Sergio Martínez Vila nos habla de su trabajo de creación para la escena
¿Cómo surge el proyecto de ‘Perfiles’?…¿De qué va la obra?…
‘Perfiles’ se instala en la rutina de dos solteros de cuarenta y tantos (Fernando y Silvia) que comparten piso y que viven enganchados a las webs de contactos. Su obsesión por encontrar pareja o por tener algo de sexo con el que distraer su soledad es el motor de todos los conflictos emocionales que acaban por gestarse entre los dos.
El proyecto nace no sólo de mi particular relación de amor / odio con Internet sino de unas charlas de trabajo que mantuve con los actores (Miquel Insua y Mercedes Castro) a principios de este año. Escribí ‘Perfiles’ para ellos y gracias a ellos. Llevaba un tiempo trabajando en distopías sociopolíticas y en textos de carácter más poético y ‘Perfiles’, de algún modo, me obligaba a situarme desde un lugar mucho más actual y cotidiano.
¿Cómo ha sido el proceso de creación con los actores?…
Miquel y Mercedes han tenido un papel muy activo en todo el proceso, desde la puesta en escena hasta los diálogos, lo que ha facilitado y enriquecido mucho el trabajo. Por otro lado, dar forma escénica a un texto tan cercano al lenguaje hablado no siempre era fácil; por eso hemos intentado ser muy concretos con lo que queríamos transmitir en cada escena, a fin de darle un sentido a la incomunicación y a la impotencia de la que hablan los diálogos de ‘Perfiles’.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta puesta en escena?… Háblanos de ello…
En ‘Perfiles’ no tenía unos referentes muy claros, al ser un tipo de trabajo y de registro dramático al que no estaba muy acostumbrado. Para la veracidad y la cercanía que buscaba me inspiré mucho (como hago casi siempre que emprendo algo) en el cine y el teatro de John Cassavetes, en concreto ‘Love Streams’.
¿Cómo ha sido el proceso de puesta en escena en La casa de la portera?…¿Qué has querido contar desde la dirección?…¿Y desde el texto?…
‘La casa de la portera’ es un regalo para la puesta en escena, sobre todo si tu texto tiene lugar en un apartamento antiguo, como es el caso de ‘Perfiles’. Se trataba más bien de utilizar los elementos escénicos precisos para apoyar el concepto estético que ya tiene de por sí el espacio y no saturarlo.
Quería que la gente se sintiese desde el principio en la casa de Silvia y que pudiese percibir el día a día en ese lugar, el deambular por los pasillos, el olor de la comida, el tacto de las sábanas… El texto ya apoyaba este tipo de realismo ‘voyeurístico’ desde el coloquialismo y la imprecisión deliberada en los diálogos.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos en teatro?…
Éste ha sido el año más activo que he tenido nunca, en lo que a proyectos teatrales se refiere. Aprendí mucho del trabajo colectivo que hicimos a mediados de año en ‘El banquete’, de Sonia Sebastián (co-escrito con María Velasco, Elena Lombao, Anna R. Costa y Alberto Conejero), y también de ‘La madre tolerante’, un monólogo interpretado por Julio Rojas con el que me puse a dirigir teatro después de un paréntesis de seis años. He recuperado una confianza que hacía tiempo que no tenía y la verdad es que no puedo estar más contento con el diálogo que han ido generando nuestros trabajos. El balance sólo puede ser positivo.
¿Qué espectáculo has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
No voy al teatro tan a menudo como me gustaría, en parte porque vivo y trabajo fundamentalmente en el campo. De lo poco que he podido ver este año tengo que destacar el montaje ‘Leche’, estrenado en la galería de arte Espacio 8 durante el invierno pasado. Las actrices Eva Llorach, Ángela Villar y Ángela Boix y el director Camilo Vásquez me introdujeron en un universo hipnótico sin corsés estructurales o morales. Era un trabajo de investigación libre, arrojado, carnal y de una belleza explosiva. Salí de allí con unas ganas de escribir y de trabajar tremendas. ¿Qué más se le puede pedir a una función?.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
Como medida que sólo pretende gravar libertades de expresión y de reunión en espacios de intercambio cultural, las consecuencias son devastadoras y van desde el aislamiento (tanto de creadores como de espectadores) hasta la auto-censura y otras formas tristes de boicot creativo. De todos modos, la medida es tan abiertamente absurda y tan clara en sus objetivos reales que, en sí misma, ya contiene la semilla de su propia destrucción.
¿Proyectos?…
Estoy preparando un díptico teatral sobre el sentido y las formas de una supuesta guerrilla (tanto urbana como rural) fuertemente anclada en este contexto de malestar político. Uno es un texto original, ‘Judit triunfante (o el océano contra las rocas)’, que me gustaría poder hacer en espacios tan poco ‘teatrales’ (a priori) como el campo o las dehesas de la sierra norte. El otro es una adaptación muy libre de ‘El arte de la guerra’ de Sun Tzu.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis…
De la ausencia de recursos casi siempre surge, paradójicamente, un abanico muy amplio de posibilidades. Cuesta creérselo, en un principio, por el tremendismo de los medios y por el aura general de desánimo que parece impregnarlo todo, pero a poco que se vea todo lo que está surgiendo en los márgenes, uno se va haciendo a la idea de lo liberador que es el vacío cultural, al menos como punto de partida de algo nuevo. Los tiempos exigen unas formas modestas que no hacen sino propiciar contenidos aún más depurados y reveladores. Hay que confiar en el mensaje, trabajar con lo que se tiene para no instalarse para siempre en la espera y adiestrar las expectativas que se tengan sobre el alcance de tu trabajo. Y con eso se va haciendo camino.
Los gestores de Nave 73 nos hablan de su proyecto
¿Cómo surgió el proyecto de NAVE 73? ¿Cuáles son las premisas para seleccionar los proyectos programados en este espacio?…
Nave 73 nace de la rebelión y el grito en alto de tres jóvenes hartos de que se les impida encontrar su sitio en el sistema actual. Un actor, una periodista y un comunicador audiovisual nos hemos unido en este ilusionante proyecto para poder dar cabida a nuestras inquietudes y necesidades profesionales en uno de los ámbitos que más nos gusta: el de la cultura.
A la hora de seleccionar proyectos nos guiamos principalmente por un criterio de calidad. Intentamos tener siempre nuestras puertas abiertas, no las cerramos ante la innovación o la diversidad, lo que otros pueden ver con recelo, a nosotros nos entusiasma. Buscamos obras que nos emocionen y provoquen, por supuesto, siempre teniendo presente al público y las características del espacio. Además, como espacio multidisciplinar que somos, estamos abiertos a cualquier disciplina artística, desde el teatro y la danza, hasta la música, las artes plásticas, la literatura…
¿Qué equipo conforma este proyecto a nivel producción y gestión?…
El equipo de Nave 73 lo conformamos tres personas: Álvaro Moreno (actor) encargado de la gestión de la Sala y de la programación, Alberto Salas (comunicador audiovisual) responsable de la imagen, el diseño gráfico y la comunicación de Nave 73 y Rocío Navarro (periodista) encargada de las áreas de prensa y comunicación. Y entre los tres hacemos un poco todas las demás funciones que conlleva un espacio como éste.
¿Habrá talleres y actividades paralelas en el espacio?…
Sí. Desde que abrimos el pasado mes de abril, ya hemos realizado varios talleres y programas de formación. Nuestra idea es llegar a conformar una línea de formación propia, combinada con varias propuestas externas que ya tienen cabida en Nave 73, como el Curso Anual de Formación para Jóvenes Actores de Grumelot o los laboratorios de Sucursales Emocionales. Esperamos poder iniciar varias propuestas en enero, tanto para profesionales como para aficionados, y lo que sí podemos ir adelantando, es un taller intensivo con Antonio Gil y un Curso de interpretación ante la cámara con Jimmy Shaw que organizamos junto a Grumelot.
¿Hay colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico? ¿Participan del proceso de gestión y creación?…
Por ahora, el equipo artístico lo conformamos sólo los tres que nos lanzamos a la piscina con el proyecto. Para la parte técnica de escena contamos con un técnico contratado, que se encarga de coordinar los montajes de las compañías. El resto del trabajo de la Nave lo realizamos nosotros, aunque es importante decir que hay mucha gente detrás, que no participan directamente en el proceso de gestión y creación, pero siempre están ahí aconsejándonos, hablando de nosotros a todo el mundo, trayendo proyectos preciosos que no habrían llegado de ninguna otra manera y, sobre todo, aguantándonos en los malos ratos.
¿Van a producirse espectáculos o solo se va a programar?…
En principio, nuestra idea es funcionar como punto de exhibición para producciones externas, ya que consideramos que fuera hay muchísimo, pero que muchísimo talento y llegar a la calidad de las obras que nos envían sería un difícil reto que por ahora no tenemos la intención de asumir. En un futuro, quién sabe…
¿Hay una línea ética y estética prevista para la programación o habrá diferentes tipos de teatro programado?…
Como ya indicábamos en una de las primeras preguntas, en Nave 73 tienen cabida todo tipo de disciplinas artísticas y así queremos reflejarlo también en nuestra programación teatral. Así, por ejemplo, intentaremos tener siempre una semana al mes dedicada a la danza y, al menos, un espectáculo infantil para los fines de semana. Y en cuanto al teatro en general, no nos cerramos a nada siempre y cuando, repetimos, nos parezca una obra de calidad. Intentar cerrarnos ahora a una línea estética no tiene mucho sentido. No sólo es nuestro gusto, o lo que funcione para el público, sino que el espacio se va, poco a poco, definiendo a sí mismo. Éticamente tenemos claro que la búsqueda artística y creativa, y la necesidad de transmitir un mensaje, por parte de las compañías, es nuestra base.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
No sólo se puede, lo mejor es que se están haciendo. Nosotros hemos nacido al cobijo de salas como El Sol de York, Kubik Fabrik o muchas otras que ya estaban reivindicando la calidad de lo ‘alternativo’ en Madrid. Es precisamente en momentos de crisis como el actual cuando más debemos unirnos y apoyarnos entre nosotros y creemos que es lo que se está haciendo y de ahí que estén surgiendo tantas y tan buenas propuestas teatrales en el ‘off’ madrileño. De alguna manera, los momentos de crisis incentivan la creatividad y el espíritu reivindicativo y eso se nota también en la calidad y la potencia de los proyectos teatrales que se programan actualmente en las salas alternativas. Por supuesto, si nos alejamos un poco de la oferta escénica, vemos también varios ejemplos de este nuevo eje cultural alternativo que está surgiendo en los últimos años, no hay más que pasear por el centro de Madrid para ver puestos en mercados reconvertidos en librerías, editoriales o estudios de creación, cafeterías con cine incorporado o pequeñas salas de exhibición audiovisual, espacios de creación colectiva y por supuesto, no podemos olvidar toda la red de medios culturales online que están acercando la cultura a muchísima gente.
En las grandes ciudades de la escena, el “off” es el trampolín mediante el cual se lanzan los futuros grandes directores, donde se crean los nuevos lenguajes escénicos. Madrid debe dejar de mirar a los demás, como una ciudad pequeña y temerosa, y decidirse a asumir el lugar que ocupa, entre las mejores ciudades del panorama mundial, aunque las políticas culturales del momento no ayuden precisamente a ello.
¿Qué fórmulas pondréis en marcha para crear el público de NAVE 73?…
Nosotros buscamos fidelizar a un público de todas las edades gracias a una oferta cultural de calidad, heterogénea y asequible para todos los bolsillos. Para esto último contamos con múltiples ofertas y descuentos para parados, estudiantes, pensionistas, etc., que se pueden consultar en nuestra web (www.nave73.es). Asimismo, también buscamos convertirnos en un punto de encuentro para la gente del barrio. Un lugar de reunión y disfrute para ellos en el que no sólo puedan venir a ver una buena obra de teatro, por supuesto, con descuento por ser vecino de la zona, sino que también puedan apuntarse a uno de nuestros cursos, tomarse un café o una caña en nuestra cafetería o proponernos sus ideas y sugerencias para nuestro espacio.
Como exclusiva, comentaros que estamos preparando diversos bonos para que todo el mundo pueda venir a Nave 73 siempre que quiera.
¿Qué proyectos tenéis previstos?..
Ahora acabamos de conceder a dos fantásticos proyectos nuestras Becas de Creación de Artes Escénicas. Nuestra idea con esta beca es la de facilitar el encuentro y la colaboración entre distintas disciplinas y personas del ámbito escénico para enriquecer un proceso de creación del que salga una obra final de calidad, en el que todas las partes nos llevemos nuestra parte de aprendizaje.
Luego, más a medio plazo, tenemos previsto poner en marcha las dos ‘patas’ que le faltan a nuestro proyecto: nuestra línea de formación propia, como ya comentábamos antes, y la creación y puesta en marcha, mediante la unión de varios profesionales bajo un colectivo que funcione de agencia de comunicación centrada principalmente en el sector cultural.
También queremos continuar las iniciativas que comenzamos este año, como El Festival Internacional de Teatro Clásico, el Encuentro Internacional de Teatro Joven que realizamos en Agosto y por último, pero puede que el más importante, seguir hablando con otros espacios y salas para ir mejorando y dar mayor visibilidad al circuito off de Madrid.
¿Cómo están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a las salas de teatro?…
Están afectando sobre todo en el resultado económico final. Es decir, todos, las compañías, los actores, los programadores, etc., lo tenemos crudo a la hora de ver una ganancia económica en todo esto. Nosotros, por ejemplo, hemos abierto sin recibir ninguna subvención ni ningún tipo de ayuda pública. Y las compañías y los actores ven mermado aún más, su ya de por sí limitado capital, por culpa de la subida del IVA. Porque, aunque el ministro Montoro diga que lo único que se ha subido es el precio final de la entrada al espectáculo, él sabe tan bien como todos nosotros que eso no es verdad y que, desde el Gobierno, se le está haciendo un flaco favor a todo el sector de la cultura española con las medidas económicas adoptadas en los últimos tiempos y, como no, con las declaraciones realizadas por varios de sus representantes en las últimas fechas.
¿Qué montaje que hayáis visto últimamente, fuera de vuestra sala os ha interesado?¿Por qué?…
Desgraciadamente, desde que hemos abierto, no hemos podido asistir al teatro como nos gustaría. Lo último que hemos visto, hace un par de semanas ha sido “La Tigresa y otras historias”, de Darío Fo, en El Sol de York. Una función muy interesante, sobre todo debido al increíble trabajo de su actor protagonista. Hace unos meses pudimos escaparnos al Fringe para ver alguna función. Entre ellas, “Calígula”, nos pareció estupenda, en la versión de Mathilde Rambourg, y “Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar”, de Vaca35, que fue absolutamente brutal.
Nos gustaría salir mucho más, pero hasta que la situación y el funcionamiento de la sala no se estabilice, va a ser muy difícil. Viendo la programación del resto de salas, muchos días nos morimos de ganas de salir corriendo y acercarnos a El Sol de York, a Kubik, o a la Sala Tú (que aún no conocemos) o a otras tantas, pero… desgraciadamente, por ahora nos tenemos que quedar con las ganas.
Thomas Noone nos habla de sus proyectos en la danza
¿Cómo surge el proyecto que presentas en la edición de este año de Madrid en Danza?¿De qué va la obra?…
Brutal Love Poems es mi última creación, una pieza para cuatro bailarines. Se ofrece en un mismo programa con Watch Me, que es un duo también creado por mi, y junto a SIN de Joan Clevillé, un joven coreógrafo catalán que lleva muchos años trabajando fuera. Las tres coreografías comparten como hilo conductor el amor y las relaciones personales, aunque cada una desde una perspectiva. Brutal Love Poems es una investigación abstracta que evoca un estado emocional mientras que en Watch Me el acento lo pongo en la mirada y la percepción que tiene el espectador (el estreno es en Madrid). Me interesa representar las relaciones de pareja y examinar las cosas más paradójicas que se pueden dar dentro de ellas, sensaciones, sentimientos, frustraciones, odios, conflictos,…
¿Cómo fue el proceso de creación de la misma?…
Ha sido bastante metódico y ágil y, como siempre, también muy fisico, ha habido unos cuantos golpes y lesiones por el camino. Hemos hecho un album en el facebook con fotos de todo ello, hasta el punto de que he recibido un email de mi madre preguntandome qué estaba haciendo con los bailarines…
¿Qué opinas de la programación de este año de Madrid en Danza?…
Es muy interesante, aunque nosotros coincidimos con Akram Khan y no voy a poder ir a verlo, una lástima.
¿Qué función crees que ha de tener hoy la creación contemporánea para la sociedad en la que vivimos?…
Creo que es esencial para nuestro bienestar que exista la creacion, que vayamos a ver lo que otros presentan. Nuestra capacidad de reflexionar sobre quienes somos, y por qué hacemos las cosas que hacemos es imprescindible, porque si no dejamos de pensar y solo funcionamos, consumimos, destruimos.
¿Qué te motiva o inspira para poner en marcha tus proyectos?…
No lo se, es una necesidad. Es como una ligera obsesión de presentar cosas a traves de la danza a la gente. Creo en la capacidad comunicativa de la danza a través de la fisicalidad y lo quiero compartir.
¿Qué obra de teatro, danza o performance has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
No ha sido últimamente, pero aun retengo un espectáculo de Israel Galván de hace un par de años. También me encanta la facilidad de crear movimiento de Hofesh Sechter, la capacidad creativa y constructiva de Lloyd Newson y más recientemente Lali Aiguadé me ha impresionado por su fisicalidad y capacidad como bailarina en un solo hecho para ella por Marcos Morau.
¿Cómo ves las nuevas generaciones de bailarines y creadores en nuestro país?…
Hay mucha calidad.
¿Alguna idea para seguir creando en tiempos de crisis?…
No lo hagas si no lo crees, no es momento para vacilar!.
¿Proyectos?…
Mil, y espero poder llevar a cabo un par. Estamos con una Medea ya en marcha, y con una Alice bastante surrealista para todo la familia, un entorno relativamente nuevo para nosotros. Cuando entramos por primera vez en este campo nos daba un poco de miedo, pero nos gusta el público joven porque es honesto, y de verdad que el contenido dancistico de los espectáculos familiares es el mismo que en los de adultos en nuestro caso; a veces los niños captan cosas mas abstractas que los adultos…
Marcela Aguilar nos habla de su experiencia en el mundo de la danza aprovechando que presenta En partes en Madrid.
¿Cómo fueron tus inicios en la danza?…¿Qué balance haces de tu trayectoria?…
Me inicio en la danza en Costa Rica a lo 4 años, con clases de ballet y continúo con este entrenamiento hasta los 12 años. En ese momento cambio a entrenamientos deportivos bastante intensos, sobre todo tenis y natación.
¿Qué evolución ha hecho tu trabajo en las diferentes etapas?…
Iniciando mi carrera universitaria descubro la danza contemporánea y desde ese momentos inicio el entrenamiento en todo tipo de técnicas que estuvieron a mi alcance. Aparece la oportunidad de ir a estudiar la carrera profesional de danza contemporánea a la London School of Contemporary Dance,»The Place». Al graduarme la escuela me ofrece un año más para hacer experimentación coregráfica y al concluir gano el premio LCDS con la obra Remedios, la bella, protagonizada por Adriana Urdaneta, bailarina venezolana. Desde ese momento comenzamos a soñar con un equipo dedicado a explorar temas, estéticas y preocupaciones latinoamericanas.
¿Qué referentes nacionales o internacionales te han inspirado en cada fase?…
Al terminar en Londres decido irme a México guiada por Anna Sokolow, quién había sido una de la pioneras de la danza mexicana y descubro el trabajo de Graciela Henríquez y Raúl Flores Canelo quienes me impresionan por su forma personal de abordar la creación, siempre ligada al acontecer de la cotidianidad. Trabajo con ellos y creo lazos que en el caso de Graciela Henríquez se mantiene hasta el día de hoy.
¿Hay posibilidades de tener compañía propia o un espacio donde estrenar?…
El sueño de trabajar con un equipo latinoamericano se hace realidad en Venezuela,viajo para allá para participar en la creación de Danzahoy, compañía que llega a convertirse en un paradigma de la danza latinoamericana, llevando su trabajo a casi el mundo entero.
¿Qué te mueve ahora a emprender un proyecto?…
A través de la vida… México, Venezuela, Costa Rica y España han sido constates. Los proyectos surgen de las afinidades y las afinidades nos llevan a la amistad. Entonces puedo decir que lo que me mueve a emprender un proyecto es la posibilidad de disfrutar tiempos con amigos, complementándonos en las diferencias, aprendiendo de las diversas experiencias.
Háblanos del proyecto que acabáis de presentar en Madrid…¿Cómo surgió?…
Así surgió el proyecto En Partes. Pasando largos ratos con Mónica Runde, conversando, paseando, riendo, reuniendo un equipo que desde la intuición me parecía afín y que creo que sí funcionó en el resultado.
¿Qué respuesta ha tenido en México?…¿Y en Madrid?…
La obra ha tenido buena acogida en estas primeras presentaciones tanto en México como en Madrid y esperamos que sólo sea el principio.
Alfonso Lara nos habla de sus proyectos para la escena
¿Cómo surge el proyecto de El divorcio de Fígaro?…Háblanos del montaje…
El proyecto surge en el momento en que leo esa función, hace cinco años o más, y quedo atrapado por ella. A primera vista es un texto monumental, digno -como han dicho algunas críticas y por ello estamos orgullosos en nuestra Compañía- de un CDN. A partir de ahí empezó un largo, trabajoso y apasionante camino, primero con la adaptación, sus correspondientes versiones, convencer a l@s compañer@s de embarcarse en esta aventura, amoldar la producción a nuestras posibilidades, ir cogiendo de aquí y allá músicas, referencias, símbolos, elementos, pequeños fragmentos, etc, etc…
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportasen ideas en la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?…
Por supuesto que los actores aportan muchísimo. No concibo un trabajo sin que ellos -parte fundamental del teatro-. No creo que sean simples marionetas. Desde el cariño, la concentración y la armonía, los actores te lo suelen entregar todo. No entiendo este trabajo desde el miedo, el reproche o cosas por el estilo.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el montaje?…
Los referentes se encuentran, por así decirlo, unos a otros, y así se va conformando el todo que es el montaje. Una canción mejicana, Zapata, la Revolución, los Balcanes, Centroeuropa, los años 30, el presente, el Circo, el Expresionismo, los Derechos Humanos, Robert Walser, un tema de Baby Dee -transexual de Cleveland-, de Beirut… Todo eso está en El Divorcio de Fígaro y empasta, creo, a la perfección.
¿Por qué haces teatro?…
Porque el teatro es lo más parecido a la libertad y a la felicidad. Esas dos palabras, tan abstractas, se materializan en el teatro para mí.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos en teatro?…
La verdad es que difícilmente podría elegir mejor suerte para un actor que la que me ha tocado en los últimos años en teatro:
– Urtain, con Andrés Lima. Premio Max Mejor Actor Secundario
– Falstaff, también con Andrés en el CDN
– Los Hijos se han dormido, con Daniel Veronese
– El Divorcio de Fígaro
– Emilia, actualmente, con Claudio Tolcachir
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La que tuvo siempre. La de divertirnos y emocionarnos. La de hacernos reflexionar y ponernos un espejo delante. En otros países esa función, o ese espacio, mejor, es mucho más grande; es más necesario el teatro, es más parte esencial de la sociedad.
Si el espacio que ocupa el teatro fuera una cuarta parte del que ocupa la TV la sociedad sería, con seguridad, mucho mejor, más sana.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro en España?…
Nos está destrozando el IVA. Es una vergüenza que un equipo de fútbol como el Real Madrid -del que, por otro lado, soy seguidor- tenga un aforo de 80.000 personas, pague un 10 % de IVA en sus entradas y sus precios sean de locura, y que nosotros en la SALA TÚ, por ejemplo, de la que soy socio, con un aforo de 60 personas paguemos el 21 %. Señores, dejen que seamos empresarios -¿no quieren crear empresas y apoyar a los pequeños y medianos empresarios?-, dejen que nos ganemos la vida y salgamos a flote con nuestro trabajo.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Vi «Tirano Banderas», en el Español, sobre todo por ver a mi admirada y querida Susi Sánchez, que siempre está espléndida.
¿Proyectos?…
Seguir con la gira de «Emilia» y presentarla en Madrid en Enero, en los Teatros del Canal. Seguir con El Divorcio de Fígaro. Una TV movie para TVE y ya empezando a dar vueltas seriamente sobre un par de cosas que me ilusionan mucho para el año que viene. Una para la SALA TÚ y otra de formato más grande.
Joan Estrader de Pez en raya nos habla de la trayectoria de la Compañía y del último estreno en el Teatro Alfil
¿Cómo surgió Pez en raya?…
Los dos coincidimos en Londres estudiando Teatro en la Escuela Philippe Gaulier al cabo de un par de años más tarde, Cristina Medina me invitó para participar en un festival de humor que ella organizaba en Sevilla (1996 más o menos) yo en aquella época tenía un espectáculo de humor absurdo con un alemán, nos presentamos y allí es dónde empezó a surgir la idea de crear Pez en Raya.
¿Cómo surgen las ideas para cada espectáculo que hacéis?…
No nos cortamos, cada uno propone lo que le apetece, no hay reglas y allí vamos “comprando” las ideas con las que nos partimos el pecho, para nosotros es fundamental “el todo vale” por que luego siempre es más facil descartar material.
¿Qué balance hacéis sobre estos años de existencia de la Compañía?…
Son ya más de 15 años y esto es una relación artística donde los altibajos creativos existen y no siempre “la clavamos”, pero al ser muy fieles a nuestra forma de subirnos al escenario y defender nuestro “humor”…con los años descubres que mucha gente aprecia esa particularidad, ese sello pez en raya.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
Excelente, ver que nuestro “humor particular” puede llegar aquí, en China o en Nueva York…Un lujo!
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Nosotros trabajamos con colaboradores habituales porque con los años tenemos una complicidad a la hora de crear impagable.
¿Cómo surgió Juancállate?…
Este espectáculo vio la luz hace 15 años justo antes de crear pez en raya, lo hacia donde podia y donde me dejaban…no tenía ni coche y me iba con todos los bartulos en autobús…una machacada!
¿Cómo fue el proceso de creación?…
La idea fue retomar el espectáculo original, pero cuando empezamos a ensayar surgió material nuevo, poco queda de ese juancállate, aunque si que existe la idea original “un homenaje a Houdini en clave de humor absurdo”.
Nuestro proceso es: sala de ensayo, improvisaciones, todo tipo de ideas, “tonterias”, más improvisaciones…y siempre antes de estrenar se prueba, se cambia, se desarrolla en público (hacemos unas cuantas previas) hasta cuajar poco a poco todo el material…
¿Es importante para vosotros contar con la complicidad del Teatro Alfil?…
Mucho! con los años tenemos una relación profesional y de amistad muy buena, hemos estado con todos nuestros espectáculos y ya son unos cuantos…
¿Cómo está afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a vuestra Compañía?…
Es tremendo! Pero ahora más que nunca hay que armarse de humor, seguir creando, reinventarse y tirar palante…
¿Qué montaje que hayáis visto últimamente, os ha interesado?¿Por qué?…
Lúcido con Isabel Ordaz, me emocionó!.
Nancho Novo nos habla de sus proyectos creativos
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Mis inicios fueron muy divertidos, aunque pasaba más hambre que el perro de un yonki. Hacía teatro por la calle, en bares y discotecas, animaciones infantiles, era payaso…
Y nunca hice otra cosa que no fuese ésta, porque para ninguna otra cosa valgo.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
Es mi alimento, mi forma de vivir, es mi mujer, el púlpito desde el que puedo soltar mis pobres arengas. Hago teatro porque nací para ello, así de sencillo.
¿Tu labor en el teatro lo has compatibilizado con otros trabajos?…
Con la tele, el cine, el rock and roll y la escritura… siempre contar historias. Soy un cuentista.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
Pienso que aún estoy comenzando, me queda un largo camino en el que aprender muchas cosas y hacer muchas cosas.
¿Qué diferencia hay para ti del teatro que se hacía en tus principios al que se hace hoy en día?…
Hay más variedad, tanto de estilos como de formatos: lo digo por las múltiples salas alternativas que se han creado. Y en general los actores están mejor formados.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
Ser espejo, denuncia, conciencia… todas esas cosas, sin olvidar el objetivo primordial: entretener, divertir.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de ellos…
Aparte de mis representaciones del Cavernícola, acabo de dirigir el espectáculo Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, he participado en una película brasileña sobre la vida de Paulo Coelho, he dirigido el Cavernícola en Miami, estoy a punto de publicar una compilación de obras cortas que he estrenado en Microteatro estos dos últimos años y espero la salida de la segunda edición de mi novela DESPERTAR.
¿Cómo surgió “El cavernícola”?…¿Cuál ha sido su evolución a lo largo de estos años?…
Fue un proyecto que me ofrecieron hace once años, estuve haciéndolo durante tres. Lo dejé y al cabo de cinco años volvieron a proponérmelo. Fue un boomerang. Y claro que ha ido evolucionando, de hecho lo que hago y digo hoy en día difiere mucho de lo que hacía cuando estrené.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Como actor seguiré con el Cavernícola mientras dure. Y tengo un par de ofertas para dirigir más teatro.
¿Hay algún proyecto que nunca pudiste realizar y te gustaría?…
Muchas cosas. Pero poco a poco voy cumpliendo sueños y espero que así siga siendo.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
En que plantearse hacer una producción de teatro es casi un suicidio, en que los actores cada vez trabajan y cobran menos, que a los creadores se les quita la gana de crear…
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
El Rey Lear en el teatro del Globo en Londres, en función matinal. Sin artificios escénicos, ni luces. Una maravilla.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
No creo que haga falta. El que tenga el impulso de crear lo hará por malos que sean los tiempos. Esperemos que éstos cambien.
Juan Carlos Rubio no habla de sus proyectos como autor y director.
¿Cómo surge el proyecto de Las heridas del viento?…
Después de dirigir LA MONJA ALFÉREZ en el CDN, un montaje con 13 actores y un gran despliegue escenográfico y técnico, decidí embarcarme en algo mucho más intimo, personal, necesitaba volver a unas premisas más básicas y cercanas: dos actores y un texto. Y pensé que LAS HERIDAS DEL VIENTO era el texto ideal. Se ha estrenado en más de diez países, pero yo nunca la había dirigido. Y le tenía ganas.
¿De qué va la obra?…
Tras la muerte de su padre, David encuentra unas cartas de amor de otro hombre dirigidas a su progenitor. Sorprendido (y dolido) por el descubrimiento decide visitar a ese supuesto amante, Juan. Pero las cosas no son como parecían a primera vista. ¡Hasta ahí puedo contar!.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribirla?…
No, basé el texto en experiencias propias, sensaciones vividas. Tengo padre, en mi familia hay secretos, como en todas, he tenido amores no correspondidos y amores a los que no he correspondido. He escrito sobre un tema que me toca.
¿Cómo fue el proceso de escritura?…
La obra la escribí en dos meses en 1999. Después la he revisado varias veces, pero la fundamental sigue siendo lo que escribí entonces. Fue un proceso rápido, sabía lo que estaba escribiendo.
¿Cómo ha sido el trabajo con los actores?…
Maravilloso. Kiti es mi alma gemela, nos entendemos con solo una mirada, hay una confianza y un respeto mutuo inmenso. Llevamos colaborando ocho años en cinco montajes ¡Y lo que nos queda! Cuando le planteé el reto de interpretar a un hombre no lo dudó, se lanzó de cabeza. Es una actriz descomunal. A Dani le pude dirigir en LA MONJA ALFÉREZ y le quería para interpretar a David. Es un actor increíble, con una sensibilidad y entrega especiales. Le adopto desde ya para mi troupe teatral. Hacen una pareja excepcional.
¿Cómo llevas a cabo el trabajo de puesta en escena al ser autor-director?…
Dejo a cada uno que haga su trabajo. Como autor propongo un texto, como director encuentro la manera de ponerlo en pie. Y si hay algún problema les pongo en contacto. Se llevan bien, hace tiempo que colaboran…
¿Opinas, como algunos autores, que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
Creo que no hay formulas, depende del momento. He publicado antes de estrenar y después, no es algo que me preocupe. Es verdad que después de dirigir mis textos salen nuevas versiones. Quizá sea mejor publicar después.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autor/director?…
Me siento muy afortunado de haber podido dirigir tanto y contar con equipos artísticos tan fabulosos. Y de que los productores hayan confiado en mí. es un balance totalmente positivo.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La que siempre ha tenido: mover sentimientos, conciencias, alegrar los malos momentos y poner el dedo en la llaga de las injusticias y realidades que nos han tocado vivir. El teatro es la esencia misma del ser humano, el más fiel retrato de sus miserias y grandezas.
¿Qué te motiva o inspira para escribir teatro?…
Me inspira todo. Un recuerdo, una noticia, una sensación, una mirada, un atardecer… Estoy abierto a cualquier estimulo. De hecho mi teatro es muy plural, paso de un tema a otro sin ningún reparo, de un tono a uno de un plumazo. Me interesa todo. Y me motiva una necesidad vital de contar historias.
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas al teatro?…
Es un hecho lamentable, una vergüenza que habla muy mal de nuestros dirigentes. La cultura no es un artículo de lujo. El teatro ha sufrido un golpe muy duro. Pero seguiremos adelante de una u otra manera.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente? ¿Qué te pareció?…
Fui a ver MASTER CLASS, con Norma Aleandro. Me pareció sencillamente magistral. Una master class de teatro.
¿Cómo ves la autoría teatral en nuestro país en estos momentos?…
Mejor que hace años, al menos por la cantidad de obras que suben a los escenarios. Estoy feliz de ver obras que no he leído ni visto antes escritas por gente que vive aquí. Es lo normal ¿no?. Al menos es lo que ocurre en otro países que tenemos como referente: Francia, Reino Unido…
¿Proyectos?…
Muchos. Pero mi realidad ahora se llama LAS HERIDAS DEL VIENTO, cada lunes en el hall del Teatro Lara. Estoy volcado en ello en cuerpo y alma. Y merece la pena la dedicación. El público nos está acogiendo con entusiasmo.
Lola Casamayor nos habla de su trayectoria como actriz
¿Qué es para tí el teatro? ¿Por qué haces teatro?…
Meterte en la piel de otros, aportarles emociones, pensamientos, acciones; jugar con otros que también se transforman, y trasmitirle todo eso al espectador, hacerle que sienta con uno, que se plantee cosas y a la vez ser testigo de ese viaje al que le invitamos, eso es magia… y me da la vida.
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Empecé en el grupo de teatro independiente Cizalla, dirigido por Enrique Centeno. El primer día que me subí a un escenario tenía tal miedo que estuve a punto de irme, pero me daba más miedo enfrentarme al director si no salía a escena que a los espectadores, así que salí… y luego ya no puede parar.
¿Cómo surge la posibilidad de interpretar a Perfecta?
Un día me llamó Ernesto (con el que había trabajado en anteriores ocasiones) convocándome a su despacho. Suponía que era una propuesta de trabajo, y me encantó que mi amigo me la hiciera de esa manera oficial. No sabía que proyecto tenía en mente, pero cuando me contó que quería que hiciera a la Perfecta de Galdós… nunca le agradeceré bastante la apuesta que hizo conmigo.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportaseis ideas en la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con Ernesto Caballero?…
Más que aportar ideas para la puesta en escena lo hacemos sobre acciones a realizar, formas de entender el personaje… Ernesto es enormemente abierto a lo que da el actor y hay un margen de libertad muy amplio a la hora de trabajar. Pero también hay que tener una gran ductilidad porque no para de buscar cómo mejorar el espectáculo, y va cambiando cosas incluso después del estreno y del reestreno.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el personaje?…
No
¿Por qué no haces más televisión o cine?…
No es que esté rechazando proyectos, pero hay épocas en que aparecen más posibilidades y otras que menos. Me encantan ambos medios, y estoy deseando volver a trabajar frente a la cámara.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actriz en teatro?…
Un balance harto positivo. La Perfecta producción del CDN en el María Guerrero, todo un lujo; llenando la temporada pasada, por lo que volvemos ésta. Y “Ahora empiezan las vacaciones”, una excelente versión del Pelícano de Strindberg escrita por Paco Bezerra y dirigida por Luis Luque, que disfruté interpretando con mis compañeros Juan Codina, Raquel Pérez y Raúl Tejón, en La Casa de la Portera, lo más del off madrileño, también con enorme éxito: los espectadores salían verdaderamente conmovidos.
¿Preparas de forma distinta un personaje para audiovisual que si es para teatro?…¿Cuál es tu método?…
No, el personaje lo preparo igual, otra cosa es que la técnica para interpretarlos en un medio o en otro sea distinta. No considero que tengo un método, al final es una mezcla de cosas que has aprendido de maestros, en la escuela, de cursos, de la experiencia…
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La de hacer de espejo de nosotros mismos, unas veces riéndonos de nosotros, otras contando nuestros dramas. Hacer pasar un buen rato al espectador, trasladándole a otro mundo, ya sea para reir, llorar, aportarle ideas, otro punto de vista sobre las cosas…
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Le están asfixiando, no se le da aire por ningún lado. Es una tremenda injusticia obviar que el teatro es cultura y considerarlo como un mero entretenimiento, y un insulto que el fútbol y los toros tengan un I.V.A. más reducido. El objetivo recaudatorio no se ha cumplido y aún así persisten en ello. Pero por otro lado el teatro está acostumbrado a estar en la cuerda floja y nunca morirá. En estos momentos de crisis galopante se están abriendo muchos espacios alternativos, mini salas, donde se representan ocasionalmente multitud de espectáculos, lo triste es que sea en régimen de autoexplotación, y que ésta vía en muchas ocasiones no sea una elección sino la única alternativa.
¿Cuál fue la última obra de teatro que viste?¿Qué te pareció?…
El “Ubú roi” dirigido por Declan Donelan. Un excelente espectáculo magistralmente interpretado y dirigido con una libertad y una limpieza (no exenta de caos y monstruosidad) que mantienen al espectador hechizado en la butaca. La actualización de la propuesta demuestra lo vigente del texto, y su sentido del humor, la fascinación y el asco que produce es un acierto total.
¿Proyectos?…
Esperamos que “Ahora empiezan las vacaciones” tenga un mayor recorrido y demos un salto a un teatro, estamos en ello. Luego tengo un proyecto de televisión y otro de teatro, pero están demasiado en ciernes para hablar de ellos.
José Carlos Martínez director de la Compañía Nacional de Danza hace balance de la experiencia hasta el día de hoy
El programa que presentas próximamente en el Teatro de la Zarzuela…¿Corresponde a lo que tenías previsto conseguir hasta hoy con la Compañía?…
Nuestro repertorio ha evolucionado mucho y en estas dos temporadas hemos conseguido artísticamente mucho más de lo que yo esperaba.
Diseñé este programa en continuidad a la línea que tenía la compañía antes de mi llegada ya que me parece esencial que los grandes coreógrafos de hoy estén presentes en el repertorio de la CND. El que se incluya el repertorio clásico no quiere decir que seamos una compañía del siglo pasado y de cierta manera Kylián o Naharin son los clásicos de hoy.
¿Cuáles son las líneas artísticas que te planteaste conseguir con tu proyecto para la Compañía?¿Las estas consiguiendo?…¿Qué obstáculos estas encontrando?…
Lo primero era cambiar el perfil de la CND, podríamos decir que era una compañía básicamente de autor, y que ahora se adapta más al perfil europeo de compañía del siglo XXI que puede bailar un amplio repertorio. Hay veinte bailarines nuevos, con un perfil más clásico, más versátil, y solamente eso ya cambia la compañía, también hemos vuelto a incluir las puntas en el repertorio, cosa que no se hacía desde hace más de 20 años y estamos abriéndonos a nuevos públicos. La misión social y pedagógica de la CND es muy importante en mi proyecto, casi igual de importante que crear un nuevo repertorio contemporáneo o llegar a bailar los clásicos del siglo XIX.
El obstáculo principal con el que me encuentro es, como todos, la crisis que vive nuestro país. Hay que trabajar mucho más para conseguir lo mismo, y a veces te cansas… pero en esos momentos me bajo al estudio a ver un ensayo, y allí encuentro la energía suficiente para seguir luchando.
¿Cómo han sido el proceso de recuperación de algunas de las coreografías mostradas?…
En el programa hay dos estrenos, Sub de Galili y Minus 16 de Naharin, no son creaciones pero es la primera vez que se hacen en la CND. La reposicion de “Falling Angels” es como de costumbre con Kylián, un trabajo muy interesante y preciso llevado a cabo por Roslyn Anderson. Hubo un primer periodo de montaje muy intenso en julio y tras el trabajo de nuestros repetidores ella vuelve para dar su toque final una semana antes del espectáculo.
¿Qué balances haces de la experiencia hasta hoy como director de la Compañía Nacional?…
El balance es muy positivo, artísticamente hemos avanzado mucho, gracias a la versatilidad de nuestro repertorio hemos hecho el doble de espectáculos que la temporada pasada en España, nuestro público ha ido en aumento y estamos contentos, ahora tenemos que trabajar en la proyección internacional.
¿Cuál ha sido la evolución de tu trayectoria en la danza?…¿En qué medida te ha servido para tu trabajo como Director de la Compañía?…
Mi carrera como bailarín profesional se desarrolló en su totalidad en la Opera de Paris y bailando como invitado en otras grandes compañías. En el 2002 formé mi propia compañía donde empecé a coreografiar a parte de bailar, y también he tenido experiencias en la enseñanza, trabajando en el Conservatorio Superior de Paris o dando clases magistrales. Esas múltiples experiencias me han servido para hacer contactos y para tener relación directa con coreógrafos, bailarines, directores de otras compañías… esas relaciones son muy positivas a la hora de encarar una programación, por ejemplo, o de pedir una pieza a un creador. Además, estar en una institución tan grande como la Ópera de Paris, te ayuda a saber cómo se puede gestionar un colectivo humano con sus problemas, sus conflictos, sus egos… es complicado, pero te da tablas.
¿Cómo ves la programación de danza en la ciudad de Madrid?…
A veces escasa, cada vez más, pero bueno, algunos festivales y teatros puntuales que aún apuestan por programar danza salvan un poco la situación. Es una pena que en este país no haya una presencia más continua, que la Compañía Nacional de Danza no tenga un teatro es algo inimaginable en el resto del mundo, cuando lo comento, nadie me cree… necesitamos un teatro donde hacer temporadas estables para crear más público.
¿Cómo ves la danza en España?¿Crees que están mejor preparadas las nuevas generaciones de bailarines?…
Los bailarines españoles están muy bien preparados y triunfan en un montón de compañías internacionales. Ya sean bailarines de perfil clásico o contemporáneo, es raro ir a una compañía y que no haya algún bailarín español. Lo que falta en España son compañías de danza para que esos bailarines tan bien preparados tengan la opción de trabajar en su país.
¿Qué referentes internacionales o nacionales tienes a la hora de elaborar una producción o un programa?…
Pues a nivel internacional, los grandes nombres que barajan casi todos los directores del mundo, no se pueden ignorar nombres como los de nuestro programa de la Zarzuela… y a nivel nacional quiero dar oportunidades a nuevos y jóvenes coreógrafos, ya hemos tenido a varios trabajando con nosotros en estas dos primeras temporadas y seguimos con ese tipo de iniciativas, me parece una parte fundamental de mi trabajo el fomentar la nueva creación española, aun con el riesgo que eso supone.
¿Próximos proyectos de la Compañía?…
Tras una gira a final de año que nos lleva con un programa clásico “La Cnd en Puntas” a Alicante, Pamplona y San Sebastián empezaremos 2014 con una nueva producción “Nipón-Koku” de Marcos Morau, director de La Veronal. Una propuesta vanguardista sobre Japón, donde nuestros bailarines más contemporáneos podrán experimentar varios meses con el coreógrafo antes de estrenar en Matadero el 9 de febrero. En el mes de mayo estrenaremos en el Teatro Real otro nuevo montaje con coreografías de Balanchine, Forsythe y Mats Ek, tres nombres esenciales en del mundo de la danza.
Paralelamente, estamos poniendo en marcha nuestras primeras residencias de creación, para dar oportunidades a jóvenes creadores. Hemos recibido 53 proyectos de los cuales hemos seleccionado 12 de ellos y que se están poniendo en marcha.
Daniel Abreu nos habla de sus últimos trabajos de creación en danza
Balance de tu trayectoria…
Bueno, son casi 10 años ya desde que empecé, y la verdad es que si miro hacia atrás, me siento muy orgulloso de todo lo hecho y muy agradecido a todos aquellos que me apoyaron y todos los bailarines y técnicos que han estado conmigo. Es verdad que el panorama no pinta nada bien para seguir creciendo o proyectando mucho más, pero todo esto se inició por una inquietud personal, así que de seguir sería porque esa inquietud sigue viva. Cuando deje de estarlo, será hora de aparcar y de moverse a otro sitio. Han sido diez años de mucho trabajo, más del que el cuerpo ha podido aguantar. He ido subiendo los escalones poco a poco, lo que no sé ahora es si hay más escalones, si he llegado al lugar donde se empieza a bajar, o a un paisaje maravilloso por explorar. Quién sabe.
¿Cómo surge el proyecto que presentas en la edición de este año de Madrid en Danza?¿De qué va la obra?…
La obra se intentó arrancar hace ahora un año, pero por motivos económicos tuvimos que parar. Éramos más personas en el proyecto que se hizo inviable, y ahora nos hemos quedado Dácil González, Anuska Alonso y yo. En mi caso, las obras nunca surgen de una idea concreta que yo quiera plasmar. Doy por hecho que siempre estamos en movimiento y cambiando, y el subconsciente siempre tiene algo que contar. Después del amor y la lucha del que hablé en Animal, el dolor que trabajé en Cabeza, y la profundidad de algunos otros, como Anything, era tiempo de Silencio. De calma, de contemplación, de parar. Y no sé si en la obra hay algo de eso. A día de hoy no está cerrada, me da miedo cerrar las obras antes de su estreno, es como si hubiera parado de luchar por descubrir algo. Y mientras sigo en ello todo puede cambiar. Aquí puede que todavía quede dolor, dolor estético, pero esta vez ya no importa. Las primeras ideas que desarrollé era un baño de insultos, como una especie de catarsis y de eso ya no queda nada, ya da igual. Duela o no, uno siempre guapo, y sin darle demasiada importancia a nada.
¿Cómo fue el proceso de creación de la misma?…
Ha sido muy difícil. Se comenzó el año pasado y se tuvo que parar. No sabía si volvería a ella, ni cuando, pero al final me propuse hacerlo, Ana Cabo me dio un espacio en Madrid en Danza y ese fue el mayor empuje, así que reduje los bailarines y me puse en marcha. Trabajé un par de meses en una residencia en el Centro de Danza Canal, buscando nuevos materiales allá por primavera. Luego en agosto me fui 20 días a Tenerife al Teatro Victoria, luego Madrid. Lo más duro es que en 6 días he llevado a cabo dos estrenos, uno de encargo en Croacia y este. No es fácil trabajar de esta manera. Si no hay dinero, tengo que hacer muchos trabajos a la vez para poder costear las producciones, y por supuesto mi vida. Por suerte a día de hoy la Comunidad de Madrid me confirma su apoyo, y eso ya es un respiro. Algo justos de tiempo para hacerlo de otra manera, pero felices igualmente. Me gustaría alguna vez poder hacerlo sin prisas, sabiendo con qué cuento, y con la tranquilidad que da saber lo que tienes.
¿Qué opinas de la programación de este año de Madrid en Danza?…
Me sorprende mucho la cantidad de trabajos nacionales que hay, me gusta mucho eso, y como siempre a destacar la variedad. A mi me parece que Madrid en Danza siempre apuesta por la pluralidad, y eso se agradece muchísimo. Toca muchos palos de la danza, y da gusto ver un programa tan completo. Me da pena que me pierdo todo. Nada más estrenar me marcho a San Sebastián y no podré ver nada.
¿Qué función crees que ha de tener hoy la creación contemporánea para la sociedad en la que vivimos?…
Yo no sé si la creación contemporánea debe tener una función o no, en todo casi si la tiene con que sea de entretenimiento a mi me basta. El entretenimiento es una parte importante de la vida, y se le menosprecia porque parece que uno puede entretenerse con cualquier cosa y no es verdad. A mi me gustan los espectáculos que me tocan dentro, pero eso no pasa siempre, así que no espero que la escena deba tener el compromiso de satisfacer mis necesidades ni de enriquecer mi interior. El hecho de ver otros puntos de vista o a veces el mismo, ya es algo que me hacer formar parte del mundo. El momento social que vivimos es tan complejo que no sé si podemos ayudar, ni cómo. La revolución que se necesita ahora mismo no sé si debe pasar en los teatros. Lo ideal sería que la revolución social formara parte del día a día. Y los teatros formaran parte de la noche, de la hora de los sueños… pero esto por ahora es casi una utopía, o eso creo yo.
¿Qué te motiva o inspira para poner en marcha tus proyectos?…
No sé lo que es, soy muy ignorante en eso que me mueve, y me gusta que sea así. Cuánto más conozco de mi, más me sorprende todo. Trabajo desde la intuición y me pongo igualmente en marcha desde ahí. Es maravilloso confiar en el equipo que me acompaña y en uno mismo. Al final todo sale de una forma mágica y espontánea, cuando tengo tiempo para trabajar las obras, antes o después se llega a un paisaje que no me canso de ver. Saber que puedo llegar a eso, es suficiente para arrancar.
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en las ayudas para la danza contemporánea?…
Este año no he bailado mucho así que no puedo hablar del IVA, respecto a los recortes, hay que prescindir de personal y material importante y sustituirlo por más horas de trabajo, más presión, más estrés… Por suerte, en mi trayectoria, con casi cuarenta creaciones, creo que sólo una docena han sido subvencionadas y/o apoyadas. Por lo que en lo que me afecta es ver que no se puede seguir creciendo. La compañía ni se estabiliza ni crece. Hemos perdido ayudas que eran importantes, y hemos tenido que cancelar funciones por motivos económicos. Si miro la cuenta de la compañía no sé cuántos meses más puede seguir adelante. Más que el IVA o los recortes me afectan la mentiras y los deseos de poder económico y social… Dios mío si todos vamos a morir tarde o temprano.
¿Qué obra de teatro, danza o performance has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Como conté antes, he estado un tiempo en Croacia creando una nueva producción para la Zagreb Dance Company, así que lo que he visto lo vi allí. No me interesa poner una etiqueta de me gusta o no a los espectáculos. Puedo decir que no me movieron, pero también decir que soy muy mal espectador, mi ojo es demasiado rápido en la escena. Muchas veces no puedo relajarme y disfrutar, es como mirar al cielo, y en vez de estrellas ver constelaciones, y no pienso si esas constelaciones me gustan o no, sólo las veo. La escena también sufre la globalización, por lo que los trabajos de danza que veo andan más o menos en una línea muy marcada que surgió en Europa hace unos años. De una forma u otra estamos todos ahí, y aunque con variedad, y cada uno con su originalidad, el mensaje que yo recibo (que por supuesto no es el que se da), puede que sea casi el mismo. Al menos la forma, pero el mercado tampoco permite que se varíe, ser muy original es arriesgarse mucho. Ya están bastante difíciles las cosas de por sí.
¿Cómo ves las nuevas generaciones de bailarines y creadores en nuestro país?…
Pues me da mucha pena la poca estabilidad que hay para arrancar o sostener nada. A nivel creativo España siempre ha tenido gente que destaca mucho, tanto aquí como en el extranjero. Como en muchos sitios, no sólo hace falta talento, que hay mucho, también hace falta saber llevar la gestión, lo que implica que o tienes unos estupendos padrinos, o sabes moverte bien en el backstage. Yo llevo viendo desde hace años, que a los más jóvenes (aunque yo de joven ya tenga poco), se nos va lanzando a un mercado vacío de futuro, como mucho se dura dos o tres años. Es la ley de la moda textil, usar y tirar, y no por calidad, sino por filosofía. Cuando ya eres un poco conocido no interesas porque no se te puede descubrir, hay un cierto complejo de padrino. Pero desconozco lo que pasa detrás. Desde mi lado me gusta ver la energía de la gente nueva que llega. El tema técnica o control es otra cosa, requiere de mucha exigencia, preparación y frustración, y no vivimos eso ya todos los días… es muy difícil para alguien que ya vive eso en su casa enfrentarse a un estudio o formación dónde la primera palabra que vas a escuchar es no. Eso hace que se busquen otras formas, que se confíe en talentos y no en la exigencia que el trabajo exige. Y aunque eso estuvo siempre, ahora además tiene un valor y es muy respetable. Y sólo hay que cambiar el ojo para apreciar la velocidad en los resultados, y ver que los procesos tienen otra profundidad, tanto en lo creativo como en la técnica del bailarín. A mi sólo me parece una nueva forma de trabajo, que durará lo que la moda dicte.
¿Alguna idea para seguir creando en tiempos de crisis?…
A mi sólo me da por pensar que no somos mejores que los que estuvieron antes, así que revisando la historia, podríamos coger modelos de transición que inspiren una solución a la difícil situación, no copiarlos, sino ajustarlos a nuestro nuevo futuro. En realidad qué queremos realmente. No sé, y es algo que yo me pregunto si no estaremos actuando por impulso, por rabieta o a saber qué. A mi en tiempos de crisis no me da por crear mucho, aunque no he bajado el listón, ya este año van cuatro creaciones.
¿Proyectos?…
De momento sigo presentando Equilibrio dentro del Circuito de Salas Alternativas por España, algunas funciones de Silencio y otras producciones, y en diciembre presento en Cuarta Pared tres solos para celebrar que somos compañía residente. Presento Perro por no sé qué vez, Un Lugar Donde Sentarse a Escuchar Como Crecen las Hojas de los Árboles, y el estreno en Madrid de Cabeza. Por lo demás, me encantaría tener proyectos nuevos, ilusionarme, pero como todo el mundo vivo en el día a día, y no es precisamente un día luminoso y soleado. Tengo un amplio repertorio que me gustaría que la compañía siguiera bailando, pero lo veo difícil, al menos no de la manera que lo estamos haciendo. De casi mil mails que escribimos al año en temas de distribución, tanto nacional como internacional, sólo nos responden 4 ó 5, que no implica que digan sí. Cada vez que llamamos para hablar con un programador está reunido, o no puede hablar en ese momento. Las ferias y demás no son los marcos dónde más éxito tenemos. ¿Qué se puede proyectar con un panorama así?.
Daniel Veronese nos habla de sus últimos proyectos en teatro
¿Cómo surge el proyecto de Cena con amigos?…
Tenía desde hacía tiempo un proyecto en mente con el grupo de Gloria Lopez. Nos costaba encontrar material hasta que Gloria me paso esa obra. Y se armó fácilmente de ahí en más.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los actores aportasen ideas en la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?…
Bueno, yo estoy siempre abierto a las ideas de los actores, impulso a que opinen y se manifiesten, claro. No recuerdo especialmente algo en particular, pero fue así.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que has partido para crear el montaje?…
Lo voy creando a partir de las necesidades de las obras, como en todos los casos.
Por qué haces teatro?…
Es lo que mejor se hacer. Lejos. Y me atrevería a agregar: lo único.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como director en teatro?…
Me parece que el rol de director fue ocupando un espacio mayor que el de dramaturgo, mientras que en mis comienzos era al revés. Nada para alarmarse.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
El arte en general debe ser sincero, personal, intransferible, inteligente, poético y legible a la vez. No se si deba servir para alguien, pero por lo menos a quién lo produce esas cualidades deberían ennoblecerlo un poco.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro en España?…
Bueno, tengo entendido que está matando el apetito del público.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Vi en el festival de Buenos Aires Un Enemigo del Pueblo del elenco alemán, de Ostermayer, y me provocó muchas cosas, algo bueno en teatro. Me hizo pensar -quizás sin que ellos se lo plantearan- para que sirve el teatro. Buen momento.
¿Qué diferencia crees que hay a la hora de poner en pie un proyecto en Argentina o en España?…
Ya hay mucha diferencia a la hora de poner proyectos aquí, quiero decir que pongo en pie proyectos muy distintos en Argentina entonces es difícil abarcar la pregunta y la comparación. Sí, amo el teatro de España, amo a sus actores (o al menos a algunos actores y actrices con los que tuve la suerte de encontrarme) si esa era la intención de la pregunta. No considero a los actores por su nacionalidad sino por su personalidad, por su individualidad. Quizás no era la intención de la pregunta pero quiero proclamar eso.
Mónica Boromello nos habla de su trayectoria como escenógrafa
¿Cómo fueron tus inicios en el diseño escenográfico?…
Estudié Arquitectura en Venecia, y depués de haber visto una obra de teatro que revolucionó mi vida, decidí emprender este camino. Terminé la carrera, trabajé de arquitecto durante un tiempo y luego desarrollé mi formación en un Master de Arquitectura del Espectaculo en Genova. Empezé como ayudante de dos escenografos reconocidos allí en Genova, trabajando también en Venecia, Roma, Milán, Napoles, Bolonia. Después me vine a España a «buscar fortuna», y poco a poco, después de haber estado casi dos años trabajando entre Italia y España, me afinqué aquí en Madrid.
¿Lo has compatibilizado con otros trabajos?…
En los inicios claro que sí, he hecho de todo, vivir de teatro no es tan facil, sobre todo cuando tienes que hacerlo fuera de tu ciudad, de tu país. Ahora trabajo sobre todo en teatro, aunque compatibilizo la escenografía con diseños de exposiciónes e instalaciones, o docencias aquí en Madrid.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
He tenido la suerte de tener muchos buenos maestros, de los cuales he aprendido mucho, dentro y fuera del escenario. Me siento muy orgullosa del camino hecho, y de lo que estoy emprendiendo. Espero poder seguir así.
¿Cómo surgió tu participación en Diario de un loco?…¿Qué has querido proponer desde el espacio?…
Luis (Luque) me propuso de acompañarlo en este proyecto cuando todavia era una idea muy pequeñita. Luis Luque es un director que aprecio mucho, es muy inteligente, sabe crear un ambiente de trabajo creativo, inquieto y de mucha confianza, y desarolla su trabajo buscando constantemente poetica y verdad. Leí el texto y me enamoré, y desde el primer momento el intento ha sido de recrear en el espacio lo que pasaba en la mente de nuestro loco. Tdodo lo que está allí en el escenario nace con la idea que se lo ha hecho él, que lo ha construido él. En el Fringe la escenografía era muy sencilla y simbolica, y al pasar a la sala grande del Matadero le hemos dado una vuelta buscando al mismo tiempo la sensación de intimidad del espectador y de la inmensidad que puede caber en la cabeza de Aksenti Ivanovich.
¿Cómo te surgieron las ideas para este proyecto?…¿Cuánto margen tuviste para crear durante el proceso?…
Ha sido un trabajo desde la palabra, desde el texto, desde la analisis de lo que decía Aksenti. El margen estaba en la historia del Diario de un Loco, de allí ha surgido todo. Importantisimo ha sido también poder crear este mundo con Alessio Meloni, con el cual hemos estado codo a codo reflexionando sobre cada elemento, cada detalle. Lo más bonito ha sido el proceso de confrontación con el resto del equipo, cuando nos sentabamos para ver en que dirección iba cada uno de nosotros. Es un ejercicio que no siempre es posible hacer, y que habría que darse el tiempo y la posibilidad de hacer más a menudo.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
En varios, afortunadamente. Yerma y La Dama Duende con la dirección de Miguel Narros, uno de los grandes maestros. Autopsia con Fernando Soto, El Traje con la dirección de Juan Cavestany, Yo soy don Quijote de la Mancha con la dirección de Luis Bermejo, Subprime con la dirección de Ricardo Campelo. Y luego he colaborado en otros montaje con escenografos como Andrea D’Odorico, Alfonso Barajas y Elisa Sanz, y directores como Natalia Menendez, Claudio Torcachil, Laila Ripoll, Lluis Homar. En fin, un año muy bueno,
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Un montaje con Luis Bermejo y la dirección de Fernando Soto y con Elisa Sanz otros dos montajes para final de año. Además, una exposición en colaboración con Acción Cultural Española.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Afectan bastante, y creo que hay dos extremos: muchos que se quedan en paro, y el resto que tienen que trabajar el triple para cumplir con el trabajo…pero, creo que a veces lo del IVA y de los recortes es una excusa para rebajar cachets y presupuestos, habría que estudiar una forma para que los creadores de una obra(todos los creadores), aunque arranquen el proyecto con cachet muy bajo porque «no hay dinero», puedan beneficiarse del exito de las obras aunque sea en pequeño porcentaje. Algo similar a los derechos SGAE, que solo recaen en dramaturgos, musicos y coreografos, aunque los creadores de una obra sean multiples (escenografia, dirección, vestuario, iluminación).
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
La Complicité en los Teatros del Canal, por el cuidado que tienen con la poesia del detalle y del conjunto, y Daniel Veronese en el Matadero por la dirección de actores. Me ha encantado La virtud de la torpeza en el Fringe por su autenticidad.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempo de crisis?…
En tiempos de crisis el desafio es crear un espacio sugerente con cuatro duros, y de un dia para otro. Y en el patio de tu casa. No solo en las producciones pequeñas, ya parece que es la norma. No sé si la solución es más presupuesto, supongo que habría que cuidar más la calidad de las producciones teatrales, y también una forma de comunicación de los equipos que haga converger la obra hacia un resultado común. El publico no es tonto, sabe reconocer un trabajo cuidado, la calidad, la belleza. Creo que en este momento historico, donde Madrid está repleta de ofertas teatrales, tanto de grande como de pequeño formato, el punto de fuerza puede ser la belleza, la poesia. Y eso se consigue si a la hora de crear hay recursos, pero también tiempo, complicidad, equipos y espacios para crear.
Victoria Szpunberg nos habla sobre su relación con el teatro
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué escribes teatro?…
El teatro es un arte presencial que se construye de forma colectiva. Es un lugar de encuentro en el que confluyen elementos terriblemente efímeros con ecos muy arcaicos. Aspectos materiales, físicos y prosaicos conviven con aquello más profundo, y con aquello más elevado. El teatro es aquí y ahora y, sin embargo, queremos eternizarnos en él. «El instante eterno». Es un juego, pero jugársela es cosa seria.
¿Qué balance haces de tu trayectoria como autora?…
Este tipo de preguntas es para periodistas, académicos o autores que guardan prolijamente todos los recortes en los que aparece su nombre. Me dedico al teatro desde los 17 años, o tal vez antes, hace muchos años… Hago danza desde pequeña, empecé a bailar a los 10 años. Entonces, la respuesta es que aún resisto.
Quiero sentirme libre e independiente, eso tiene su precio. Odio las clasificaciones, eso tiene su precio. Me gusta ir de un lugar al otro, probar, investigar… Eso tiene su precio. He escrito varias obras, se han traducidos unas cuantas, todas las he estrenado, en Barcelona y fuera, casi siempre en salas alternativas. He conocido el teatro oficial, no me sentí bien en ese espacio, aunque creo que no topé con la mejor de las insitituciones. He conocido el teatro comercial, me reí más que en el oficial. Sigo en lo independiente. He hecho dramaturgias para danza, me encanta trabajar con coreógrafos, ahí he encontrado un lugar interesante. He escrito cuentos sonoros, para la radio y para instalaciones, suelo trabajar con Lucas Ariel, un artista del sonido, músico también, hemos hecho varias piezas en las que se mezcla el texto y el espacio sonoro. He escrito obras infantiles, sobre todo desde que soy madre. También he trabajado en proyectos de teatro y educación… Soy profesora en el Institut del Teatre de Barcelona y en otras escuelas. Y sigo estudiando.
He ganado algunos premios. Sin embargo, siento que mis mejores obras (al menos las que yo considero más elaboradas) no encuentran con facilidad su lugar.
¿Cómo surge el proyecto de Boys dont cry?…Háblanos de la obra….
Cuando Francesc Garrido me propuso hacer algo juntos, me hizo una ilusión tremenda, es uno de los actores que más respeto de la cartelera catalana. Yo tenía una escena breve, casi una obra corta, sobre dos hombres. Hace tiempo que quería trabajar personajes masculinos. En esa escena un personaje mata al otro. Había trabajado en la dramaturgia de una pieza de danza sobre la historia de Caín y Abel, creo que ese episodio bíblico influyó especialmente, quería seguir con eso. Decidí continuar la escena de los dos hombres: uno de los protagonistas había muerto, o seguía con un drama psicologista en el que la viuda se encuentra con el asesino o dejaba que lo inesperado me sorprendiera, transformando el género, el código… Quise trabajar sobre la expectativa. El público empieza «entendiendo», asiste a un codigo reconocible y, de repente, nada es lo que parece. Intento que nada quede enquistado, cuando crees que has entendido, cuando has juzgado lo que ves, aparece lo otro, lo extraño, lo misterioso, el cuestionamiento de la convención.
¿Cómo fue el proceso de creación del texto?¿Pudiste seguir el proceso de puesta en escena?…
Gloria Balañà, la directora, ha estado a mi lado durante el proceso de escritura. Me gusta mucho compartir el metrial con ella. Es una persona con mucha sensibilidad y una capacidad de escucha impresionante. Luego, hicimos lecturas con los actores, antes de que la obra estuviera acabada. Ellos me dieron ideas buenísimas. Francesc leyó el texto cuando apenas tenía 10 o 15 páginas, me animó mucho a seguir. Aceptaron muy bien el viaje que yo les proponía, en el que el realismo se va desfigurando. O tal vez se trate de un realismo más profundo, en el que se cuela el inconsciente, la contradicción, el deseo, el azar, lo posible y hasta lo imposible.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que partiste para crear este texto?…
Como ya he dicho, creo que tuvo especial influencia el mito de Caín y Abel. El primer asesinato. Un hombre que mata a su hermano porque no se siente tan estimado por Dios. Caín está marcado, lleva consigo la marca del crimen y de su propia herida.
En cuanto a la dramaturgia, en esa época estaba leyendo especialmente a Pinter, esos personajes burgueses tan insatisfechos. Recuerdo también que vi varias veces la película Cache, de Haneke, me apasiona como juega con la expectativa. Nunca te da lo que quieres ver, te da otra cosa. Me planteaba un trabajo específico sobre la expectativa.
Por otra parte, hace unos años trabajé en un proyecto con Rafael Spregelburd. He visto muchas de sus obras y he leído con atención sus textos, he aprendido mucho de sus mecanismos dramatúrgicos, en los que de repente se dispara una lógica inesperada y singular.
¿Qué momento está viviendo hoy el teatro en Barcelona/Cataluña?…¿Cómo está la autoría teatral en Cataluña?…
Como antes, un periodista te contestaría mejor a esta pregunta. Se habla mucho de «dramatúrgia catalana». Tengo colegas muy interesantes, gente que escribe cosas muy variadas. Para mí hay mucho potencial amagado, fuera de lo que vemos en el escaparate.
Existe una escuela de dramaturgos, mucha gente joven escribiendo. Creo que está de moda ser dramaturgo, tengo mi teoría sobre eso. Somos una sociedad con más artistas que espectadores. Todos queremos proyectarnos, que nuestra identidad esté en boca de otros, en los diarios, el facebook, la tele… Hacer cine es muy costoso y escribir poesía o pintar cuadros es demasiado romántico, se ve como algo antiguo. La música ya se ha abaratado hasta límites insospechados, cualquiera hace música hoy en día, o ruido, no sé qué hacen, me parece algo detestable lo que la industria está haciendo con la música. Escribir teatro parece más accesible. Mucha gente escribe obras. Ahora bien, la dramaturgia es otra cosa. El autor teatral es otra cosa. Tanta gente que escribe y tantas obras idénticas, las mismas fórmulas, los mismos giros… De todas formas, me parece bien que haya mucha gente y mucha variedad. Aunque creo que se está apoyando excesivamente un tipo de teatro muy convencional.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
El teatro más que nunca debería defender su papel político. También reivindicar lo que tiene de ritual, de lugar de encuentro entre las personas. Y no olvidar que es un acto artístico, cultural. Por lo tanto, debería aspirar a la belleza, al discurso crítico, a una mirada humanista… Crear un espacio en el que la sociedad puediese enfrentarse a sus miserias, a sus virtudes, a sus sentimientos más profundos y a las ideas más arriesgadas.
La gente que nos dedicamos al teatro deberíamos aspirar a metas más elevadas y caminos más elaborados. Y partir de que el público es inteligente.
Estamos viviendo un momento muy difícil. Las salas pequeñas están al límite del cierre. Los programadores tienen mucho miedo y buscan productos absolutamente comerciales. La gente está perdiendo el trabajo. Sin embargo, lo peor es el empobrecimiento espiritual, la falta de criterio, de ética y de estética.
La profesión está deprimida y desanimada. Ojalá fuera un problema sólo del teatro, es un problema sistémico, y muy general. El teatro debe encontrar su fuerza en este momento.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Viajo mucho a Buenos Aires, ese modelo nos puede dar ideas, aunque las comparaciones son odiosas. Allí han creado sin demasiada subvención, con presupuestos mínimos y, sin embargo, existe una cantera de actores y dramaturgos excepcional. La ventaja que tienen es la enorme tradición teatral que tiene el país. Todos los bonarenses han ido alguna vez al psicoanalista y han estudiado teatro. Es una costumbre social.
En Catalunya tenemos dos problemas importantes, aparte del problemón económico; por una parte, es difícil crear espacios de exhibición por un tema legal (salas que no pueden abrir porque no cumplen los requisitos burocráticos) y, por otra parte, parece ser que no tenemos suficiente público para el teatro más novedoso.
Sin embargo, el que quiere crear algo, el que siente la necesidad de hacerlo, encuentra la manera de adaptarse y de resistir.
Josep Linuesa nos habla de su trabajo como actor y director
¿Cómo surge el proyecto Rick y Edu?…
Supongo que de la necesidad de contar esta historia!. Necesidad de hablar de la lealtad, la amistad. David Sánchez y Manuel Brun son unos magníficos actores, yo quería seguir trabajando con ellos después de haber tenido una buena experiencia con el primer montaje juntos «Cada día estoy mejor», Cristina Juan, no podía seguir con nosotros por tener otros compromisos. Así que necesitábamos una pieza de dos actores. Rick y Edu la escribí pensando en ellos.
¿Hubo ocasión, durante el proceso, para que los actores aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…
La verdad es que la tenía muy clara y el texto muy definido cuando nos pusimos trabajar. Pero los actores, siempre aportamos, aún sin pretenderlo.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta puesta en escena?…
Yo crecí con el teatro norteamericano de los 80. Supongo que algo hay de eso.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué has querido contar desde la dirección?…
Mi obsesión como director era que hubiese vida encima del escenario, que tanto David y Manuel no se acomodasen. Que estuvieran despiertos y alerta. De la misma manera que viven estos personajes.
¿Qué balances haces de tus trabajos como director y actor?…
Eso es difícil de valorar ahora. Espero poder hacer un buen balance cuando sea mayor, muy mayor. Todavía estoy creciendo, aprendiendo, evolucionando… Ahora es momento de hacer, no de parar a pensar lo que he hecho y como lo he hecho.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El teatro me ayudó a dar sentido a la manera crítica y atenta con la que observo lo que me pasa y lo que pasa a mi alrededor. Puedo contarlo y tomar distancia (tanto de lo bueno como de lo malo que me ocurre). Es una manera de comprender otros puntos de vista y una manera de entender la vida.
¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
La que siempre ha tenido. Ser un reflejo de lo que ocurre a nuestro alrededor y presentarlo a la sociedad para que pueda analizarse, reírse o cabrearse consigo misma.
¿Qué espectáculo has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Vi «Praga» en la sala Tu y me encantó. Un texto inteligente y bien construido. Me atrae lo que se está programando en las salas pequeñas. Son los únicos que se atreven con textos actuales de gente de aquí. Trabajo que debería desempeñar el teatro público por ejemplo.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
Gravar de esta manera el teatro es precisamente no entender la función que desempeña el teatro en la sociedad o pretender que no haga de espejo. Quizá los que gobiernan les molestan lo espejos… No vaya a ser que enseñen lo que no quieren que se vea.
¿Proyectos?…
Estreno como actor una obra de Michael Frayn «Noises off» que aquí se llamará «Qué desastre de función» en el Teatro Calderón de Madrid a partir del 31 de octubre. Una comedia sobre lo complicado que es hacer teatro.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis…
Seguir creando a pesar de los pesares. Es una forma de entender la vida. Sólo podemos hacer eso, seguir hacia delante, y crear donde nos dejen y como podamos, pero seguir.
Los Quintana nos hablan de su trayectoria de veinte años
¿Cómo surgió Los Quintana?…¿Cuáles son las premisas para poner en marcha cada nuevo proyecto de la Compañía?…
Surgió a través del juego y de las ganas de querer hacer cosas, surgió en la época en que estudiábamos teatro y con el referente de los grandes transformistas que desfilaban allá por fines de los 80, principios de los 90 en Buenos Aires, los cuales nos maravillaron con este arte.
Nosotros trabajamos con fragmentos de películas, música, telenovelas y en ello está lo que después se transforma a través de un hilo conductor en el espectáculo, lo insólito y lo absurdo es en lo que más nos detenemos y de eso hay mucho!
¿Qué balance hacéis de estos 20 años de existencia de la Compañía?…
Los mejores balances! Siempre confiamos y apostamos por nuestro producto, trabajamos mucho para intentar ser siempre un poquito más profesional y creo que no vamos por mal camino, hasta hoy la cosa ha resultado, eso es motivo para hacer un buen balance.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
Investigar y proponer siempre algo nuevo, fusionar nuestro arte de la fonomímica con otros artistas, actores, cantante ó un ventrílocuo, como lo hemos hecho en varios montajes, aprendimos a buscar siempre un hilo conductor a cada espectáculo y hoy formar otra compañía paralela a la nuestra con la misma esencia, eso es parte de nuestra evolución.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Es importante tener un muy buen grupo de trabajo, que entiendan el código de humor y la disciplina que esto implica, el no sobreactuar más de lo que está marcado, el respetar la planta de movimiento, el saberse y sincronizar perfectamente un texto, hay un montón de puntos específicos pero hoy lo que más nos preocupa es tener compañeros de buena convivencia dentro de la compañía, eso es lo que prima para un producto como el nuestro.
Y lo técnico es el 50% del espectáculo, el audio y las luces importantísimos.
¿Habladnos de El Varietón?…De cómo se realizó…
El Varietón nació como festejo de los diez años cumplidos en Chile y a eso le sumamos los 10 años anteriores que veníamos trabajando en Argentina, 20 años de humor es la excusa perfecta para este montaje de antología.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?…¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Siempre alternamos entre los espectáculos de humor y los de musicales, una vez que se tiene claro cuál será el tema o el hilo conductor, se reparte el material primero al coreógrafo y después al elenco para que se aprendan textos y canciones y en base a eso comienzan a coreografiar los bailes, luego viene la definición de personajes, planta de movimiento y definir vestuarios.
Nuestra ética es tratar de trabajar siempre con el humor blanco, tonto, naif aunque a veces nos permitimos ir un poco más allá, bordear pero no cruzar! Y en la estética jugamos con los colores, fuertes, llamativos y muy kitsch.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Se pueden y se “deben realizar”, mucho más en estos tiempos que nadie va a venir a golpearte la puerta para ofrecerte trabajo, lo tienes que generar tú mismo y eso está bueno! Tiene otro sabor! Lo que no significa que cueste, cuesta mucho!…
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Acabamos de estrenar un espectáculo musical en Chile con parte de nuestro elenco de allá, que está funcionando muy bien! Y la idea es presentarlo aquí también más adelante , seguimos con la idea de formar La Fábrica Quintana en Madrid y una vez terminada la temporada aquí regresamos a Argentina y Chile para comenzar la temporada teatral del verano 2014.
¿Creéis que los recortes y el aumento del I.V.A. van a afectar a los proyectos de teatro futuros?…
Es una pena lo que está sucediendo con el I.V.A en este país, el cine agoniza y el teatro cada vez cuesta más mantenerlo, de todas maneras somos muchos los que resistimos y seguimos apostando a la cultura, la oferta teatral no para, esperemos se solucione pronto y que la gente pueda volver a su lugar de espectador!.
¿Qué montaje que hayáis visto últimamente os ha interesado?¿Por qué?…
Disfrutamos mucho de “La esmeralda de Kapurthala” en concepto café-concert y al aire libre una propuesta acertada!. ”Campanadas de boda” de La Cubana, somos fiel admiradores de esta Cía. “Cerda” por su delirio y por que nos encanta Dolly, y ”Bits” lo último de Tricicle a quienes seguimos desde hace mucho tiempo!, en cierta forma estos montajes tienen que ver un poco con lo nuestro, el humor, la comedia, la música, lo absurdo y el cabaret, seguimos y vemos mucho estos estilos de espectáculos.
Una entrevista a dos voces con las dos intérpretes de Raquel Meller: Maribel Per y Nené Pérez-Muñoz
¿Qué es el teatro para vosotras?…¿Por qué hacéis teatro?…
Maribel: Para mí el teatro es un canal de expresión universal que toca la esencia del ser humano concentrada en un instante, un acto sagrado.
Yo hago teatro porque me hace volar, vivir diferentes realidades , sentir y hurgar en lo más profundo de mí misma y del propio ser humano. Cada uno somos el universo entero.
Nené: El teatro es una forma de transformar el mundo y a ti mismo a través del arte. Una posibilidad de salirte un poco de ti mismo y a la vez encontrarte de otro modo. Una posibilidad de aventura. Es una búsqueda incesante de algo que sólo atisbas en algún instante mágico y que persigues sin cesar porque quieres repetirlo, pero nunca existe esa posibilidad de repetición.
Hago teatro porque estudié canto, y en un momento dado quise probar otros modos de expresión diferentes, y probé, y me enganchó. Porque considero que para un cantante es importante saber interpretar.
¿Qué balance hacéis de vuestra trayectoria como actrices?…
Maribel: Muy positiva. Ahora mismo recogiendo algunos frutos de un intenso trabajo de los últimos años… y sembrando para poder seguir trabajando en lo que más me apasiona… Cantar e interpretar.
Nené: Pues, con los tiempos que corren, más que positivo. Me puedo dar con un canto en los dientes…
¿Cómo surge vuestra participación en el proyecto de Por los ojos de Raquel Meller?…
Maribel: Mis amigos me insistieron para que me presentara a un casting donde pedían una actriz de pequeña estatura (como Raquel) formación lírica, experiencia en zarzuela y cabaret… y cuando entré en Tribueñe a hacer la prueba le eché toda la fuerza y el morro del mundo y a Hugo le gustó mi carácter de luchadora.
Surgió la magia entre nosotros en cuanto empezamos a trabajar los primeros pasos de La Violetera. Un proceso maravilloso que continúa tras seis años.
Nené: Bueno, pues fue un proyecto que hace siete años me propuso el director, así que hice la primera temporada del espectáculo. Después, por motivos personales tuve que dejar el espectáculo, y entró la actriz Maribel Per a hacer el papel, y es quien lo ha hecho todos estos años. En la pasada temporada volví a participar en el proyecto, compartiendo el personaje con Maribel, hasta que surgió la posibilidad de hacerlo en el Teatro Reina Victoria, que es donde lo representamos actualmente.
Habladnos de vuestro personaje…De la evolución que ha hecho a lo largo de las funciones…
Maribel: Raquel Meller era una persona muy apasionada e intensa. Arrolladora…
La luchadora y mujer de carácter la sentía muy cerca y con mucho trabajo fue ganando en delicadeza. Con la madurez, que el trabajo del propio personaje me ha dado, creo que ha crecido en el abanico de matices y la dramaturgia y evolución de Hugo Pérez, creador, lleva a Raquel en este último montaje para el Reina Victoria, a unos extremos interpretativos tremendos. Marca mucho más la diva impertinente para contrastar lo con la Raquel mayor, reposada, que echa la vista atrás con orgullo de haber sido siempre consecuente y no necesitar a nadie para conseguir lo que logró. Tocar esa parte del personaje (la anciana) es lo que creo que me ha ayudado a darle otra profundidad y trascendencia al personaje.
Nené: Raquel Meller es un personaje realmente complejo. Su complejidad radica en lo intrincado de su carácter, tan arisco y dulce al mismo tiempo…Realmente desconcertante. Fue una mujer que se adelantó a su época, que se atrevió a ser ella misma, que además se inventó a sí misma y que fue icono de una época de grandes cambios. El personaje exige unos cambios continuos de estado, y cada canción muestra también un estado de ánimo diferente… y todo en breves escenas donde realizar un proceso de transformación del estado no es posible. Son cambios bruscos que exigen mucha concentración y entrega. A lo largo de las funciones he ido descubriendo su fuerte carácter y también su vulnerabilidad, lo que está detrás de esa máscara de aparente seguridad, y eso me ha ayudado mucho. Ha sido, y sigue siendo, un proceso muy bonito e interesante. Y digo que sigue siendo, porque lo sigo buscando en cada función.
¿Cómo fue el proceso de creación?…
Maribel: Al principio Hugo y yo trabajamos solos casi un mes. Coreografías, movimiento del cuerpo, búsqueda del espíritu delicado de Raquel, más el trabajo de las canciones y búsqueda de estilo, y miles de detalles…
Nené: Para mi fue partir prácticamente de la nada: De una artista que no conocía, de un repertorio musical que tampoco conocía, y de una época de la que apenas sabía nada… Todo me lo ha dado el director, Hugo Pérez. El proceso…complicado, porque abordar un personaje de tal envergadura no es sencillo, pero a base de trabajar y de enfadarte un poco contigo mismo cuando las cosas no salen…pues uno acaba encontrando el camino.
¿Hay algún referente técnico o artístico del que habéis partido para crear vuestro personaje?…
Maribel: Hugo me hizo mamar de las raíces de las mejores. Ver vídeos de Juanita Reina, Impero Argentina, La Argentinita, etc… escuchar todo lo que rescataba de Raquel Meller, ver sus imágenes y películas…soñarla….
Nené: La verdad es que he tratado de ser obediente y de hacer lo que se me pedía. Lo que más me ha ayudado es tirar de mi propia experiencia personal y observar a “las antiguas”, con esa manera grandiosa de moverse…
¿Qué balances hacéis de vuestros últimos trabajos como actrices en teatro?…
Maribel: Soy actriz y soy cantante, y he tenido la suerte de poderlo combinar en mis últimos trabajos, zarzuela, teatro para bebés, cabaret… pero con Raquel Meller he encontrado un clímax… pero que lo siento como un nacimiento de «otra Maribel», la que era pero no se conocía.
Nené: Pues intento valorar el privilegio que supone subirse a un escenario, y trato de dar lo mejor de mí misma.
¿Cómo preparáis los personajes?…¿Cuál es vuestro método?…
Maribel: Ser honesta conmigo misma y buscar muy dentro lo mejor y lo peor que tengo del personaje, para intentar acercarme desde serlo… no desde juzgarlo…
Los preparo con mucho trabajo y sobre todo confiando en quien me dirige e intentando estar muy abierta y dúctil.
Nené: Intento informarme y leer lo que puedo acerca del personaje. Después trato de llegar a él intuitivamente. Intento sentirlo, respirar y moverme como él…. Y poco a poco va entrando en ti. Hay personajes que tardan más en encontrarse, y otros que llegan sin más.
¿Qué función creéis que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Maribel: El teatro ha tenido siempre una función…es la esencia del ser humano puesta en un espejo…nos hace sentir, identificarnos, revivir… nos mueve para reír o para llorar… jamás desaparecerá porque las personas necesitamos que nos recuerden quienes somos de verdad y en los buenos y malos momentos alguien o algo nos lo recuerda… El teatro… Los Cómicos…
Nené: Creo que el papel del teatro, y del arte en general, es imprescindible en nuestra sociedad actual como motor de cambio, y aún más en tiempos de crisis. Dicen que cuando hay crisis la gente busca el arte, para nutrirse de otro modo. En una sociedad tan vacía como la que vivimos, el teatro cumple un papel fundamental como vía de escape de una realidad que no satisface.
¿Cómo creéis que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Maribel: Por eso esta vergüenza de sociedad que estamos viviendo…. no podrá frenar las ganas de crear, de construir… el ser humano es superviviente por naturaleza y sólo los que se adaptan sobreviven… Los teatreros… como La Mujer… a lo largo de la historia hemos tenido que pelear con uñas y dientes para sobrevivir a momentos históricos duros….La manipulación política para que la cultura pierda peso y el pueblo no pueda expresarse es una artimaña muy antigua…lo importante es ser conscientes de ello.
Los obstáculos siempre son superables.
Nené: Pues muy negativamente. Una entrada para ir al teatro debería estar al alcance de cualquier bolsillo. Pero para que eso ocurra, las salas necesitan subvenciones para sostenerse. Sin ellas, es un negocio difícilmente sostenible. Pero es que no debería ser un negocio en ningún caso. El teatro y los impuestos son dos términos que no deberían coexistir. Vivimos en una sociedad deshumanizada.
¿Qué obra de teatro habéis visto últimamente?¿Qué os pareció?…
Maribel: Cuando fuimos dos…en el Infanta Isabel. Me pareció estupenda. Una realista historia de una pareja gay, que está a punto de romper su relación… que la condición sexual es lo de menos porque te sientes identificada en miles de cosas… el amor y el desamor es universal… y esa es la magia del teatro… que te traslada a donde tu lo estás sintiendo…Magníficas interpretaciones de David Tortosa y Felipe Andrés. Y estupendo texto de Fernando J. López.
Nené: A mis compañeros en “Bodas de sangre” de García Lorca, en el Teatro Tribueñe. Me pareció sobrecogedora. Una apuesta arriesgada y sorprendente.
¿Proyectos?…
Maribel: Ahora bastante centrada en Por los ojos de Raquel Meller, y de los proyectos…se suele decir que mejor no hablar hasta que es algo más que un proyecto, jeje.
Nené: Pues seguir cantando y actuando y, sobre todo, seguir soñando.
Entrevista a Miguel Ángel Rojas, de la compañía Rojas y Rodríguez con motivo de la presentación de Titanium
¿Cómo surge el proyecto de TITANIUM?…
Un día vino Carlos Rodriguez y me dijo que había tenido una idea: un baile que mezclara el flamenco y el hip hop…
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los bailarines aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…
Si, totalmente. Hubo tiempo para todo. Ha sido un montaje de creación que ha durado 7 meses.
¿Hay algún referente técnico del que habéis partido para este espectáculo?…
En sentido técnico, la esencia de ambas disciplinas.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué os ha inspirado?…
Ha sido el más largo de nuestra carrera hasta el momento. La inspiración ha venido de muchos sitios, de diferentes estéticas, imágenes, sonidos y de todo el equipo creativo que tenía diferentes orígenes y eso ha enriquecido la experiencia.
¿Qué balances hacéis de vuestros últimos trabajos como creadores?…
Tenemos la suerte de conocer muchas cosas y eso nos ha dado la posibilidad de hacer trabajos de muy diferente índole. El balance es bueno porque hemos podido tener mucha variedad y eso como creadores nos hace muy afortunados.
¿Cuál ha sido la evolución estética en vuestros trabajos?…
La evolución ha sido enorme e infinita. Hemos pasado del vestuario tradicional del baile español a nuestra última creación que es Titanium, basado en los videojuegos.
¿Cómo veis la programación de danza en Madrid?…
Escueta. Realmente no hay ni mucha variedad ni mucha oportunidad.
¿Qué espectáculo de danza habéis visto últimamente?¿Qué os pareció?…
Return de Chevi Muraday que me fascinó.
¿Cómo veis la danza contemporánea/flamenco en España?¿Creéis que están mejor preparadas las nuevas generaciones de bailarines?…
Sin duda. Estamos ante posiblemente la mejor generación hasta el momento.
¿Qué referentes internacionales o nacionales tenéis en la danza?…
Internacionales: Mat Ek, Ohad Naharin… Nacionales: Nacho Duato, Chevi Muraday, nuestra amiga Eva Yerbabuena, Canales.
¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en vuestros trabajos?…
Pues hace mucho más difícil la venta nacional e internacional y en algunos casos imposible.
¿Proyectos?…
Seguir de gira con los espectáculos que tenemos: Titanium, Filigrana, Camino, y Cambio de Tercio que están funcionando muy bien. Y continuar con nuestro proyecto docente en la Escuela.















































































































































































Debe estar conectado para enviar un comentario.