Dt y su filosofía de creación
¿Cómo surgió El Curro DT?…
Nuestro dossier reza:
(cita 1)
El Curro danzateatro surge en Madrid en enero de 1997 cuando, convocados por Alberto García, un grupo de actoresbailarines comenzamos a investigar propuestas dancísticoteatrales no convencionales. Después de haber funcionado 4 años a través de la fórmula legal de un empresario autónomo, investigando modelos de administración asociacionista y de formación multidisciplinaria, en marzo de 2001, en El Curro danzateatro logramos la solvencia económica y la estabilidad laboral necesarias para convertirnos en El Curro DT, una de las pocas compañías de danza en España que trabajan bajo el régimen de Sociedad Cooperativa de Trabajo Asociado, dedicándonos a la Creación y Gestión de Proyectos Artísticos y a la Formación de intérpretes.
(fin de la cita)
Ahí está, puesto en lenguaje bonito y corporativo, pero eso es El Curro DT, en el origen de los tiempos.
¿Cuáles son las premisas para seleccionar los proyectos de la compañía… y la programación de la sala?…
Como compañía, el tema va canalizado por nuestra mecánica de funcionamiento, ya que según mandato estatutario sólo hacemos Creaciones Colectivas cuya autoría recala en El Curro DT. Resumiéndolo someramente en versión corta: una vez al año hacemos una reunión en la que decidimos los formatos que vamos a sacar adelante y en una sesión posterior, en base a lo decidido, los miembros hacemos propuestas que son sometidas a votación para resolver finalmente cuál vamos a hacer.
La versión larga va a continuación, por si interesa incluirla:
(cita 2)
Formatos de obra. Todo comienza con la Previsión de las actividades, que en términos cuantitativos determina los formatos de las obras que vamos a generar cada temporada (intérpretes con los que contará, tipo de público al que se dirigirá y rasgos generales de género en función de la franja horaria en la que se programará, horas de ensayo para su elaboración y presupuesto disponible para producción).
Propuestas de formato de obra o ideas originales. Los socios que se encuentren motivados, según sus intereses, elaboran propuestas para los formatos de obra, generando una serie de materiales que las definan en términos de forma y contenido y que permitan trabajar con ellas:
Elección de propuestas. En una presentación cada socio implicado expone su propuesta de formato de obra a los demás de la manera más elocuente que pueda. No basta con imaginarla, es necesario hacer que los demás también la imaginemos. Los socios debatimos, cuestionamos y evaluamos, escogiendo las propuestas de formato de las obras que vamos a montar la próxima temporada.
Calendarización orientativa. Un programa informático se encarga de repartir las horas de trabajo en 36 semanas si se escoge un proceso creativo largo, o 18 semanas si se hará un montaje corto, asignándolas a aquellos que formarán parte del elenco, estableciendo una dramaturgia estructural orientativa que considera, hipotéticamente, cuál es el material que hay que obtener de cada bloque de ensayos.
Organización de ensayos y dramaturgia estructural. A diferencia de los métodos que suponen qué actor o bailarín hará cada rol en una obra teatral o coreografía preconcebida, conscientes de que nuestros procesos creativos son dilatados en el tiempo y a sabiendas de que la globalidad de nuestras actividades va a determinar un sinnúmero de detalles durante los meses a ensayar (vacaciones, prioridades en términos de la gestión tipo solicitud o justificación de ayudas, atención de compañías en la sala durante semanas críticas por estrenos, picos laborales muy altos, etc.), asumimos como parte fundamental del germen de nuestras piezas una buena dosis de circunstancias aleatorias y de azar, que organizamos en una sesión de trabajo semanal en la que tomamos todas las decisiones prácticas sobre el espectáculo: revisamos lo elaborado en el estudio la semana anterior, lo evaluamos valorando sus aciertos y fracasos y determinamos la manera en que debe evolucionar la semana siguiente, asignando a quienes deben hacerlo como intérpretes y en su caso como observadores. Esta reunión es el secreto mediante el cual el colectivo asume la dirección y en ella se concreta, según cada caso, la dramaturgia estructural prevista en la calendarización. Para efectos prácticos, llamamos Elenco a la suma de los Ejecutantes y el Director.
Ensayos y dramaturgia interpretativa. En el estudio trabajamos la dramaturgia interpretativa obteniendo material repetible que va sumándose en sentido piramidal.
Y al fin el estreno. Podría parecer que esta rigidez coartaría la creatividad de cualquiera. Pensamos por el contrario que los límites potencian la libertad ilimitada. Ahora bien, ¿una vez estrenado el espectáculo está terminado y debemos pensar que como El Curro DT hemos hecho una “obra de arte de la escena”? Ojala fuésemos tan ingenuos como para creerlo.
(fin de la cita)

Con respecto a los trabajos que se programan en la sala pan de lo mismo. Las líneas de programación vienen determinadas en el diseño de DT, vamos, a lo Rajoy, a la cita.
(cita 3)
Estructura de la programación como Sala Alternativa.
Así, considerando el entorno en el cual se encuentra enmarcado DT Espacio Escénico como proyecto y como sala de exhibición, perfilamos cuatro líneas de programación específicas y distintas entre sí.
Temporadas y ciclos de compañías o creadores.
De jueves a sábados a las 20:30 h. incluimos trabajos con lenguajes innovadores (llámese esto “nueva danza”, “danzateatro” o “neoperformance”), que tienen una repercusión en un público específico y fidelizado que, por ser afín a la vanguardia, acostumbra consumir lo que podríamos denominar “ocio de diseño” y acude regularmente a nuestros espacios, agotando localidades, pero por periodos limitados de tiempo.
Temporada regular.
Los viernes y/o sábados a las 23:00 h. y, durante épocas puntuales del año, los sábados a las 00:30 h., contamos con trabajos de temática y hechura trasgresores, que podrían contemplarse dentro de un circuito más cercano al “cabaret” o al “café concert”. En este caso, lo peculiar del tipo de propuestas, aunado a que la competencia dentro de la cartelera es escasa, hacen que las obras programadas funcionen muy bien a mediano largo plazo, durante varios meses, incluso años, con una o en su caso dos sesiones por semana. El hecho de que mantener mucho tiempo un trabajo en exhibición implique una estabilidad por parte de la compañía o creador que lo presenta, sumado a que es difícil encontrar piezas que estilísticamente encajen en este formato, hace que normalmente asumamos las funciones de estas franjas horarias desde El Curro DT como parte de nuestras actividades, lo cual no quiere decir que estemos cerrados a otras propuestas.
Ciclos participativos.
-¿Puedo hablar con el programador? …somos una compañía de teatro y tenemos un espectáculo y queremos saber qué hay que hacer…
Es una de las consultas más frecuentes que atendemos por teléfono, cuando debemos explicar que el contenido artístico de nuestra sala es muy específico y que no da cabida a cualquier tipo de propuestas. Está de más intentar explicar la sensación que queda al colgar el auricular. De la latente necesidad de encontrar espacios para actuar por parte de las compañías y creadores surge la idea de abrir sesiones de la programación, desde el punto de vista del servicio al que a nivel ético nos sentimos obligados a prestar dada la naturaleza pública de gran parte de nuestros fondos, pero con independencia de los contenidos estéticos. Así, con temáticas concretas, proponemos ciclos de programación participativa en la que no realizamos ningún tipo de selección a los trabajos que quieran presentarse.
Ciclos para todos los públicos.
Si bien DT Espacio Escénico no es un teatro ideal para exhibir espectáculos infantiles, fundamentalmente porque dadas sus características técnicas y su limitado aforo no funciona para hacer campañas escolares, que suelen ser el complemento económico para amortizar este tipo de programaciones, sí que abrimos un espacio específico para abordar estos trabajos siguiendo el mismo criterio que aplicamos para los ciclos de compañías o creadores, esto es trabajos de creación escénica contemporánea, pero concebidos para los más pequeños.
(fin de la cita)
¿Qué balance hacéis de estos años de existencia de la Compañía/Sala?…
Poder estar respondiendo a esta entrevista a 15 años de haber empezado como compañía y a 12 de abrir nuestro espacio es, en sí mismo, el mejor de los balances.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
Más que una evolución en un sentido ortodoxo, podríamos definir la trayectoria como un sin fin de diversificaciones que profundizan en nuestro eclecticismo. Las dinámicas de nuestros procesos no son muy al uso en cuanto a tendencias, surgimos pasados de moda y gracias a eso hemos sobrevivido a nuestra propia vanguardia. Los que hemos evolucionado somos nosotros, como personas, básicamente porque estamos muchísimo más experimentados en vivir nuestras vidas. Vaya, que nos vamos haciendo mayores.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Si. Con los colaboradores se estable casi una relación de familia, nos conocemos y sabemos cómo vamos a abordar el trabajo, ya que los códigos son similares.
¿Os ayuda tener un espacio estable de trabajo para realizar los procesos de creación?… ¿Se trabaja así con menos presión?…
Evidentemente al tener una sala, hay una parte de la creación como es el buscar lugar para ensayar de la que no hay que preocuparse, lo único que hay que hacer es intentar convivir con el resto de actividades que se desarrollan en DT Espacio Escénico, lo que en ocasiones no es fácil.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?… ¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Lo primero está explicado en la cita 2 y la línea eticoestética de El Curro DT es en sí mismo El Curro DT:
(cita 4)
El Curro DT somos una Sociedad Cooperativa Madrileña que funciona como un equipo de trabajo organizado responsable de gestionar un proyecto artístico óptimo para el libre desarrollo de la creatividad de todos sus integrantes.
(fin de la cita)
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Se deben realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis.
¿Tenéis espectáculos en repertorio?… ¿En gira?…
El Curro DT hemos realizado 30 producciones, 11 piezas y 15 performances, de los cuales prácticamente se encuentran en repertorio y por lo tanto en condiciones de estar de gira, lo que ocurre es que últimamente los más fáciles de colocar son los de pequeño formato.
¿Hay un planteamiento distinto si hacéis un montaje para adultos o para niños?…
La única diferencia que se hace es la de tener en cuenta a quien va dirigido, por lo demás a la hora de entrar al estudio, seguimos más o menos el mismo proceso.
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Actualmente estamos en fase de ensayos de Stand by, que se estrenará a finales de año, además de seguir con las representaciones de Tipical Ispanis, las de Por una manzana y Adicto. Por otro lado, estos tiempos nos han llevado a generar una iniciativa para canalizar la próxima etapa de nuestro proyecto… Se llama Pasar para adelante y consiste en estructurar las sinergias de DT. Va una parte:
(cita 5)
Exposición de motivos 1. ¿Por qué un paso adelante?
Es evidente que los tiempos no acompañan, económicamente hablando, y DT no es una excepción. Sin embargo, podemos confesar que en DT nos encontramos en un situación privilegiada en lo que sostenibilidad se refiere. El planteamiento que elegimos hace más de una década, que fundamenta la iniciativa en la horizontalidad y la implicación de los sociostrabajadores a través del cooperativismo, nos brinda un espectro amplio, porque no tenemos compromisos laborales añadidos y porque nuestro margen de autoexploración resulta bastante generoso. En plena crisis y con el peor panorama posible a nuestro alrededor, después de más de 15 años de andadura, nuestro trabajo como compañía de danzateatro (El Curro DT) y la gestión de nuestro peculiar… llamémoslo teatro (DT Espacio Escénico), son reconocidos como estables, e incluso el diseño de nuestra fórmula empresarial ha sido publicado como resultado de una Investigación Académica Universitaria por uno de nuestros socios (DT. Informe de una experiencia. Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, octubre 2013). Todo parecería indicar que nuestro proyecto se ha “consolidado” y si viviésemos épocas de abundancia podríamos esperar, incluso, que esto se tradujese en un apoyo contundente. Pero no es así… los tiempos no acompañan. Y con este horizonte, ¿qué es lo que se puede hacer?
Si no queremos colapsar, hay que hacer algo.
Hace ya un par de años, cuando en todos los foros de reflexión y debate se hablaba de la ineludible reconversión del sector de las AAEE por la retirada de las subvenciones y la aparición del mecenazgo, en DT comenzamos a pensar, echando números y poniendo blanco sobre negro la realidad de nuestra situación. Desde entonces hemos hecho todo tipo de malabares para equilibrar la balanza de ingresos contra gastos y hemos reducido al máximo la dependencia de la iniciativa a los fondos públicos. Aun así DT aún trabaja (y estamos convencidos de que no puede ni debe ser de otra manera) gracias al apoyo que las distintas administraciones nos otorgan, seguras de que cada euro invertido en DT se multiplica por 3, no sólo en términos económicos, sino contemplando la inalienable función social que desempeñamos (junto al resto de Salas Alternativas) de sostener las AAEE desde la base, asumiendo el compromiso de fomentar su emergencia y su desarrollo en los estadios más arriesgados.
No obstante lo anterior, aunque nos ha pasado por la cabeza, no es momento de tomar la decisión de desistir de la tarea y cerrar DT, paradójicamente nuestro panorama es muy positivo: pagamos el alquiler cada mes, salimos de gira, nuestra sala está llena… y cuando alguien nos pregunta, -¿qué tal por DT?, contestamos, -igual de jodidos, lo que ahora viene a significar: ¡Muy bien!
La conclusión es clara. No habrá más ingresos (con suerte los mismos) y no sólo no podremos cobrar lo que deberíamos, sino que nuestros salarios harán lo que no hacen ni el BBVA ni el ICO, tendremos Nóminas-Crédito. Tampoco podremos pagar a los creadores como quisiésemos.
La solución no es sencilla pero cabe un margen de maniobra, a fin de cuentas se trata de ajustar un porcentaje relativamente bajo para alcanzar la viabilidad completa y la vía del crecimiento.
Si no económicamente (está claro que el dinero no se pinta), podemos reconducir áreas de nuestra actividad. Veamos. Por un lado nos faltan fondos para pagar las funciones a las compañías, pero por el otro tenemos una infraestructura que ofrecer como Centro de Recursos, tanto en lo que concierne al uso del espacio (actualmente no llegamos al 60% de ocupación de sala), como en lo referente a DT Espacio Escénico como Sala Alternativa (no debemos olvidar que hoy en día un sitio en la cartelera significa una suerte de “poder” intangible que no pocos programadores hay utilizado para especular).

Rentabilizar un espacio habilitado en el centro de Madrid, abriendo sus puertas simbólicamente a través de un portal on line, compartiendo áreas de la programación de las actividades de nuestro Centro de Recursos, es el capital con el que contamos para invertir. Sabemos que no es poco. Dicho de otra manera, esto es, no podemos pagar a compañías y creadores, pero podemos aportar en especie para, junto a los aliados estratégicos, desarrollar una serie de proyectos determinados incluidos en las acciones de DT, que puedan tener una financiación propia para llegar a costear los gastos que DT no es capaz de afrontar.
Para encontrar a esos coagentes, siguiendo la trayectoria de DT, identificamos los vínculos que naturalmente hemos establecido, como El Curro DT y como DT Espacio Escénico, con quienes se han acercado por una razón u otra a nuestra iniciativa.
(fin de la cita)
¿Cómo está afectando el aumento del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…
¡Uff! Bueno más o menos se refleja nuestra actitud en lo anterior.
¿Qué montaje, que hayáis visto últimamente, os ha interesado? ¿Por qué?…
¿Las sorpresas de DT Espacio Escénico esta temporada? Adaptaçao de Teatro de Açucar, un montaje pequeñito, pero de una gran calidad artística, tanto en la puesta en escena como en la interpretación, pero hay tantos buenos montajes que han pasado por la sala que sería feo dejar alguno fuera como El entretenimiento de Sleepwalk Collective, Mi gran obra de David Espinosa o Adioses, que próximamente se programará en la sala en una versión más extendida ya que fue votado por el público dentro del II Festival de Microdanza de ECSA.
Ángel Negro, director artístico de la Compañía El Tinglao, nos habla de sus experiencias escénicas.
¿Qué es el teatro para ti?…
El teatro es un medio de comunicación, seguramente el más directo, el más cercano a los receptores, pero yo no concibo el teatro como un simple entretenimiento. Hay muchas cosas posibles para no pensar. Si vas al teatro, si vas a escuchar y a ver cómo unos creadores de la escena se abren en canal, no puedes ir simplemente a entretenerte. Seguramente no sirva de mucho, pero es un acto de denuncia social, poner delante de las narices las cosas molestas que vemos por la calle, por las calles de nuestro barrio sin ir más lejos.
¿Por qué haces teatro?…
Por pura vocación y porque, aunque sé hacer muchas otras cosas y sobrevivo de hacer algo completamente distinto a hacer teatro, es lo que hago con todo el amor del mundo porque estoy seguro de que es mi verdadera profesión, mi verdadera vocación.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como creador escénico?…
El balance, por resumirlo en una palabra, podría ser: DIFÍCIL. Me gustaría que pudiera ser más fácil, pero no es el caso y creo que no es el caso de casi ningún creador de la escena. Sólo algunos pueden sentir ese privilegio. Yo vivo de subtitular vídeo y televisión para personas sordas, un trabajo de oficina, un trabajo que me gusta y creo que se me da bien, pero que no es mi trabajo. Por eso no tengo tanto tiempo ni energía para dedicárselo a potenciar mi trayectoria, a crear cientos de espectáculos que bullen por la cabecita, y más aún cuando los apoyos económicos son tan escasos y paupérrimos. Quizá mi trayectoria sea poco productiva hasta el momento, pero de lo que sí estoy seguro es que lo que hago, lo hago con tantas ganas y con tanto amor, que acaba siendo algo que DE VERDAD quiero hacer. Sólo así puedo seguir amándolo, independientemente del éxito de público, de poder o no distribuir los espectáculos, de poder o no vivir de ello… Si no se trabaja bajo esa presión, se hace lo que de verdad se ama. Eso sí, hay que comer de otros trabajos porque así esto no puede dar dinero, pero casi pienso que ni falta que hace. Hago esto por profundo amor a la profesión, no por comer de ello. (Aunque no estaría nada mal poder vivir de ello, ¿eh?)
¿Cómo surge el proyecto del taller dentro del ciclo «Una mirada diferente»?..Háblanos de tu trabajo en él…
En uno de los encuentros del INAEM, «Artes escénicas e inclusión social» en La Casa Encendida, me invitaron a dar una pequeña charla-presentación de nuestro trabajo, del trabajo de El Tinglao. Sólo disponía de 5 minutos para presentarlo con 15 imágenes proyectándose a la vez que contaba nuestro proyecto. Pero claro, después de 20 años de trabajo de la compañía, presentar El Tinglao como si fuera un proyecto naciente me parecía un despropósito, así que aproveché para hablar muy, muy claro, para presentar delante de los implicados de la gestión de la escena nacional los problemas reales que tenemos, las dificultades reales y el poco reconocimiento que se daba desde cultura a proyectos como el nuestro, relegándonos a lo social. Fue ahí donde dije que se contara con nosotros para implicarnos en proyectos culturales, que nos permitieran coger las riendas de nuestro propio mundo, porque es nuestro, el de los cojos teatreros, y que se olviden de legislar y organizar por nosotros porque no necesitamos que nadie nos integre, porque, además, puede que no queramos integrarnos. Cogiendo este disco lanzado al aire, aparecieron Miguel Cuerdo e Inés Enciso, los que han sido los directores artísticos de este primer ciclo en el CDN y me dijeron que pretendían organizar lo que acaba de ser y que querían contar con mi opinión, mi apoyo y quizá alguna de mis propuestas. Entendí que estaban de acuerdo en mi discurso. Así surgió, y de lo mandado de nuestros proyectos, tanto escénicos como formativos, se decidieron por el proyecto formativo que más éxito tiene desde que lo hacemos en diferentes lugares, el taller monográfico «La Limitación como Punto de Partida Creativo».
En este taller unimos personas muy diversas, profesionales de la escena y con diversidades funcionales variopintas, tanto si son evidentes y catalogadas por el Imserso como si no lo son, pero que ahí están. Encontramos nuestra limitación y la utilizamos para crear, siempre para posibilitar nuevos caminos y formas de crear, nunca para imposibilitar. Y de esa mezcla de limitaciones al límite, de ese maravilloso «tinglao» es donde surge la belleza, la belleza que siempre nos ha impulsado en El Tinglao, la belleza de la diferencia.
¿Cómo ha sido la colaboración con Andrés Lima?… ¿Y con los participantes?…
Colaborar con Andrés Lima fue una propuesta de Miguel e Inés. Al principio yo no confiaba en esta colaboración, creí que simplemente podría ser una forma de poner un nombre conocido y reconocido entre los nombres de los participantes de este ciclo. Pero cuando Andrés apareció en el taller totalmente abierto, humilde, con ganas de aprender de la diferencia, de la verdad de la diferencia, con propuestas, con el mismo rigor y exigencia que se le exige a cualquiera en cualquier taller, sin condescencias insanas, y con muchísimo amor y energía, entendí y agradecí la intuición de los directores artísticos del ciclo, Miguel e Inés.
Los participantes sólo necesitaron un cuarto de hora para ser una piña. Es maravilloso trabajar con un grupo de 16 personas que vinieron con tantísimas ganas a experimentar y compartir. Y a veces, muy pocas veces, surge el milagro de poder formar un grupo compacto en muy pocos días. En este taller ha ocurrido el milagro: al segundo día, los 16 participantes ya eran un grupo muy compacto y enormemente creativo. No tengo más que palabras de agradecimiento a todo lo que me han enseñado en estos cinco días.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que habéis partido para esta experiencia?…
Mis referentes son muy variopintos, desde Marina Abramovic hasta Satie, desde Grotowski al excepcional músico Jóhann Jóhannsson, desde Artaud al cabaret de Berlín de entreguerras, desde «Freaks» a «Léolo», desde Alberto Romera, nuestro maravilloso actor con síndrome de Down a Andrés Alguacil, nuestro maravilloso chico temblores que está empezando a ser dramaturgo, desde los que fueron mis maestros a los que lo siguen siendo… De todos ellos he mamado y sigo mamando, porque el que crea que ya todo lo sabe, puede irse cavando la fosa. Ya poco tiene que hacer aquí. Por supuesto este taller está diseñado no sólo por mí. Andrea D’Ovidio, mi socio de la compañía y gran amigo, creó este taller conmigo. Él debería hablar de sus referentes. En algunos coincidimos, en otros no, seguro.

¿Qué balances haces de los trabajos realizados en El Tinglao?…
El balance es haber hecho lo que siempre hemos querido, ni más ni menos. No recuerdo ningún espectáculo de El Tinglao con amagura o dolor, jamás. Los recuerdo todos con enorme placer de haber vivido esa experiencia.
El balance negativo: No sabemos vendernos.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Cuál es tu método?…
Mi método es un «tinglao» de muchos métodos, muchas cosas me sirven de muchos de los métodos creados y escritos. Pero prefiero dejar que surjan por medio de improvisaciones y un largo proceso de investigación. A veces considero que alguien es el más adecuado para un personaje y un mes después descubro que para nada, que es mucho mejor para otro completamente distinto. Dejo que ellos y ellas se descubran cuando comprenden la puesta en escena que se pretende.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Revolucionaria.
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro para tus proyectos?…
Siempre hemos vivido en la ruina. No notamos la crisis especialmente porque siempre hemos estado en ella. Pero eso no quita para que esté totalmente en contra de esta descabellada subida del IVA, aunque a nosotros no nos está afectando porque, repito, siempre hemos estado en crisis. Quizá de ahí es donde surja el amor al trabajo. Pero con 43 años que ya tengo, siento que ya estoy comenzando a cansarme. Son muchos años de vida y de carrera como para tener que seguir pidiendo limosnas.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Hacer, hacer y hacer. Acción, acción y acción.
Aunque no permitamos que otros hagan y engorden su ego por medio de nuestro trabajo gratuito.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
«Conferencia» de compañía Crinabel, la compañía portuguesa que clausuraba el ciclo donde hemos dado el taller, «Una Mirada Diferente» del Teatro Valle Inclán. Maravilloso. ¡Cómo me gusta que un grupo de personas con retraso intelectual sean capaces de reírse hasta de su sombra y de decir, con mucho humor, que les dejemos en paz, que les dejemos vivir y ser ellos mismos! ¡Fantástico!
¿Proyectos?…¡¡¡¡Muchos!!!! ¿Quién se ofrece para financiar alguno? Tengo muchos, para todos los gustos, aunque nunca condescendientes, ya sabéis, por ahí no paso.
Juana Cordero nos habla de su experiencia como actriz
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El teatro es el frasco de las esencias del oficio de actor. El aquí y ahora. La verdad. Me gusta hacer teatro por esa razón y porque la energía que tiene y da en público en directo en cada función es alimento para mi.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actriz?…
Positiva. He trabajado en cine, tv, publicidad, cabaret, teatro…Positiva. Si.
¿Cómo surge el proyecto de La Antesala?…Háblanos de tu personaje…
Conozco a Margarita Sánchez desde hace muchos años. Su talento como escritora me fascina, su forma de contar, de ver el mundo, las relaciones humanas, familiares… Siempre he querido interpretar un personaje escrito por ella. La historia de La Antesala y cómo está contada, nos enamoró desde el minuto uno a Coral Bedregal y a mi, y cuando Margarita nos la cedió no pudimos hacer otra cosa que ponerla en pie.
Mi personaje es Violeta que se reúne con su hermana Margarita para solucionar las dificultades del pasado antes de decirse adiós para siempre en un lugar mágico cargado de símbolos, algodones de azúcar y sonidos de feria. Y como dicen en los anuncios de las inmobiliarias: «amplio, soleado, buenas calidades… mejor verlo».
¿Cómo fue el proceso de creación?…
El proceso de creación se ha dado gracias a un equipo magnífico y generoso de artistas que se prendaron del texto y que pusieron todo su talento en este proyecto. Carmen Navarro interpreta a Margarita tan deliciosamente, que al final dan ganas de llevártela a tu casa. David González es un enigmático e inquietante Hombre Orquesta. Inés Piñole nos ha dirigido con sabiduría, arte y paciencia. Coral Bedregal ayudante de dirección siempre atenta y creativa y por último Carola Eskarola que produce el espectáculo sin regatearnos su arte.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Cuál es tu método?…
Preparo los personajes desde el rigor con el texto. Qué dicen, qué callan, que escuchan, por qué y sobre todo el sentido común resuelve muchas incógnitas.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
El teatro es el Arte directo, efímero. El arte de la verdad de todos los días, de todas las funciones.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…
La subida de impuestos es el asesinato del teatro, de la cultura del arte. Es un atentado terrorista al maltrecho espíritu de la sociedad.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Sugiero crear más que nunca como acto de » desobediencia civil».
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Aunque quede raro lo último que disfrute fue Iván Off y me enamoró.
¿Proyectos?…
Todo lo que me llegue. Todo lo que se me ocurra.
Juan Mairena nos habla sobre «Cerda», su último texto.
¿Cómo surge el proyecto de Cerda?…¿De qué va la obra?…
Como todo proyecto, surge de algo que te conmueve o te duele, de la necesidad de contar, o más bien, gritar lo que sientes frente a situaciones que no entiendes. En este caso, la idea parte de los casos de niños robados, algo que nos parecía lejano y que, sin embargo, desde hace algún tiempo, vienen apareciendo cada vez con más frecuencia en los medios de nuestro país. Enseguida me planteé qué pasaría por la cabeza de las personas que descubren que no son quienes creían ser y por la de aquellos que han participado en este tipo de delitos, pero también, qué ocurriría si unos y otros se encontrasen. La obra habla de todo eso, de la búsqueda de la identidad y la lucha por la supervivencia, pero también de la intolerancia, la hipocresía y la doble moral de ciertas instituciones.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribirla?…
Busqué noticias relacionadas con el tema, no sólo en España, también en Argentina, donde la denuncia de estos casos se remonta a 1977, pero más que datos estadísticos me interesaban las historias humanas que había detrás de cada desaparecido o cada persona que recuperaba su identidad biológica.
¿Cómo fue el proceso de escritura…se modificó en el trabajo con los actores y en la sala?…
Primero escribí un borrador que mandé a los actores y que fue modificándose a partir de las primeras lecturas y también una vez que empezamos a ponerla en pie. En mi opinión, una obra de teatro, al contrario de lo que sucede con un libro o una película, siempre está viva y, por tanto, está sujeta a constantes revisiones.
¿Cómo has llevado a cabo el trabajo de puesta en escena al ser autor-director?…
Dirigir una obra de la que eres autor tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes. Cuando se trata de otro autor, hay un trabajo previo, mucho más concienzudo de análisis del texto y en el que, al menos en mi caso, no caben modificaciones, si no sería una adaptación y soy bastante respetuoso con el texto. En ese caso la puesta siempre está en función del texto. Sin embargo, cuando eres el autor, puedes permitirte el lujo de jugar con el texto en función de las necesidades de la puesta en escena. El problema en este caso es que no dedicas tanto tiempo al análisis y eso no es bueno, porque cuando escribes una obra, ésta deja de ser tuya, tiene vida propia y merece ser analizada como algo independiente.
¿Opinas, como algunos autores, que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
No, aunque pienso que el teatro se escribe para ser representado, también disfruto mucho con la lectura de textos teatrales. En España tenemos muchos y muy buenos autores. Algunos publican y no llegan a estrenar todo, lo cual es una pena, pero al menos tenemos sus textos y la posibilidad de que algún día alguien se anime a estrenarlos.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como director?…
A pesar de que disfruto mucho con los ensayos, me absorbe tal cantidad de energía que se me quitan las ganas de seguir dirigiendo. Luego se me pasa y enseguida estoy pensando en un nuevo proyecto. Hasta ahora el balance ha sido positivo, entre otras cosas porque he tenido la suerte de hacer lo que quería, en el momento, en el lugar y con la gente que quería, pero sobre todo porque he podido trabajar con gente que no sólo se entrega sino que disfruta al máximo de lo que hace y para mí eso es fundamental.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
El teatro siempre ha respondido a la necesidad del hombre de contar historias, de conmover, perturbar, inquietar o alterar a quien lo contempla. Por eso el teatro, ahora y siempre, es necesario.
¿Qué te motiva o inspira para hacer teatro?…
La motivación surge de esa necesidad de comunicar, de contar historias. La inspiración es otra cosa, no se busca, te llega de repente cuando algo te conmueve y se presenta ante ti como una historia que necesita ser contada.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…
No creo que estas medidas acaben con el teatro, no lo vamos a permitir, así revienten los artistas, pero está claro que hay un interés premeditado en destruir todo lo que hemos levantado en los últimos años y es terrible, casi apocalíptico, ver cómo van cerrando los teatros, uno tras otro, sin que podamos hacer nada para impedirlo. Y más terrible aún pensar en las consecuencias que esto tendrá en el futuro.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Hay muchas, pero destaco «Muda» de Pablo Messiez, autor y director que descubrí en «Los ojos» y que desde entonces me fascina. Es muy difícil hacer teatro desde la verdad y Messiez no sólo consigue llenar el escenario de teatro cercano y verdadero, sin artificios, sino que cumple a la perfección con esa función del teatro de conmover, perturbar, inquietar o alterar a quien lo contempla.
¿Proyectos?… Este mes empiezo a trabajar en un proyecto con un director argentino. Después me meteré de lleno en mi próxima obra.
Margarita Sánchez nos habla de su experiencia en la escritura teatral.
¿Cómo surgió el proyecto de La Antesala?…
Surgió como todos los proyectos: hablando y bebiendo.
¿De qué va el texto?¿Cómo ha sido el proceso de escritura?…
De lo típico: dos hermanas muertas que se dicen las verdades y largan y largan y largan…-para que entretenerse.
El proceso de escritura ha sido doloroso y enriquecedor.
¿Qué lectura escénica han hecho en la puesta en escena sobre tu texto?…
Pues no sé… la verdad no sé…

¿Qué balance haces de tus últimos proyectos como autora?…
Positivo, muy positivo. He crecido tres centímetros.
¿Estás escribiendo algún texto ahora?…
Trabajo en mi obra magna que se llama «la niña del verdugo»
¿Cómo ves el panorama teatral en nuestro país?…¿En nuestra ciudad?…
El panorama lo veo prometedor. Muchas ideas, poco dinero y muchas ganas siempre dan como resultado cosas infumables y que conviven con verdaderas obras de arte.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…

Supongo que la gente va muchísimo menos al teatro porque mira más en que gastarse el dinero y habrá muchas compañías que no puedan seguir produciendo porque no les llegan las ayudas que seguramente son básicas para su trabajo, pero la verdad es que yo siempre he vivido en crisis y en este momento me he equiparado a una inmensa mayoría. Ahora para mí la crisis no es ninguna novedad porque mi poder adquisitivo siempre ha estado bajo mínimos.
¿Qué obra has visto últimamente que te interesase?¿Por qué?…
El régimen del pienso de La Zaranda y A lo Panenka, de Rafael Ponce. Las dos por motivos distintos. En el caso de La Zaranda me ha vuelto a sorprender la propuesta espacial que acompaña al texto de Eusebio que hace de la lectura entre lineas la pura poesía.
De A lo Panenka la contemporaneidad de la cabeza lúcida de Rafael Ponce capaz de hacer posible lo imposible, porque estrenar un espectáculo con siete actores y cero euros de presupuesto en los tiempos que corren es tela marinera.

¿Alguna idea para seguir creando en estos tiempos de crisis?…
Beber, vivir, hablar, salir, bailar, reir, sufrir, amar, leer, sentir… en fin… todo lo que hemos hecho siempre.
Proyectos…
Irme de vacaciones con un montón de libros a cualquier lugar donde haya amigos con los que salir y hablar para llenar mi tintero y seguir escribiendo.
Teresa Nieto nos habla de su larga trayectoria en la danza
¿Cómo llegas a la danza?¿Cómo fue surgiendo tu personal lenguaje entre flamenco y contemporáneo?…
Estudié ballet clásico desde los cuatro hasta los catorce años en Tanger, mi ciudad natal. Ya en Madrid, con 27 años y dos hijas, comencé a tomar clases de danza contemporánea, simplemente por hacer alguna actividad, sin soñar siquiera que mi vida, a partir de entonces, iba a estar ligada a la danza. Mi maestra Teresa Trujillo me animó, me tuteló y casi me obligó a seguir formándome y desarrollándome como bailarina y como coreógrafa.
Mi lenguaje se ha ido definiendo de manera puramente intuitiva, acercándome a creadores del ámbito del flamenco, observando, escuchando, y dejándome empapar de la energía, los ritmos y los quiebros de la danza española.
¿Qué balance haces del recorrido de En Compañía?…
El balance ha sido muy positivo, tanto a nivel artístico como empresarial… hasta estos momentos, en que seguir creando y generando empleo se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos, casi una extravagancia.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de este tiempo?…
A nivel artístico, la compañía ha ido abordando proyectos cada vez más “ambiciosos” en cuanto a diseño de producción, proceso que culminó en 2010, con la presentación de TACITA A TACITA, un espectáculo de gran formato con 16 intérpretes en escena. A partir de ese año, y debido a la coyuntura económica por la que estamos pasando, me he visto obligada a volver a plantear trabajos más reducidos en cuanto a número de intérpretes y requerimientos técnicos, como PETÍ COMITÉ, el último espectáculo de la compañía.
¿Es importante tener colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?… ¿En qué medida participan del proceso de creación?… .
“En Compañía” es una declaración de principios. Trabajar en equipo es fundamental para mí y para mi manera de entender un proceso creativo. Tener unos colaboradores habituales supone ir conformando una imagen, un estilo, una línea de trabajo con personalidad propia. Mi equipo está presente en cada proyecto desde el minuto cero, porque creo que lo más importante en cualquier proceso artístico es que las energías y la creatividad vayan enfocadas en un mismo sentido y que se desarrollen en un paisaje común.
Impartes cursos habitualmente…¿Cómo enfocas el trabajo en ellos…?¿Cuáles son los objetivos?…
Imparto cursos y talleres siempre que se me requiere para ello. En ellos intento transmitir a los alumnos el placer de bailar contagiándoles mi manera de entender la danza, haciendo hincapié en la expresividad, pero siempre desde la importancia de la técnica, elemento imprescindible en cualquier expresión artística.
¿Qué ha significado la concesión de los cuatro Max a Tacita a tacita?…
El reconocimiento al trabajo bien hecho, la íntima satisfacción de comprobar cuánta gente se ha alegrado conmigo por estos premios y un poco de visibilidad para la compañía, tan necesaria en estos momentos en que el sector está prácticamente ausente de todos los circuitos de exhibición.
¿Crees que te va a ayudar estos premios para poder seguir trabajando y produciendo?…
He tenido la suerte de que mi trabajo ha sido premiado en diversas ocasiones. Este hecho nunca ha tenido una relación causa – efecto directa. Después de 22 años de compañía, con cada proyecto he tenido la sensación de tener que empezar de nuevo, volver a demostrar, convencer, luchar con las instituciones, los exhibidores, los gestores… Pero no cabe duda de que los premios dan prestigio a la carrera de un artista, aunque no influyan directamente en una mayor contratación o en un aumento de los recursos a la hora de producir.
¿Cómo ves el panorama de la danza flamenco-contemporánea en nuestro país?¿Qué colectivos te interesan?…
En mi opinión, la verdadera danza contemporánea de este país radica en el trabajo de algunos creadores que, partiendo del código de la danza flamenca están desarrollando un lenguaje escénico absolutamente contemporáneo (e incluso en algunos casos casi futurista, como Israel Galván). Rocío Molina, Manuel Liñán, Olga Pericet, Belén Maya, son sólo un ejemplo de esta generación de “jóvenes flamencos” punteros en cuanto a la creación de nuevos conceptos y lenguajes escénicos.
¿Qué temas o propuestas te seducen a la hora de poner en pie un proyecto?…
De alguna manera todas mis propuestas parten de mi propia experiencia personal, de mis propios conflictos, fantasmas, emociones… Me interesa indagar en las relaciones personales, la memoria, el paso del tiempo, la complicidad, la soledad… en definitiva, temas que conectan con el imaginario colectivo.
¿Hay un proceso o plan de trabajo que sigues habitualmente cuando empiezas un nuevo trabajo?…Háblanos de ello…
Siempre parto de un germen muy pequeño, muy sencillo. Un personaje, una situación, un concepto, una música… A partir de ahí diseño el paisaje en el cual va a desarrollarse la acción. Muchos meses de trabajo de mesa, en solitario por un lado y con el equipo por otro, definiendo los contenidos, el guión, las músicas, los ambientes… en definitiva, el “contenedor” del proyecto. Luego suelo trabajar tres meses en el estudio con los bailarines, creando la coreografía, es decir, el “contenido” del espectáculo.
¿Tienes proyectos entre preparación?…Háblanos de ello…
En este momento estoy en la fase de trabajo de mesa de una nueva propuesta titulada VIS A VIS. Es un proyecto con una pintora malagueña, María Bueno. El mayor hándicap con el que me encuentro es la falta de financiación para el proyecto, ya que las únicas ayudas a la creación a las que podemos optar las compañías madrileñas son las de la Comunidad de Madrid. La convocatoria de este año aún no ha sido publicada y por la información que ha trascendido, me temo que, aún en el caso de que las convoquen, los requisitos van a ser tan draconianos, que más que una ayuda pueden convertirse en el desencadenante de una debacle económica para las compañías.
¿Crees que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a los proyectos de teatro y danza?…
El aumento del IVA, como ya demuestran las cifras de taquilla del año pasado, ha supuesto un varapalo para la afluencia de público a los teatros, para la contratación, y para los presupuestos internos de las empresas artísticas. Los recortes afectan al producto artístico en todas sus fases. Desde el recorte de las ayudas públicas que hacen que contemos con menos recursos para producir y girar, hasta la desaparición de circuitos y festivales, el cierre de teatros, el aumento de contratos a taquilla, etc. Pero lo más grave me parece el hecho de que, amparándose en la coyuntura económica, se haya abandonado a las pequeñas compañías a su suerte, con un desprecio flagrante hacia cualquier producto que no sea comercial.
¿HACEMOS UNA ENTREVISTA EN TRÍO?…A Natalia Millán, Marta Valverde y Alberto Vázquez
¿Qué es el teatro para vosotros?.
Natalia: La única posibilidad placentera de cierta maldición bíblica…
Marta… Es el motor de mi vida profesional.
Alberto: Para mi el teatro es la auténtica prueba de fuego para el actor. El espacio en el que te mides contigo mismo y que te permite desarrollar el personaje a fondo y sin complejos. El vértigo del teatro es irrepetible…
¿Por qué hacéis teatro?…
Natalia: La culpa es de Bob Fosse.
Marta: Porque me fascina tener al público en directo.
Alberto:
Por la emoción del aquí y el ahora. El toro de salvar la situación y olvidarte de ti mismo.
¿Qué balance hacéis de vuestra trayectoria como actores?…
Natalia: No puede ser mejor.
Marta: Muy positiva.
Alberto: Soy muy afortunado, llevo 25 años viviendo de esto. He hecho de todo, he sido protagonista, secundario, he hecho teatro de texto, musical, he producido, si me quejo estoy loco.
¿Cómo surge el proyecto de Hacemos un trío?…
Natalia: Del amor que compartimos por nuestro oficio, en especial por el Teatro Musical, en donde se fraguó nuestra amistad allá por los 80.
Marta: Surge por las ganas de contar la historia de tres amigos y en agradecimiento al público.
Alberto: De la necesidad de hacer algo por nosotros mismos. De desarrollar un proyecto sin esperar a que te llamen y contar lo que tu quieres con quien tu quieres.
Háblanos de tu personaje(cada uno del suyo)…
Natalia: Somos nosotros mismos, recreamos nuestras propias experiencias y se las contamos directamente al público, sin cuarta pared, con humor, ternura y un pellizco de picardía.
Marta: En realidad es el de cada uno…un poco desnudo emociónal.
Alberto: En esta obra somos nosotros mismos, contamos nuestras vidas dentro y fuera de los escenarios, pero surge una ficción muy entrañable en la que me toca ser el contrapunto de ambas, el punto neutro, el eterno caballero, es un placer.
¿Cómo fue el proceso de creación?…
Natalia: Yo diría que en dos fases, una menos consciente, cada vez que rememorábamos juntos los capítulos más entrañables y divertidos de nuestra vida profesional, y que siempre acababa con un «AVERCUANDOHACEMOSALGOLOSTRES», y la definitiva a partir de nuestra primera reunion con Zenón Recalde, donde empezamos a poner en orden todas aquellas ideas que finalmente conforman, junto con el repertorio exquisitamente preparado por César Belda, HACEMOS UN TRÍO.
Marta: Hemos invertido muuuuchas horas hasta llegar a cerrar el guión incluso tenemos en reserva mucho material para ir variando el show.
Alberto: Nos encontramos muchisimas veces con el director Zenon Recalde y con el maestro Cesar Belda, hablabamos de nuestras trayectorias, recuerdos, anécdotas y lo que queriamos contar y cantar, ellos le fueron dando forma dramática y partitura musical. Ha sido
una maravilla.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que habéis partido para crear la obra y vuestro personaje?.
Natalia: El mundo de los Musicales con cierto aroma cabaretero.
Marta: Es totalmente personal y genuino.
Alberto: Del off de Broadway y los espectaculos de los grandes music hall que ahora mismo estan bastante desaparecidos…
¿Qué balances hacéis de vuestros últimos trabajos como actores en teatro?…
Natalia: No puede ser mejor: el sueño cumplido en CHICAGO y la obra que ni siquiera me había atrevido a soñar, 5 HORAS CON MARIO…o hacer el amor con JÚPITER sobre las piedras sagradas del Teatro de Mérida, convertido en la casa de ANFITRION por obra y gracia de PLAUTO…
Marta: Yo me siento muy satisfecha de mi trabajo y sobre todo de los musicales que es lo que más me gusta.
Alberto: Yo he estado todo el año haciendo una version moderna de La Regenta, hemos recorrido toda España, ha sido muy bonita la experiencia de acercar el mito a la gente desde la sorpresa de un reallity de tv.
¿Cómo preparáis los personajes?…
Natalia: Yo creo que son los personajes los que se hacen contigo, se te cuelan como cuando se te cuela la forma de hablar de alguien, o de moverse, un tic, una emoción que reconoces, eso que podrías haber pensado tú mismo, eso que jamás harías pero que la máscara te permite experimentar con perfecta impunidad… cada personaje te entra a su manera, y hay que ser generoso con él. Dejar que te habite. Y, muy importante, nunca juzgarle…claro que eso es más fácil cuanto mejor es el texto… Esto, traducido a una metodología, sería algo así como que unas veces ataco por lo físico, otras por lo emocional, otras por lo racional… pero de una manera intuitiva, sin premeditación. Aunque sí puedo puntualmente echar mano de algún ejercicio para superar una dificultad o cuando falla el instinto, no soy muy metódica. Al menos conscientemente…
Marta: Estudio, estudio y estudio .
Alberto: Yo procuro meterme en su linea de pensamiento y de accion, y comprenderle y defenderle…acercarle lo maximo posible a mi.
¿Cuál es vuestro método?…
Natalia: Unas veces ataco por lo físico, otras por lo emocional, otras por lo racional… pero de una manera intuitiva, sin premeditación. Aunque sí puedo puntualmente echar mano de algún ejercicio para superar una dificultad o cuando falla el instinto, no soy muy metódica. Al menos conscientemente…
Marta: Depende del género empleó distintas técnicas.
Alberto: Confio mucho en el método de las acciones fisicas…el “hacer” para llegar a la verdad.
¿Qué función creéis que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Natalia: El Teatro comprometido siempre es necesario, más en los tiempos que vivimos. Pero ahora más que nunca también necesitamos grandes dosis de optimismo para ver, más allá de nubes hostiles, la luz de aquello que nos apasiona, que nos hace felices. Y es que SEGUIMOS TENIENDO DERECHO A SER FELICES, pase lo que pase. Ese es nuestro canto, porque (y cito textualmente) «…hoy por hoy, es lo que hay…» y, además, » …si hoy en día trabajar ya es un lujo, hacer lo que te gusta y encima con la gente que quieres, esto es… ¡UN TRIO!»
Marta: Creo que es muy importante cuidar con mimo la cultura en general y en particular el teatro, en nuestra sociedad.
Alberto: Cuando hay crisis el teatro siempre repunta, eso demuestra la necesidad de la gente de ver historias en la cercania y la oscuridad de una sala de teatro. Concienciar, enseñar y emtretener se dan la mano.
¿Creéis que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?.
Natalia: Es una auténtica masacre cultural. Después de unos años de esplendor del Teatro, hoy los espectáculos necesitan completar los aforos de sus salas todas las funciones para poder hacer frente a los costes de producción, disparados -¡disparatados!- por la subida del IVA. Pero si cada vez más españoles tienen dificultades para llegar a final de mes, raro es que los teatros se llenen. Una sola gigantesca excepción: el fenómeno de EL REY LEON, abarrotado en todas las funciones y de lo cual nos congratulamos porque es un gran espectáculo que sin duda lo merece, si bien es cierto que este rotundo éxito está provocando una falsa impresión de prosperidad en el sector al aumentar la recaudación, hasta el punto de que se oyen voces partidarias de nuevas subidas, cuando la realidad es que más allá del LOPE DE VEGA hay ya más cadáveres y cenizas que en el reino de SCAR y las hienas… Pero el Teatro es una Fuerza de la Naturaleza Humana y, mientras haya un espectador, habrá espectáculo…
Marta: Esta influyendo muy negativamente.
Alberto: ¿Acaso no lo han hecho ya?.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Natalia: Los deseos no sufren ni recortes ni subidas de IVA. ATRÉVETE CON ELLOS.
Marta: La creatividad se agudiza en tiempos de crisis y hay que aprovechar esos momentos.
Alberto: No perder nunca las ganas de contar sin necesidad de grandes medios
¿Qué obra de teatro habéis visto últimamente?…
Natalia: Los Iluminados, en la sala pequeña del Español, un texto inquietante, unos actores que provocan todo menos indiferencia y un director por el que te dejarías llevar…
Marta: Sonrisas y lágrimas y me pareció un musical clásico precioso, muy recomendable para toda la familia.
Alberto: El Pelicano en La casa de la portera. Me encanto…Justo de lo que hablaba antes, lo tenia todo.
¿Proyectos?…
Natalia: 5 HORAS CON MARIO en el Teatro GOYA de Barcelona, del 4 de Septiembre al 11 de Octubre.
Y el resto del tiempo…¿HACEMOS UN TRÍO? Algo más que un Cabaret…»
Marta: Aparte de Hacemos un trío me encuentro inmersa en el rodaje de la película Autoréplica.
Alberto: Estoy rodando la pelicula Autoréplica a las órdenes de Daniel Cabrero, un thriller sicologico muy interesante y seguir llevando nuestra Historia por toda España. ¿HACEMOS UN TRIO?.
Santiago Molero nos habla de la trayectoria de Sexpeare
¿Cómo surgió Sexpeare?…
Surgió de pronto, un día con pocas ganas de entrar en clase y muchas ganas de encontrar respuestas en otro. Era el año 1.994 y Rulo Pardo y yo, que empezábamos a estudiar interpretación en la RESAD, nos conocíamos y empezábamos a jugar en bares y pequeñas salas de Madrid y alrededores con espectáculos que reunían textos de otros autores mezclados con algunos nuestros. El resto hasta convertirnos en compañía de teatro estable fue un camino largo pero seguro.
¿Cuáles son las premisas para poner en marcha cada nuevo proyecto de la Compañía?…
Cada proyecto tiene su propia premisa y por lo tanto son tan numerosas como los espectáculos que hemos creado. Pero como cualquier creador, en cada espectáculo buscamos, probamos cosas nuevas…tener una experiencia escénica que no has tenido antes, y sorprender en la medida de lo posible a tu público. Siempre nos hemos preguntado qué nos gustaría ver sobre un escenario.
¿Qué balance haces de estos años de existencia de la Compañía?…
Seguir haciendo los espectáculos que queremos tras 18 años, es uno de los mejores logros que se puede tener y nosotros lo hemos conseguido. Nuestro estilo, que se ha ido definiendo y redefiniendo, con el paso de los años y los montajes está salpicado por el humor absurdo, el negro, el surrealismo, la parodia, la ciencia ficción y el metalenguaje. Con los años también la reflexión sobre nuestras contradicciones a la hora de crear, se ha ido colando en nuestro imaginario. Pero lo cierto es que ante todo somos intérpretes y buscamos en el escenario el momento escénico que convierte a este oficio en algo único, y esto ha sido así desde que empezamos.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
De nuestros años de cabaret surge un espectáculo en el año 1998 que es un conjunto de números reunidos bajo en nombre de Sexketches (Amor de color mahonesa) y que se convierte en nuestro primer espectáculos en entrar en teatros y salas, a la vez que recorría nuestro habitual circuito de cabaret. De aquella experiencia y con la colaboración de Yllana, surge Hipo, una producción teatral en toda regla en donde nos encontramos con algunos de los colaboradores que nos acompañarán hasta el día de hoy. “Qué pelo más guay” nuestra obra más longeva, es también nuestra primera y autentica producción teatral que nace de la creación de nuestra primera empresa Producciones Efekto , con la que emprendemos un camino de total independencia como Cía. de teatro y se sientan las bases de la estructura actual. Se inicia después de este periodo un ciclo de colaboraciones con otros artistas como “Las Grotesques” con las que creamos “En grilletes” y “Sin balas”, Fele Martínez, para el que creamos “Solomillo, una historia poco hecha” entre otros. Tras “For Sale” una historia bastante intimista y reflexiva, ponemos en pie un montaje para todos los públicos “El título de este espectáculo no es mi madre” con una puesta en escena muy elaborada, que nos abre los grandes teatros de la Red Nacional. Pero la situación, tal y como sabemos, se deteriora de tal forma que es casi insostenible seguir trabajando. Y de la lucha, de las ganas de seguir haciendo lo que hacemos nace “Sexpearemente” en la que argumentamos porqué una Cía. como la nuestra debe seguir creando, divirtiendo, existiendo.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Absolutamente, nosotros dos solo somos la parte visible de un iceberg que nos mantiene a flote. Hemos crecido juntos profesionalmente, siempre exigiéndonos algo más los unos a los otros. Hoy más que nunca es importante estar rodeado de un equipo porque el esfuerzo es titánico para poder seguir adelante, y es duro ver como las condiciones propias y ajenas se van deteriorando. Aún así, intentamos que en cada montaje haya una nueva incorporación en alguno de los equipos artísticos o técnicos porque eso siempre insufla el deseo de superarse.
¿Os ayuda tener un espacio cómplice como el Teatro Alfil para realizar cada estreno?…
Sin duda. Desde el año 1998, primera ver que estuvimos en el teatro Alfil de la mano de nuestro querido Marcelino, siempre hemos tenido la puesta abierta de este espacio singular y único de Madrid. No hay nada que se le parezca es un lugar de referencia para todos los que buscan a Sexpeare en Madrid.
¿Se trabaja así con menos presión?… Da seguridad, sin duda.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?…
Delegamos mucho, dejamos bastante libertad y propuestas a cada uno de los departamentos. Tras un proceso inicial de creación y puesta en escena, que solemos abordar Rulo y yo en solitario, reunimos a todo el equipo para una presentación del trabajo y entre todos vamos definiendo las pautas que vamos a seguir para empezar a darle forma. El proceso es totalmente dinámico y eso da lugar a múltiples versiones antes de la apuesta definitiva. El tiempo y nuestro tamaño nos permite crear bajo la pauta de “acierto y fallo”.
¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Con los años hemos encontrado una línea a seguir en cuanto a lo estético, pero no es fácil; se trata de apoyarte en gente, observar cómo su trabajo influye en tu idea inicial. A veces te llevas una decepción, pero es parte del juego.
Por señalar alguna de esas pautas, diremos que tendemos a rechazar “la parte por el todo” por muy valiosa que sea la aportación, la pieza en su conjunto debe ser clara, y si es sencilla mejor que mejor…que no quita que pueda ser tremendamente críptica.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Precisamente son estos tiempos los que hacen que sean combativas, pero no hay que dejar de saber cómo se debe contar, es decir, cómo tienes que combatir…Se puede luchar desde la coherencia personal y estética, sin traicionarse a uno mismo artísticamente. Nosotros hemos encontrado nuestra forma de habitar en esa estancia oscura.
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Uno muy gordo…y que empieza a hacerse grande…”H, el pequeño niño obeso quiere ser cineasta”, uno de nuestros montajes (Se estrenó en Madrid en el año 2.003) está en proceso de producción en México, a cargo de una Cía. que en su día pudo ver el montaje en Madrid. Estamos colaborando con ellos en el trabajo artístico y si todo va bien cruzaremos el charco para dirigirlo.
¿Crees que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a los proyectos de teatro?…
Ya lo está haciendo, no hay más que ver las carambolas de programación que llevan los teatros a cabo para poder mantener los espacios. Todos hemos tenido que asumir una subida que no puedes repercutir en el espectador, y que encarece y empobrece esta profesión.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente te ha interesado?…
“La tempestad” en versión y dirección de Sergio Peris-Mencheta.
¿Por qué?…Es un trabajo grupal fresco, dinámico, lleno de ingenio y que nos acerca a Shakespeare de una forma sencilla y clara. Absolutamente recomendado.
Eusebio Calonge nos habla del recorrido de La Zaranda
¿Cómo surgió La Zaranda?…¿Cuáles son las premisas para poner en marcha cada nuevo proyecto de la Compañía?…
El punto de partida es hace 35 años hay un encuentro entre dos actores que buscan un teatro en el que puedan creer. No lo encuentran más que en sí mismos. Se comienza entonces una andadura que perdura. La Zaranda sigue surgiendo. No hay ninguna premisa, hay si acaso una urgencia por expresar en cada trabajo. Siempre hemos hecho cada trabajo contra todo, como si fuese el último.
¿Qué balance hacéis de estos años de existencia de la Compañía?…
Lo interesante, más que los logros ha sido el camino juntos y este se dirige siempre hacia el horizonte, no somos gente de balances, solo pensamos en lo próximo a recorrer. Damos por bueno lo andado porque sabemos que el mensaje que teníamos que trasmitir llegó de una forma muy hermosa a quien lo esperaba. Un artista es un simple trasmisor.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
La evolución en el arte es mentira, ¿Ha evolucionado mucho el teatro desde Esquilo? Es una palabra que designa que simplemente no se ha encontrado un lenguaje. Cuando este se da sólo se puede hablar de profundizar, de despojar niveles retóricos, pero todo surge desde el principio de una misma fuente, que brota desde la primera hasta las últimas de las obras. Porque todo lenguaje propio se expresa en una unidad, escuchamos a Bach y es Bach siempre. Lo demás es materia de tasadores o comerciantes, pero desde dentro de la pasión del arte no se conoce esa distancia de las supuestas evoluciones. Uno crece profesionalmente, y hay veces que la vida interfiere dándonos matices. La Zaranda se ha despojado de muchas cosas retóricas pero su poética es constante.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Es indispensable la compañía, sin ella no hay teatro, por eso quedan tan pocas y en consecuencia hay tan mal teatro. Pero el germen del teatro es la comunidad, eso está en su origen y es la columna vertebral en que se sienta la tradición. Basta recordar al Globo o a Cricot 2. Lo demás es un mero trasunto literario.
Hablanos de El régimen del pienso…De su proceso de creación…
Argumentalmente se puede hacer eco de ese mal que atenaza a España, el laberinto de la burocracia, pensamos en Larra, en el Galdós de Miau, hasta llegar al Muñiz del Tintero. Las imágenes poderosas que surgían del escenario me llevaron a recordar a Tooker, unas pinturas que yo había olvidado por completo. De alguna manera este fue el inicio de su arraigo material, en el que uno escarba, para desocultar la presencia viva de la obra, en esa pugna se da el desgarro que crea la forma, la obra establece un mundo más allá de lo perceptible.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?…¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Recuerdo a Heidegger: Lo poético no necesita de lo estético. La compañía lo único que busca encarnizadamente es la verdad, que la obra sea verdad quiere decir que en ella se expresa algo vivo.Algo vivo, una presencia que se manifiesta. La verdad se hace aparente en la belleza. Lo de la estética y la ética son discursos muy posteriores.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Los tiempos de crisis comenzaron hace mucho, aunque parecía que muchos no la veían por la proliferación de dinero. La obra se afirma contra todo, de esa lucha quedan las cicatrices que forjaran su carácter. Desde ese punto de vista siempre va a ser combativo. Pero esto no tiene nada que ver con lo tendencioso, ni con eso tan ingenuo de convertir la obra en un mitin. Alternativa me parece ya una palabra petrificada. Se necesita simplemente, en cualquier tiempo, buscar un sentido de la vida más que una interpretación del mundo.
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Te lo contestaba al principio, no solemos hacer proyectos, en nuestras giras maduramos y meditamos, y cuando no tenemos más remedio nos encerramos. Ahora después de la temporada en Madrid, está la de Buenos Aires y Filadelfia… Para nosotros es suficientemente frondoso ese horizonte.
¿Creéis que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a los proyectos de teatro?…
La gente hastiada de tecnología busca un contacto directo con el arte, pudiera ser un buen momento para el teatro, pero esto encierra un riesgo, en la creación puede haber una semilla de pensamiento oculto, esto molesta al poder, a cualquier poder. Sus armas para combatirnos son las de lo económico, las que se gestiona en los despachos, las nuestras deben ser las opuestas, llevamos muchos años haciendo teatro con los mínimos medios, sin buscar un resultado de taquilla sino un compromiso con el teatro. El teatro depende de las compañías, no de los políticos. Toda la política cultural que se hace es una barbaridad, ese mecanismo de convocatorias, donde por ejemplo puntúa cosas tan ridículas como el que una obra tenga una pantallita, todo eso ha generado mal teatro, la aplicación de impuestos a algo de primera necesidad como la cultura, que nos libera de la brutalidad reinante, es solo un paso más hacia ese desastre que se vaticina.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente te ha interesado?¿Por qué?…
Destacaría dos, uno del Teatro Nacional de Escocia «The Strange Unduing of Prudencia Hart», por su sencillez comunicativa, por su gran oficio, y su gran teatralidad. El otro , es de un joven grupo de Málaga, Trasto teatro, y su obra “Los Satisfechos” por su compromiso con el teatro y porque trasmite verdad pese a su juventud. Creo que el teatro que hacen las compañías jóvenes contra viento y marea, son el verdadero ejemplo a seguir. Ese es el rumbo no lo que deciden en los despachos.
Chevi Muraday nos habla de sus creaciones como coreógrafo e intérprete
¿Cómo surge el proyecto de Return?…
El proyecto de Return nace del deseo entre Marta y yo de trabajar juntos. De esto hace más de 10 años.
¿Hubo ocasión, durante el proceso, para que Marta Etura u otros profesionales, aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…
En mi forma de trabajo durante el proceso de creación, todos los componentes del equipo aportan desde su lugar ideas y propuestas al proyecto. En Return Marta ha sido pieza esencial para poder contar de la forma que queríamos por dónde transitan estos dos personajes.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta coreografía?… Háblanos de ello…
La pieza habla del amor y de cómo está idealizado. A partir de todas estas imágenes con las que hemos crecido han surgido los distintos momentos que componen Return. Especialmente hay una escena donde se proyectan fragmentos de películas con las que nosotros hemos jugado durante el proceso creativo.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como creador?…
Me cuesta hablar mucho de mi propio trabajo y analizarlo de forma objetiva. Mirando hacia atrás considero en todos ellos un crecimiento, no puedo decir exactamente hacia dónde, pero sí encuentro en ellos una constante inquietud.
¿Cuál ha sido la evolución en tus trabajos con Losdedae?…
Losdedae como compañía tiene más de 16 años. La compañía y yo hemos crecido juntos y de esa misma forma hemos ido evolucionando y madurando con el tiempo. En los primeros años los trabajos los considero más osados y con una estética y una psicología de la coreografía muy actual. En cambio desde hace unos años el trabajo se ha ido convirtiendo en un trabajo más íntimo, mas introspectivo, y enfocado a la investigación del comportamiento humano.
¿Qué espectáculo de danza has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
De las últimas cosas que he visto, lo que más me ha conmovido es el solo Vaca de Alberto Velasco. La valentía con la que trata el tema de la obesidad me pareció tan honesto que no pude resistirme a invitarle a participar conmigo en uno de mis últimos proyectos.
¿Cómo ves la danza contemporánea en España?¿Crees que están mejor preparadas las nuevas generaciones de bailarines?…
Creo que la danza contemporánea, si existe en España, es gracias al coraje y valentía y constancia de un gran número de profesionales que no permitimos que la creación y las nuevas propuestas dejen de existir. Me sorprende ver, en las circunstancias en las que estamos viviendo, como emergen nuevos artistas, coreógrafos, bailarines… Como las salas se resisten a desaparecer. No puedo decirte que la danza esté viviendo su mejor momento, pero sí puedo decir que está en la primera línea.
¿Qué referentes internacionales tienes en la danza contemporánea?…
Son tantos que me cuesta decidirme por alguno de ellos.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
No es que lo crea, en estos momentos que estoy en el Matadero haciendo temporada con Return, lo estoy sufriendo. Estas denigrantes e injustificadas medidas hace que muchas compañías nos veamos afectadas y por ello no seguir generando de la misma forma el mismo movimiento profesional.
¿Proyectos?…
Titanio con la compañía de Rojas y Rodríguez en calidad de director de escena, se ha estrenado este mes, gira con Return, nueva producción con Losdedae para octubre y algunos otros proyectos que se están por cerrar.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis…
Seguir creyendo en el trabajo y en uno mismo.
Juan Díaz nos habla de su trayectoria en el teatro.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El teatro para mi es mi vocación, oficio, manera de vivir…Hago teatro porque con diecisiete años sentí que quería dedicarme a ello…cuando cuatro horas de ensayo se te pasan en una es que disfrutas..y quieres más…Fue un flechazo!.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor?…
Balance de mi trayectoria…?…Tengo treinta y siete años…llevo veinte currando y he vivido etapas muy diferentes…Momentos de gloria…De indiferencia, frustración…Pero siempre en proyectos o intentando estar en ellos…O creándolos…Ahora me siento satisfecho del pasado y feliz con el presente…No me puedo quejar…de ná.
¿Cómo surge el proyecto El hijoputa del sombrero?…Háblanos de la obra…
Un día, Miguel Hermoso Arnao me llama para hacer una lectura de una escena y Cuco Afonso(director) y Alberto Closas en producción me proponen el papel de Jackie. Tres semanas antes del estreno el actor principal tuvo que salir del proyecto. Me gustó, estaba sin trabajo y dije que sí. «El hijoputa…» es la historia de Jackie y el entorno formado por Vero (su novia desde los catorce años) Rafa (su padrino de Alcohólicos Anónimos y amigo)…su primo Julio y la mujer de Rafa…Vicky. La obra habla de la dificultad de crecer, de madurar, de entender el amor, la amistad…De adicciones…Es una obra profunda, hiriente y gozosa. La música en las transiciones, son temas originales de «El langui», rapero madrileño, poeta urbano…Letras sacadas de el texto…De sus sensaciones leyéndola y viniendo a los ensayos…Un lujo!. Muy recomendable y no es porque lo diga yo, es que de momento, nadie que la ha visto me ha dicho lo contrario…O disimulan muy bien que todo puede ser. Es una obra para pasar un buen rato, disfrutar de la comedia y de la reflexión…de una historia cercana para todo el mundo…Macarra y comercial!…Por qué no?, claro que sí.
¿Cómo fue el proceso de creación de tu trabajo?…
El proceso fue…Estudiar mucho y muy rápido el texto…Lanzarme a la piscina, confiar, jugar…Pasármelo bien y respetar los tiempos de trabajo.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear tu personaje?…
Para partir del personaje he tirado de la relajación, para hacer un personaje que es amor, desparpajo, callejero, acción pura…Que no para desde el principio…No te permite pensar, es tan grande su objetivo existencial que todo lo que sale de su boca está en la búsqueda de sí mismo, del amor. Me siento muy identificado…Todo lo demás ha sido transformarlo con pequeños detalles, matices que hagan que Jackie sea Jackie…Único!. Me lo estoy pasando pipa y os recomiendo que vengáis a verla…Otra vez.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actor en teatro?…
El balance de mis últimos trabajos es más que satisfactorio…Buenos textos en producciones pequeñas o grandes pero buenas. Al final es lo que te mantiene también en el teatro, en la tele o en el cine. El teatro exige mucho esfuerzo y sacrificio…Y el dinero a veces viene de lejos…si viene. Y si hago teatro me tiene que gustar lo que leo, o estar con gente con la que una historia mínima se puede convertir en un proceso estimulante y enriquecedor…hay muchas formas, formatos.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Cuál es tu método?…
Los personajes los preparo desde el amor y la confusión. Desde las preguntas y los agujeros negros. Desde la exaltación por un descubrimiento…y la obsesión por un detalle. Muy perdido a veces, otras no tanto…Un lío vamos. Mi método es el método Juan Díaz.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La misma funcion que hace tres mil años: Entretener, educar o deseducar, transformar la vida y las conciencias…Sensibilizar.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
¿Que si afectará el I.V.A.?…esta pregunta es de hace tiempo…¿no?…¿Que si afecta?…¿Estáis de coña?…Pues no se, pero la cosa esta jodida ya…Por si no os habéis enterado…Digo.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Para seguir creando en tiempos de crisis recomiendo seguir creando más todavía.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
«Pareidolia» en La Casa de la Portera…Impresionante!, me encantó. Fue como ver una peli entre «Al final de la escalera» y «R.E.C»…en 3D…Viví el momento de terror mas acojonante que he vivido en mi vida en una sala de teatro, solo por eso merecía la pena. Además, los actores estaban espectaculares…Una maravilla, muy recomendable para institutos…je,je,je…
Juan Mayorga nos habla de su obra dramática
¿Cómo surge el proyecto de La lengua en pedazos?…¿De qué va la obra?…
Surge de una lectura muy personal del Libro de la vida de Teresa de Jesús. La obra es un duelo entre dos «enemigos íntimos»: la propia Teresa y un Inquisidor.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribirla?…¿Cómo fue el proceso de escritura?…
He leído mucho a Teresa, y no poco sobre ella. Después de una primera versión, la incesante reescritura del texto ha estado determinada por el diálogo con Clara Sanchis y Pedro Miguel Martínez en la sala de ensayos.
¿Cómo surge la idea de que la dirijas tu?…
Yo llevaba tiempo queriendo encerrarme con unos actores en una sala de ensayos. Sucede que, al ver a Clara en «Mísero Próspero», me fue claro que había dado un salto enorme en su evolución como actriz y puse en sus manos la primera versión de «La lengua». En seguida acordamos trabajar juntos, y al poco ella me presentó a Pedro Miguel.
¿Cómo llevas a cabo el trabajo de puesta en escena al ser autor-director?…
Dirigir es escribir en el espacio y en el tiempo. Al poner en escena «La lengua en pedazos» he descubierto y explorado sentidos del texto que no me eran conocidos cuando lo escribí.
¿Opinas, como algunos autores, que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
Si el estreno es inminente, conviene retener la publicación del texto a fin de que éste se beneficie de los hallazgos que puedan surgir en ensayos y funciones. Pero si no hay un estreno a la vista, la publicación puede provocarlo. En todo caso, yo nunca doy un texto por cerrado, de modo que su publicación no es para mí un punto final.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autor?…
Tengo muchas dudas sobre el valor de mi trabajo, pero escribir me hace feliz, como me hace feliz ver que algunos de mis textos provocan reuniones. «La lengua en pedazos» y «El crítico» me han proporcionado grandes alegrías. De entre mis últimas piezas, están por estrenar «El cartógrafo» y «Los yugoslavos», mientras que «El arte de la entrevista» ya ha encontrado cómplices.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La misma que cuando los griegos lo inventaron: se trata de representar posibilidades de la vida humana en un acto de reunión e imaginación. Hoy como entonces, el teatro es celebración, crítica y utopía.
¿Qué te motiva o inspira para escribir teatro?…
La vida. La vida está llena de teatro, como el teatro debe estar lleno de vida.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas para el teatro alternativo?…
Ya está afectando, y muy gravemente. La subida del IVA, antes que a los profesionales, ataca a los ciudadanos, sobre todo a los que no viven en Madrid o Barcelona, que ven muy mermadas sus posibilidades de acceder al teatro. A la larga, además de antisocial, es una medida económicamente negativa para la sociedad en su conjunto, pan para hoy y hambre para mañana. Algo parecido podría decir sobre los recortes en las ayudas. En particular, creo que el teatro alternativo ha probado que casi siempre devuelve mucho más de lo que se le entrega.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Recientemente fui a ver el «Ocupa Madrid» de Jorge Sánchez. No lo recomiendo porque entre los textos que se representan en ese espectáculo haya uno mío, sino por la calidad de los actores y por la rica creatividad de Sánchez, un artista al que conviene seguir y apoyar.
¿Cómo ves la autoría teatral en nuestro país en estos momentos?…
Hay muchos autores españoles, de distintas generaciones y diversas tendencias, a los que admiro. Creo que la literatura dramática española está en un buen momento.
¿Proyectos?…
Este verano, en el Festival de Mérida, se estrena mi versión de «Hécuba» de Eurípides. En otoño, mi último texto, «El arte de la entrevista». Además, estoy escribiendo una nueva pieza que me ilusiona mucho, y me gustaría dirigir mi obra «Los yugoslavos».
ALBERTO IGLESIAS nos habla de su experiencia en el teatro
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El teatro es mi oficio, mi pasión, mi vocación y mi vida. Es el lugar donde maduro, evoluciono, me hago persona y me divierto. Hago teatro (y cine y tele) porque actuar me permite ser muchos y esos muchos me ayudan a comprender el mundo y a mí mismo pero, sobre todo, porque me permite contar historias y disfrutar el arte y la poesía y la comunicación y el ritual que supone subirse a un escenario frente a un público.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor?…
Un balance muy positivo. Llevo veinte años viviendo de un oficio difícil e inestable. ¿Qué más se puede pedir? Me siento muy afortunado. He participado en espectáculos muy hermosos que han contado con el aplauso del público y me han permitido conocer a compañeros (autores, directores, actores, productores, técnicos…) de gran talento y que rebosan amor por las tablas.
¿Cómo surge el proyecto Serena Apocalipsis?…Háblanos de la obra?
Antonio C.Guijosa me llamó para hacerme una prueba y luego me propuso formar parte del elenco. No conocía el texto, pero había leído Presas, de Ignacio del Moral y Verónica Fernández y hacía poco había asistido a la lectura del Mármol, de Marina Carr, en el CDN – dentro del ciclo de Dramaturgia Irlandesa- que con tan buena mano había dirigido Antonio así que me pareció una propuesta muy atractiva: lanzarse al vacío como uno salta en los sueños. La obra plantea un futuro posible y aterrador, un futuro en el que la supervivencia está teñida de nostalgia, violencia y miedo. Una visión pesimista del presente pero llena de luz en su forma. Un texto, el de Verónica Fernández, que nos enfrenta con nosotros mismos y nos hace reflexionar sobre nuestra situación aquí y ahora, lleno de poesía y de personajes entrañables; supervivientes…
¿Cómo fue el proceso de creación de tu trabajo?…
Ha sido un proceso rápido en que había que asumir muchos riesgos. Por un lado es un personaje de composición (un hombre mayor que yo y bastante tocado del ala) y por otro, al ir cambiando el texto a medida que el espectáculo avanzaba, he tenido que ir adecuándome a las necesidades de la dramaturgia y la dirección.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear tu personaje?…
No lo sé. Es muy posible, pero no soy consciente. En algún momento, hablando de fisicidad del personaje, he pensado en la comedia del arte, disciplina a la que me aproximé en Italia…pero como un eco nada más. Ni siquiera estoy del todo seguro y espero que nada de eso se vea en Gallego (mi personaje de Serena Apocalipsis).
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actor en teatro?…
La experiencia, la formación y el encuentro con las formas de trabajo de otros actores me han ido permitiendo ser más libre para crear. He aprendido a estar inseguro, a no buscar el resultado y disfrutar del camino durante el proceso de ensayos. Veo personajes diferentes entre sí y eso me gusta. Hay variedad de registros y eso me llena de orgullo. Aunque igual la imagen que tengo desde dentro es errónea… En todos los casos el público tiene la última palabra.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Cuál es tu método?…
Yo trabajo con tres herramientas: el texto, los compañeros y la intuición. Luego está el director que me guía y aporta la visión global del espectáculo. Pero yo trato de hacer mis deberes y llevar propuestas. Me gusta saber qué dice cada palabra, el por qué de cada reacción… Primero hay una labor solitaria en la que uno imagina en casa y lee entre líneas tratando de descubrir los rasgos del personaje. Luego, durante los ensayos, trato de estar disponible a lo que ocurra. El reto está en no pensar y hacer, confiando en que la técnica te cuidará de no equivocar demasiado el camino. Es apasionante.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Estoy con Brecht cuando habla en su Organón de Divertir. Este Divertir debe entenderse en un sentido amplio: denunciar, emocionar, empujar a la reflexión… Ésta ha sido la función del teatro siempre, en épocas de bonanza y en tiempos de crisis. Quizás ahora, más que nunca, necesitamos un teatro humanista que nos permita ver los vicios de la sociedad en que vivimos, pero siempre teniendo en cuenta que nuestra lucha se hace desde la inteligencia, el ingenio, el humor y el amor.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Ya están afectando, y mucho. Se está alejando al público de las salas. Estamos sufriendo un proceso de inquisición amparado en la economía. Quieren ponernos en contra del pueblo con ese discurso de vivimos del cuento… Ahora, nosotros, cuando subimos a un escenario, subimos a mentir y esas mentiras tienen un efecto sanador y reconfortante en la mayoría de los casos. El público va al teatro para que le engañen y vota para que le digan la verdad. Es muy injusto lo que nos están haciendo. Veo muchas compañías desapareciendo y otras malviviendo, reinventándose… Artistas con mucho talento a los que no se les da ninguna oportunidad… Saldremos adelante, porque siempre lo hemos hecho, pero no tratar el teatro como un bien cultural me parece un error histórico.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?
Anne Bogart lo explica muy bien. Trataré de resumir sus palabras: No esperes a tener las mejores condiciones, ni el tiempo, ni el dinero. Trabaja con las personas y con lo que tienes “aquí y ahora”. Y sé paciente. Yo añadiría que vivimos un tiempo para la unión. Somos artistas de la imaginación y lo estamos demostrando: se abren espacios nuevos, lugares donde se hace posible lo difícil. Todo para llegar al público. Y no venirse abajo y no dejarse vencer por el miedo. Trabajar, trabajar y trabajar…
¿Ayudan los premios para seguir peleando por mantener un lugar digno en esta profesión?…
Todo ayuda. Esta es una carrera de fondo y no está mal que alguien, de vez en cuando, te pase una botellita de agua o alguna bebida energética. En este caso, con el premio de la Unión de Actores, la ayuda es el pensamiento de que el trabajo que uno hace va por buen camino y que los compañeros lo reconocen y lo aprecian. Y eso es oro para cualquier profesional.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
La última que he podido disfrutar ha sido “Claudio, tío de Hamlet” dirigida por Antonio C. Guijosa con dramaturgia de Ozkar Galán. Me gustó mucho la idea, el texto y los actores. Un montaje humilde pero ambicioso al mismo tiempo, inteligente, divertido e interesante.
¿Proyectos?…
Muchos siempre. A punto de realizarse uno en el que tengo muchísima ilusión: estrenar en el teatro romano de Mérida. Será de la mano de José Carlos Plaza en un Hécuba cuya dramaturgia ha corrido a cargo de Juan Mayorga. Llevo tiempo estudiando así que igual eso no es un proyecto… Más proyecto es la dirección de mi última obra de teatro. Esperemos que el 2014 me traiga ese regalo. Hay más, pero me los callo. Sueños y proyectos van de la mano. Uno espera poder hacerlos todos y si no…paciencia.
Nicolas Vaudelet nos habla de la creación del vestuario para «Sorolla» del BNE
No es la primera vez que diseña vestuario para un espectáculo…Joaquín Cortés, The Hole… ¿Cómo surge la propuesta para esta colaboración?
Realmente, del principio hasta el final y para este tamaño de espectáculo que tiene unos 250 trajes es la primera vez. The Hole es más pequeño y para Joaquín Cortés trabajaba a través del equipo de Jean Paul Gaultier y Madonna. Realmente, si lo pienso lo que he hecho con el BNE es más cercano a lo que hice con Madonna en el Confessions Tour.
Vaudelet se curtió en los talleres de Lacroix, Jacobs, McQueen, Galliano y Gaultier, colaboró con este último en el vestuario de una gira de Madonna… dínos qué matiz puede haber aquí de esos grandes modistos…¿ Qué influencias tiene a la hora de diseñar?
Mis escuelas han influido mucho, siempre pienso cómo lo habría hecho éste, cómo lo habría traducido…Los colores de Lacroix, por ejemplo, es difícil de cogerlo pero en este caso tenía otro genio de inspiración con los colores que es Sorolla.
También me ha ayudado el trabajo que he hecho con Gaultier en cuanto a la forma. Pero mis maestros son mi inspiración diaria, tanto para mi empresa como para cuando diseño para otros siempre están en mi cabeza.
En este caso había un equipo al lado de Najarro y Dragone que me ha ayudado, los responsables de vestuario y el taller del BNE también me han apoyado para desarrollar el vestuario. Es un trabajo de equipo en este caso.
Cuéntanos cómo surgió tu colaboración con Najarro, quién te llama, cómo le conoces…
Me llamó el mismo. Antonio es muy aficionado a la moda y hemos compartido momentos en eventos, y empezó a hablarme de un proyecto que tení a entre manos. Yo le conocía porque ya había visto Suite Sevilla por ejemplo. Me iba dando informaciones del proyecto y un día le dije que le iba a hacer una propuesta y le mandé una serie de bocetos y se propuso a todo el equipo y conseguí el puesto.
Hemos empezado a hacer las búsquedas, la inspiración, el trabajo con los coreógrafos, con Dragone, que desde el principio ha estado dando su opinión. He seguido dibujando bocetos, buscando texturas, he ido a los fondos de vestuario del ballet, para inspirarnos en trajes de los años 50 y 60 y también ha habido recuperación de trajes, modificando las siluetas.
TRADICIÓN Y MODERNIDAD. ESTILO CLÁSICO Y VANGUARDISTA se entremezclan en los diseños, explícanos un poco más cómo se consigue esta mezcla. La impresión digital…
Con la obra de Sorolla lo que queríamos era resaltar la silueta tradicional pero pasada por una textura distinta, con un color distinto y para ello hemos utilizado técnicas nuevas como la serigrafía digital y el empleo de telas más modernas como la licra para hacer más fácil la labor de los bailarines. Es un trabajo de equipo, había que consultar a los bailarines qué les hacía sentir cómodos bailando.
Además no quería que todos los personajes fueran iguales, sino que hubiera un traje para cada personaje, así en función de cada bailarín, de cada personalidad hemos sacado un alcalde, un novio, un pescador… personajes reales, del pueblo… ha sido un trabajo coral, con cada uno de los bailarines.
Con el resultado final ¿Qué tanto por ciento hay de tradición y de modernidad?
Bueno, realmente es 100% tradición traducida con técnicas nuevas. La inspiración se ha buscado en las siluetas, en los detalles de los trajes,… pero hay innovación, por ejemplo en el traje Charro el collar no es real, es serigrafiado, así se permite que el bailarín tenga menos peso pero además se puede dar al collar la luz y trazos de pincel que asemejan a la obra de Sorolla. Los toques de luces y sombras de Sorolla tenían que quedar reflejados en el traje, ese impresionismo, pintar lo material.
Todos los trajes son distintos en cuanto al color, hay muchos matices. Los negros cogen la luz y se vuelven verdes, marrones, burdeos,… El blanco en Sorolla no es blanco, es una mezcla de azules, rosas, beiges…
Diseñas siempre sobre papel de acuarela o utilizas otras técnicas?
Bueno, hay de todo, a veces utilizo cualquier papel,…Los estampados los he hecho sobre papel más común para que no aparezca la textura del papel…
¿Ha habido muchos cambios desde que se diseña el vestuario hasta que se acaba?
Bueno, hemos matizado cosas, por ejemplo el esparto de los Nazarenos, para que se vea mejor el volumen, dándole tonos de terciopelo,… el trabajo se ha ido haciendo en común y la verdad es que si desde el principio van dando su opinión al final es más fácil trabajar y llegar a un acuerdo común.
Ha creado su propia empresa en tiempos de crisis… ¿Cómo se plantea navegar en este marco?
Llevo 6 años viviendo en España y la verdad es que soy superpositivo y eso que me acabo de “independizar” y poner mi propia empresa de moda. Cuando te lanzas vas encontrando soluciones…De repente te viene esto y tienes que hacer 250 trajes y te apañas, buscas trucos, y al final del truco aparecen cosas más interesantes… lo de la impresión digital es un truco realmente…me encantaría haber bordado todo pero al final surge lo de hacer la tela así y le da otro toque más sutil, personal, interesante y moderno.
¿Tienes otros proyectos de futuro?
Sí, ahora estoy trabajando para otra obra de formato más intimista con Ana Milán y Fernando Guillén Cuervo, pero no puedo contar más…Aparte de seguir con mis colecciones
Usted ha dicho “Cuando llegué a España pensaba que todo el mundo llevaba volantes” Me ha hecho mucha gracia…¿Sigue pensando lo mismo? ¿Y los franceses?
Bueno…ya no…,(risas). Es un poco la imagen con la que llegas a España, es una broma que hago al decir esto pero no es la verdad, ya había estudiado español y hacía quince años que estudiaba español, pero bueno, es normal que vengas de fuera y tengas la imagen de los toreros y las flamencas en la cabeza, pero con este proyecto ha cambiado totalmente mi concepción ya que he conocido toda la variedad y riqueza de los trajes regionales de España. Por ejemplo Salamanca, Galicia… es un trabajo que me ha enriquecido culturalmente mucho. Ya puedo decir dónde se coloca cada región de España y cómo se visten. Además, aparte del trabajo con el traje folclórico se ha hecho un trabajo con vestuario más de día: un traje de pescador, mercados, labradores,…
Al final, ¿Ha quedado satisfecho con su trabajo?
Para mí ha sido un proyecto muy importante haber podido colaborar con el BNE y ahora tengo un bajón porque ha sido un trabajo de muchos meses y me ha cambiado la mente. El resultado, desde mi punto de vista, es fantástico y estoy muy contento de haber trabajado con los bailarines y con todo el equipo que compone el BNE.
Tristán Ulloa nos habla de la experiencia de dirigir en la obra: En construcción
¿Cómo surge el proyecto de EN CONSTRUCCIÓN?…
Esta obra se gestó en la milonga que regentaban Carolina Román y Nelson Dante, los dos autores del texto y actores. Se propusieron escribir algo para que yo les dirigiera, para montar algo de teatro entre un número y otro de baile. Se plantearon escribir sobre algo que conociesen bien, ficcionándolo: la llegada a España de una pareja de argentinos, con una niña, huyendo del corralito, y cómo, con el paso del tiempo, no encuentran aquí lo que ellos esperaban sino todo lo contrario, incluso algo parecido a lo que provocó su huida. Y se plantean, al menos ella, volver a su país, a su cultura, con sus seres queridos, a sus raíces. Primero era solo una escena de 20 minutos, pero invité a amigos y compañeros de la profesión a un pase, y nos dimos cuenta de que era una historia que conseguía emocionar. La hicimos en Microteatro, en la cárcel de Segovia, con una ONG, el CEAR, el Comité Español de Ayuda al Refugiado, y vimos que teníamos un material delicado, bonito, importante, que emocionaba, y ya nos planteamos montar una obra larga. Nos juntamos a escribirla y ensayarla. El texto era una especie de arcilla que se iba amoldando a los actores. Mi intención era que no se apreciase interpretación, que fuera muy natural. Es un texto que hemos ido adaptando según iba pasando el tiempo. Presenté el proyecto a teatros públicos, lo desestimaron. Y al final hemos venido a esta maravillosa sala en Lavapiés.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que se modificase la dramaturgia al realizar la puesta en escena en El Teatro del Arte ya que tuvo funciones anteriores en Microteatro?…
Por supuesto. El texto ha estado en continuo cambio incluso hasta el día antes del estreno.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…
Muy orgánico y colectivo. Muchos ensayos y conversaciones. Algo muy parecido a un laboratorio. Hay muchas cosas que aunque finalmente hayan sido descartadas del montaje final no dejan de estar ahí porque han servido para encontrar otras que sí mostramos.
Trabajas en televisión, cine…pero siempre que puedes vuelves al teatro…¿Es importante para ti?…
Los tres formatos lo son, pero el teatro requiere de una entrega que absorbe mucha energía y al mismo tiempo te la devuelve multiplicada. Es un salto al vacío en tiempo real.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actor en teatro?…
Estoy satisfecho pero soy consciente de lo mucho que me queda por aprender.
¿Cómo ha sido la experiencia de dirigir?…
Muy fácil con este equipo. El truco está en rodearse de una tripulación que sepa más que uno y en escuchar. Luego el barco lo llevas hacia un lado u otro.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad actual?…
Además de entretenimiento tendría que ser una invitación a la reflexión sobre determinados temas. A plantear más preguntas que respuestas para posibilitar cambios.
¿Crees que afectarán los recortes al teatro en lo que veremos durante los próximos meses en los escenarios?…
Creo que se está causando un daño irreversible por un buen tiempo a la cultura y la educación en este país. Tardaremos más de una generación en superarlo. Ya lo hemos visto en otros países y así ha sido.
¿Te preparas de manera distinta un personaje para tv, cine o teatro?…
En esencia no. En todo caso cambia la energía: no es lo mismo hablar para una platea de 900 espectadores que hacer un primer plano con una cámara a un metro de ti.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Te ha servido ser actor para dirigir?…
Depende del personaje. Lo más difícil es encontrar el cabo del que tirar. Tiene que ver con muchas variables: imaginación, texto, documentación…
Escribir dirigir e interpretar son tres disciplinas que se retroalimentan. Tres lugares distintos que deben interactuar.
¿Qué espectáculo de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Leo en el Circo Price. Fantástico. Arrasó en el Festival de Edimburgo. Me parece algo muy complejo a pesar de su aparente sencillez. Una belleza.
¿Proyectos?…
Girar con «En construcción» y con «Julio César» donde interpreto a Bruto. En agosto una peli en Francia.
Raúl Tejón nos habla de su interpretación en IVAN-OFF y de sus proyectos.
¿Qué es el teatro para ti?..¿Por qué haces teatro?…
El teatro para mi es una forma de vida. Un camino de vida, de crecimiento, artístico y personal. No se pueden desligar los procesos artísticos de los personales. La lectura e interpretación de cualquier obra siempre dependerá del momento vital en el que estés. Pero también es el sitio de mi recreo….. Es donde podemos hacer gamberradas, donde disfrutamos, donde jugamos a ser otros, de verdad y en profundidad. Sin la prisa de otros medios. Es un lugar de pertenencia.
Por eso hago teatro. Por eso y por una pulsión de contar historias, de descubrir el alma humana y su procesos, y sus recodos y a la vez descubrir los míos propios. Porque al final estamos todos hechos de la misma materia. Y es maravilloso que te dejen las palabras y los pensamientos de otro para hacer visible a los demás algo que estaba escondido.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor?…
Pues la verdad bastante bueno. He trabajado en lo que me gusta, y encima he tenido suerte de tener grandes personajes. No solo Ivan. Romeo, Cáliban, ahora Axel en la versión del Pelícano de Strindberg de Paco Becerra….. Ufff es que han sido muchos y muy buenos. Y no solo en teatro, en audiovisual también he tenido la suerte de tener personajes muy bonitos. O sea que he sido bastante mimado por la profesión. Y además con el reconocimiento de compañeros y público. Que te paguen por hacer algo que te gusta y encima que te digan que lo haces bien, pues es un balance muy positivo.
¿Cómo surge el proyecto de IVAN-OFF?..
Pues surge cuando José Martret se pone en contacto conmigo para decirme que había pensado en mi para una función. Quedamos, me dio el libreto y me dijo que lo leyera. Hacía muchísimos años que había leído Ivanov. Leí la versión y me encantó. Y pense que me daría el doctor o un personaje pequeño. Y resulta que me quería para Iván. Si te proponen hacer teatro en estos tiempos hay que decir que si, pero si además te proponen un Chejov, no hay que dudarlo. Y si encima es el protagonista y lo vas a tener que hacer a un palmo del espectador, es un reto y una obligación aceptarlo.
Háblanos de tu personaje…
Pues Iván es un buen hombre aunque atormentado. NO le sucede nada que no nos suceda a todos en nuestra vida. La diferencia es su nivel de reflexión y de conciencia, su infinito sentido de la coherencia. Ser coherente es una tarea imposible. Siempre hay alguna grieta. Pero todos intentamos perdonarnos por esas fisuras, seguimos remando y tiramos hacia adelante. Pero el se atormenta y piensa en el sentido de una existencia mediocre. Cuando lo has sido y lo has tenido todo y de repente todo es aburrido caes en el abismo. Al principio la neurosis era uno de los enfoques que estudiamos, como una imposibilidad de hacer frente a los problemas adultos que llevan a Iván a la muerte. Pero después de un año y algo haciendo el personaje muchos días por semana, creo que el no es incapaz de hacer frente a lo que le sucede, sino que es incapaz de perdonarse a si mismo, del mismo modo que entiende y comprende a los demás. NO es paternalista con el resto, pero el no quiere la mediocridad para su vida. Creo que mas que la neurosis, la compulsión de una búsqueda casi quimérica, que es la coherencia absoluta, es lo que acaba con el.
Pero seguramente si dentro de un año me hicieran la misma pregunta contestaría otra cosa. Es algo que comparto con Iván y es que no paro de buscar. Y además, como he dicho, el proceso artístico va ligado al personal.
¿Cómo fue el proceso de creación?…
EL proceso fue bastante difícil. Porque por un lado Iván es un amargado, pero tiene que resultarnos atractivo y entretenido. Y ese es un límite muy difícil. Además, solo en el primer acto contamos que había algo así como 70 adjetivos que calificaban a Iván. E Iván es todas esas cosas. Con todo eso había que hacer una labor de llenar de un montón de cosas al personaje y luego elegir solo aquellas que queríamos mostrar. Por lo que fue difícil primero crear todas aquellas realidades y luego elegir cuales sobraban.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear tu personaje?…
La verdad es que los referentes de poco servían. Tampoco soy un gran mitómano. Hacía casi 30 años que nadie representaba Ivanov en este país. Y es un personaje bastante alejado de los héroes al uso. Por lo que decidimos partir del vacío y de llenar poco a poco. Sin prisa. Fue un proceso muy gradual. En cuanto a la técnica pues creo que yo me he formado en unos cuantos sitios y no hay ninguna técnica que siga al pie de la letra. Al final, se trata de conocer tus resortes como artista y eso tiene más que ver con el conocimiento del propio instrumento.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actor en teatro?…
Pues creo que les está sucediendo lo mismo que a mi. Están creciendo, madurando, cogiendo peso. EL otro día hablaba de un Romeo que yo hice con 25 años. Si ese personaje lo pudiese hacer ahora…Pero la vida te coloca delante aquello con lo que puedes trabajar. Y si estoy haciendo personajes mas complicados y difíciles, es porque, poco a poco, se gana en madurez, en conocer mejor al otro y a ti mismo y eso nos permite trabajar a niveles y con personajes mas profundos.
¿Cómo preparas los personajes?…¿Cuál es tu método?…
Pues creo que hay un porcentaje alto de estudio, de lectura y también de trabajo sobre la improvisación. Cada pase, cada ensayo es para probar algo diferente y poco a poco afinar y elegir que quieres hacer ver. Y tiene que ver con dejarte sorprender por tu personaje y por el de tus compañeros. NO hay una técnica valida ni una técnica errónea. A veces empiezas a construir un personaje por las tripas y otras por el intelecto. Es cierto que yo necesito comprender emocionalmente al personaje y el resto se va colocando solo. Pero a veces no puedes hacerlo. En el caso de Ivan, lo emocional era tan grande que iba construyendo a medias, linea de pensamiento y emociones, hasta que un día todo aquello explotó
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¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
El teatro es cultura, y hablar de la cultura da para muchas entrevistas. EL teatro es memoria de nuestra sociedad, es historia, es literatura, debe hacernos pensar, reflexionar, sentir, emocionar y a veces sólo entretener, que se necesita mucho. Debe estar en las prioridades de nuestros dirigentes. Pero la cultura siempre es la gran apaleada en épocas de crisis. Por eso, también, debe hacer una reflexión y aportar nuevos modos de generarse el hecho teatral que sirvan de inspiración a cualquiera que tenga una idea.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
A toda la cultura. Afecta mucho y no podemos permitir que la cultura pertenezca a una élite. Ni económica ni intelectual o hipotecaremos nuestro futuro.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
En la creación no hay fórmula validas ni erróneas y hay que hacer camino, aunque nos equivoquemos. Por eso la mejor sugerencia es hacer. Donde y como se pueda. Yo lo hice siempre, no sólo ahora que hay crisis, sino desde que me di cuenta que quería contar historias.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Ayer vi “¿Hacemos un trío?” un espectáculo entre la comedia musical y el cabaret protagonizado por Natalia Millán, Alberto Vázquez y Marta Valverde. Es un buen ejemplo de como tres grandes artistas, ponen su imaginación y su empeño en no dejarse vencer por la crisis ni por nada. Un espectáculo, tierno, divertido, donde se canta se baila, se interpreta…una historia sencilla que habla de la necesidad de ser artista y de contar. Voces maravillosas que emocionan. Y que nos muestran la generosidad del artista.
¿Proyectos?…
Pues hay varios pero el que más ilusión me hace es el de dirigir en La Casa de la Portera, lo que esperamos que sea el plato fuerte de la nueva temporada…¿Que será? Tenéis que esperar hasta el otoño…….
Ernesto Arias nos habla de sus últimos trabajos como actor y director
¿Cómo surge el proyecto Enrique VIII?…
Rakatá/Fundación Siglo de Oro fue seleccionada para representar a España en las llamadas «Olimpiadas Culturales» en Londres donde en el Globe Theatre se representarían las 37 obras de Shakespeare por compañías de 37 países y en 37 idiomas diferentes; se asignó por parte de la organización Enrique VIII y tuve la enorme suerte de que la compañía me propusiese dirigirlo. Era una tarea difícil por la complejidad del material, pero ha sido muy gratificante y enriquecedora.
¿Hubo ocasión, durante el proceso, para que los actores aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…
Sí, por supuesto. La puesta en escena nos obligaba a realizar una adaptación del texto, y comenzamos los ensayos con una primera dramaturgia que realizamos José Padilla, Rafa Labín y yo mismo, y esta ha ido enriqueciéndose en el proceso de ensayos, y algunas de las sugerencias vinieron por parte de algunos actores; por ejemplo Fernando Gil, que interpreta el rey Enrique hizo aportaciones en sus parlamentos que fueron fundamentales. En cuanto a la puesta en escena lo cierto es que no hubo mucho tiempo de ensayos con lo que no había demasiadas posibilidades de exploración y se comenzaron los ensayos con una propuesta muy clara.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta puesta en escena?… Háblanos de ello…
La función era un encargo muy determinado, era un texto asignado para realizar en un marco muy concreto y con unas posibilidades de producción muy limitadas; con lo que tengo que reconocer que lo fundamental ha sido ajustarnos a todas las premisas que la realidad imponía de antemano. El Globe Theatre es un espacio muy particular que requiere unos recursos teatrales muy concretos, dados por la naturaleza del espacio; allí no puede ponerse una escenografía, las funciones son a la luz del día -con lo que no existe la posibilidad de recursos de iluminación-, ochocientos de los mil trescientos espectadores están de pie viendo la función -con lo que los tiempos de la función son muy concretos y venían impuestos por la organización-. Para pensar la puesta en escena estudiamos mucho el espacio y sus posibilidades. Enrique VIII es una de las llamadas «obras históricas», y nosotros, humilde compañía madrileña íbamos a acometer la «osadía» de ir a Londres a representar un texto de su gran autor inglés que cuenta un episodio muy importante de la historia de Inglaterra, en el «templo del teatro londinense»; pues ese fue el punto de partida de la puesta en escena, que comienza con unos actores que se suben al escenario saludan a los presentes para luego perderse entre cajas y -tras un prólogo que anuncia el juego teatral y justifica la humildad de la producción- aparecen a modo de personajes para contar esa «historia» que, aunque seguramente los hechos no ocurrieron tal y como se cuentan podrían haber sucedido así.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué has querido contar desde la dirección?…
Todas las decisiones creativas que tomáramos debían ajustarse al equilibrio entre lo que nos interesaba del material original y las limitaciones, y ese ha sido un proceso muy enriquecedor, que oscilaba entre la frustración por no poder hacer exactamente lo que imaginábamos y la ilusión y alegría cuando dábamos con algún hallazgo interesante. Empezamos por la dramaturgia que debía posibilitar poder realizar una función que en su original tiene casi cuarenta personajes con catorce actores, con lo que fundimos personajes, anulamos otros, quitamos alguna escena, reordenamos la estructura de la obra, todo ello con la finalidad de crear un material lo más interesante posible de un original que en mi humilde opinión no lo es tanto. Yo creo que el original de Shakespeare no es ni una obra dramática, es un «guión» para un acto conmemorativo, fue un encargo para una celebración, y pensó una función que permitiera la espectacularidad, la pompa, el lujo, las mascaradas, bailes y fuegos artificiales. A nosotros eso, aparte de que no nos interesaba, se escapaba de nuestras posibilidades. Lo realmente interesante era el episodio histórico en el que se enmarcaba la obra, y los personajes. El texto original cuenta muy por encima el conocimiento de Enrique de Ana Bolena, y el proceso de anulación del matrimonio con la Reina Catalina y ahí fue donde nos centramos; en las motivaciones y conflictos de los personajes, en la lucha del Rey (del poder) por conseguir lo que quiere aunque para ello tenga que cambiar incluso hasta la religión del estado; en la ambición desmedida de Wolsey que precisamente es lo que le lleva a su caída; en el tesón y firmeza de la Reina Catalina para no renunciar a seguir siendo la reina legítima de Inglaterra, en las artimañas de los condes de Norfolk y Suffolk para acabar con la influencia de Wolsey y conseguir ellos esa influencia, en la ingenua hipocresía de Ana Bolena que manifiesta que no querría ser reina, etc…
¿Qué balances haces de tus trabajos como director y actor?…
Pues hago un balance muy positivo, porque disfruto enormemente con mi trabajo y por suerte hasta ahora no me ha faltado. Yo soy fundamentalmente actor, actuar es lo que más disfruto, y lo de dirigir ha sido circunstancial, no ha sido producto de una inquietud o una necesidad personal, simplemente me lo han propuesto y después de valorarlo he decidido arrojarme a hacerlo. Tanto como de actor como de director hay trabajos de los que me siento más orgullosos que otros, pero de todos he disfrutado y aprendido.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El teatro es una dedicación de la que disfruto enormemente, como ninguna otra, y es la manera de ganarme la vida. El que sea esas dos cosas me hace enormemente afortunado feliz; y siendo así ¿cómo no lo voy a hacer?
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Cada uno que le aplique la función que crea. El teatro es algo muy grande para tener una única función, el teatro es para muchas cosas: para entretener, para pensar, para emocionar, para cuestionar, para reflexionar, para movilizar, para enseñar, para divertir, para descubrir, para ayudar a desahogarse, para soñar e imaginar, para no olvidar, para advertir y alertar, para criticar, para formar, para compartir, estremecer, provocar, incomodar, empatizar, fantasear, vaticinar, para conocer, conocerse y conocernos, para sorprender, y un larguísimo etc… El teatro ofrece todo eso, hay muchas propuestas muy diferentes; sólo basta con elegir la que uno como espectador desee. Es tanto y tan grande lo que puede ofrecer el teatro que hay que cuidar mucho el hecho teatral, cuidarlo y mimarlo mucho por parte de todos.
¿Qué espectáculo has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
En la casa de la portera he visto Sagrado Corazón, algo impresionante. Muchas veces me preguntan si en el teatro me gusta más dirigir o actuar, y lo que realmente más me gusta es ser espectador sobre todo si son funciones como esta, me gustó muchísimo.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
Ya está afectando enormemente. Con políticas teatrales así no sólo no se cuida el teatro, se le ataca y atenta. La subida del iva al 21 % es una barbaridad. No se recauda más, no contribuye a nada, no tiene ningún sentido.
¿Proyectos?…
Estoy a punto de estrenar «Chamaco» de Abel González Melo un autor cubano, y dirigida por Carlos Celdrán también cubano, es un proyecto con el que estoy encantado porque creo que el texto es muy bueno, es una especie de «tragedia urbana a modo de thriller», y el equipo es maravilloso. Se presenta en Madrid el 31 de Mayo, 1 y 2 de Junio en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes. Y a partir del verano continúo con la gira de «El Malentendido» de Albert Camus, que dirigió Eduardo Vasco, y que estoy junto a Cayetana Guillén Cuervo, Julieta Serrano, Lara Grube, etc.. estoy deseando volver a hacerla.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis…
Amor, ilusión, esfuerzo, trabajo, ánimo, humor, dedicación, determinación, confianza… todas esas cosas.
Ángel Calvente nos habla de la trayectoria de El Espejo Negro
Balance de vuestra trayectoria…
Este año 2013, El Espejo Negro, es decir mi proyecto de vida, cumplirá veinticuatro años sobre las tablas, veinticuatro años llenos de alegrías, trabajo, amor, amistades y por qué no decirlo, también de algunas decepciones. Años de giras interminables, miles de kilómetros recorridos por carreteras de todo el país, viajes internacionales, premios y doce espectáculos teatrales que han marcado mi vida personal y artística desde mis comienzos. Espectáculos que me han posibilitado expresarme y llegar a todo el público que ha podido disfrutar de ellos durante sus representaciones. Actores, actrices, técnicos, colaboradores, ensayos, directos, público y aplausos. Personas y emociones. Muchas horas dedicadas a la creación de mis marionetas, a las historias, a mis sketchs musicales; mis inevitables folclóricas, mis calaveras, mis piojos y espermatozoides, mis animalitos, mis personajes alternativos y siempre vivos. Meses y años enteros entregados a dar vida a mis personajes desde un punto de vista técnico y artístico muy particular. Miro hacia atrás y el tiempo ha pasado en un abrir y cerrar de ojos, desde mi primer espectáculo de marionetas para adultos, ¡han pasado tantas cosas…! En estos años, me he dejado llevar por mi intuición y por mis ganas de experimentar en nuevos campos teatrales, y crecer a niveles artísticos y técnicos. Mis espectáculos, tanto de sala como de calle, me han llevado a mejorar como actor y director, al igual que mis últimos espectáculos dedicados al mundo de los más pequeños, donde he descubierto una faceta que hasta ese momento no había podido disfrutar y realizar completamente, como es la dirección y creación de un espectáculo sin tener que actuar en él. Dirigir y crear desde fuera, todo un hallazgo para mí, después de tantos años de trabajo. Después de veinticuatro años de trabajo encima de los escenarios el balance es totalmente positivo. En estos momentos puedo decir que he aportado mi granito de arena al teatro de marionetas de este país, con un lenguaje propio y con una marca con denominación de origen El Espejo Negro.
¿Cómo surge el proyecto que presentáis en TITIRIMUNDI?…
Por la necesidad de experimentar en nuevos campos teatrales y dejar claro sobre los escenarios que las marionetas son el vehículo perfecto para contar y representar todo tipo de historias. Adaptar una de las joyas que nos brindó el autor andaluz Pedro Muñoz Seca, todo un reto, La Venganza de Don Mendo. Un espectáculo abierto a la risa, a la carcajada cómplice y descarada. Y sobre todo, una invitación para el público a adentrarse en el mundo del Marqués de Cabra a través del Espejo Negro.
¿De qué va la obra?…
Básicamente va de amores, amoríos y cuernos de tronío.
¿Cómo fue el proceso de dramaturgia y montaje de la obra?…
Al enfrentarme directamente al texto de Don Mendo, y a su adaptación, me he encontrado con dos grandes dificultades. Una de ellas lo extenso del texto original, y por tanto la duración de la obra. Y en segundo lugar la cantidad de personajes principales, secundarios y de reparto que aparecen en la misma. Sobre el primer punto y después de muchas horas de trabajo y un cuidado exquisito en cortar, pegar, reescribir párrafos y escenas completas. He podido acortar el texto teniendo en cuenta en todo momento el estilo y la forma en la que lo concibió el autor original, Pedro Muñoz Seca, aligerando notablemente el espectáculo resultante y creando un nuevo personaje, perro que habla, que será el conductor del montaje durante sus cuatro actos. De esta forma hay pasajes completos que desaparecen y son narrados por el perro. Perro que habla ante el público en verso, como un personaje más de la obra original. Otros pasajes están resueltos directamente con un nuevo enfoque y han sido convertidos en números musicales, como por ejemplo la primera escena de Don Mendo en el calabozo. O la aparición de Don Mendo en el campo de batalla con sus moras y judías. Reduciendo el tiempo de duración del montaje completo a noventa minutos, con un final apoteósico incluido. El segundo punto, y el más problemático, reducir el número de actores y marionetas sobre el escenario. Esta obra tendría que estar representada por quince actores. Algo impensable en estos días por motivos económicos y logísticos. El resultado final, de mil y un cambios en el texto, ha dado como resultado el número de cinco actores sobre el escenario, para interpretar La venganza de Don Mendo. Cinco actores que interpretaran a cuatro personajes distintos, cada uno de ellos. Enriqueciendo aún más si cabe, el trabajo realizado sobre el escenario por los actores y las marionetas.
¿Conoces la obra de otros creadores de títeres en España?…
Por supuesto.
¿Qué opinas de la programación de Titirimundi 2013?…
Es siempre gratificante volver a Titirimundi y compartir con los compañeros llegados de todos los rincones del mundo los espectáculos representados en el festival. Un festival con una programación muy cuidada y medida exquisitamente por su director Julio Michel. Director que tiene el don del equilibrio, así como ofrecernos un crisol insospechado de formas de ver y entender el teatro de marionetas en todas sus vertientes posibles.
¿Qué función crees que ha de tener hoy la creación escénica en el mundo del títere en la sociedad que vivimos?…
La misma función que el teatro actoral, la de fomentar la cultura en el público de todas las edades sin distinción de sexo, religión u orientación sexual.
¿Qué te motiva o inspira para realizar proyectos que mostrar en vivo?…
Me inspira las ganas de seguir trabajando y contar mis propias historias o la de otras personas. Divertirme sobre el escenario con la vida de mis marionetas, vida que muchas veces son más reales que las nuestras mismas.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro para futuras producciones?…
Por su puesto; no es que lo crea, es que lo confirmo. La subida del IVA ha dejado a las salas con una baja asistencia de público a las mismas. Y los recortes indiscriminados que ha realizado el gobierno de nuestro país a la Cultura, ha mermado y ha abandonado a su suerte a muchas empresas teatrales, empresas que dan trabajo a miles de personas en nuestro sector.
La Cultura es un bien común para tod@s. Un país sin Cultura es un país sin memoria ni futuro.
¿Qué obra de títeres, teatro, danza o performance has visto últimamente?…
Un espectáculo de sombras y música en directo Pouff, de unos holandeses.
¿Qué te pareció?…
Muy ingenioso.
¿Cómo ves la creación contemporánea en el lugar donde trabajas?…
Dada las circunstancias reinantes bastante bien, la verdad.
¿Alguna idea para seguir creando en tiempos de crisis?…
No dejarse llevar por la negatividad que nos rodea y positivar a través del trabajo. Seguir soñando en nuevos proyectos como siempre, no pararse jamás ante nada y ante nadie. Buscar nuevas alianzas con teatros, ferias y festivales y por supuesto con l@s compañer@s de profesión.
¿Proyectos?…
Seguir caminando y crear un Centro de Marionetas en Málaga, que no es poco.
Fernando Sánchez Cabezudo nos habla del proyecto KUBIK FABRIK
¿Cómo surgió el proyecto de KUBIK FABRIK?…
En 2010 encontré en pleno corazón de Usera una nave industrial como sede de nuestra compañía Kubik, un espacio destinado a la creación de nuevos proyectos. Poco a poco el proyecto fue creciendo abriendo sus puertas a otros creadores. Siguiendo el pulso de otras ciudades europeas como París, Londres o Berlín donde los barrios industriales de la periferia empiezán a ser referentes culturales de nuevos creadores, el proyecto kubik se instala definitivamente en este popular barrio apostando por un proyecto de gestión cultural y social viable
¿Cuáles son las premisas para seleccionar los proyectos programados en este espacio?…
Son muchos los proyectos que han pasado por Kubik. Lo más importante a la hora de programar es apostar por propuestas emergentes y nuevas dramaturgias de mucha calidad. Son muchos los artistas con buenos proyectos que no tienen un espacio para terminar sus creaciones y donde sentirse inspirados. Por eso Kubik es más que un espacio de exhibición, es una verdadera fábrica de creación. En este sentido la idea a la hora de elegir proyectos es valorar el proceso de creación y ayudar a que lleguen a buen puerto.
¿Qué equipo conforma este proyecto a nivel producción y gestión?…
De base somos un equipo muy reducido pero el compromiso con el proyecto nos hace muy fuertes. Como fundador me encargo de la dirección del proyecto y mi mano derecha en producción es Fabian Ojeda que se unió desde el inicio y que se ha convertido en una parte fundamental del engranaje. Recientemente se ha unido al equipo Ana Sánchez de la Morena que coordina conmigo todo la parte de proyectos y públicos. Otro pilar importante del equipo es Fiama Bolaños que lleva toda la parte administrativa de la sala y apoya en las labores de producción. En prensa tenemos el lujo de contar con la colaboración de Maria Díaz y finalmente Juan Garcia Calvo se encarga del proyecto de kubik en internet.
¿Habrá talleres y actividades extras en el espacio?…
Desde el principio Kubik puso en marcha una escuela de iniciación al teatro apostando por la creación de nuevos públicos. Desde el punto de vista profesional y a lo largo de la temporada colaboramos con varios centros de formación para traer a grandes maestros internacionales y ofrecer monograficos de teatro, danza o circo. La próxima temporada tenemos grandes sorpresas preparadas desde varias partes del mundo…seguro que os van a interesar…
¿Hay colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?… ¿Participan del proceso de gestión y creación?…
Las colaboraciones son la clave de nuestra resistencia. Son muchos los que ponen su granito de arena para sacar adelante Kubik. Por eso es fundamental que el proyecto enamore. Yo siempre digo que cualquier compañía que viene programada a kubik es un colaborador artístico, es evidente que sin la calidad de sus creaciones kubik no tendría la identidad que tiene ahora.
pero son muchos los profesionales y amigos que estan siempre que se les necesita y son parte de la familia como Ana Cerdeiriña, Diego Santos, Esther D ‘ Andrea, Ines Enciso, Raúl Baena, Jaime Nin, José Cobrana y muchos más que entienden el proyecto como algo necesario.
¿Van a producirse espectáculos o solo se va a programar?…
Desde 2004 Kubik ha producido una docena de espectáculos. Una vez abierta la sala, ha seguido produciendo. El año pasado cerramos la trilogía del hombre moderno con la pieza «Büro», el primer infantíl: una versión Muppets basada en la segunda pieza de la trilogía «el gran atasco» con el título «Los viajes de Maya y Gallardo» y coproducimos con el Teatro de la Abadía «Mundos posibles» de Jhon Mighton. La próxima temporada produciremos nuestro siguiente espectáculo basado en las ciudades invisibles de Italo Calvino en coproducción con un teatro de Méjico y participaremos en otros proyectos cercanos a la compañía.
¿Hay una línea ética y estética prevista para la programación o habrá diferentes tipos de teatro programado?…
Las compañías que vienen a nuestra sala comparten siempre la misma visión por el teatro, circo o danza: compromiso, respeto y amor por las artes escénicas. Sin esas convicciones que compartimos no sería posible poner en pie una programación de calidad en pleno desierto cultural de Madrid. Las compañias que vienen apuestan y apoyan la manera de hacer que tenemos en Kubik y una vez entran por la puerta son parte del equipo de la sala porque estan en su casa. En la programación esta sintonía esta presente por la calidad de la propuestas, quién viene como público a Kubik sabe que va a encontrar algo de calidad y no sólo eso, también va a poder interactuar con los creadores en los coloquios y actividades abiertas.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Yes we can!!!! Llevamos dos años demostrandolo, apostando por la creación de nuevos públicos, trayendo de vuelta el teatro al barrio…Cuando empezamos muy pocos apostaban por un proyecto de calidad fuera del centro de Madrid, por un espacio que no piense solo en las taquillas. Sin duda todo esto es posible gracias a tantas y tantas horas de trabajo y sacrificio de todos los profesionales que han pasado por aquí. Ahora más que nunca dependemos de nosotros mismos y el objetivo de kubik es apoyar a todos los soñadores que como nosotros luchan por su proyecto…Son tiempos para los soñadores!!!!
¿Qué fórmulas pondréis en marcha para crear el público de KUBIK FABRIK?
Cada vez hay más público que mira hacia las salas alternativas buscando algo más. Desde Kubik intentamos ofrecer una experiencia más allá de la exhibición. La idea es que el público pueda participar desde el principio de los procesos de trabajo de los creadores con iniciativas como croquis, los coloquios después de las funciones o el canal tv de kubik donde se pueden ver una infinidad de entrevistas y comentarios de todo lo que rodea la obra que esta cada semana. Por otro lado, nuestro objetivo es fidelizar poco a poco a los nuevos públicos y al barrio. Tenemos en marcha varios proyectos con las asociaciones de vecinos, institutos y otras instituciones del barrio. Participamos activamente de las actividades vecinales e intentamos involucrarles en nuestras actividades culturales. Hace dos años kubik apenas llegaba a un 10% de ocupación vecinal, ahora la ocupación de público del barrio es del 60 %. Esto para nosotros es un logro y demuestra que vamos por buen camino.
¿Qué proyectos tenéis previstos?…
Nuestro proyecto estrella es Croquis que nos define como fábrica de creación. Conjuntamente con Juan Ayala llevamos un año poniendo en marcha los ciclos de Croquis en el que cada tres meses durante dos noches seguidas se presentan ocho trabajos de 20 min en estado embrionario, en pleno proceso creativo. El público participa con sus opiniones pudiendo cambiar el rumbo de la creación. El mejor croquis tiene derecho a una residencia Kubik y poder estrenar en la sala. A nivel internacional estamos cerrando una red con varios teatros en Méjico, Argentina y Portugal. Buscamos intercambiar proyectos con estos teatros con caracteristicas similares a Kubik y aprender conjuntamente de nuestras experiencias.
¿Crees que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a las salas de teatro?…
Indudablemente. El daño ya esta hecho. Es un momento muy oscuro para la cultura. Hay que luchar por un IVA super reducido al 4% .
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
En méjico disfrute de «Mendoza» una adaptación de Macbeth escrita por Antonio Zuñiga, un dramaturgo genial y con mucha fuerza. Seguramente podremos disfrutar de este espectáculo en Kubik la próxima temporada.
Ignacio García nos habla de sus trabajos como director de escena
¿Cómo surge el proyecto de Arizona?…
Arizona es un proyecto de larga gestación. Yo tuve ocasión de leer el texto de Juan Carlos Rubio en 2006 y ya entonces me pareció un texto magnífico son sus dosis equilibrada de comedia, amargura y absurdo, lleno de muchos y variados referentes. Me atrajo mucho la idea de convertirlo en un musical de bolsillo en el que se combinara un gran homenaje a la música americana del siglo XX y la comedia musical en particular, con una visión crítica de los fundamentalísimos que alberga aquél país en sus excesos nacionalistas. El proyecto lo retomé con fuerza cuando comencé a ir a México al creer que allí tendría una gran fuerza debido a la temática sobre la frontera y a su dolorosa actualidad en aquel país. Por suerte encontramos entusiasmo tanto en México como en España y la colaboración del CDN aquí, y el ministerio mexicano a través del INBA, el Centro Cultural Helénico, el FONCA y Ocesa en México. Ese ha sido el viaje hasta poner en marcha ARIZONA… después pude tener un elenco magnífico y grandes colaboradores y comenzó el viaje y el disfrute.
¿Hubo ocasión, durante el proceso, para que los actores aportasen ideas en la puesta en escena?…
Por supuesto, los actores han sido un constante alimento del espectáculo y del trabajo de puesta en escena. Aurora Cano y Alejandro Calva son dos espléndidos actores que ha dado vida a Margaret y a George de una manera prodigiosa, haciendo personajes de carne y hueso y llenos de verdad en sus contradicciones. El proceso ha sido peculiar ya que lo espaciamos en el tiempo al tener yo que compaginar ensayos en México con venidas a España para otros proyectos, pero eso ha permitido que todo fuera posándose con tiempo y que ellos pudieran hacer suyo el trabajo y alimentarlo desde sus propuestas.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta puesta en escena?… Háblanos de ello…
En el título de la obra, el autor la denomina como «Una tragedia musical americana». Eso fue determinante en mi visión estética de la obra, ya que tomamos muchos referentes de la comedia musical intentando mezclarlos con el absurdo a veces y con la tragedia en otras, pero sin perder la luz, el brillo y el sonido de ese fabuloso género. Esa influencia se funde con lo kitsch de la cultura norteamericana y su mezcla ecléctica de estilos que abarca desde lo sublime a lo más «underground».
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué has querido contar desde la dirección?…
El texto habla de las fronteras mentales e ideológicas, de los límites y sus consecuencias, y esa ha sido la linea fundamental de nuestro trabajo, hablar de quienes quieren buscar diferencias y separar y disgregar. También de quienes son al tiempo verdugos de los habitantes de su Sur, cualesquiera que éstos sean, y víctimas de una tormentosa manipulación ideológica y mediática. El Tea Party, el proyecto Minute Man, el Sheriff Joe Arpaio y la pareja que forman George y Margaret son distintos brazos del mismo árbol, con gradaciones y responsabilidades diferentes.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como director?…
Que es un don de el cielo poder dirigir tanto y en géneros, estilos y países tan diferentes, y poder seguir aprendiendo y alimentándome de todas estas experiencias. El balance es muy positivo desde esta experiencia y desde la posibilidad de experimentar en formatos escénicos muy variados. Soy muy consciente de la dificultad del momento y de la fortuna que esto significa, pero me considero aún un aprendiz del oficio de director con toda su complejidad. Otra de las satisfacciones es poder compaginar armónicamente la dirección de teatro y de ópera ya que creo que ambas se complementan y suponen caras de una misma moneda.
¿Qué espectáculo has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Hace pocas semanas vi El círculo de cal (así titulan allí lo que nosotros llamamos El círculo de tiza caucasiano de Brecht) bajo la dirección de Luis de Tavira en la Compañía Nacional de Teatro de México y me pareció un espectáculo espléndido, con un complejísimo trabajo de máscaras y de gran guiñol. Y la vigencia del texto de Bracht es arrolladora.
¿Crees que afectará mucho la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
Creo que no tiene sentido gravar y penalizar la creación con todo lo que ello significa. Entiendo que la dificultad del momento es grande y que el esfuerzo debe afectar a toda la sociedad, incluida la cultura, pero creo que se están cometiendo errores graves en el mensaje de esta distribución del esfuerzo, y éste es uno de ellos. Por supuesto que afecta la subida del iva y va a seguir afectando, pero es necesario seguir convenciendo al público de que a pesar del esfuerzo que deben hacer para ir sigue valiendo la pena. Debe ayudarnos a valorar al público.
¿Proyectos?…
Por suerte muchos y variados. En lo que queda de 2013 dirigiré Il Trovatore en Sevilla, La sangre de Antígona de José Bergamín en la Compañía Nacional de México, para el Festival Cervantino de Guanajuato, y después haré La Forza del Destino en Bilbao y La Boheme en Oporto. Y parece que en 2013 ya aparecen proyectos de teatro y de ópera dentro y fuera de España. Una gran fortuna en estos tiempos difíciles. Hay que seguir peleando.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis
No dejar nunca de creer que podemos seguir haciendo espectáculos, si no con los medios de antes, confiando en el talento de nuestros dramaturgos y actores, que es mucho. Nunca hay que renunciar al teatro como conciencia de una sociedad, y momentos como éste, duros en lo económico, lo social y lo moral, son los que más necesitan de un teatro que reflexione, divierta y refleje su oscuro contexto.
Israel Elejalde nos habla de su trayectoria como actor.
¿Qué es el teatro para tí?…
El teatro es el vehículo de reflexión mas potente que conozco, es un espejo donde poder mirarnos y reconocernos. Además se realiza en comunión con el resto de personas asistentes lo cual lo dota de una singularidad, de un carácter ritual que lo hace único. En lo personal es mi manera de ganarme la vida, literalmente, no solo en lo económico, el teatro me organiza mi forma de pensar, de crecer, de adaptarme, de vivir.
¿Por qué haces teatro?…
Por todo lo que he dicho antes, pero resumiéndolo podría ser porque soy feliz encima del escenario.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como actor?…
Creo que he tenido la suerte de trabajar con regularidad y también he tenido la suerte de encontrarme en el trayecto con grandes actores y directores que me han permitido crecer y evolucionar. Así que supongo que estoy contento, o más bien tranquilo, pero insatisfecho. Creo que es un buen estado para alguién que se dedica a esto.
¿Cómo surge el proyecto de La funcion por hacer?…
Pues surge de esa insatisfacción tranquila que he dicho antes. De la de Miguel y Aitor que sienten la necesidad de contar una historia y son capaces de sobreponerse a la indiferencia de productores y programadores, esa insatisfacción se une a la de seis actores que creen en una forma de trabajar en equipo, de relacionarse con el teatro, y finalmente todo desemboca en un mes de Agosto encerrados sin cobrar en una sala ensayando el texto, simplemente porque creíamos en él.
¿Cual es tu personaje?…
Yo interpreto al hermano mayor. Es el cabeza de familia y de alguna forma él junto a la mujer de su hermano son los desencadenantes del drama que traen los personajes. Se siente culpable y sobretodo angustiado con la idea de que su vida siempre será esa, la de un ser recordado por siempre como un adultero irresponsable. Siente la necesidad de contar la historia como él la ve, de liberarse de la culpa, de la mirada reprobatoria de los demás.
¿Hubo ocasión de aportar ideas para la puesta en escena?…
Sí, claro que las hubo. Miguel es un director con las cosas muy claras pero también muy abierto a dejarse llevar por la intuición de los actores. No voy a decir que es una relación horizontal, porque no lo es, pero sabiendo que la última decisión siempre le corresponde a Miguel, en el proceso siempre intervenimos todos. Por ejemplo, el texto siempre está vivo y abierto a sugerencias de los actores.
¿Cómo ha sido el proceso creativo?…
Pues me gustaría decirte que hicimos un trabajo de meses de investigación y que probamos millones de cosas pero la verdad es que no puedo. Ha sido el proceso creativo más mágico y sencillo de toda mi carrera. Nos juntamos tres semanas a ensayar con el texto aprendido al dedillo, eso sí, y recuerdo que a los diez días con la mitad de la obra montada, nos miramos y dijimos:»¿nos hemos vuelto majaras, o esto es bueno de verdad?». Y parece ser que lo era.
Después hemos seguido trabajando sin parar, la función nunca está cerrada, Miguel ha visto más de ochenta funciones y eso significa una hora de notas al día siguiente, seguimos cambiando cosas y hablando entre nosotros para que cada día esté realmente viva.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el personaje?…
Pues en lo técnico tenía claro que quería hablar como K.Branagh en Hamlet, con esa pericia, esa claridad, esa precisión; el personaje maneja texto de un dificultad endiablada y a toda velocidad así que requería de ese manejo. Y en un terreno más onírico, siempre me venía la imagen de Gassman, no sé por qué.
¿Qué balance haces de tus últimos trabajos como actor?…
Estoy especialmente orgulloso de mi trabajo en «La fiebre» un monólogo que yo mismo produje para el Fringe del año pasado y que volveré a hacer en la Cuarta pared en Julio. Era la primera vez que hacia un monólogo( y probablemente la última) y fue una sensación brutal, mezcla de placer y terror, pero que me dio la oportunidad de poner en práctica muchas cosas que me rondaban por la cabeza. Esta experiencia me permitió encarar el Pepe Rey de Doña Perfecta desde un lugar que no había hecho hasta ahora. Ernesto Caballero me dio mucha libertad para jugar con el texto, mucha confianza, para hacerlo mío, respetando a Galdós por supuesto, pero pude incluso recurrir a la novela para proponer cambios, para que el texto reflejara el Pepe que yo veía, un Pepe muy cercano a mí. En Maridos y Mujeres me lo pasé muy bien, hacia años que no hacía una comedia, y ha sido muy reconfortante, ahí me dejo llevar, el reparto es tan bueno que sólo tienes que dejarte llevar.
¿Cómo preparas los personajes?…
Pues depende, cada personaje requiere de una preparación. Hace unos años sí que hacía un trabajo concreto y concienzudo, ahora me dejo llevar por la intuición aunque el trabajo con el texto para mí es fundamental, qué dicen y cómo lo dicen es siempre la primera piedra sobre la que construyo.
¿Cual es tu método?…
No tengo un método. Sinceramente no creo que lo haya. Como he dicho antes cada personaje y cada obra tienen una realidad diferente, no es lo mismo hacer un Calderón y afrontar el trabajo de hablar en verso que hacer un personaje de Chejov. Son materiales diferentes y requieren sensibilidades y maneras de trabajo diferentes. Igual que no es lo mismo trabajar con Miguel del Arco que con Alex Rigola o Jose Luis Gómez. Cada uno quiere y demanda una cosa diferente de tí.
¿Qué función debe tener el teatro en la sociedad de hoy en dia?…
Pues la que ha tenido siempre. Como he dicho antes es un lugar de encuentro, de reflexión, un lugar en dónde los hombres como individuos sociales deciden encontrarse para reconocerse, para avanzar. Un lugar para hacer preguntas, para promover un espíritu crítico, para que la sociedad avance. El teatro es casi tan antiguo como la necesidad de los individuos de reunirse en grupos para ser mejores y más fuertes, y aunque nuestro gobernantes parecen desconocerlo, es más antiguo que el fútbol y más necesario, pero a los gobernantes siempre les gustó más los gladiadores, son menos molestos. Supongo que por eso nos castigan a las artes escénicas con el 21% de iva y al futbol no.
¿Crees que afectará la subida del iva y los recortes al teatro?…
Está afectando ya, pero no solo en lo económico, está afectando también en los valores con los que crece una sociedad. El mensaje es muy claro: La cultura no es necesaria, es solo un entretenimiento, se puede vivir sin cultura. El gobierno se mira en Alemania para tomar cualquier decisión pero no lo hace en esto. A nadie se le ocurre que la cultura es la base fundamental de la identidad de un pais, y que atacarla de esta manera tendrá consecuencias en el futuro. De todas formas es algo típico de este país, este desprecio es demasiado antiguo y así nos va. A veces me cuesta aceptar que mi país es tan cateto y me acuerdo de Cernuda que decía: «soy español a la manera de los que no pueden ser otra cosa».
¿Alguna sugerencia para hacer teatro en tiempos de crisis?…
Afortunadamente no creo que tenga que dar muchas sugerencias. El teatro está más vivo que nunca. Se abren nuevas salas en Madrid, sin parar. Hemos descubierto que se puede hacer muchos tipos de teatro y que no necesitamos grandes locales y grandes presupuestos con escenografías, sólo ganas, muchas ganas de contar algo, de hacer algo con la gente que tu quieres.
¿Que obra has visto últimamente que te haya gustado?…
Pues la última función que me gustó ha sido «Kafka enamorado», un trabajo de actores en estado de gracia, un trabajo sutil, lleno de sensibilidad. Y también me provocó reflexiones «El café» de Fassbinder, un ejemplo de un grupo de actores empeñados en sacar un proyecto adelante. Chapeau!
¿Proyectos?…
En Julio vuelvo con «La fiebre» a la Cuarta Pared, a partir del 19 de Julio, y en Septiembre comienzo ensayos de «Misántropo», el nuevo proyecto de Kamikaze con el equipo original.
Carlos Sarrió nos habla de la experiencia de 30 años de Cambaleo
¿Cómo surgió Cambaleo?… ¿Cuáles son las premisas para seleccionar los proyectos de la Compañía?…
Cambaleo nace en 1982, de la unión de siete personas que comenzaron la andadura como compañía y con intención de hacer un teatro contemporáneo, personal y que recogiera el legado de las vanguardias del siglo XX. A lo largo de todos estos años ha habido cambios y evoluciones sustanciales (empezamos haciendo teatro de calle), ahora básicamente seguimos haciendo un teatro de creación propia y en el que cada proyecto suponga un reto en algún sentido, estamos muy atentos a lo que sucede y nuestros montajes suelen ser una respuesta o una pregunta ante lo que está sucediendo.
¿Qué balance hacéis de estos años de existencia de la Compañía?…
No nos hemos parado a valorar este asunto. Para nosotros desde el principio el teatro ha sido una manera de vivir, de posicionarnos ante y en el mundo. Se podría decir que hacemos teatro para aprender a hacer teatro y también para aprender a vivir. En estos 30 años hemos hecho de todo y hemos tratado de mantener un camino que no sabemos dónde va, pero del que sí sabemos y no olvidamos de donde viene. Podríamos decir que cada nuevo espectáculo es un paso siguiente con respecto a lo que se planteaba en el anterior. De toda esta experiencia ha sobrevenido una profesión, una sala que gestionamos. Siempre hemos partido de la base de que un miembro de Cambaleo no sólo es un actor, también ha de ser director, pedagogo, dramaturgo, gestor… todos los aspectos del teatro han de tener una marca ética y estética.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?
Bueno… en 30 años pasan muchas cosas, muchas personas que han estado y ahora no están, colaboraciones. Empezar haciendo teatro de calle nos llevó a desarrollar propuestas en las que la imagen era la base de la dramaturgia, poco a poco al empezar a hacer teatro “en el interior” fue apareciendo el texto y con esto el trabajo de escritura. Podemos decir que ahora es una mezcla de ambos (imagen y texto) aunque poco a poco el texto ha ido cobrando más importancia. En cualquier caso los textos con los que trabajamos son más bien ensayos, textos sin contexto, poemas, desarrollo de ideas (incluso cuando hemos trabajado diálogos), digamos que en el texto no está la puesta en escena, si lees alguno de los textos difícilmente puedes deducir cómo era el espectáculo. Hemos trabajado mucho sobre un tipo de imagen que sugiere contenido, ahora lo que pasa es que la imagen lleva también texto.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Para poder desarrollar un lenguaje propio es imprescindible contar con un equipo estable, puede variar con el tiempo por diversas circunstancias, se evoluciona, se cambia, pero las cosas las hacen personas y es muy interesante que un equipo de creación pueda desarrollar sus ideas a largo de varios espectáculos.
¿Os ayuda tener un espacio estable de trabajo para realizar los procesos de creación?… ¿Se trabaja así con menos presión?…
Hay muchos tipos de presión, pero desde luego tener un espacio te permite tener una relación muy particular con el tiempo, si me preguntas cuanto tardamos en hacer un espectáculo no te lo sabría decir, te puedo decir el tiempo que tardamos en el proceso final, pero el hecho de tener un espacio te permite, probar cosas dos años antes de lanzarte a la producción. Pero está la presión de mantener el espacio, gestionar una sala, hacer la programación… todo eso es un reto y no es baladí, pero vaya una cosa por la otra.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?… ¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Depende mucho del espectáculo, pero se trabaja todo a la vez, aunque materiales como la escritura, proyecciones de video, selección de músicas, ideas básicas de iluminación siempre tienen un trabajo previo. Trabajamos en un tipo de teatro que sirva para la reflexión y aunque no es fácil plantear algo novedoso a las personas que vienen a vernos, lo intentamos. Sabemos que la realidad sólo se puede cambiar desde la realidad, pero en las ficciones que planteamos tratamos de dar puntos de vista nuevos o críticos con esta. Hay mucho de testimonio en los espectáculos, experiencias propias, tratamos un lenguaje actoral lo más cercano posible a nosotros mismos y aunque ser uno mismo encima de un escenario no sé si es posible, lo intentamos
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Eso se puede hacer siempre y si quieres comunicarte con las personas que compartes este momento de la historia no queda más remedio, otro asunto es qué significa “combativo”, por ejemplo, nuestros espectáculo han sido siempre muy políticos aunque no siempre de la misma manera, antes de que estallara la crisis económica éramos más explícitos en la crítica social que ahora. Pienso que la defensa en escena de un lenguaje poético, ahora, es combativo, sobre todo viendo como nos empujan violentamente hacia un pensamiento único que consiste en que el papel que tienes en el mundo es producir, consumir, procrear, votar cada cuatro años y estar calladito.
¿Tenéis espectáculos en repertorio?… ¿En gira?…
Lo de tener gira ahora, es complicado, tenemos un espectáculo para niñ@s “La Rayuela” con texto de Suzanne Lebeau y un espectáculo para adultos que es un solo de Antonio Sarrió y texto mío “Pequeño gesto”
¿Hay un planteamiento distinto si hacéis un montaje para adultos o para niños?…
Las exigencias artísticas son las mismas, pero con el teatro para la infancia somos muy meticulosos, pensamos que ahí hay una gran responsabilidad, los niños son personas como nosotros pero que tienen otras circunstancias y tratamos de llegarles con sinceridad, alejándonos de ser didácticos, sin prepotencia. En este sentido llevamos años trabajando textos de la autora canadiense Suzanne Lebeau, su compromiso con la infancia es admirable.
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Ahora mismo estamos en un momento de espera… yo estoy escribiendo un nuevo texto, pero vamos a ir poco a poco.
¿Creéis que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a los proyectos de teatro?…
Creo que esta estafa financiera que estamos sufriendo, va a acabar con la Cultura tal y como la conocemos, unos años más aplicándose esta ideología financiera, basada en el empobrecimiento de la mayoría y en el recorte de libertades, nos retrotraerá a situaciones de los años 70, aunque todavía no soy capaz de prever que papel jugará el teatro en esta situación.
¿Qué montaje que hayáis visto últimamente, os ha interesado? ¿Por qué?…
Me gustó Gólgota picnic de Rodrigo García, me hizo mucha ilusión ver en el María Guerrero un espectáculo de Rodrigo. También Miniaturas de Teatro Ensalle, me gusta mucho como va creciendo esta compañía con cada nuevo espectáculo. Hay más pero lo dejaré para otro momento…

















































































































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