1941, Bodas de Sangre en el CDN
Afuera el frío helado del invierno…
Dentro el calor del teatro…
Afuera el fascismo acechando…
Dentro la expresión viva…
Afuera las bocas amordazadas…
Dentro la palabra libre…
1941, Bodas de Sangre es el resultado de la mirada escénica de Jorge Eines sobre la obra de Lorca pensando en ese tiempo de la posguerra española. Los dos círculos, el frío y el cálido, están muy bien definidos por el espacio y la luz y sobre todo por el trabajo de los actores que nos muestran dos tiempos en uno, que cambia de color y temperatura tan solo atravesando los intérpretes una línea marcada en el suelo. Pero creo que hay otro círculo más, sútil, el que hay dentro de la obra lorquiana, ahí se ve el combate entre los dos anteriores, la posibilidad de elegir la vida que uno desea o sucumbir a las consignas de una sociedad de vuelo corto.
Adolfo Simón
Pedro G. de las Heras nos habla de su trayectoria en la escena
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Profesionalmente de la Mano de la maestra Dolores Marco, como corista en la compañía de Zarzuela de Juanjo Seoane, haciendo repertorio y muchas giras, mas tarde la RESAD, con una maestra Adela Escartin y un maestro Pepe Estruch realmente excepcionales, Al salir de la escuela montamos dos empresas de producción: Corral 86 y La Marítima Espectáculos, en las que aparte de actuar todos hacíamos de todo, y a mí me toco la gerencia. Creo que a lo largo de todo este tiempo he hecho de todo: producción, gerencia, regidurías, ayudas, dirección…
¿Qué es el teatro para ti?… ¿Por qué haces teatro?…
Toda mi vida gira en torno a mi profesión, me gusta contar cosas, bien interpretando o dirigiendo, y ojala las cosas que hago, aunque solo sea por un segundo transforme la vida de alguien, le lleve a otro sitio, provoque una reflexión, una risa, un silencio, una duda, una discrepancia…
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
Me considero muy afortunado a lo largo de más de treinta años he conseguido vivir de mi trabajo, discretamente pero con constancia, he conocido a profesionales maravillosos y trabajado con directores a los que he admirado y de los que he aprendido: Montesinos, Plaza, Narros, Luis Olmos, Ramón Simó, Ernesto Caballero, Santiago Sánchez, María Ruiz, Mariano de Paco…con Zampano teatro haciendo repertorio de teatro clásico, coqueteos con el musical… dirigiendo cinco montajes con Descalzos Producciones la empresa de Jesús Cisneros y Yolanda Arestigui a los que estoy tremendamente agradecido por la confianza que depositarnos en mi dándome esa oportunidad.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
Los que ha tenido siempre, entretener, formar, concienciar, abrir mentes…
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de ellos…
Los dos últimos años han sido muy duros, el último montaje en el que participe “Para Bellum” una producción de La Estampa Teatro, dirigido por Mariano de Paco, con un texto de Concha Rodríguez fue en 2010 y desde entonces cuatro o cinco sesiones de televisión y mucho tiempo dedicado a un grupo de teatro aficionado que dirijo en mi pueblo, “Xexil Body Milk” desde hace más de veinticinco años. Dos años en paro, pero no parado.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
En el mercado, je je je… abierto a todas las propuestas que puedan venir y mientras tanto una nueva producción con XBM para Abril y muy probablemente la dirección de un texto con un grupo de actores profesionales, con muchas ganas de sacar un pequeño proyecto adelante.
¿Cómo surgió tu participación en “Carlota”?…
Cuando vi que Mariano, iba a dirigir en el CDN, le llame por teléfono para recordarle que estaba “libre” jejeje y le estoy muy agradecido por haber contado conmigo para este trabajo.
Háblanos de esta experiencia…¿Cómo ha sido trabajar con Carmen Maura?…
La primera sorpresa viene con el texto, para mi desconocido de Mihura y no sé cómo no se ha hecho antes, aparte de todo el humor de su autor, la construcción, la trama policiaca… hacen de Carlota una pieza indiscutible de la historia del teatro español y mi personaje a pesar de ser puramente anecdótico es maravilloso y en esa única escena Mihura me regala un Doctor Whtas en la línea de esos personajes de reparto imprescindibles en su teatro… trabajar con Carmen, de la expectación fruto de la admiración a la normalidad de una compañera más, con ese sentido del humor que le hacen tan especial, ya en la primera lectura era Carlota.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Es evidente la cantidad de puestos de trabajo que se han perdido, las empresas que han cerrado y las que no han trufando sus repartos con nombres que les garanticen la atracción del público… pero por otro lado ese componente tremendamente vocacional de nuestra profesión nos está moviendo a nuevos modos de producción, imaginando, inventando otras formas que están dando magnificaos resultados.
Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Disfrute muchísimo con Desclasificados, en El Teatro Bellas Artes, entretiene y provoca la reflexión, partiendo de un texto magnifico y con interpretaciones de lujo.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
No dormirse, ni esperar… inventar y actuar.
Carlota de Miguel Mihura en el CDN
Miguel Mihura escribía cine para la escena con un doble atractivo, historias de suspense enhebradas con su personal humor. La producción que se presenta en el Centro Dramático Nacional está cuidada hasta el último detalle y en el principio y el fin de la misma se hace un guiño a ese guionista espléndido que fue Mihura. La presencia de Carmen Maura después de muchos años en un escenario da un atractivo especial a este proyecto que seguramente hará las delicias del público habitual del teatro. Pero no se queda en un detalle pintoresco ya que está perfecta en el papel de mujer que vive atrapada en un mundo doble. Como bien ha declarado ella, quería presentarse en un montaje coral, donde pudiera estar arropada por un elenco de actores y actrices que, aquí son de gran trayectoria y profesionalidad dando, a la Maura, la réplica perfecta y el acompañamiento ideal. Debería haber un teatro que siempre estuviese representando a nuestros espléndidos autores…Jardiel, Tono y Mihura, en otro país serían de obligatoria lectura y representación…En otro país, claro.
Adolfo Simón
José Padilla nos habla del proceso de Haga clic aquí…
¿Cómo surge tu propuesta para Escritos en la escena?
Hace casi tres años me topé con una noticia que me llamó poderosamente la atención. Se trataba de la caza de brujas a la que unos muchachos se vieron sometidos después de que un abogado colgase el vídeo de una paliza que grabó desde su balcón con el objeto de que los internautas identificasen a los agresores. La respuesta fue inmediata, el acoso a los supuestos culpables fue bestial. Finalmente resultaron ser inocentes, pero el mal ya estaba hecho. Creo que las aristas dramáticas y la ausencia de conclusiones sencillas convierten esta historia en una obra de teatro pidiendo ser escrita. Ciñéndome a esto presenté mi propuesta al CDN y felizmente fue aceptada.
¿Por qué te intereso el tema que tratas en Haz clic aquí?
Por lo que te mencionaba antes: no hay respuestas fáciles en un tema así. Por supuesto, podemos optar por aleccionar, pero creo que eso no conviene a nadie, ni, por supuesto, al público ni tampoco a los que creamos historias. Es mejor proponer un foro de debate y creo que Haz clic aquí responde a este parámetro.
¿Cómo ha sido el proceso de creación del texto?
La palabra que me viene a la cabeza es enriquecedor. Se ha ido conformando en el trabajo a diario con los actores, un elenco fantástico con el que he tenido la suerte de contar. Las situaciones dramáticas que en el texto se dan las hemos encontrado en la sala de ensayos y eso, para un dramaturgo, es muy placentero. De alguna manera las situaciones te sorprenden de la misma manera que más tarde harán con el espectador. Me gusta mucho trabajar así.
¿Cómo ha sido el proceso de creación con los actores y el resto del equipo?
Mediante juegos e improvisaciones fuimos tejiendo una red dramática. Poco a poco los personajes iban adoptando su caracterología y en la interacción con los demás las situaciones iban apareciendo. Mi labor era la de dar forma dramática a todo el material y seleccionar que era susceptible de ser contado en el escenario, pulir y sobre esto rescribir. Pero lo cierto es que todo lo que se creó, lo desechado incluso, de alguna manera aporta al resultado. Con el equipo técnico del CDN, el de producción y desde luego con Aitana Galán, coordinadora de Escritos en la escena, el entendimiento ha sido inmejorable, todos han sumado para que Haz clic aquí se hiciera el mejor texto posible, y las visiones de todos han ayudado considerablemente a mi labor. No les puedo estar más agradecido.
¿En qué punto del proceso has mostrado el texto y la propuesta escénica?
He de decir que el proceso de escritura no acaba hasta que termina el periodo de exhibición ante el público. Esto es un rasgo fundamental de Escritos en la escena y me parece un acierto. El público ha entrado al mes y medio de haber empezado a trabajar, pero insisto, hasta el día 15 de diciembre no termina la labor de escritura.
¿Qué fase de trabajo faltaría a partir de ahora?
Fijar, limpiar… Y dar esplendor. El lema de la RAE entra como un guante en esta fase del proceso.
¿Cómo está siendo la respuesta del público?
Inmejorable. Sabíamos que estábamos haciendo un trabajo honesto, y siendo consecuentes con ello, probablemente la respuesta no iba a ser mala. Pero ha superado todas nuestras expectativas, la respuesta está siendo muy muy cálida. Esto nos anima a trabajar más y mejor.
¿Qué opinas sobre el Ciclo: Escritos en la escena?
Una iniciativa espléndida que espero tenga una vida larguísima. No son muchos los espacios que se brindan a autores emergentes. Que sea el CDN el que dota de medios a las propuestas de autores de nuevo corte es algo magnífico.
¿Cómo ves el teatro no convencional en la ciudad de Madrid?
Boyante. Propuestas interesantísimas en muchas salas. Tengo la enorme suerte de participar de esta corriente.
¿Crees que están surgiendo nuevas promociones de autores y directores?
No lo creo, lo sé. Esas son las mejores noticias posibles. Se nos están cortando las alas desde según qué grupos de poder, pero nos vuelven a crecer rápido. A la vista está. Esta situación cambiará, y cuando el entorno mejore tendremos a una de las mejores generaciones de todos los tiempos entrenados y con propuestas sólidas sobre el escenario. Insisto: buenas noticias.
¿Proyectos?
Inmediatamente entro a ensayar en El Sol de York, un texto que estrenaremos rozando marzo y que, al igual que Haz clic aquí, firmo y dirijo. Un proyecto que me ilusiona muchísimo.
Carmen Maura será la «Carlota» de Mihura para el CDN
El CDN ha presentado esta mañana en rueda de prensa la comedia de Mihura que será la vuelta a las tablas, después de veintisiete años,de Carmen Maura. En ella ha comentado que quería volver al teatro pero con una obra en la que no recayera sobre ella todo el peso, quería una función coral «con algo que no estuviera sobre mis hombros».
Maura ha confesado que no conocía al director Mariano de Paco cuando la llamó para proponerle el papel y bromeando ha dicho «la verdad es que ha estado muy simpático». Una pequeña anécdota que nos ha comentado es que Carmen ya había interpretado «Carlota» en sus tiempos del «Preu»,con 19 años. Además ha recalcado el cambio que se produce de pasar del cine al teatro ya que en el cine se interpreta en silencio, sin presencia del público. Por otro lado en el cine se graba una escena y ya está pero en teatro hay que repetir todos los días lo mismo y Maura ha asegurado que ella será incapaz de hacerlo todos los días igual y que así a lo mejor el público se anima y repite su visita. Pero lo más importante que ha recalcado es que es fundamental que la gente vuelva al teatro, a pesar de los precios y del menosprecio que se está haciendo a la Cultura en nuestro país: «En Francia decidieron bajar el IVA para fomentar ir más al cine».
A Maura le han propuesto muchas veces hacer teatro con obra mucho más complicadas y que a una actriz le apetecería hacer pero a ella no porque no era lo que ella quería en este momento.
«Carlota», reunía «todas las condiciones», ha señalado la consagrada actriz, quien ha afirmado que el director de la obra, Mariano de Paco, le ha quitado «muchos miedos» y le ha dado «mucha confianza» en sí misma, al igual que sus compañeros de escenario, con los que se ha sentido «muy acompañada y arropada».
Mariano de Paco ha afrontado este proyecto de dirección propuesto por Ernesto Caballero, actual director del CDN, con entusiasmo e ilusión para montar una obra que ha calificado de «perfección dramatúrgica» y poética. Ha indicado que Mihura merece leerlo desde otro lugar y que se debe resaltar la palabra ya que sus textos han de interpretarse como si no fuesen prosa, sino un poema al que si le quitas una palabra rompes el ritmo de la frase y ha mencionado la frase de Marsillach: «Es hora de hacer el teatro de humor en serio». Cuando leyó la obra pensó inmediatamente que Carmen Maura sería la actriz perfecta para protagonizarla y se propuso encontrar una actriz similar a ella, hasta que la llamó y, para su sorpresa, Carmen aceptó a la primera sin dejarle venderle el personaje con todos los argumentos que había pensado para convencerla.
Para el director del Centro Dramático Nacional, Ernesto Caballero, «Carlota» brinda la oportunidad de «poner en valor» la comedia del siglo XX español, de la que -ha dicho- Miguel Mihura es «uno de los más importantes» y que, frente a otros géneros teatrales, «ha estado olvidada de la programación de los teatros públicos».
Luis Mª García.
Alfonso Lara nos habla de sus proyectos para la escena
¿Cómo surge el proyecto de El divorcio de Fígaro?…Háblanos del montaje…
El proyecto surge en el momento en que leo esa función, hace cinco años o más, y quedo atrapado por ella. A primera vista es un texto monumental, digno -como han dicho algunas críticas y por ello estamos orgullosos en nuestra Compañía- de un CDN. A partir de ahí empezó un largo, trabajoso y apasionante camino, primero con la adaptación, sus correspondientes versiones, convencer a l@s compañer@s de embarcarse en esta aventura, amoldar la producción a nuestras posibilidades, ir cogiendo de aquí y allá músicas, referencias, símbolos, elementos, pequeños fragmentos, etc, etc…
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportasen ideas en la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?…
Por supuesto que los actores aportan muchísimo. No concibo un trabajo sin que ellos -parte fundamental del teatro-. No creo que sean simples marionetas. Desde el cariño, la concentración y la armonía, los actores te lo suelen entregar todo. No entiendo este trabajo desde el miedo, el reproche o cosas por el estilo.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el montaje?…
Los referentes se encuentran, por así decirlo, unos a otros, y así se va conformando el todo que es el montaje. Una canción mejicana, Zapata, la Revolución, los Balcanes, Centroeuropa, los años 30, el presente, el Circo, el Expresionismo, los Derechos Humanos, Robert Walser, un tema de Baby Dee -transexual de Cleveland-, de Beirut… Todo eso está en El Divorcio de Fígaro y empasta, creo, a la perfección.
¿Por qué haces teatro?…
Porque el teatro es lo más parecido a la libertad y a la felicidad. Esas dos palabras, tan abstractas, se materializan en el teatro para mí.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos en teatro?…
La verdad es que difícilmente podría elegir mejor suerte para un actor que la que me ha tocado en los últimos años en teatro:
– Urtain, con Andrés Lima. Premio Max Mejor Actor Secundario
– Falstaff, también con Andrés en el CDN
– Los Hijos se han dormido, con Daniel Veronese
– El Divorcio de Fígaro
– Emilia, actualmente, con Claudio Tolcachir
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La que tuvo siempre. La de divertirnos y emocionarnos. La de hacernos reflexionar y ponernos un espejo delante. En otros países esa función, o ese espacio, mejor, es mucho más grande; es más necesario el teatro, es más parte esencial de la sociedad.
Si el espacio que ocupa el teatro fuera una cuarta parte del que ocupa la TV la sociedad sería, con seguridad, mucho mejor, más sana.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro en España?…
Nos está destrozando el IVA. Es una vergüenza que un equipo de fútbol como el Real Madrid -del que, por otro lado, soy seguidor- tenga un aforo de 80.000 personas, pague un 10 % de IVA en sus entradas y sus precios sean de locura, y que nosotros en la SALA TÚ, por ejemplo, de la que soy socio, con un aforo de 60 personas paguemos el 21 %. Señores, dejen que seamos empresarios -¿no quieren crear empresas y apoyar a los pequeños y medianos empresarios?-, dejen que nos ganemos la vida y salgamos a flote con nuestro trabajo.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Vi «Tirano Banderas», en el Español, sobre todo por ver a mi admirada y querida Susi Sánchez, que siempre está espléndida.
¿Proyectos?…
Seguir con la gira de «Emilia» y presentarla en Madrid en Enero, en los Teatros del Canal. Seguir con El Divorcio de Fígaro. Una TV movie para TVE y ya empezando a dar vueltas seriamente sobre un par de cosas que me ilusionan mucho para el año que viene. Una para la SALA TÚ y otra de formato más grande.
Juan Carlos Rubio no habla de sus proyectos como autor y director.
¿Cómo surge el proyecto de Las heridas del viento?…
Después de dirigir LA MONJA ALFÉREZ en el CDN, un montaje con 13 actores y un gran despliegue escenográfico y técnico, decidí embarcarme en algo mucho más intimo, personal, necesitaba volver a unas premisas más básicas y cercanas: dos actores y un texto. Y pensé que LAS HERIDAS DEL VIENTO era el texto ideal. Se ha estrenado en más de diez países, pero yo nunca la había dirigido. Y le tenía ganas.
¿De qué va la obra?…
Tras la muerte de su padre, David encuentra unas cartas de amor de otro hombre dirigidas a su progenitor. Sorprendido (y dolido) por el descubrimiento decide visitar a ese supuesto amante, Juan. Pero las cosas no son como parecían a primera vista. ¡Hasta ahí puedo contar!.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribirla?…
No, basé el texto en experiencias propias, sensaciones vividas. Tengo padre, en mi familia hay secretos, como en todas, he tenido amores no correspondidos y amores a los que no he correspondido. He escrito sobre un tema que me toca.
¿Cómo fue el proceso de escritura?…
La obra la escribí en dos meses en 1999. Después la he revisado varias veces, pero la fundamental sigue siendo lo que escribí entonces. Fue un proceso rápido, sabía lo que estaba escribiendo.
¿Cómo ha sido el trabajo con los actores?…
Maravilloso. Kiti es mi alma gemela, nos entendemos con solo una mirada, hay una confianza y un respeto mutuo inmenso. Llevamos colaborando ocho años en cinco montajes ¡Y lo que nos queda! Cuando le planteé el reto de interpretar a un hombre no lo dudó, se lanzó de cabeza. Es una actriz descomunal. A Dani le pude dirigir en LA MONJA ALFÉREZ y le quería para interpretar a David. Es un actor increíble, con una sensibilidad y entrega especiales. Le adopto desde ya para mi troupe teatral. Hacen una pareja excepcional.
¿Cómo llevas a cabo el trabajo de puesta en escena al ser autor-director?…
Dejo a cada uno que haga su trabajo. Como autor propongo un texto, como director encuentro la manera de ponerlo en pie. Y si hay algún problema les pongo en contacto. Se llevan bien, hace tiempo que colaboran…
¿Opinas, como algunos autores, que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
Creo que no hay formulas, depende del momento. He publicado antes de estrenar y después, no es algo que me preocupe. Es verdad que después de dirigir mis textos salen nuevas versiones. Quizá sea mejor publicar después.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autor/director?…
Me siento muy afortunado de haber podido dirigir tanto y contar con equipos artísticos tan fabulosos. Y de que los productores hayan confiado en mí. es un balance totalmente positivo.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La que siempre ha tenido: mover sentimientos, conciencias, alegrar los malos momentos y poner el dedo en la llaga de las injusticias y realidades que nos han tocado vivir. El teatro es la esencia misma del ser humano, el más fiel retrato de sus miserias y grandezas.
¿Qué te motiva o inspira para escribir teatro?…
Me inspira todo. Un recuerdo, una noticia, una sensación, una mirada, un atardecer… Estoy abierto a cualquier estimulo. De hecho mi teatro es muy plural, paso de un tema a otro sin ningún reparo, de un tono a uno de un plumazo. Me interesa todo. Y me motiva una necesidad vital de contar historias.
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…
Es un hecho lamentable, una vergüenza que habla muy mal de nuestros dirigentes. La cultura no es un artículo de lujo. El teatro ha sufrido un golpe muy duro. Pero seguiremos adelante de una u otra manera.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente? ¿Qué te pareció?…
Fui a ver MASTER CLASS, con Norma Aleandro. Me pareció sencillamente magistral. Una master class de teatro.
¿Cómo ves la autoría teatral en nuestro país en estos momentos?…
Mejor que hace años, al menos por la cantidad de obras que suben a los escenarios. Estoy feliz de ver obras que no he leído ni visto antes escritas por gente que vive aquí. Es lo normal ¿no?. Al menos es lo que ocurre en otro países que tenemos como referente: Francia, Reino Unido…
¿Proyectos?…
Muchos. Pero mi realidad ahora se llama LAS HERIDAS DEL VIENTO, cada lunes en el hall del Teatro Lara. Estoy volcado en ello en cuerpo y alma. Y merece la pena la dedicación. El público nos está acogiendo con entusiasmo.
Lola Casamayor nos habla de su trayectoria como actriz
¿Qué es para tí el teatro? ¿Por qué haces teatro?…
Meterte en la piel de otros, aportarles emociones, pensamientos, acciones; jugar con otros que también se transforman, y trasmitirle todo eso al espectador, hacerle que sienta con uno, que se plantee cosas y a la vez ser testigo de ese viaje al que le invitamos, eso es magia… y me da la vida.
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Empecé en el grupo de teatro independiente Cizalla, dirigido por Enrique Centeno. El primer día que me subí a un escenario tenía tal miedo que estuve a punto de irme, pero me daba más miedo enfrentarme al director si no salía a escena que a los espectadores, así que salí… y luego ya no puede parar.
¿Cómo surge la posibilidad de interpretar a Perfecta?
Un día me llamó Ernesto (con el que había trabajado en anteriores ocasiones) convocándome a su despacho. Suponía que era una propuesta de trabajo, y me encantó que mi amigo me la hiciera de esa manera oficial. No sabía que proyecto tenía en mente, pero cuando me contó que quería que hiciera a la Perfecta de Galdós… nunca le agradeceré bastante la apuesta que hizo conmigo.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportaseis ideas en la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con Ernesto Caballero?…
Más que aportar ideas para la puesta en escena lo hacemos sobre acciones a realizar, formas de entender el personaje… Ernesto es enormemente abierto a lo que da el actor y hay un margen de libertad muy amplio a la hora de trabajar. Pero también hay que tener una gran ductilidad porque no para de buscar cómo mejorar el espectáculo, y va cambiando cosas incluso después del estreno y del reestreno.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el personaje?…
No
¿Por qué no haces más televisión o cine?…
No es que esté rechazando proyectos, pero hay épocas en que aparecen más posibilidades y otras que menos. Me encantan ambos medios, y estoy deseando volver a trabajar frente a la cámara.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actriz en teatro?…
Un balance harto positivo. La Perfecta producción del CDN en el María Guerrero, todo un lujo; llenando la temporada pasada, por lo que volvemos ésta. Y “Ahora empiezan las vacaciones”, una excelente versión del Pelícano de Strindberg escrita por Paco Bezerra y dirigida por Luis Luque, que disfruté interpretando con mis compañeros Juan Codina, Raquel Pérez y Raúl Tejón, en La Casa de la Portera, lo más del off madrileño, también con enorme éxito: los espectadores salían verdaderamente conmovidos.
¿Preparas de forma distinta un personaje para audiovisual que si es para teatro?…¿Cuál es tu método?…
No, el personaje lo preparo igual, otra cosa es que la técnica para interpretarlos en un medio o en otro sea distinta. No considero que tengo un método, al final es una mezcla de cosas que has aprendido de maestros, en la escuela, de cursos, de la experiencia…
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La de hacer de espejo de nosotros mismos, unas veces riéndonos de nosotros, otras contando nuestros dramas. Hacer pasar un buen rato al espectador, trasladándole a otro mundo, ya sea para reir, llorar, aportarle ideas, otro punto de vista sobre las cosas…
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Le están asfixiando, no se le da aire por ningún lado. Es una tremenda injusticia obviar que el teatro es cultura y considerarlo como un mero entretenimiento, y un insulto que el fútbol y los toros tengan un I.V.A. más reducido. El objetivo recaudatorio no se ha cumplido y aún así persisten en ello. Pero por otro lado el teatro está acostumbrado a estar en la cuerda floja y nunca morirá. En estos momentos de crisis galopante se están abriendo muchos espacios alternativos, mini salas, donde se representan ocasionalmente multitud de espectáculos, lo triste es que sea en régimen de autoexplotación, y que ésta vía en muchas ocasiones no sea una elección sino la única alternativa.
¿Cuál fue la última obra de teatro que viste?¿Qué te pareció?…
El “Ubú roi” dirigido por Declan Donelan. Un excelente espectáculo magistralmente interpretado y dirigido con una libertad y una limpieza (no exenta de caos y monstruosidad) que mantienen al espectador hechizado en la butaca. La actualización de la propuesta demuestra lo vigente del texto, y su sentido del humor, la fascinación y el asco que produce es un acierto total.
¿Proyectos?…
Esperamos que “Ahora empiezan las vacaciones” tenga un mayor recorrido y demos un salto a un teatro, estamos en ello. Luego tengo un proyecto de televisión y otro de teatro, pero están demasiado en ciernes para hablar de ellos.
Julia de August Strindberg en Una mirada al mundo del CDN
Hay textos claves del siglo XX que ya se han convertido en clásicos y por tanto, intocables. Se llevan al escenario con un respeto escrupuloso; por suerte, hay creadores contemporáneos que se enfrentan a ellos como si se hubieran escrito hoy, tratando que el discurso tenga que ver con lo que nos pasa a la sociedad actual y no como reflejo de la época en que se escribió. Seguramente, a Strindberg le gustaría esta desestructurada y caótica versión que se presenta en el ciclo Otra mirada al mundo. Aquí nos muestran grandes planos de las situaciones generales y pequeños e íntimo momentos de lo que provoca el viaje sin retorno de la protagonista, para ello hacen uso del audiovisual como lenguaje que se fusiona con la escena, aunque se abuse demasiado del primero, se consigue un buen maridaje.
Adolfo Simón
Paisajes de la mente
Hay espectáculos que son experiencias, con esta denominación podrían definirse dos propuestas que casualmente he disfrutado ayer en programa doble. Dentro del Ciclo Una Mirada al Mundo, se ha presentado, en el Teatro Valle Inclán del CDN, la producción de La pequeña habitación al final de la escalera de Carole Fréchette dirigida por Mauricio García Lozano. Este montaje que llega desde México no adentra en la mente de la protagonista para escuchar las voces de otros personajes que irán desvelando, a través de sus relatos, el viaje que hace esta joven a un espacio misterioso en el que descubrirá lo que hay tras la puerta, esa puerta que tal vez nunca debió abrir. El texto crea espacios de sugerencia inquietante y los actores defienden con entrega una propuesta escénica gélida. Al entrar en la sala hay la posibilidad de disfrutar una instalación del artista Ignacio Llamas de la serie Refugios del misterio que nos ubican mejor en el espacio mental y misterioso de la obra. Tras esta experiencia acudí a la Sala La Usina, a recorrer el laberinto de espacios arrancados de una pesadilla al que han llamado: Los acompañantes y que todavía se puede disfrutar algún viernes más. En la línea del teatro de los sentidos, solo que en este caso, con aroma de misterio, el visitante va recorriendo a golpe de sirena los recovecos del lugar, descubriendo las entrañas del teatro, habitadas por seres atrapados en una espiral terrible de vivencias que les han dejado marcados para siempre. Al final, hay un espacio común en el que se evaporan los seres que han participado de nuestro imaginario. Una propuesta diferente dentro de lo que habitualmente se puede disfrutar en las salas alternativas.
Adolfo Simón
Ubu Roi de Alfred Jarry en Una mirada al mundo del CDN
Declan Donnellan siempre genera expectación cuando alguno de sus trabajos se presenta en Madrid. A veces ha mostrado trabajos prodigiosos de gran aparato escénico y otras ha traído espectáculos de carácter menos aparatoso en la forma pero de mayor calado en la propuesta dramatúrgica. Ubu Roi pertenece a este tipo de modelo; un grupo pequeño de actores, en un espacio sencillo aparentemente para contar una historia conocida en el medio teatral. Es inevitable pensar en el efecto que produjo la palabra «Mierda» cuando se estrenó este texto ante un público burgués en el París de hace más de un siglo. La pregunta es…¿A qué equivale esa palabra hoy y quién va al teatro en nuestros días?. Donnellan usa todo lo que ya hemos visto en otras ocasiones en un escenario solo que huye de caer en el efecto bronca del personaje Ubu y sus fechorías. Lo inteligente de esta propuesta es que sitúe a los protagonistas en un mundo ideal lleno de confort solo que bajo la mirada de un joven aburrido y sin futuro. A partir de esta premisa, los actores juegan y transitan por múltiples travesías artísticas, viajan del expresionismo al terror, de la comedia burguesa a la performance pictórica. Una delicia de trabajo para los que lo realizan y un disfrute para todos los que lo vimos.
Adolfo Simón
Manuel Canseco nos habla de su extensa carrera teatral
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Como muchos otros de mi generación comencé con el gusanillo del teatro durante mi tiempo de estudiante en la universidad. El TEU de aeronáuticos y luego el TEU del Distrito Universitario de Madrid fueron mis primeros puntos de enganche. Con este último se puso en marcha mi primera versión de los clásicos: “La Celestina”, que no llegó a ver la luz. Luego me inscribí en el TEM, que entonces estaba en la calle Barquillo. Allí me dieron clases: Maruja López, Ítalo Ricardi, William Layton y Miguel Narros, entre otros. Coincidimos en las clases profesionales Jose Carlos Plaza, Juan Francisco Margallo, Paca Ojea, etc.
Más tarde apareció la oportunidad de ser ayudante de dirección con José Luis Alonso Mañes y eso marcó definitivamente mi carrera. Fue una etapa maravillosa en el Teatro Nacional María Guerrero que duró más de siete años.
¿Realizaste otras facetas además de la dirección?…
Me dediqué desde el primer momento a la dirección, aunque participara como actor en diferentes ocasiones e incluso como extra en diferentes películas.
¿Tu labor en el teatro lo has compatibilizado con otros trabajos?…
Tan sólo al principio, luego, desde que salí del María Guerrero me dediqué exclusivamente a las Artes Escénicas como director y productor, con un dilatado periodo de paso por TVE en las labores de dirección y realización, que dejé para dedicarme únicamente al teatro.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
Cuando miro hacia atrás, que lo hago pocas veces, suelo estar satisfecho de la labor realizada. Fueron tiempos difíciles, en los que creamos la primera compañía privada dedicada exclusivamente a los clásicos y en los que la falta de medios originaba tu principal censura artística. Algunos de aquellos montajes, hoy posiblemente caídos en el olvido al que tan proclive es nuestra profesión, tuvieron una gran repercusión y marcaron una línea de la que estoy satisfecho: La Paz, celebración grotesca sobre Aristófanes, de Francisco Nieva; El Cerco de Numancia, de Cervantes; La Orestiada, Medea, Troyanas, Casa con dos puertas mala es de guardar, Miau…
¿Qué diferencia hay para ti del teatro que se hacía en tus principios al que se hace hoy en día?…
Una diferencia abismal en cuanto a la forma de producción. Entonces el productor o las compañías privadas eran el sostén del teatro que se veía en el país, nombres propios que de año en año producían y giraban. Los teatros estaban también en manos privadas, habían de ser rentables y eso hacía que si tenías un buen producto te mejoraran fechas para la siguiente temporada. Esa forma de producción ya queda reducida a unos cuantos productores o empresas y gran parte de los empeños teatrales surgen de iniciativas grupales o esfuerzos cooperativos. Pero seguramente la mayor diferencia estribe en la falta de continuidad de esas compañías o grupos, la escasez de representaciones que obtienen la mayoría de los proyectos. Hoy nos conformamos, en el mejor de los casos, con los bolos de fin de semana. Recuerdo haber tenido que preparar maletas para dos meses porque no pasábamos por casa en ese tiempo. Ello también influía en la preparación de los actores. Los jóvenes que entraban en esas compañías tenían la oportunidad de observar día tras día a primeras figuras y de tener la posibilidad de dar el salto a papeles mayores dentro del elenco. El teatro era también escuela de práctica. Eso, desgraciadamente, se nota hoy día. En cuanto a la importancia de los montajes que se hacían creo andamos más o menos, pues si entonces había directores y empresarios con gran ambición artística también éramos sufrientes de los más burdos vodeviles. Hoy es de alabar, sin duda, el esfuerzo de esos pequeños teatros que han dado en proliferar acogiendo compañías jóvenes de gran talento.
¿Cómo surgen las ideas de los proyectos que pones en marcha personalmente?…¿Cuántos proyectos te han llegado como propuestas de otros productores?…
Uno se enamora de un texto que cae en tus manos y que te pide a gritos que lo pongas en pie, que le des vida a tu manera y te empeñas, a veces en el sentido económico de la palabra, hasta que lo sacas adelante. Creo que es una cuestión de amor… de amor y de necesidad de comunicación.
Me han llegado proyectos de otros productores, siempre privados, que eran como un gran descanso pues te permitían olvidar por un tiempo al hombre orquesta que era en mis propias producciones (productor, director, diseñador, iluminador, etc) para concentrarte sólo en el montaje escénico, en la dirección. Emilio Romero, Enrique Cornejo, Pedro Osinaga y Laura Cepeda han sido algunos de ellos. Al margen de mis direcciones en el Centro Dramático de Extremadura.
¿Ha sido importante tener unos colaboradores habituales en los equipos artísticos y técnicos?…
Nunca pude tener un equipo fijo de trabajo hasta que estuvimos en el teatro Galileo, pero siempre procuré trabajar con un reducido número de actores a los que a fuerza de coincidir ibas conociendo y por tanto formando un amplio equipo. Es verdad que lo echas de menos porque te facilitan las cosas y saben lo que quieres, pero también es verdad que la variedad enriquece. Ahora ya me rodeo de la gente con la que me entiendo bien.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
Jubilado ya de la práctica activa me dediqué a escribir. Estrené una versión, por encargo, de la novela de Calvo Poyatos, El manuscrito de Calderón, y estoy embarcado en una pieza original sobre María Estuardo e Isabel de Inglaterra. Pero como la práctica escénica no se puede dejar, me lió mi querido amigo Antonio Serrano para que pusiéramos en pie una dramatización suya sobre el Libro de Buen Amor y, en unión de dos maravillosos actores y dos músicos no menos maravillosos nos embarcamos en esa aventura que ha resultado una joya escénica que está teniendo un gran éxito bajo el nombre de Coplas de Buen Amor.
Háblanos de la experiencia de Fuenteovejuna…
Apenas acabado el trabajo de las Coplas me propuso la alcaldesa de Fuente Obejuna que hiciera el montaje de la Fuenteovejuna de Lope de Vega con gente del pueblo, un montaje que se hace periódicamente con diferentes directores; me ilusionó la idea y he dedicado a ello estos tres últimos meses.
Ha sido una experiencia humana y artística maravillosa y, seguramente, el trabajo más difícil de toda mi carrera, no tanto por no ser profesionales los actores (que algunos de ellos no los cambiaría si tuviera que hacerlo en Madrid) como por las dificultades que planteaba hacerlo en el mismo lugar donde se produjeron los hechos y en una enorme plaza en la que había que ubicar escenarios múltiples y dar continuidad y espectacularidad al importantísimo texto de Lope. La grandiosidad del espectáculo ha colmado con creces las expectativas, y las modificaciones aportadas para conseguir esa plasmación de la herencia que consideran como suya los vecinos dieron un magnífico resultado. Allí quedan un montón de amigos.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Si las cosas no se tuercen tal como están los tiempos, una coproducción con el CDN y el Festival de Mérida para remontar un espectáculo emblemático en mi carrera: La Paz, en homenaje a Francisco Nieva y también, desgraciadamente, a Julia Trujillo, que acaba de abandonarnos y tuvo un gran éxito junto a Carlos Lemos con esa obra.
¿Hay algún proyecto que nunca pudiste realizar y te gustaría?…
Siempre los hay, pero de forma especial dos: Electra Jonda, un texto de Juan Guerrero Zamora que está conformado no solo por la palabra sino también por el cante y el baile, es decir, un espectáculo total y para el que estamos buscando patrocinio o financiación, y un texto clásico, La gallega Mari Hernández, de Tirso de Molina, amén de un musical sobre el Tenorio en el que trabajé durante años. Son empeños caros y arriesgados…
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Muy negativamente. La cultura no ha de ser por necesidad económicamente rentable; ha de serlo socialmente. En una sociedad en la que la preparación cultural se va debilitando y el teatro no ha calado en los hábitos de ocio de los ciudadanos como en otros países, cualquier traba de tipo económico que nos afecte sólo puede empeorar la situación. Es difícil entender que el precio de la butaca se grave mucho más que una localidad de un evento deportivo de masas. Cuando esto sucede algo va mal en los políticos y dice mucho por su falta de interés hacia la cultura.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado? ¿Por qué?…
No es uno solo, y muchas veces en teatros pequeños, pero tal vez el que recuerdo ahora con más gusto es Follies, el último montaje de Mario Gas en el Teatro Español, por ver ese plantel de actores desenvolverse con soltura en escena cantando y bailando, y como lo consiguió Mario de manera tan “natural”.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
Si alguien la tiene, por favor, que nos la diga…
Ángel Ruíz nos habla de su trayectoria como actor.
El teatro es espejo de la sociedad, tiene por tanto el objetivo de mostrarnos las miserias del ser humano de manera que nos haga cuestionarnos nuestra actuación en el mundo real. Para mi el teatro todavía tiene algo de sagrado como en sus inicios, debe conmover y comunicar para conseguir la catarsis; bien sea por medio del drama o a través del humor. Sin olvidar que es espectáculo, y como tal debe epatar al espectador.
¿Por qué haces teatro?…
Porque tengo la necesidad de contar y de comunicar. De hacer sentir y de hacer cosquillas al público. Porque tengo alma de payaso. Porque soy un exhibicionista . Porque nada me satisface más que sentir que he hecho feliz por un momento a alguien. Porque soy una persona generosa.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor?…
Mi carrera ha sido muy variopinta. Tras licenciarme en arte dramático, me busqué la vida como diseñador de vestuario. Después me metí de cabeza en el cabaret, un género que me apasiona y que me ha dotado de una capacidad de comunicación que a veces perdemos cuando nos enfrentamos a un trabajo en el que existe la cuarta pared. Al mismo tiempo compaginé mi proyecto de quesquispas con el cine, la televisión y el teatro. Mi formación como cantante me ha ofrecido la posibilidad de hacer alguna que otra incursión en géneros musicales. Aunque esto que puede ser considerado como una virtud, a veces me ha apartado de otras posibilidades dramáticas porque todavía existen muchos prejuicios con respecto a los actores que habitualmente hacen comedia, como yo. Sólo recordar que en el proyecto Youkali de Miguel de Arco o el Miguel De Molina de Ortiz de Gondra, ambas con gran éxito de critica y publico, mis papeles no eran precisamente cómicos. Pero no me quejo por no hacer drama, en absoluto, me quejo de que la comedia siga menospreciándose con respecto al drama. Pero vamos, nada nuevo, ya ocurría en la Grecia no rescatada del siglo IV a.C.
Háblanos de tus últimos trabajos…
Este año ha sido estupendo, no me puedo ni debo quejarme. He participado en mi segunda zarzuela de la mano de un grande como es Jesús Castejón y con compañeros y actores fabulosos como Cristina Serrato, Mamen Godoy y Juanma Cifuentes; el culpable de que el casto José esté en mi piel. Anteriormente en la difícil Monja Alferez en el CDN, afrontando varios personajes y antes durante unos cuantos meses ejerciendo de Maestro de Ceremonias en el cabaret circense The Hole. Como ves géneros variopintos. Nada que ver uno con el otro, pero en todos me siento como en casa.
¿Por qué no has hecho más cine o televisión?…
Pues yo creo que esta pregunta habría que hacérsela a los directores de casting, a las productoras, a los que deciden… no lo sé. Yo creo que para ellos soy un histrión y no les encajo en su chata perspectiva artística. O piensan que solo sirvo para hacer gracietas y cantar. O que no doy el perfil que buscan si es que buscan alguno. Es cierto que casi todo lo que han visto de mi ha sido de naturaleza histriónica pero yo trabajo a la medida de lo que me piden. Cuando me han pedido contención, lo he hecho y con buenos resultados. Pero ya sabes que en esto, uno no siempre es responsable del encasillamiento, normalmente son los otros quienes te encasillan.. Y por esta razón he dicho que no a muchos proyectos de Televisión que me pedían lo mismo de siempre. Recuerdo que a raíz de Los Productores, me llamaron de varias series para hacer el mismo personaje de gay recalcitrante con pluma. Por supuesto, me negué. Quizá no me lo perdonan y han dejado de llamarme. Quizá debía haber tenido menos escrúpulos y haber dicho que si… no lo sé. Llevar una carrera no es fácil. De todos modos yo estoy encantado con mi trayectoria y con lo que me está pasando. Estoy disfrutando el proceso, el camino… me da igual resultado. Mantenerse en esta profesión ya es un éxito.
¿Cómo surge el proyecto de La Corte del Faraón?…
Por lo visto cuando a Jesús Castejón le propusieron la dirección, Juanma Cifuentes le recomendó que contase conmigo. Me llamo y sin presármelo dos veces, le dije que sí. Por un lado porque es una obra divertida, con una partitura excepcional y un personaje delicioso. Y por otro porque me daba la oportunidad de trabajar con dos profesionales a quienes admiro y ahora puedo decir que además quiero, como son Cifuentes y Castejón.
Háblanos de tu personaje…
El casto José en un principio es un personaje bíblico que por su castidad se niega como esclavo a dar satisfacción a su Domina y se ve envuelto en un lio de faldas del cual no es culpable. Pero en esta versión Jesús quería quitarle esa pátina recatada y una tanto obsoleta y hacer del casto José una especie de pícaro que se inventa lo de la castidad para no verse en problemas. La idea me encantó, pues convertimos a un personaje cuyo eje es la inocencia en alguien con capacidad de decisión de su propia existencia, en un disidente sin naturaleza divina, en un busca vidas, en un Arlequino.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportaseis ideas en la puesta en escena?…
Todo el rato. Castejón es un actor creativo y como tal deja mano libre para la creación. Aunque ya tenia la puesta en escena muy clara, también dejó espacio para lo que pudiera rescatar de lo que aportáramos los actores, lo que creo que debe hacer todo buen director.
¿Cómo ha sido el proceso creativo?…
Debido al poco tiempo que teníamos para montarlo, nos metimos directamente en las escenas, pero los actores siempre aportábamos cosas improvisando diferentes puntos de vista de la misma. Castejón iba comprando y capitalizando y aportando cosas para enriquecer lo que proponíamos. Un lujo vamos…
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear tu personaje?…
Bueno, concretamente para este personaje, yo me he basado en el arquetipo de Arlequin. Adoro la comedia dell’arte y la naturaleza de la función tiene mucho de esto. Creo que le va muy bien.
¿Cómo preparas los personajes?…
Depende mucho de la naturaleza y el estilo del proyecto. En este caso debido a la forma y el lugar al que está enfocado, mi trabajo ha sido muy externo. Es un trabajo de composición física y todo lo demás parte de ahí. Si me tocara realizar un personaje mas psicológico partiría desde otro lugar. Si tengo un referente estudio el referente. Si no hecho mano de la imaginación y compongo un personaje adecuado y a la medida del conjunto.
¿Cuál es tu método?…
Primero saber cual es mi lugar en la función, qué tipo de función es, cual es el estilo que requiere el director… Eso es primordial. A partir de ahí enfoco mi trabajo como dije anteriormente. Hay que saber cual es el lugar que ocupa tu personaje en la obra y que es lo necesario para hacer lo justo, ni mas ni menos. Odio esa frase del “menos es más”, aunque la entiendo. Menos es menos, y más es más. Lo que hay que conseguir es la medida justa, y esa medida no te la da el método, si no los métodos que a lo largo de tu carrera has ido adquiriendo de otros directores y compañeros de trabajo. Un actor debe ser una esponja capaz de absorber todo aquello que le ayude ha conseguir una actuación genuina y verdadera. Desde Stanislavski siempre ha existido una pugna entre el psicologismo y el trabajo físico. Yo creo que la organicidad del movimiento no tiene sentido sin una verdad que la sustente. No se puede escindir el trabajo del actor entre lo textual y lo gestual, es absurdo y una gran mentira. Esta es una de las razones por las cuales no entiendo bien la división en la enseñanza de la RESAD. Tanto el gesto como la palabra deben estar al servicio de la verdad.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Creo que me adelanté en tu primera pregunta, pero por añadir algo más: el teatro debe conmover, comunicar, hacernos pensar, no debe darnos respuestas bien intencionadas sino que debe lanzarnos preguntas poliédricas. Debe ser un reflejo de la sociedad mostrando aquello que la realidad nos oculta premeditadamente. Creo en un teatro social, político y existencialista. Sobre todo en los tiempo que nos toca vivir. En estos tiempos el teatro debe ser un lugar donde se vapulee al espectador para que reaccione ante la desidia y la inoperancia que domina el sistema.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Puff… Intentare ser breve y claro. Una cosa es la crisis que notamos todos en cualquier faceta profesional, y otra es el castigo al que hemos sido sometidos por este gobierno con acciones desastrosas y erróneas como es la subida del IVA de la cultura. Algo que no tiene ninguna razón de ser, salvo la de acabar con nosotros. La derecha de este país, la recalcitrante, la teñida del catolicismo apostólico y romano, sigue demostrando que la mejor manera de manipular al pueblo es impidiendo que piense por sí mismo, que tenga criterio propio y sentido crítico, por eso recortan y obstaculizan que la cultura y la educación esté al alcance de todo el mundo. El teatro ha logrado durante mucho tiempo alcanzar unas cotas de público que superó en su momento al del cine, gozando de una muy buena salud. Ellos se lo han cargado de un plumazo; la consecuencia: cierre de teatros, disolución de compañías, y espectáculos de peor calidad. Hemos retrocedido casi veinte años en cuestión de derechos y honorarios. Podría seguir, pero prefiero parar aquí porque me caliento…
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Lo que están haciendo muchos con iniciativas como la casa de la portera, el micro teatro o sexto derecha. El teatro tiene mas de XX siglos y ha sobrevivido a guerras, holocaustos, a tiempos de bonanza y a tiempos de crisis, incluso ha sobrevivido a la edad media. El teatro es inherente al ser humano. Pobre de aquel que lo considere un enemigo porque está destinado al más estrepitoso fracaso.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Pues mira, la ultima vez que fui al teatro fue para ver las propuestas teatrales dentro del marco de una mirada diferente en la sala Valle-Inclan del CDN hecho por diversas compañías internacionales de artistas con discapacidad…Toda una experiencia. Dentro de ese marco realicé un curso de investigación una semana impartido por el Tinglado teatro y Andrés Lima y formado por actores con y sin discapacidad. Toda una experiencia vital. Una muestra más de la ceguera de la sociedad y de que el teatro puede abrir los ojos de manera que nos haga cambiar por lo menos lo que pensábamos y dar visibilidad a un hecho que no queremos ver y forma parte de nuestra realidad.
¿Proyectos?…
El tiempo de tener proyecto con cierto tiempo se ha acabado. Ahora mismo estoy a la espera de lo que caiga…. Aunque tengo un par de proyectos de mi cosecha que tendré que sacar del cajón en vista de la sequia de propuestas. Así que ya te contaré…
Cuadernos Pedagógicos del CDN
El CDN edita Cuadernos Pedagógicos sobre los montajes de mayor interés educativo. Concebidos como material de apoyo docente en el aula, contienen un análisis literario del texto dramático, un conjunto de textos escritos por todos los responsables del equipo artístico que intervienen en cada producción, una propuesta de actividades y de comentario de texto y unas tablas cronológicas para situar al autor en su contexto histórico y social. Los Cuadernos Pedagógicos se editan y envían gratuitamente a centros de enseñanza, universidades, asociaciones culturales, casas de cultura, escuelas oficiales de idiomas, centros de educación de personas adultas, etc. Se procura que el envío coincida con los días previos al estreno para que los profesores o responsables de grupo tengan tiempo de preparar con antelación su asistencia a la representación.
Más info en: http://cdn.mcu.es/cuadernos-pedagogicos/
La ceremonia de la confusión de María Velasco
Se acaba de publicar en la colección Autores en el Centro del CDN el texto «La ceremonia de la confusión» de María Velasco.
Se puede adquirir en el Centro Dramático Nacional.




















































































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