, transmitir y enseñar prácticamente tocando todos los palos de la danza y, si es necesario, mezclándose con otras disciplinas. Que saben crear un gran espectáculo flamenco, uno más patrio o uno más internacional, que también se pueden meter en un pequeño tablao y crear esta pequeña joya de la que he disfrutado…Como dirían los modernos y yuppies de ahora, son un must del Baile Español y del Flamenco, pero es que se lo han currado mucho desde los inicios y ahora disfrutan de esa plenitud y savoir faire de su madurez.
Mención especial para el arte de La Lupi, toda una maestra del gesto flamenco, en el que cada mirada, cada mano volteada, cada hombro que se mueve, cada volante de su vestido, conserva el compás y que se recrea con su bata de cola transformando la estructura de unas alegrías para mostrarnos con sutileza todo lo que puede destilar el sentío flamenco.
Un verdadero espectáculo, flamenco y teatral, para los sentidos.
Luis Mª García.
“¡Es niña! o No despiertes el camino que duerme.” de Otso Kautto
Las transgresoras réplicas entre un padre (Manuel García) y una hija (Teresa Vallejo) construyen bajo los focos de La Casa del Lector y la dirección de Adolfo Simón, un arco dramático que refugia y estimula a un artista (Blas Nusier) armado con un lienzo en blanco. Dos personajes, junto con el performer, deambulan en coche sin más rumbo que el de su conversación. Con un fuerte aroma al “Lolita” de Vladimir Nabokov, infancia, sexualidad, descaro, roles familiares, impulsos freudianos y verdades sin tapujos ni vaselina se van materializando en papel, con Blas Nusier como médium.
En esta lectura dramatizada, la historia experimenta una evolución plástica de un inocente carboncillo a un pesado y voluminoso acrílico que empapa el papel hasta trascenderlo. El virginal pliego de inicio se abre de par en par al firme y palpitante arte de Blas Nusier. Éste embraga y acelera (nunca frena) en su trance creativo hundiendo sus pies descalzos en peluches y muñecas rubio platino, desnudas y tan expectantes como nosotros, los voyeurs. Con la atención a caballo entre el trabajo performático y el dramático, esta propuesta nos recuerda que el teatro, como el agua, como las pasiones y las necesidades humanas, se abre camino por donde sea, transformando sin remedio todo aquello que su humedad conquista.
A pesar de su origen finlandés, “¡Es niña! O No despiertes el camino que duerme.”, de Otso Kautto, se mimetiza con el calor veraniego que inunda Madrid sin posibilidad de huída, como la peste. Tras probar con diferentes juguetes, una de las muñecas, tan rubia y tan desnuda, es finalmente insertada por Blas Nusier en el centro empapado del cuadro, decapado y extasiado de pintura, que aún no comprende el curso de los acontecimientos desde sus tiempos de “tabula rasa” hasta la depravación de rojos y azules en que se ha convertido.
Descender a los infiernos de la psique es cuestión de segundos. O de casi dos horas si uno se entretiene en un violento revolcón de cuneta, palabras a pelo y caricias acrílicas.
Corpo sobre tela de Marcos Abranches en el Festival Una mirada diferente del CDN
Hay antes y después
El ser humano expresa con todo aquello que le es desconocido o inalcanzable:
expresa sus anhelos y su interminable búsqueda.
En este nuevo viaje, virgen para mí,
he tenido que desprenderme de lo aprendido
para vivir con plenitud la experiencia libre de otro cuerpo.
Cada cuerpo experimenta una cosa y ayer bailó la libertad del ser humano.
Lo que contemplé en el escenario con verdadera admiración,
fue la Danza como lenguaje del alma.
Lenguaje natural del alma convertido en movimiento corporal.
Mágica comunión, adentrándose en las profundidades del cuerpo
abierto a una escucha real, libre, armoniosa.
Mutación del cuerpo, de las emociones,… a medida que la danza se hacía presente, apoderándose, guiando los movimientos desde el fluir verdadero: la batalla con el ser, la fuerza del huracán, el gozo del niño revolcándose en el juego, la serenidad de un lago en calma, la pasión del fuego,…
El cuerpo fluyendo cual pincel que se desliza por el lienzo
hasta llegar a un lugar de íntima comunión con uno mismo y con el universo rebosante de colores,… blanco, azul, verde, rojo, amarillo,… también el negro.
El negro y el peso del mundo en una frágil espalda.
Permitirse manifestar la emoción y convertirla en gratitud o protesta.
La danza trascendiendo el cuerpo.
Plenitud y gozo experimentados a través de la creación única y la entrega.
Atención plena en cada movimiento.
El ofrecimiento de Marcos Abranches, su romance entre técnica y libertad,
su expresión corporal intensa y pura, me sugieren que…
La estrella de Sevilla de la compañía de Teatro Clásico de Sevilla en Teatro Alhambra de Granada
Revisando sus producciones, resulta fácil reconocer que a Alfonso Zurro parecen atraerle de manera especial las obras en las que se encuentra presente una tensión entre la política y el ciudadano. Cuando escribe o dirige, es hábil a la hora de representar las diferencias sociales y cómo éstas influyen en la vida de los menos favorecidos. Por eso La estrella de Sevilla, atribuida habitualmente –aunque con no pocas reservas según qué filólogos- a Lope de Vega, viene al veterano director como anillo al dedo. La obra tiene una concepción de tragedia clásica, tan bien plasmada que puede perfectamente utilizarse para enseñar los patrones y recursos habituales del género. Ambientada en el siglo XIII, recoge las intrigas maquinadas por Sancho IV de Castilla al llegar a la capital andaluza para conseguir el favor de Estrella, una bella habitante de la ciudad. Ciego ante la belleza de la joven, hará todo lo que esté en su mano para acercarse a ella. Sus actos de abuso de poder constituirán el motor de la tragedia, que en el texto original están contados de una manera directa, cruda, sin filtros. En el desarrollo de esas intrigas ejerce el director el subrayado social al que yo aludía al principio. A quien, como a mí, le gusten estas obras que basan su tensión en las diferencias de poder, recomiendo un artículo que se puede encontrar fácilmente en la red: “La responsabilidad política en La Estrella de Sevilla”, de Miguel Ángel Auladell Pérez.
El montaje que se pudo ver esta semana en el Teatro Alhambra ha sido nominado en los premios Max como mejor escenografía y vestuario, y como espectador lo considero más que merecido. Curt Allen Wilmer consigue una escenografía bella en su simplicidad, efectiva en su sencillez. Esta Estrella de Sevilla de la compañía de Teatro Clásico de Sevilla es una recomendación, sin duda.
Rafael Ruiz Pleguezuelos
Green Porno, Live on Stage (Porno verde, en vivo en escena) de Isabella Rossellini dentro de la programación del Festival de Otoño a Primavera
En la sala Verde de los Teatros del Canal hemos disfrutado de esta conferencia-espectáculo trufada de audiovisuales, pequeñas performances y juegos escénicos deliciosamente inteligentes. Cuando estamos cansados de oír la expresión «No es natural» o perderse, a nuestros dirigentes, en disquisiciones sobre si una pera y una manzana pueden cohabitar o no…Llega esta musa del arte que es Isabella Rossellini y llena el escenario de información concreta y documentada sobre la sexualidad de los animales. A lo largo de más de una hora y gracias al humor de la actriz, redescubrimos aquello que ya sabemos o no; y es que la naturaleza es mucho más inteligente que lo que pretende hacer el hombre con ella. Este espectáculo está recomendado a todo el mundo; no se pierdan la función ya que solo estará hasta el domingo…Pero, sobre todo, invitaría a que lo vieran todos esos seres intransigentes que piensan que el futuro del universo está en manos del macho y la hembra. Una lección poética y escénica imprescindible.
Adolfo Simón
Concierto escenificado de «La Marchenera» en el Teatro de la Zarzuela
Paolo Pinamonti, actual director del Teatro de la Zarzuela se propuso recuperar pequeñas joyas de la zarzuela como «La Dogaresa», «Clementina» y esta que nos toca: «La Marchenera» de Moreno Torroba. Una obra de las denominadas del género grande de estilo costumbrista y regionalista pero de gran belleza estilística y musical. El problema a la hora de reponer esta zarzuela es
el gran número de personajes que intervienen y la trama enrevesada y a veces confusa que implica una gran atención por parte del público. Se necesitaría pues, un gran presupuesto para llevar a cabo una puesta en escena completa y… me pregunto si merecería la pena gastarse ese presupuesto cuando hay obras del mismo autor más acabadas, aunque más vistas, como «Luisa Fernanda». Por eso la idea de este concierto escénico, es acertada para rememorar ciertas melodías y más aún trayendo a Carlos Álvarez en el papel de Conde de Hinojares, que deslumbró desde la primera nota.
Una e
scenografía sencilla con una mesa de trabajo y un fondo sencillo da paso a una pequeña dramaturgia entre dos personajes, así, los abundantes diálogos de esta zarzuela son sustituidos por escenas entre un viejo empresario teatral y un joven libretista, quienes, en discusiones entre ellos, nos van desgranando la acción, de modo que en escena únicamente se ofrecen las parte musicales, colocando al coro al fondo del escenario y a la orquesta en el foso, mientras los solistas actúan por delante. Aún así hay ciertos momentos prescindibles en este semi-montaje que restan agilidad a la obra, aunque aquí, lo verdaderamente importante es la música y la recuperación de obras que hacía mucho que no pasaban por su casa, el Teatro de la Zarzuela.
Luis Mª García Grande.
Teatro abierto con una mirada diferente
«Soy sordo, gordo y bajo…» por eso estoy aquí, en el Festival Una Mirada Diferente, así empezaba su breve actuación Domingo Pisón y a partir de ahí y con mucho sentido del humor, llenó de magia la antesala del teatro Francisco Nieva. Allí, disfrutamos de unos trucos en los que el público fue el protagonista de la magia que allí se generó, gracias a la sensibilidad del mago. La magia había empezado con un breve concierto improvisado que se pudo disfrutar en las puertas del Teatro Valle Inclán al que siguió la representación de un cuento solidario en las escaleras del interior del teatro. Dentro del Valle Inclán, unos números sugerentes de cabaret y expresión corporal nos permitieron seguir descubriendo el edificio desde otras perspectivas. El recorrido se cerró con una instalación plástica danzada en el espacio del Mirlo Blanco. El programa de este año del festival nos está deparando muy gratas sorpresas que en esta experiencia de Teatro abierto, realizada por integrantes de Lysarco, Danza Luna, Afanias, Avatares y del mago Domingo Pisón, alcanzó grandes cotas de creatividad.
Adolfo Simón
Fidelio de Ludwig van Beethoven en el Teatro Real de Madrid
La producción de Fidelio, de Ludwig van Beethoven, con dirección de escena, escenografía, figurines e iluminación de Pier’Alli, fue producida por el Palau de les Arts «Reina Sofía» en 2006. Ópera en tres actos con libreto de Joseph von Sonnleithner, revisado por Stephan von Breuning y Georg Friedrich Treitschke, basado en el libreto de Léonore, ou L’Amour conjugal (1798) de Jean-Nicolas Bouilly. En esta obra, que el compositor de Bonn consideraba “el hijo que me ha costado los peores dolores, el que me ha causado más penas; pero por ello también el más querido”, quintaesencia de su genio musical, la redención de un prisionero por la fidelidad y el valor de su esposa se transforma progresivamente, en lo dramático y musical, en un canto colectivo a la libertad y la esperanza del ser humano que recoge el ideario ilustrado de su autor. Y que se convierte, hoy más que nunca, tras un siglo XX que asistió a la muerte de las ideologías, en la utopía de aquellos que claman por esos mismos valores todavía por conquistar. Una puesta en escena sobria, acompañada de audiovisuales que dan dinamismo a los diferentes lugares donde transcurre la acción y en la que se generan atmósferas opresivas y tortuosas, allí, poco a poco, irá desapareciendo la niebla para que la luz del amor atraviese las tinieblas y permita que la tenacidad de los personajes consiga desbancar a la tiranía. Un espectáculo grandioso en un marco sin artificio.
Adolfo Simón
Diversidad en la diversidad.
Este lunes el Valle Inclán, santuario escénico de la diversidad, nos ha regalado un teatro inclusivo, sin aditamentos, una igualitaria propuesta que, desde la investigación, Desde un lugar inesperado, ha sido partero de la facilidad y la belleza artística de lo raro, en una edición más del Festival Una Mirada Diferente, alumbrado en 2013 por el Centro Dramático Nacional.
Incapacidad
Invalidez
Minusvalía
Inutilidad
Discapacidad
Dependencia,…
Ellos y ellas frente a nosotros y nosotras,
su dignidad o nuestro desprecio,
su problema o nuestra ceguera.
Diversidad en la diversidad.
Sociedades imperfectas imponiendo un modelo pasivo de funcionamiento físico, sensorial, mental, intelectual, sexual,… a seres humanos perfectos tal y como son. Nadie funciona de la misma manera: TODOS y TODAS tenemos una capacidad propia, una forma exclusiva de pensar, sentir y actuar,… una manera irrepetible de funcionar en la vida.
Pensar, expresarnos, movernos, actuar con libertad: esa es la verdadera diversidad, la verdadera igualdad. Lo “normal” es una ficción estadística al servicio de las mayorías desiguales, opresoras. La lucha por la dignidad del ser humano es reconocernos, amarnos en nuestra diversidad.
Alas en unas manos presentes en la ausencia; el peso muerto de la institución familiar en un andador, báculo de un hermoso cuerpo al que no ha sido posible negarle el movimiento, partículas de polvo en unos ojos que no quieren ver el desamor…
Vida en cada objeto, en cada átomo del espacio escénico
La existencia disfrutada con toda su plenitud
por cada SER ÚNICO Y DIVINO.
Paloma Martín
Tríptico Trágico: «Mirar a través del telón del tiempo»
¿Cómo debieron ser las representaciones de las tragedias en su tiempo?…Solo podemos especular sobre la forma y el sentido que tenían para la sociedad de entonces, lo que está claro es que, hoy en día, poco sentido tiene representar las obras de manera museística para mostrar el rito teatral y la función que tenían. Creo que el gran acierto del Teatro de la Ciudad ha sido el intento de averiguar, documentándose e indagando sobre aquel momento para tratar de responder a la pregunta de…¿Cómo habría que hacerlas hoy?…¿Cuál es la forma de hacernos llegar aquellas historias que siguen de plena actualidad?… El cruce de tres directores con poéticas distintas es un buen punto de partida porque garantiza contraste y diferencias en la manera de abordar este material. Las distintas fases que han realizado hasta la materialización de los espectáculos y los profesionales con los que han contado dentro y fuera de la escena, ha supuesto una inspiración que difícilmente habrían conseguido individualmente. Han recuperado la posibilidad de compartir con otros compañeros de viaje, las dudas y miedos en ese trayecto incierto que es la creación de una obra de arte. Por fin he podido ver las tres funciones resultantes, he estado atento a todo el proceso previo pero faltaba ver en qué se había materializado todo ello. Además de en las cuestiones artísticas, también se ha buscado un lugar común en la producción de esta experiencia y el elemento más visible es el espacio escénico único para las tres propuestas, un gigantesco telón negro que permite acotar el lugar de la tragedia, permitiendo que se vea lo que hay tras él; es la metáfora que resume este periplo…»Mirar a través del telón del tiempo».
Medea, la chamana de Andrés Lima
Aitana Sánchez-Gijón es Medea, ella es el elemento dramático que atraviesa la escena durante una hora y pico, transmutándose en los mil rostros de este personaje. Llega desde el patio de butacas, como si estuviese huyendo de una película de Rossellini y queda atrapada en las redes trágicas de la escena, ahí no tendrá más remedio que despojarse de las máscaras enquistadas a lo largo de todos estos siglos en su piel. Esta propuesta es la más ritualista, la que se apoya más en la narración épica y la catarsis física de la intérprete. Por momentos no reconocía a Aitana sumergida en esa fiebre chamánica con aroma de Medea Material.
Antigona, la crisálida de Miguel del Arco
Hay algo en el movimiento de los cuerpos en escena que me hacía pensar todo el tiempo en círculos rituales, como si se estuviera marcando el tempo en que se iba gestando la tragedia y la contaminación fatídica para la caída de todos los personajes al precipicio inevitable del horror. Prender la mecha de la injusticia obliga a que todos los seres dejen entreabrir sus impulsos más salvajes que terminarán devorando a todos sin piedad. Sobre el grupo humano está suspendida una flor maligna que trastorna sus comportamientos y que no permite la redención de ninguno de los habitantes de ese mundo de dolor.
Edipo, el anfitrión de Alfredo Sanzol
Buñuel está bajo la mesa ceremonial llenando de hormigas los zapatos de Edipo y sobre las cabezas de estos comensales malditos sobrevuela el ángel exterminador. Creo que la austeridad de la propuesta le va muy bien a la obra para que entendamos de manera profunda, hoy, lo que significa ser un invitado de piedra a la cena de su propio velatorio. La idea de coro como voces en canon y el reparto de roles según lo va necesitando la acción consigue que el cuento de este niño torpe que quiere huir de su destino para tropezarse con él a cada paso se vuelva transparente y hace que esta versión sea una de las más sorprendentes que he visto en mucho tiempo.
Espero que, el éxito conseguido en las funciones en el Teatro de La Abadía, ayuden a que la experiencia del Teatro de la Ciudad llegue hasta el último escenario de nuestro país y que vuelva en la próxima temporada para terminar de satisfacer a todos el público que no ha podido verlas.
Adolfo Simón
«Bailar en hombre» en Espacio escénico DT
El Espacio escénico DT nos presenta el VII Ciclo Ellos y ellas bailan… o no, dentro del cual se encuentra la propuesta de Fernando LR Parra que lleva cuestionándose dos años esta famosa frase del decálogo de Vicente Escudero, en el que recomendaba cómo se debe bailar el flamenco.
Se nos presenta un trabajo de investigación sobre la estética masculina en el baile flamenco desde la perspectiva de un bailaor homosexual. Alguien que se cuestiona quién es y porqué debe someterse a unas rigideces en su baile impuestas no solo por grandes bailarores, sino también por un público que quiere y espera ver cómo el hombre se comporta de determinada manera en el baile flamenco, con sobriedad, cuidando que sus manos nos se muevan demasiado femeninamente, las caderas quietas…bailar asentao y «pastueño»
¿Porqué un hombre siempre tiene que cortejar a la mujer, parecer protector, fuerte, potente, incluso agresivo en el flamenco?El espectáculo rompe con los tabús y estereotipos del flamenco, con humor y mostrando una desnudez en el baile que rompe con las imposiciones del flamenco. Desde esa desnudez se pueden encontrar nuevas formas de expresión que permitirán renovar la estética en el baile flamenco… una buena apuesta para seguir creando en el mundo de la Danza.
































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