Gustavo Tambascio nos habla sobre su larga trayectoria en la escena.
¿Qué es el teatro para ti?…
UN SITIO DONDE NO ENVEJECEMOS. DONDE NUESTRA CABEZA SE MUESTRA AL MUNDO CON CON EL ESCUDO DE UNA SEMI-INVISIBILIDAD, QUE ATENÚA LA IMPUDICIA DE ABRIRLA. DONDE EXISTIMOS A TRAVES DE ESE OTRO INSUSITUIBLE QUE ES EL ACTOR. DONDE, COMO DIJO ANTOIONE VITEZ HACE MUCHÍSIMOS AÑOS, NOS ESCONDEMOS COMO EL TITIRITERO QUE LE SEÑALA AL PÚBLICO QUIÉN ES EL MALO Y QUIÉN EL BUENO. EL LUGAR QUE LEGITIMA OBSESIONES QUE EN LA VIDA PRIVADA PUEDEN LLEGAR A SER HARTANTES.
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la dirección?…
ME SUBI A UN ESCENARIO COMO ACTOR A LOS CINCO AÑOS EN LA COMAÑIA DE TEATRO INFANTIL DE MI HERMANA LUZ. A LOS 16 YA HABÍA CONSTATADO QUE NO ERA POR ALLÍ Y ESCRIBI ADPATACIONES DE MI ADMIRADO EMILIO SALGARI PARA LA RADIO, FUI AYUDANTE EN LA TELEVISIÓN ARGENTINA, TRABAJÉ EN PRODUCCIÓN, HICE UNA ADAPTACIÓN TERRORÍRIFCA DE LA VIDA ES SUEÑO A LOS 22. TRABAJÉ EN LA ÓPERA EN TODAS LAS CAPCIDADES POSIBLES (MENOS CANTANTE, SE ENTIENDE), Y DEBUTE COMO DIRECTOR A LOS 32, EN CARACAS, CON PULCINELLA DE STRAVINSKY Y LUEGO IONE DE PETRELLA Y DIDO Y ENEAS DE PURCELL. ESE MISMO AÑO ESCRIBÍ MI PRIMERA PIEZA, «LA VIUDA DEL MAJESTIC», PARA DOS ACTORES TRAVESTIDOS Y AL AÑO SIGUIENTE (1982) DIRIGI MI PRIMER TEXTO DE PROSA. LA MONUMENTAL SAGA DE ELISA LERNER «EN EL VASTO SILENCIO DE MANHATTAN», UNA OBRA CONSIDERADA IMPOSIBLE, CON MÁS DE 50 PERSONAJES. ¡LA INCONSCIENCIA DEL DEBUTANTE!!!!!!.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
HABER LOGRADO VVIR DEL ESPECTÁCULO, CON LOS ALTIBAJOS Y LOS TERRORES E INCERTEZAS QUE ENCIERRA, ES ALGO QUE NI YO MISMO ME PUEDO CREER. ME GUSTARÍA HABER ESCRITO MÁS O HABER SIDO UN DIRECTOR DE CINE, QUE TIENE ALGO QUE MOSTRAR A SUS NIETOS, FRENTO AL HECHO EFÍMERO DEL ESCENARIO. CREO QUE, SOBRE TODO, UNA VIDA DE ENCUENTROS, EN DISTINTOS PAISES, INCLUSO EN DISTINTOS IDIOMAS, ENCUENTROS CON SERES EXTRAORDINARIOS, MOMENTOS DE INTENSIDAD EXTREMA, ICNLUSO SOBRECOGEDORA. UNA CARRERA EN LA QUE HE TRATADO DE CUMPLIR CON PROFESIONLAIDAD Y A LA VEZ SER ÉTICO. PERO EL BALANCE SÓLO SE CIERRA CON TU EXTINCIÓN FÍSICA., HACE TRES MESES, VIENDO EL ESTRENO DE MI «IFIGENIA EN TARURIDE» DE GLUCK, EN SAO PAULO, ME SOPRENDI LLORANDO EN EL SEGUNDO ACTO. HABIA LOGRADO DESPRENDERME A TAL PUNTO QUE SENTÍ LA COMPASIÓN Y EL TERROR DE LOS GRIEGOS, LA IDENTIFICACION BRUTAL CON LOS DESTINOS Y TRIBULACIONES DE ORESTES, DE PILADES, DE IFIGENIA (ayudado por ese templo que te contiene, que es la música de gluck). PENSÉ ENTONCES, QUE AUNQUE SOY UN VIEJO, HAY SIEMPRE EMOCIONES INESPERADAS. Y QUE POR MUCHA EXPERIENCIA QUE TENGAS, NI EL TEMOR NI EL SENTIDO DE LO SAGRADO TE ABANDONAN DEL TODO.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?…
EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SIEMPRE HE TENIDO LA RELATIVA FORTUNA DE QUE VINIESESN A OFRECERME TÍTULOS. ME AYUDA ALTERNAR EL TEATRO CON LA OPERA Y, ESTANDO MUY LEJOS DE SER UN DIRECTOR ESTRELLA DE ESTOS INTERNACIONALES, PODER TRABAJAR EN DISTINTAS PLAZAS. DURANTE MUCHOS AÑOS FUI SIEMPRE YO QUIEN LO PROPONÍA Y EMPUJABA HASTA EL FINAL. COMO IMAGINARAS, INFINIDAD DE PROYECTOS SE QUEDARON POR EL CAMINO. TENIA UN VIEJO ORDENADOR NO COMPATIBLE, EN EL QUE LA ACUMULACION DE SINOPSIS, PRESUPUESTOS, PROPUESTAS Y DEMAS, QUE JAMAS VIERO N LA LUZ, ME PRODUCÍA UN VÉRTIGO ENORME. DESDE QUE HICE FRANKENSSTEIN EN EL 2010, NO HUE VUELTO A PROPONER NADA. PASAR LA BARRERA DE LOS 60 me trajo algunos regalos extraordinarios, como hacer la Lulú de Alban Berg, que se llevo el premio de la critica brasileña hace dos años.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
IFIGENIA EN TAURIDE en Sao Paulo, el musical infantil Pinocho, El Greco decís?, una pieza a propósito del cuatricentenario del gran pintor, otro espectáculo a propósito de los 430 años del Teatro Español, ambos escritos por el Bachiller Arnel, un hombre de singular prosa aracaizante..
Háblanos de tu puesta en escena de El loco de los balcones…
ME CUESTRA MUCHO TRABAJO DEFINIR, CONCEPTUALIZAR UNA PUESTA. CREO QUE SE TRATÓ DE CREAR EL MUNDO SOÑADO, ESE RECINTO ESTÉTICO AMURALLADO EN QUE VIVE EL PROTAGONISTA, COMPONER DE ALGUNA FORMA UN TODO ESTÉTICO E IDEOLÓGICO QUE ENMARCARA ESE PECULIAR DRAMA PEROSNAL. TENIENDO UN ACTOR DE LA DIMENSION DE SACRISTAN, TIENES UNA PARTE FUNDAMENTAL DE UNA OBRA COMO ESTA. EN LA SINTONIA CON ÉL, EN EL ACUERDO SOBRE LA PROPUESTA ESCÉNICA DESCANSA UNA RACIÒN SUSTANCIAL DEL TRABAJO. LUEGO ENCONTRAR LOS ACTORES QUE CIERREN ESE UNIVERSO. EN FIN, TRES PUNTOS FUNDAMENALES, PARA SER SIMPLEMENTE DIDÁCTICO: 1) SERVIR AL TEXTO; 2) ponerme al servicio de los actores; 3) ABRIR MI PROPIA CABEZA EN EL ESCENARIO, CON LA ENMASCARADA IMPUDICIA DE LA QUE TE HABLABA ARRIBA.
¿Cómo ha sido el trabajo con los actores?…
DISTINTO EN CADA CASO. ALGUNOS SON VIEJOS CONOCIDOS. A OTROS LOS ESTABA DESCUBRIENDO. EN CUALQUEIR CASO, SIEMPRE SE TRATA DE SUSCITAR, DE EMPUJARLOS EN LA DIRECCIÒN QUE CREES CORRECTA. DE DARLES EL VEHÍCULO PARA QUE SAQUEN LO MEJOR DE SÍ MISMOS. NUNCA DE IMPONERLES FORMAS ARBITRARIAS DE ESTAR O DE DECIR. ELLOS ENTRAN CON SUS EMOCIONES Y SU MAYOR O MENOR BAGAJE EN UNA ARQUITECTURA DE LA CUAL, EN MUCHOS CASOS, ES BUENO QUE NO SEAN TOTALMENTE CONSCIENTES, PORQUE ESO RESTA ESPONTANEIDAD A SUS ESTADOS DE ANIMO Y REACCIONES. YO LES COLOCO EN UN COTO, EN UN RECINTO FORTIFICADO Y A VECES FÉRREAMENTE TRAZADO, PERO ELLOS ALLÍ JUEGAN CON SUS PROPIAS ARMAS. Y, DESDE LUEGO, ESTÁ «EL PLANETA SACRISTÁN», CUYOS DESTELLOS, VAPORES, LUCES, CLAROSCUROS, SOMBRAS, IRRADIACIONES ATRAEN, ENVUELVEN O RCHAZAN LOS ASTEROIDES QUE GRAVITAN EN SU ÓRBITA.
¿Hubo algún tipo de trabajo con el autor?…
VARGAS LLOSA ES UN HOMBRE QUE DEJA UNA GRAN LIBERTAD. CLARO ESTÁ, YO NUNCA ME PROPUESE RE INTERPRETAR O RE SIGNIFICAR SU TEXTO, SINO SERVIRLO, UNA VEZ QUE CREI TENER CLARO QUÉ SE CUENTA Y QUE ÉL ACEPTASE CÓMO QUERÍA CONTARLO. UNA VEZ ACORDADO ESO, TODAS LAS INFORMACIONES Y DATOS DE LA REALIDAD QUE ÉL APORTA, SON DE UNA ENORME RIQUEZA. GUARDANDO LAS SIDERALES DISTANCIAS ENTRE UN ILUSTRE COMO ÉL Y UN SER DEL MUNDO DE LOS MORTALES, COMO YO, AMBOS SOMOS HOMBRES DEL CONTINENTE AMERICANO, CON UN PIE COLOCADO ALLÍ Y OTRO EN EUROPA. ESTO HA CREADO ENTRE NOSTROS, DESDE LA ESTÉTICA HASTA LA MÚSICA, UNA COINCIDENCIA TÁCITA PRÁCTICAMENTE TOTAL.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. en los proyectos de teatro?…
PARADÓJICAMENTE, AUQNUE LA SITUACIÓN ES TREMENDA, VEO UNA VITALIDAD EN LOS TEATREROS JÓVENES, UN DESEO DE HACER QUE QUIZÁS ANTES ADVERTÍA MENOS. LOS CHICOS YA NO RECORREN LOS CASTINGS PARA VER SI LOGRAN ENTRAR EN UNA SERIE O EN UN GRAN ESPETACULO. INVENTAN, SE AGRUPAN. ALGO QUE MI COMPATRIOTA MIGUEL ANGEL SOLÁ HABÍA ECHADO TANTO EN FALTA EN UNA CONVERSACIÓN QUE TUVIMOS HACE MÁS DE DIEZ AÑOS. DICHO ESTO, EL 21 POR CIENTO DE IVA ES UNA ATROCIDAD.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
TENGO AMIGOS QUE ESTAN EN MUCHOS ESPECTACULOS. NOMBRAR ALGUNO Y DEJAR OTROS, SERÍA UN AGRAVIO COMPARATIVO.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
IVENTAR, INVENTAR, INVENTAR…..
¿Proyectos?…
VOY A DALLAS EN ENERO A HACER UN ESPECTÁCULO DE TONADILLAS, DESPUÉS DE HABER ABIERTO CAMINO CON LA ZAZRUELA BARROCA. SERÁ NUEVAMENTE EN EL FABULOSO CITY PERFORMANCE HALL, LOS TEXTOS EN INGLES, LAS PARTES CANTADAS EN CASTELLANO. LLEVO ESCENÓGRAFO, VESTUARISTA Y COREÓGRAFO ESPAÑOLES. LUEGO AL ARRIAGA PARA LA GAVIOTA, UN REGALDO DE ESOS QUE TE HACEN DE PASCUAS A RAMOS. UN CHEJOV! (A MI ME CAYÓ UN TIO VANIA EN PAMPLONA, SOPRESIVAMENTE, HACE 14 AÑOS). y Luego a Manaos, al AMAZONAS, DONDE HICE LULU, PARA EL TROVADOR.
EN EL 2016 VOY AL REAL CON EL EMPERADOR DE LA ATLANTIDA, UNA PIEZA TREMENDA ESCRITA POR VICTOR ULLMAN EN EL CAMPO ESCAPARATE DE HITELR PARA LOS JUDÍOS, EL THERESIENSTADT, Y A ESTADOS UNIDOS, PARA EL «ACHILLE IN SCIRO» de Courcelle.
Agustín Iglesias-GUIRIGAI: El compromiso del profesional del teatro debe estar con su oficio, pero su oficio está al servicio de su sociedad
¿Cómo surgió Guirigai?…¿Cuáles son las premisas para seleccionar los proyectos de la Compañía?…
Guirigai surge en el año 1979. Un año eufórico, de significativas transformaciones. Entre ellas las primeras elecciones democráticas para ayuntamientos. Por primera vez aparecieron concejalías de cultura con presupuestos para programar, lo que permitía vender los espectáculos por un cachet mínimo, pero que cubría gastos. Antes del 79 en muchos ayuntamientos el presupuesto era simbólico, de una peseta. Esto permitió dar estabilidad profesional a las jóvenes compañías que surgimos.
Nuestra principal motivación era artística, hacer un teatro diferente, un teatro como el que se hacía en Europa o Latinoamérica. Éramos los hermanos pequeños del teatro independiente.
Siempre nuestros proyectos han surgido de una necesidad expresiva, un deseo por aprender, investigar en otros lenguajes. Fusionar tradición y vanguardia. En nuestra trayectoria están todo tipo de tradiciones teatrales, el verso y la máscara, el teatro ritual y el burlesco. Peter Brook, el Bread and Puppet, el Teatre du Soleil han sido siempre nuestros referentes éticos y estéticos.
¿Qué balance hacéis de estos años de existencia de la Compañía?…
Treinta y cinco años de actividad ininterrumpida dan para mucho. Hemos tenido la suerte de tener espectáculos de éxito, que nos han abierto las puertas de festivales en América y Europa, y que nos han protegido de espectáculos menos exitosos y de algun que otro fracaso. En general, hemos conseguido que nuestros trabajos función, tengan público y sean respetados y contratados por los programadores.
Mantenemos un espíritu inquieto y, cuando encontramos un material apasionante, nos lanzamos de cabeza a él. La ambición artística es fundamental.
¿Qué evolución ha hecho la Compañía a lo largo de las diferentes producciones realizadas?…
En estos años hemos producido unos cincuenta espectáculos. Unos de calle, otros de sala, unos clásicos y otros contemporáneos, de otros autores y textos míos. Cada trabajo ha exigido desarrollar lenguajes diferentes, crear estructuras de producción distintas. No es lo mismo el “Satiricón” que hicimos para el Festival de Mérida, con máscaras, con un equipo de quince actores y músicos, una producción muy planificada, que “Noche oscura, ¡ahora!”, una producción pequeña, intima, de dos actores, que maneja recursos diferentes.
La compañía tiene consolidada su estructura profesional, a pesar de los altibajos económicos. Pero, sobre todo, hemos aprendido a ser flexibles y permeables. Flexibles a diferentes formatos teatrales, permeables a los distintos lenguajes artísticos, a las aportaciones de los diferentes colaboradores.
En Guirigai el actor tiene un espacio creativo propio. Cada elemento del equipo tiene su espacio de creación, donde defiende y desarrolla su punto de vista. Un espectáculo es la suma de muchos puntos de vista diferentes que confluyen en la creación escénica.
¿Es importante tener unos colaboradores habituales en el equipo artístico y técnico?…
Siempre hemos luchado por mantener un equipo estable. Las duras condiciones económicas no siempre lo han permitido, algunos compañeros no han podido permanecer todo el tiempo deseable. Otros han estado diez, quince años, en la compañía. La incorporación de gente mas joven, sabia nueva, aporta energía y nuevas ideas.
Es fundamental mantener un equipo de colaboradores que a lo largo de los años desarrollen ideas y experiencias comunes. Puedo citar a gente muy emblemática para la historia de la compañía, Paco Carrillo, Jesús Peñas, Raul Rodriguez, Luis Carreño, Fernando Ortiz, Jaime Gil, Damián Galán, Maite Álvarez…
¿Os ayuda tener un espacio estable de trabajo para realizar los procesos de creación?…¿Se trabaja así con menos presión?…
Hace diez años dejamos Madrid y nos trasladamos a Extremadura. Queríamos mejorar las condiciones vitales y profesionales de trabajo, tener un espacio propio donde desarrollar mejor los proyectos europeos que entonces hacíamos.
Sala Guirigai es sala de exhibición y espacio de creación para varias comarcas: Zafra y Tierra de Barros. Nuestro público habitual, es nuestro primer juez. Con ellos hacemos ensayos, preestrenos, dialogamos… es el espectador para el cual trabajamos. Luego el espectáculo gira, se encuentra con públicos diferentes. Pero partimos de un primer encuentro creador con el espectador de nuestra comarca, que se ha acostumbrado a ver buen teatro, y no es nada complaciente.
Esto te hace siempre pisar tierra, te da serenidad, tiempo para el encuentro, y control sobre el proceso de creación.
¿Cómo es el trabajo con el equipo artístico durante los procesos?…¿Hay una línea ética y estética en la Compañía?…
Nuestros procesos de trabajo se prolongan durante varios meses, a veces han durado más de una año. Depende del trabajo que sea. Noche Oscura partió de una conversación, que exigió cuatro meses largos de escritura entre Martín Portales y yo, y un largo mes de análisis de mesa, hasta pasar a improvisaciones con los actores, que se prolongó durante tres meses mas, hasta llegar al montaje definitivo durante mes y medio. Este proceso era muy personal, por parte de todos los que participábamos, exigía tiempo para madurar, para asimilar las búsquedas y los hallazgos, para desarrollar el lenguaje que el espectáculo necesitaba.
Otros espectáculos son mas cortos, procesos mas festivos, donde hay suerte de comunión entre todos, que permite en el breve espacio de un mes hacer una fantástica creación, estoy pensando en “Céfalo y Pocris” de Calderón. El mismo equipo llevaba trabajando un par de años juntos, estaba entusiasmado, era la fiesta carnavalesca, encontramos el lenguaje de clown para expresar el verso barroco y bufonesco del Calderón más gamberro.
Siempre, sea el trabajo que sea, dejamos un espacio para la improvisación, para la búsqueda del actor, antes de acometer cualquier montaje. Un tiempo para que el equipo encuentre su propio código y desarrolle sus impulsos creativos.
Hay una línea ética y estética de la compañía. Como decía Bertolucci, mi ética es mi estética. Nuestros trabajos siempre están presididos por una inquietud social, el conflicto del individuo con su época, su historia.
El compromiso del profesional del teatro debe estar con su oficio, pero su oficio está al servicio de su sociedad, con sus contradicciones e injusticias. Hacemos teatro para entender el mundo y a nosotros mismos, descifrarlo con la poética escénica. El teatro es sociedad, uno de sus componentes más vivos y lúcidos. Nuestro trabajo es mostrar las dudas, miedos y contradicciones de la época que nos ha tocado vivir, remover conciencias.
¿Se pueden realizar propuestas combativas y alternativas en estos tiempos de crisis?…
Siempre se pueden realizar propuestas combativas. Esta época es dura, porque todo se ha deteriorado. Tanto el PSOE como el PP, rechazaron tener un teatro público, más allá de las instituciones oficiales que habían heredado del franquismo. Se ha invertido mucho dinero en la construcción de edificios teatrales, pero muy poco en las compañías y en sus creadores.
Tenemos una red de distribución pública con producción privada. Esto ha creado deformaciones y perversidades. Sobre todo la ficción de un mercado, que realmente depende de la contratación de los ayuntamientos, y cuya programación se hace desde la supervisión de los concejales, de sus fobias y filias personales y políticas. El público tiene pocos espacios para opinar. Pocos teatros municipales tienen asociaciones de espectadores activas, que es la manera en que el espectador como ciudadano influya en la programación.
Esto se traduce en que las propuestas teatrales más arriesgadas y comprometidas se ven condenadas al ostracismo y al ninguneo. En el mejor de los casos son defendidas por las Salas Alternativas que, a pesar de su fragilidad económica, son la única red estable e independiente del país.
¿Tenéis espectáculos en repertorio?… ¿En gira?…
Siempre hemos tenido espectáculos en repertorio, algunos durante más de diez años. Siempre procuramos mantener en repertorio espectáculos diferentes, combinar la comedia con la tragedia, el teatro poético con el burlesco.
Actualmente tenemos tres: “Noche Oscura,¡ahora!”,”Camino del Paraíso”, una comedia burlesca, y “1,2,3,4..Rafael Alberti para niñ@s curiosos” público infantil.
¿Hay un planteamiento distinto si hacéis un montaje para adultos o para niños?…
La exigencia estética siempre es la misma para cualquier trabajo, sea infantil o adulto. Cambian los códigos, las estructuras narrativas, pero el compromiso estético es el mismo.
Desde nuestra Sala mantenemos un constante encuentro con niños y jóvenes. Son el futuro, no solo como espectadores, sino como ciudadanos e individuos sensibles, somos los responsables de sus primeras experiencias estáticas, es fundamental fascinarles y descubrirles la fuerza del teatro como elemento expresivo y comunicativo.
¿Qué proyectos tenéis entre manos?…
Estamos con varios. El mas inminente son dos giras por Chile con “Noche Oscura, ¡ahora!”. En Noviembre estaremos en Temuco y varias ciudades de la región de la Araucaria, en el Sur de Chile. La gira está organizada por la Universidad del Sur, donde haremos unos cursos y, si Iberescena lo apoya, una coproducción sobre un texto mio “La especie dominante”. En febrero volveremos al norte de Chile, al Festival Fitdanz de Iquique.
También preparamos una coproducción sobre el Ruzzante de Darío Fo, con su compañía en Gubbio y el Teatro del Algarve en Faro (Portugal).
Y estoy metido en la escritura de un nuevo texto sobre la figura de la popular militante comunista Matilde Landa, que se suicidó.
¿Cómo os están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a vuestros proyectos?…
Brutalmente, como a todo el mundo. En cuatro años el llamado mercado, que dependía de los ayuntamientos, se ha reducido en un 80%. No hay sector que lo soporte sin que se hunda. La profesión aguanta por vocación y autoexplotación.
Nosotros hemos tenido que reducir el número de miembros de la compañía, pensar en proyectos con un número reducido de actores y gastar nuestras energías en buscar proyectos fuera de España. Es lamentable que la consigna estética actual sea solo la de resistir.
¿Qué montaje que hayáis visto últimamente, os ha interesado?¿Por qué?…
Recuerdo especialmente cuatro montajes de estos últimos meses, que además han pasado por nuestra sala: “Sigue la tormenta” de Enzo Cormann, Teatro de la Estación dirigido por Cristina Yañez; “Lovers”, Rayuela, dirigido por Nina Reglero; ”Tomar partido” de Ronald Harwood, La Fundición, dirigido por Pedro Alvarez-Osorio; “Muerte de un poeta” de Teatro del Norte, dirigido por Etelvino Vázquez.
Los cuatro son montajes intensos, de madurez creativa, interpretados por actores esplendidos y dirigidos por directores plenos de recursos. Cada uno hace un teatro comprometido, indagando en la realidad, la historia, los conflictos del siglo, desde lenguajes diferentes. Creo que ninguno ha pasado por Madrid, o al menos su proyección ha sido mínima. Sin embargo se mueven por nuestras salas, por otros centros, porque ya no hay uno, sino muchos.
Alberto Conejero: Cada texto teatral es una semilla de mil árboles distintos.
¿Cómo surge el proyecto de Cliff?…
El proyecto de Cliff / Acantilado surge gracias a la iniciativa y pasión desbordante de Alberto Velasco. El texto había sido estrenado en Buenos Aires un par de años antes y casi estaba resignado a que no ocurriese lo mismo en España. Pero Velasco lo leyó y perseveró para hacerlo posible. Finalmente me sumé a la dirección y pudimos contar con Carlos Lorenzo, el actor para el que había sido escrito. Imagino que en como casi todo lo excepcional, un cúmulo de anhelos y de voluntad por hacerlos posibles. Posteriormente se sumó Pablo Martínez a la ayudantía de dirección y técnica, otra pieza fundamental del montaje. Hemos contado además con colaboradores excepcionales como el músico Mariano Marín y el creador audiovisual Adrià Ghuiralt.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribir?…
El texto no es un biodrama sobre Montgomery Clift aunque esté irremediablemente ligado a su biografía. Leí todo lo que pude sobre Montgomery Clift, volví a ver toda su filmografía, e iba apuntando todo aquello que coincidía con la obra que empezaba a intuir, que se sumaba en ese otro Clift que yo necesitaba contar. De ahí que desde el título el texto busque señalar esta ficcionalización de la persona real. En este sentido, el texto es mucho más deudor de La gaviota de Chèjov que de la propia biografía de Clift. Hay un juego de muñecas rusas entre Treplev, Clift y mi personaje que, quizá, es la suma de ellos o la suma de ellos en mí…
¿Cómo ha sido el proceso de escritura del texto?¿Ha cambiado tu visión del texto a partir de la lectura hecha en la puesta en escena?…
Los dramaturgos sabemos que no escribimos teatros sino para el teatro. Hay en los textos una constante incitación a los imaginarios de los actores, del director, del escenógrafo, etc. Lo peculiar aquí es que además yo codirigía la función aunque la distancia con el momento de escritura (cinco años) me han permitido tener una distancia que considero imprescindible. La función no es un mero representar de mi texto sino una nueva reescritura de la que también son responsables Velasco , Lorenzo y el resto del equipo. He tenido que renunciar a partes del texto que sobre el papel funcionan poderosamente pero que en esta función estorbaban. Pero lo he hecho sin ningún sentimiento de renuncia.
¿Opinas como algunos autores que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
No estoy seguro. Defiendo la necesidad de una literatura dramática que exista como tal, que se publique y se lea teatro, que se reivindique la palabra escrita que, en el caso de la teatral, espera además hacerse carne. La publicación permite además sobrevivir a la fugacidad del hecho escénico y poder dar ocasión a nuevas representaciones. Cada texto teatral es una semilla de mil árboles distintos. Es además un refugio para los dramaturgos. Nadie te proscribe cuando escribes. ¿Qué hubiera sido de Valle-Inclán siguiendo ese pensamiento? Pero efectivamente la escena es la mejor escuela para un dramaturgo. Es una catástrofe que en este país no haya verdaderos espacios de aprendizajes de escritura en escena, que se le facilite a los dramaturgos crecer en el escenario, sin la presión del resultado. Por lo tanto, aquellos que puedan permitirse estrenar antes de publicar que lo hagan… y mientras tanto, defendamos la literatura dramática.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autor?…
Los últimos textos que he escrito y publicado han sido La piedra oscura y Ushuaia. El primero se estrena en enero en el CDN con dirección de Pablo Messiez y el segundo espera aún su oportunidad… Estoy feliz de haber encontrado compañeros de viaje como Messiez o el propio Velasco en Cliff. Siento que mi escritura está creciendo gracias al privilegio que es llegar a las tablas y que realmente, aunque lleve quince años escribiendo teatro, estoy empezando.
¿Cómo ves la autoría teatral en estos momentos en nuestro país?…
Una generación espléndida que es capaz de generar maravillas en una tormenta perfecta. Es el resultado de la educación pública y de los esfuerzos por dignificar las enseñanzas artísticas. Pero me temo que ese fulgor sea devorado por la destrucción sistemática de los espacios de reflexión, por esta oscuridad sin nombre que nos gobierna. En una sensación extraña la de saberme rodeado de autores con inmenso talento y, a la vez, vivir en uno de los peores momentos para la cultura en este país.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?
A esto me refería. La profesión se ha atrincherado en espacios pequeños para no dejar pudrirse ganas y talento pero la precarización es absoluta y no debemos ni podemos conformarnos. El IVA cultural es una medida profundamente antipatriota de los que dicen amar este país, una de las grandes vergüenzas que recordaremos de estos años…
¿Qué sentido ha de tener el teatro hoy?…
Un lugar de encuentro para la poesía y el pensamiento, para plantearnos quiénes somos como seres humanos y ciudadanos. Lo que siempre fue y será.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
He visto Infamia de María Velasco, una de las voces más importantes de la dramaturgia contemporánea. Un montaje artesanal que suple con talento a raudales una producción de resistencia.
¿Proyectos?.
El estreno de La piedra oscura en el CDN, una lectura dramatizada de Ushuaia en Nueva York y ojalá finalmente cuaje un proyecto que Luis Luque y yo llevamos tiempo soñando.
Marta Buchaca: Creo que la obra no está acabada hasta que se prueba con los actores.
¿Cómo surge el proyecto de Las niñas no deberían jugar al fútbol?…
Pues fue un encargo del Festival Grec. Lo estrené en 2010 en el Festival y después hizo temporada en Barcelona y una gira por Cataluña.
¿Cómo ha sido el proceso de escritura del texto?¿Ha cambiado tu visión del texto a partir de la lectura hecha en la puesta en escena?…
Yo siempre acabo el texto en el escenario. Creo que la obra no está acabada hasta que se prueba con los actores. Cuando la ensayé en Barcelona cambié cosas del texto, y aquí en Madrid también lo he hecho. Es la manera de que la obra esté viva. Además, con cada elenco descubro nuevas cosas del texto.
¿Opinas como algunos autores que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado?…
Totalmente de acuerdo. De hecho, ahora publicamos el texto en Ediciones Antígona y han esperado hasta la última versión, la de después de los ensayos, para publicarlo. Y eso es fantástico, porqué una vez ensanyada la obra cambia mucho.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autora?…
Pues la verdad es que estoy muy contenta. Litus fue un gran éxito y el proceso fue muy bonito. La ensayé con actores afines, en la Sala Flyhard, sin ningún tipo de presión y fue un lujazo. Además, tuvimos la suerte de que la obra tuvo una fantástica acogida y Lluís Pasqual decidió programarla en el Teatre Lliure. Es sin duda uno de mis mejores textos. Me encantaría que se pudiera ver en Madrid. Mi última obra, Losers, es una comedia que nació en el Torneo de Dramatúrgia de Temporada Alta y que se estrenó en la Sala Villarroel la temporada pasada y también estoy muy contenta del resultado.
¿Cómo ves la autoría teatral en estos momentos en nuestro país?…
Pues goza de buenísima salud, aunque creo que necesitamos más interés por parte de los teatros públicos. Creo que se sigue teniendo un cierto miedo a estrenar lo de aquí, aunque es cierto que en los últimos años hemos avanzado mucho, todavía queda camino por recorrer.
Ahora mismo los autores de aquí están haciendo trabajos interesantísimos. La dramatúrgia catalana también está dando obras muy interesantes. De hecho, cuando he presentado Las niñas no deberían jugar al fútbol en Europa siempre me han comentado que la dramatúrgia catalana y española es de lo mejor que hay ahora mismo a nivel mundial. Esto pasa a menudo. Se valora más des de fuera que des de dentro.
Ahora, por suerte, sí que veo que empieza a crearse un puente Madrid-BArcelona que era necesario y que es muy interesante. A mí me gustaría estrenar tanto en Madrid como en Barcelona. Supongo que a partir del estreno del Canal se verán más obras mías aquí. De hecho, ya tengo algunos proyectos, de los que, evidentemente, todavía no puedo hablar.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Los recortes han hecho que la gente no deje de hacer teatro, al contrario. Pero tendemos a hacer teatro con una mano delante y otra detrás y esto es desastroso para la cultura. Lo del Iva no tiene nombre.
Alguna sugerencia para crear en tiempos de crisis…
Crear. Crear y crear. Escribir, hacer, no rendirse nunca.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
He visto En el desierto, un espectáculo de danza precioso con textos de Guillem Clua y Pablo Messiez, que son dos de los dramaturgos más interesantes que hay ahora en España.
¿Proyectos?…
Ahora mismo estoy escribiendo un musical con Jordi Galcerán y nos lo estamos pasando de maravilla.
Chechu Moltò: «El teatro es el lugar al que siempre quiero volver».
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Empecé sobre las tablas con papeles sencillos, figuraciones especiales como pastorcillo en el
belén de la guardería. Años más tarde protagonizaría mi primera obra de teatro, una comedia de
situación, en el papel de «Camarero». Tenía siete años y era fin de curso de 2º de EGB. Al año
siguiente llegó el papel más exigente, en un montaje con una fuerte carga de concienciación
sobre el desarrollo sostenible: pasaba de ser árbol 3 a ser una mesa…siempre me costó estarme
quieto y nunca tuve mucha flexibilidad.
También he dirigido diferentes montajes, algo que me encanta, pero se vive más tranquilo como
actor.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
El lugar al que siempre quiero volver.
El amor al teatro me viene de familia, siendo muy pequeño mi madre y mi abuela me llevaban
con ellas al Teatro Principal de Alicante, y desde entonces he querido transmitir esa emoción que
sentía como espectador. Insensatez y temeridad infantil. No sabía que estaba viendo a Manuel
Galiana, Jose Luis Gómez, Concha Velasco, Verónica Forqué….
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
Positivo. Sigo en esto…
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
Formamos parte del gremio del entretenimiento, lo que no impide que conmovamos almas,
sueños y conciencias.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de ellos…
Durante este último año he podido pagarme los vinos con algunas intervenciones en televisión,
publicidad, microteatros…Después tocó producir «La Maratón de Nueva York» y dejé de pagar.
¿Cómo surgió tu participación en La maratón de Nueva York?…Háblanos de ella…
Sigo teniendo la sensación de que fue el texto el que nos buscó (a Joaquín Mollà, mi compañero
en la obra, y a mi). La primera vez que me llegó la obra fue a través de un traductor italiano
amigo que me propuso este texto para hacerlo en su muestra teatral de Roma. Finalmente no
surgió el proyecto y quedó guardado en el cajón, hasta que meses más tarde, tomando un café
con un amigo dramaturgo, nos animó a que hiciéramos esta misma función. Teniendo en cuenta
que uno y otro no se conocían y nos llegaba por vertientes diferentes, interpretamos las señales.
¿Cuál es tu método de trabajo?¿Cómo creas tus personajes-propuestas?…
Es algo que siempre me cuesta responder. Creo que soy producto de todos los profesores,
directores y compañeros de profesión de los que he ido aprendiendo a hacer esto de
interpretar. Como punto de inicio intento aprenderme el texto y no tropezarme con los muebles.
En «La maratón… quitamos todos.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Está siendo devastador en todos los sentidos. Nos están poniendo realmente imposible vivir de
la profesión. Parece que el teatro siempre ha estado en crisis, pero esta situación nos está
ahogando a todos los que formamos parte de este gremio. Menos compañías, menos montajes ,
salas cerradas…
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Creo que se hace muy buen teatro en España. La última que vi fue «Los yernos que aman» de
Abel Zamora. Me pareció un texto impresionante donde todos los actores estaban maravillosos,
una manera extraordinaria de ver la locura, obsesiones, ruindades y miserias humanas,
plenamente realista y al mismo tiempo surrealista, con números musicales y con proyecciones.
Dos horas que se me pasaron volando.
¿Proyectos?…
Tengo un par de propuestas interesantes pero prefiero no hablar demasiado de ellas hasta que
no se confirmen. Por lo demás, seguir representando muchas veces «La maratón de Nueva York»
y encontrar el siguiente texto para nuestra productora «Criadero de morsas».
Beatríz Bergamín y Ángeles Martín nos hablan sobre su trayectoria aprovechando el estreno de «No hay papel»
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Beatriz: En el escenario del desaparecido Teatro Martín cumplí 17 años, haciendo La Estanquera de Vallecas de J. L. Alonso de Santos junto a la que luego se convirtió en mi abuela para siempre, la genuina Conchita Montes. Después entré en la RESAD y fui alumna de un gran maestro espléndido ser humano, Pepe Estruch, que me enseñó entre otras muchas cosas, la importancia en escena – y en la vida – del silencio. También recuerdo con inmenso cariño a Marta Schinca. Y allí conocí a muchos de mis amigos del alma, los que me acompañan desde entonces y hasta hoy. A raíz de la Estanquera me independicé de mis padres, así que trabajaba por las noches de camarera, por las mañanas iba a la RESAD y por las tardes posaba como modelo de pintores y escultores. Intenso, duro, feliz.
Ángeles: Empecé en el hostal que regentaban mis padres en la calle Valverde de Madrid, actuando para la gente que pasaba por ahí desde muy pequeña. Me inscribí en la Escuela de Arte Dramático de Madrid tan pronto acabé el bachillerato, determinada a hacer lo que sentía.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
Beatriz:El teatro es mi vocación, mi manera de estar en el mundo, de mirar, de respirar, de sentir, de mostrarme y expresarme, de vivir, de bucear en mi misma y de empatizar o no, con los demás, mi lucha, mi sueño en curso, mi responsabilidad.
Ángeles: El teatro para mi es poder vivir lo que sienten los personajes que habito.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
Beatríz: Un balance sin balanza, más en el desequilibrio que en la línea continua. He trabajado mucho, es cierto, pero cada día que pasa me siento más transparente, menos sabia, más abierta, más sensible al presente. Todos mis trabajos están en mi, todos han dejado huella, los buenos, los malos, los regulares poca huella han dejado pero también han sido y ahora, menos mal, recuerdo más intensamente a las personas que han estado conmigo en esos procesos, esas funciones, esas giras, que las obras en sí mismas o los personajes que interpretaba en ellas. La suerte, y a veces también lo difícil de “entender” o mirar a vista de pájaro mi carrera, es que he trabajado y trabajo con personas muy diferentes entre sí, en estilos o modos de ver las cosas incluso opuestas, no tengo claramente una “familia” teatral. No tengo sentido de pertenencia y tampoco de permanencia, pero sí de fidelidad y respeto hacia lo que de verdad me atrae, me atrapa, me apasiona o me emociona y me cambia. He hecho cabaret, teatro de calle, recitales, teatro infantil, he sido una salvaje con la Fura dels Baus, he trabajado en la Compañía Nacional de Teatro Clásico y en el Centro Dramático Nacional, he producido mi propio teatro personal, he estado en La Abadía y en el Teatro de la Latina casi a la par, o en series de televisión horteras y en otras muy buenas. Qué más da. Se trata de ser coherente en lo personal y en la aceptación de las diferencias humanas o poéticas que uno percibe en uno mismo y en los otros, creo, pero siempre que en lo que uno hace haya implicación, dignidad, ilusión, entrega y sentido del humor, por supuesto. Siempre ha sido difícil trabajar en lo nuestro, pero es que ahora es un milagro, y además suele pasar que lo que más te gustaría hacer es lo más difícil de conseguir, porque se te ven las ganas, el temblor, la fragilidad.
Ángeles: He tenido el privilegio de trabajar con grandes directores y compañeros que me han enseñado mucho sobre la interpretación, es decir, sobre la vida.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
Beatríz: Como mínimo la función de existir o seguir ahí, siendo y estando, porque ya casi ni eso tiene, el pobre. La función de tocar, tocar algo, como cuando un sable toca al adversario y al adversario le duele el pecho, o como un amor que te toca y no sabes si eso te gusta o te da miedo pero sabes que te están tocando y estás vivo. La función de abrir las carnes, de sensibilizar ante situaciones extremas, políticas, indignantes o delicadas, crear una mirada nueva ante lo efímero, frente al hoy, ante lo que no queremos ver o lo que no nos han dejado mirar, lo ya pasado o lo que podría suceder; y servir como reflexión o pausa ante la prisa, la barbarie y como no, la belleza. Y la función por y para la que nació el teatro en Grecia, comunicar, conectar, empatizar a unos seres humanos con otros seres humanos. Mucho, ¿verdad? Pues parece que no lo ven, en España.
Ángeles: La función del teatro es ser testigo del tiempo en que vivimos, o del tiempo en que otros, muy parecidos a nosotros vivieron.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de ellos…
Beatríz: He vivido una experiencia sorprendente, participando como actriz en la ópera Les Contes d´Hoffmann de Offenbach que se ha estrenado en el Teatro Real de Madrid con dirección de escena de un creador singular, yo diría genial, Christoph Marthaler, generoso, cercano, divertido, un mito del teatro alemán internacionalmente reconocido. Actualmente sigo con la gira de El Lenguaje de tus Ojos de Pierre de Marivaux con dirección de Amelia Ochandiano para la compañía Teatro de la Danza, que se pudo ver en julio de este año en el Festival de Almagro. Nunca antes había trabajado con Amelia y he descubierto con admiración su disciplina, su meticulosidad y su amor incondicional hacia nuestra profesión.
Ángeles: Este último año he trabajado junto a Blanca Portillo y Eva Hache, en la muy personal comedía de Ferrán González, dirigida por Victor Conde. Teniendo el privilegio, con los tiempos que corren, de hacer una gira como las de antes con los teatros llenos hasta la bandera.
¿Cómo surgió la propuesta de NO HAY PAPEL?…Háblanos de ella…
Beatríz: NO HAY PAPEL es ahora mi hijo y el hijo de Ángeles Martín, es nuestra apuesta, nuestro proyecto, nuestra decisión. Algo pequeñito que hay que proteger con extrema sensibilidad y con muchísima humildad pero con impulso, pulso y confianza. Surgió porque yo estaba, a inicios del 2014, sin papel, sin trabajo, sin dinero, sin sitio, sin alegría, así de crudo, sin confianza en ser capaz de sacar adelante nada o poco. Surgió por la necesidad profunda de escribir, de actuar, de equivocarme, de reírme más, de estar. Y surgió porque Ángeles me insistía: escribe escribe escribe, yo estoy aquí, mírame, hazlo ahora, sal fuera de tí. Ahora es ahora y aquí estamos, juntas. Con la contundente apuesta, desde el inicio y sin reservas hacia nuestro proyecto, del director Víctor Velasco, que sabe, puede y quiere mirar este texto y a nosotras dos, desde sí mismo, repleto de talento, lo cual ha desembocado en una propuesta de montaje personal, desnuda, honesta. Ahora somos un equipo, y estamos despegando gracias a la inestimable ayuda de la sala Off de La Latina, unos valientes que nos apoyan e impulsan porque han apostado por No hay Papel, ferozmente. Gracias.
Ángeles: La propuesta surge cuando nos damos cuenta mi amiga Beatriz Bergamín y yo, de que tenemos todos los elementos para poder realizar nuestro proyecto personal y poder decidir lo que queremos hacer y como queremos hacerlo.
¿Cuál es tu método de trabajo?¿Cómo creas tus personajes-propuestas?…
Beatríz: Leo mucho, cosas que tiene que ver con la propuesta o el personaje y otras que no pero que me inspiran. Se da por hecho que mi voz y mi cuerpo ya están ahí disponibles y entrenados, claro. Estudio en voz baja, en voz alta, por la casa, por la calle, mientras corro, mientras nado, mientras duermo. Me impregno de cosas, de gente, de músicas. No cierro ninguna puerta, me dejo, luego tomo decisiones claro, porque hay que tomarlas y porque se toman ellas mismas a sí mismas, y porque escucho, me vuelve loca confiar, confiar en las personas que me acompañan en ese trabajo en concreto. Me encanta jugar jugar jugar…
Ángeles: En cada proyecto que recibo intento adaptarme a lo que el director quiere. Para eso es imprescindible llevar el texto aprendido. Eso es lo que me permite jugar al juego que me proponen.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Beatríz: Están afectando terroríficamente a la cultura en general, no solo al teatro y al cine español, están golpeándonos, maltratándonos, borrándonos, dejando nuestras propuestas creativas y nuestra forma de vida aterida, parca e insostenible económicamente. Estamos en un momento durísimo, de absoluta desventaja frente a otros países de Europa, desangelados, pero no acobardados ni muertos.
Ángeles: No nos queda más remedio que hacer de la necesidad virtud. La subida del IVA ha sido demoledora para la industria teatral, así como la desaparición de las ayudas. Pero,intentando verlo desde el punto de vista positivo, creo que han abierto la caja de Pandora, porque han dejado de controlar lo que se hace.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Beatríz: Este año, que ya está otoñando, he visto montajes que me han emocionado y cambiado, por ejemplo en La Abadía, en Matadero y en los Teatros del Canal y en diversas salas alternativas, donde se están fraguando y estrenando propuestas interesantísimas.
Ángeles: Hay una oferta increíble, llena de creatividad y competencia en la cartelera. Me interesa mucho los trabajos que se están haciendo en las salas alternativas, y todos ellos se merecen una mención por el riesgo que implican y su desbordante creatividad con medios escasos.
¿Proyectos?…
Beatríz: En Enero del 2015 me espera un texto barroco y revolucionario de un autor español, al que quiero y admiro profundamente, un regalo. Empiezo la gira de El Lenguaje de tus Ojos y estaré entregada cada miércoles de octubre y cada jueves de noviembre y diciembre 2014 a No Hay Papel en Off de La Latina, nuestra apuesta personal.
Ángeles: Ahora mismo apostamos por nuestro proyecto “No hay papel”, con la dirección del enorme Victor Velasco, escrita por mi gran amiga Beatriz Bergamín y con un equipo inmejorable. Y el resultado es consecuencia de lo anterior, aunque esa opinión, como siempre le corresponde a los espectadores.
Tengo el privilegio de hacer la próxima función de mi gran amigo y maestro Paco Nieva, “Salvator Rosa” interpretando el maravilloso mundo de “Floria”, producida por el CDN.
Inés Piñolé nos habla sobre su experiencia en la escena
¿Qué es el teatro para ti?…
Para mi el teatro es intentar contar una historia a través del trabajo sobre un texto y con unos actores. Particularmente, lo que más me interesa es el material tan delicado y sutil con el que trabajamos. Sobre todo intentar no joderlo.
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro? ¿Realizaste otras facetas además de la dirección?…
Yo empecé formándome como actriz y en ese proceso tuve la suerte de encontarme con gente que me ha enseñado mucho como Fernando Piernas, y ahí fue cuando empecé a entusiasmarme con el análisis de las obras de teatro, el pensar la mejor manera de hacer imaginar esa historia y el observar el instrumento de un actor.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
No creo tener ninguna trayectoria. Lo único que sé es que lo que hago cada vez se parece más a lo que quiero hacer (no en términos de resultado sino de proceso).
¿Cómo surgen las ideas y proyectos en los que te embarcas? ¿Qué te anima a participar en ellos?…
Generalmente los genero yo, a partir de un texto o material en el que me interesa ahondar. Por suerte tengo muchos amigos-cómplices actores que comparten conmigo esta necesidad.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?
Dirigí una pieza corta de Juan Mayorga «Método Le Brun para la felicidad» con Rosario Santesmases y Manolo Caro y un monólogo mudo de Franz Xaver Kroetz, de nuevo con Rosario, que estuvimos haciendo en una casa privada. Fueron dos experiencias muy bonitas.
Háblanos de tu puesta en escena de Manlet…
Por suerte yo cuento con mi amigo Pedro Berdäyes que siempre tiene una mejor manera de contar lo que hace falta sin ir a la literalidad y proponiendo un universo propio. La puesta en escena se apoya en varios elementos por donde van pasando todos los personajes: una cama, la pecera de Ofelia, la mesa del restaurante-paritorio-barra de bar y el retrete con la corona encima.
¿Cómo ha sido el trabajo con los actores?…
Para mi es lo más interesante de mi trabajo y el momento en el que más disfruto son los ensayos. Aquí los actores han estado volcados de principio a fin y han conseguido dar vida a unos textos con la complejidad, el sentido del humor y el discurso que tienen los textos de María Velasco. Una AUTORA con mayúsculas. Y ya una amiga.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del IVA en los proyectos de teatro?…
Pues a que muchos estemos trabajando por amor al arte o no trabajando. E incluso parezca que nuestro trabajo en un momento dado es algo caprichoso, y no una profesión , ya que no se puede subsistir de ello.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente te ha interesado? ¿Por qué?
«Medida por medida» de Shakespeare por Declan Donnellan. Por la aparente facilidad con que te cuentan la historia, lo relajados que están los actores y como consiguen emocionarte con elementos muy sencillos.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?
Ni idea. Yo sigo porque es mi trabajo y donde soy feliz, pero es muy cansino que todas las obras tengan un recorrido parecido en el que viven sobre todo de un público amigo y no tengan posibilidad ni destino.
Paco Mir: «Los creadores no pueden dejar de crear; lo único que hace la crisis es no dejar ver su trabajo.»
¿Qué es el teatro para ti?… Una aventura que empieza de cero en cada montaje.
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la dirección y la escritura?… Entré en el teatro un poco de casualidad. Vi espectáculos que me impactaron y quise experimentar un mundo del que lo desconocía todo. Estudié Mimo en el Institut del teatre al tiempo que formábamos Tricicle y allí empezó todo.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?… Como soy perfeccionista, y utilizando una metáfora surfera, tengo la sensación de que siempre estoy esperando la gran ola.
¿En qué ha cambiado el teatro que se hacía en tus principios al que se hace hoy?… Había muchas compañías en las que los actores estaban absolutamente implicados en todos los procesos del montaje y de la exhibición. Hoy en día casi no hay compañías y a veces parece que la vocación es un extra.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?… Hay de todo. Muchos salen de cosas que me gustaron hace muchos años y que, con el tiempo, salen a la luz. Otras son proyectos que me ofrecen.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?… He colaborado con la producción española de ONE MAN TWO GOVERNORS, he preparado EL TERRIBLE PÉREZ y he empezado a coordinar un espectáculo musical de creación con COR DE TEATRE.
Háblanos de tu puesta en escena de Los oficios de la Zarzuela que estrenas en breve… Es una pieza del género chico, es decir de sólo una hora que se ha tenido que alargar para que tuviese una duración standard. El director musical buscó piezas que encajasen y yo me encargué de adaptarlas. La puesta en escena es sencilla ya que sólo se compone de dos escenarios. el texto es muy divertido por lo que no hay que inventarse trucos para aderezar el material.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. en los proyectos de teatro?… El teatro siempre ha estado en crisis pero ahora parece que lo estén rematando definitivamente. La prueba es el número de compañías, productoras y salas que han tenido que cerrar. Ha nacido una nueva forma de hacer teatro, la altruista, en la que los actores actúan por amor al arte en salas improvisadas. Está muy bien, pero como complemento a una cartelera que funcione.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?… He vuelto a ver la versión inglesa de EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE. Una adaptación impecable de un libro de éxito. La escenografía es apabullante pero simple y los actores bordan todos sus papeles. Una obra de encargo del NATIONAL THEATER que demuestra lo importante que es apostar por proyectos innovadores.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?… Los creadores no pueden dejar de crear; lo único que hace la crisis es no dejar ver su trabajo.
Maríantonia Oliver: «Tenemos interés en buscar el movimiento en cuerpos “no-oficiales”
¿Cómo surge el proyecto que presentas en IDEM?…
Nuestra compañía tiene un fuerte componente social que se materializa fielmente en el proyecto Las Muchas, que desarrollamos en Mallorca a lo largo del 2011 en colaboración con 11 mujeres vecinas de un pequeño pueblo, que se convirtieron en las verdaderas protagonistas en el video que acompaña al espectáculo.
Las Muchas habla de fragilidad, del paso del tiempo y pone en escena unos cuerpos que ya no pertenecen al “corpus” social, que ya dejan de estar en el mercado oficial, pero que están más vivos que nunca y sobre todo, más libres.
Allí nos dimos cuenta de que este proyecto no podía circunscribirse exclusivamente a Mallorca, sino que debería crecer y enriquecerse con la experiencia de otras muchas mujeres de toda España. Ahora, esta última parada es en Madrid dentro de un festival, el IDEM, que encaja absolutamente con nuestra filosofía que cree firmemente en la danza, el teatro o el arte como herramienta de inclusión social.
¿Hubo ocasión durante el proceso para que los participantes aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…
La energía que se genera en los talleres es absolutamente increíble. Estas mujeres tienen mucho que contar y unos cuerpos vividos, repletos de historias y expresividad. Todas las aportaciones suman y ellas participan del espectáculo, que es un ser vivo, que crece e integra todas las experiencias…
¿Hay algún referente técnico del que has partido para esta coreografía?…
No, el único refernte que tuvimos, un eescalextric con una mini cámara de video filmando, lo desechamos a la 3º función!.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué te ha inspirado?…
Quería centrarme en el sentimiento de colectividad, buscaba un tema para hablar de lo que tenemos en común y, hablando con mi madre en la cocina de su casa, me iba hablando de su identidad como mujer a principios de los años 50, que no tenía una identidad propia sino que, socialmente tenía una identidad común con sus amigas. Es decir, socialmente era importante formar parte de un grup para poder salir a la calle, a pasear……, en aquel momento el grupo de mi madre era muy numeroso y mi padre las llamaba Las Muchas. Ese fué el punto de partida.
Seguidamente mi madre me ayudó a seducir a las mujers amigas y compañeras del momento, todas ellas mayores de 70 años. Procesamos encuentros y experimentos durante un año, eso me dió oportunidad de conocer de ellas, hablamos, cantamos, bailamos, questionamos, compartimos. Para llegar a la decissión de filmar una serie de escenas que me ayudó muchísimo a comprometer mi propio cuerpo traduciendo estares. La presencia de la mujer madura y enseñarla, esa fué mi misión. Dar visibilidad.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como creadora?…
La trayectoria más reciente de la Cia. Mariantònia Oliver refleja un interés en buscar el movimiento en cuerpos “no-oficiales”, cuerpos que no son los habituales y predominantes en el mundo de la danza. ¿Dónde reside la verdad en términos de movimiento en estos cuerpos? ¿Cuándo anulamos los códigos más reconocidos, desde dónde podemos sustentarnos para enseñarnos delante del público y ofrecer un material verdadero? ¿En definitiva, qué podemos encontrar y reconocer como común en cuerpos diferentes y heterogéneos y que invite al pensamiento de la mirada externa?.
Combinándolo con el apratado que mantiene la cia con sus trabajos dedicados a un público familiar, los espectáculos Petita Lula, nOu y próximamente Trobades de danza y circo que se estrenará en Fira de Vilafranca, Mallorca próximo octubre
¿Cuál ha sido la evolución en tu larga trayectoria en la danza?…
Empecé en Barcelona, dónde me eduqué artísticamente viviendo allí durante 20 años. Pasando por altibajos hasta que me instalé en Mallorca en el año 2001, moviéndome por el mundo desde la isla con constantes visitas a Barcelona, ese puente es mi referente.
¿Qué espectáculo de danza has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Este verano he estado en Tanz in August de Berlin y allí vi varios espectáculos que me interesaron: The Big Dance Theatre de N.Y dirigido por Alan Smithee, un coreógrafo brasileño Marcelo Evelyn, en la feria Tanzmesse conocí unos mejicanos muy potentes, Méjico está enseñando buenos trabajos actualmente.
¿Cómo ves la danza contemporánea en España?…
La veo ya bastante nutrida, muchos jóvenes muy bien preparados que ya se han educado y trabajado por Europa y por USA, con muchas ganas y creatividad. Que se animen los medios culturales para dar cabida a esa energía!!!!.
¿Qué referentes internacionales tienes en la danza?…
Mis referentes nos son las grandes compañías deslumbrantes, me gustan los creadores, Alain Platel, Ferenc Ferer, Tomeu Verges y muuuchos más
¿Proyectos?…
Ambiciono poder gestionar bien nuestros proyectos para que se puedan difundir bien, estrenar nuestra nueva creación que es una coproducción con una cia francesa, seguir con los proyectos de creación con niños en los espacios educativos, este año realizamos un proyecto junto a la Banda Municipal de Palma y los niños de una escuela de Palma, llevar a cabo las actuaciones de Las Muchas con mujeres de otros paíse, Uruguya, Eslovenia, Argentina… y un nuevo proyecto bajo la dirección de Tomeu Verges!!!!!!.
David Espinosa: «En casi todas las piezas nos cuestionamos el propio hecho teatral»
Balance de vuestra trayectoria…
Empece a estudiar arte dramático en el 94… y todavía amanece, que no es poco…
¿Cómo surge el proyecto que presentáis en el Teatro de la Abadía?…
En casi todas las piezas nos cuestionamos el propio hecho teatral, la relación entre actor-espectador-espacio-tiempo, planteando variantes dentro de esta ecuación, y en este caso coincidió que estaba trabajando como intérprete en una obra de gran formato, para el festival Grec de Barcelona… y me empezó a rondar por la cabeza la idea de que haría yo realmente si tuviera esas condiciones…
¿De qué va la obra?…
«Mi Gran Obra (un proyecto ambicioso)» es lo que yo haría si tuviera un presupuesto ilimitado, el teatro más grande del planeta, 300 actores en escena, una orquesta militar, una banda de rock, animales, coches y un helicóptero. Una utopía escénica a escala 1:87 que intenta cuestionar el sentido de los grandes proyectos, del arte megalómano.
¿Cómo fue el proceso dramatúrgico y de montaje de la obra?…
Con los colaboradores, un músico y un arquitecto, empezamos hablando mucho sobre utopías, de la evolución en la historia del concepto, de cómo sería una sociedad y una cultura ideal, qué cambiaríamos cada uno del modelo actual, y en concreto de la utopía de hacer un megaespectáculo… hasta que apareció el «cuerpo» de la pieza, los actores (figuras humanas de maquetas de trenes) y entonces todo se centró en cómo dar movimiento, transformación, a estas figuras, para potenciar la teatralidad, la sensación de presente, por un lado a un nivel físico, de desplazamiento, y por otro a un nivel de significado, llenando la acción de giros dramáticos… Y al final organizamos esas escenas o acciones de manera que no hubiera un discurso lineal, sino un esquema de ideas, de atmósferas, que retratan diversos aspectos del ser humano y que juegan con el concepto de escala.
¿Conoces la obra de otros creadores contemporáneos en España?…
Claro, muchos de ellos son amigos o colegas cercanos… es un círculo relativamente pequeño, a veces es un poco triste ver que siempre somos los mismos viendo las cosas que se hacen… a mi me parece que aquí hay gente muy potente creando, es una pena que la situación político-económica sea tan precaria y cueste tanto trabajar en condiciones y darle visibilidad…
¿Qué función crees que ha de tener hoy la creación contemporánea para la sociedad en la que vivimos?…
Sinceramente siempre dudo mucho de la utilidad de lo que hacemos… yo te puedo hablar de lo que me aporta a mi, y en ese sentido cada vez me interesa más la práctica, el proceso de construcción, que la exhibición, tanto como actor/creador como espectador… lo del «espacio de encuentro» y «generar comunidad» que ahora está tan de moda en el discurso, a mi me tira un poco para atrás… no me siento muy cómodo en los grupos… yo necesito hacer, elaborar algo, es mi manera de reflexionar sobre mi realidad y lo que me envuelve, es un juego que me divierte, y es una vía de escape… así consigo ver menos la tele, que me engancha mucho, sobre todo los deportes y la telebasura…
¿Qué te motiva o inspira para realizar proyectos que mostrar en vivo?…
Pues como digo es una necesidad vital, en varios sentidos… por un lado es una búsqueda de respuestas, y por otro una búsqueda de ingresos, que en el super se emperran en hacerme pagar la comida…
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro para la escena alternativa?…
¿La del 18 al 21? joder, ya casi había olvidado que hace poco estaba al 16… es fuerte como te la van colando… evidentemente afecta, pero claro al ser porcentajes afecta más a los que más dinero mueven… nuestras cantidades eran ridículas, así que ahora el 21% de 0 = 0.
¿Qué obra de teatro, danza o performance has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Acabo de ver una instalación, «Adyton», de un escultor muy joven, Carlos Valverde, que me ha sorprendido mucho. Plantea el espacio de una manera que acaba convirtiéndote en actor de la propuesta, dejándote una sensación de experiencia viva, performativa muy potente… era como jugar al Lara Croft, y reflexionar al mismo tiempo sobre la idea de obra, de expectativas, del papel del espectador… no sé, igual he flipado solo, pero me ha parecido muy inteligente y muy irónica…
¿Cómo ves la creación contemporánea en el lugar donde trabajas?…
En cataluña hemos pasado una época en que las instituciones dentro de sus limitaciones (económicas e intelectuales) apoyaban bastante, y eso parece que se ha terminado, sin embargo sigue habiendo gente con ganas, buenas ideas y capacidad de sacrificio, así que surgen nuevas iniciativas, aunque también hay gente que se está bajando del carro, agotada…
¿Alguna idea para seguir creando en tiempos de crisis?…
El streaming! en el 2010 hice una pieza, «felicidad.es», que usaba el skype como medio escénico: el público estaba en el teatro y yo actuaba desde casa… así que te ahorrabas costes de hotel, viajes, etc…jajaj ahora hay muchas iniciativas como tvtron de teatron o playdramaturgia que promueven el arte escénico en la red…
¿Proyectos?…
Pues me gustaría incluir en la instalacion, Hekinah Degul, en la escena del autocine, una superproducción de Hollywood, «Mi Gran Obra 2 (un proyecto aún más ambicioso)»… ya estoy comprando dinosaurios de plástico en el chino…
Paz Santa Cecilia: «Hay que apoyar a los artistas para que sigan inspirándonos y creando»
¿Balance de la anterior edición?…
La pasada edición dimos el paso de ciclo a festival consiguiendo una entidad nueva y estrenamos nombre, IDEM. Los contenidos se ampliaron al ámbito de la inclusión social así como las disciplinas artísticas que participan; todo ello contribuyó a consolidar el festival a nivel nacional e internacional, permitiendo al mismo tiempo mantener el público de las pasadas ediciones y ganar nuevos espectadores. La ocupación en 2013 fue del 76%.
Háblanos de la programación y las razones de la selección de propuestas de este año…
Este año el Festival IDEM ofrece de nuevo la posibilidad de asistir a la representación de espectáculos muy diversos que, al mismo tiempo, se complementan entre sí. Esta edición comienza con propuestas internacionales: Rayahzone, espectáculo de danza acompañado en directo por cantantes sufíes tunecinos, y la película holandesa Blind Fortuin.
La segunda semana se presentan tres trabajos que giran en torno a la mujer española entre 70 y 80 años. Empezaremos con el espectáculo-taller Las muchas, dirigido por la coreógrafa Mariantonia Oliver en el que participan 7 mujeres de esta edad y con las cuales se presentará el espectáculo después de una semana de taller. En torno a esta generación de mujeres orbita también la propuesta de Pablo Fidalgo, O estado salvaxe, España 1939 , en la que da voz a su abuela (única actriz en escena).
Para terminar, la última semana podremos disfrutar con creaciones de danza y teatro que nos hablan de integración social, como Inocente y Synergy o de género, como en Las niñas no deberían jugar al fútbol, de la dramaturga Marta Buchaca. Un concierto de música de Guinea Conakry.
¿Habéis hecho alguna estrategia para acercar público al IDEM de este año?…
En esta edición se ha reforzado mucho la comunicación a través de los medios y las redes sociales. A esto hay que añadir, como te decía, que el Festival tiene ya una trayectoria de diez años (cuando comenzó el Ciclo de Artes Escénicas y Discapacidad) y durante este tiempo ha ido forjando un público que acude fiel a cada una de las ediciones y que aumenta cada año.
¿Qué función crees que ha de tener un festival como IDEM en la cartelera de nuestra ciudad?…
El festival IDEM, como cualquier otro contexto artístico, debe facilitar la conexión artista-espectador, ofrecer experiencias que nos ayuden conectar con lo que somos, a conocer al otro…
¿Ha afectado mucho la subida del I.V.A. y los recortes al teatro para la edición del este año?…
Naturalmente que ha afectado. El presupuesto no ha subido desde 2011, por tanto, tenemos un 21% menos que en 2011 y los costes del festival suben cada año…En 2014, por suerte, hemos contado con una ayuda de Fundación ONCE que nos ha permitido invitar a más artistas.
Fuera del Festival…¿Qué obra de teatro, danza o performance has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Últimamente nada..La verdad es que, desde que ha empezado la temporada, no he podido aún asistir a otros espectáculos que los del IDEM.
¿Alguna idea para seguir creando en tiempos de crisis?…
Lo importante es que sigamos inventando, teniendo ideas y que la crisis no se refleje en este sentido. Apoyar a los artistas para que sigan inspirándonos y creando.
¿Proyectos?…
Mi próximo proyecto es el estreno el próximo 4 de octubre de A-creedores, basado en el texto de Strindberg y dirigida por Claudia Faci en el Festival Temporada Alta de Girona. En escena estarán Fernando Orazi, Pablo Messiez y Claudia Faci. Después comenzaremos la gira.
Daniel Bianco nos habla sobre su larga trayectoria en el mundo del diseño escenográfico
ómo fueron tus inicios en el diseño escenográfico?…
Desde muy pequeño mi familia me llevo al Teatro, mi padre era pintor y mi madre maestra de artes. El Teatro era una de mis mejores salidas, cuando comencé a estudiar Bellas Artes directamente me inscribí en la especialidad de Escenografia, quizás en ese momento no tenia muy claro que era realmente lo que hacia un escenografo pero en muy poco tiempo descubrí que es era mi camino.
¿Lo has compatibilizado con otros trabajos?…
En mi época de estudiante trabaje en la docencia para poder costearme los estudios y en mi último año de carrera compatibilice Bellas Artes con el trabajo de realizador de escenografia en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
Que he tenido la suerte de vivir una muy buena época del Teatro, que pude caminar al lado de grandes del teatro, que he trabajado de lo que he querido y que todavía tengo mucho camino por delante.
¿Cómo surgió tu participación en Las bodas de Fígaro?…
Me convoco Emilio Sagi , con quien colaboro desde hace mucho tiempo de una manera muy productiva.
¿Qué has querido proponer desde el espacio?…
El día que Emilio me propuso colaborar con el en Bodas de Fígaro me dijo algunas cosas muy concretas: quiero que el jardín de VERDAD huela a Jazmín, que los cambios de decorados del 1 y 2 acto y del 3 al 4 acto sean mágicos, veloces…desde el primer momento me dijo que quería que viéramos de verdad Sevilla.
¿Cómo te surgieron las ideas para este proyecto?…
Solo he servido al texto y a la música.
¿Cuánto margen tuviste para crear durante el proceso?…
Dentro de un clima sevillano, con el sol en el patio…y he intentado en todos los actos jugar con dos planos muy diferenciados. En el segundo plano esta el patio, o esta el jardín.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
En el ultimo año, participe en I PURITANI una producción que me ha encantado hacer, muy romántica, participe en Carmen en la Ópera de Roma, EL JUEZ en el Teatro Arriaga con José carreras, ATTILA y algunas mas que no recuerdo ahora.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Mis próximos proyectos mas próximos son TANCREDI en Lausanne , la próxima semana viajamos a presentar la maqueta, IL TURCOI IN ITALIA , LADY BE GOOD Y LUNA DEL MIEL EN EL CAIRO en el Teatro de la Zarzuela y una versión en Comedia Musical de LA VIUDA ALEGRE.
¿Cómo afecta la subida del IVA y los recortes para los proyectos escénicos?…
EL IVA afecta de una manera desastrosa en la CULTURA, los gobernantes no se si sabrán el daño que están haciendo. Ya decía Federico García Lorca: «El TEATRO es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equivocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre».
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Un montaje que me encanto recientemente, fue en Las Vegas una producción del Circo del Sol de LOVE. Me emociono, me sorprendió en cada movimiento porque nada era imaginable, todo era una sorpresa llena de emoción. Lo recomiendo incluso por youtube .
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
Seguir creyendo en lo que uno hace, darle una vuelta de tuerca más a las ideas y no alejarse de la realidad.
Guillermo Ortega: «Necesito comprender qué quieren los personajes en cada momento»
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Empecé en el colegio, enseguida me metí en un grupo aficcionado, luego escuelas de interpretación, la RESAD… He hecho de todo, desde poner focos a montar escenografía, producción, conducir furgonetas, llevar la luz, el sonido, cargar, descargar, dirigir, escribir…
¿Qué es el teatro para ti?…
Un arte, una emoción, juego, pasión. La definición del maestro: «La representación del alma humana a través de una forma artística bella» Stanislavsky.
¿Por qué haces teatro?…
Porque me gusta, es un acto de amor compartido entre todos, incluidos los espectadores.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
Estoy empezando…
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
Muchas, pero me quedo con una: Recordarnos lo iguales que somos todos en el fondo.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
En el plano de la actuación he estado con Love Room. Y en cuanto a la escritura, me he lanzado a componer algunas piezas breves. Una de ellas se montará como microteatro («La funcionaria y el cerdito»).
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Estoy ensayando una obra de Antonio Prieto, «El ministro», que se estrenará en Madrid a finales de Septiembre.
¿Cómo surgió “Love room”?…
Tirso Calero, el autor, que es guionista y director de cine, decidió lanzarse al teatro a montar este texto suyo. Como nos conocíamos de haber colaborado antes, me llamó. En un principio yo no pude, así que se estrenó con un actor por cierto estupendo, Jorge Monje, pero…cosas de la vida: Jorge no pudo compaginarlo con otra propuesta que tenía y Tirso me volvió a llamar, y ahí ya estaba yo libre. Como lo estoy disfrutando…
¿Cuál es tu método de trabajo?¿Cómo creas tus personajes?…
Necesito comprender que quieren los personajes en cada momento, que quieren con respecto a los demás personajes de la obra. De ahí surge todo: el deseo mueve a la mente a pensar y al cuerpo a hacer, y de esta acción surge la emoción.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Si ya antes era complicado…Está restando muchísimo dinero que se traduce en propuestas con muy pocos personajes, escenografías extremadamente sencillas, casi ausencia de textos clásicos (Que suelen requerir muchos actores…) Y eso en el mejor de los casos, cuando no hay que renunciar a la creación…porque hay que comer.
¿Qué obra te ha interesado y por qué?…
Me han enamorado dos obras que vi de Pablo Messiez: «Muda» y «Los ojos». Mostraban una intimidad, una crudeza tremenda y a la vez una poética bellísima. Emocionantes.
¿Proyectos?…
Estrenar «El ministro» y seguir escribiendo, quiero levantar mis propios proyectos, que ya va siendo hora.
«Sé de un lugar…» de Iván Morales se repone en Cuarta Pared
Aquí os dejamos la entrada que escribimos acerca de esta obra y una entrevista a su director Ivan Morales
Sé de un lugar en Cuarta Pared
La experiencia de crecer es dolorosa. De niño, uno mira alrededor y hacia arriba y no entiende la mitad de las cosas que ve, todo tiene un tamaño y textura difícil de comprender. El tiempo va poniendo las cosas en su sitio o no. Cuando llegamos a la edad adulta y hay que coger las riendas de la propia vida, uno no sabe bien que coche de caballos está dirigiendo ni a dónde le llevan. En algún momento necesitamos bajarnos de la noria a la que nos subieron en este parque de atracciones enloquecido en el que vivimos, amamos y morimos. Porque al final, casi todo se reduce a eso, a saber o no amar. A veces uno cree tener certezas y solo tiene incertidumbres. Y así van pasando los días, los años…la vida. De todo esto se habla en Sé de un lugar, la obra que ha escrito y dirigido Iván Morales. Y los dos actores, entre el público, con cercanía y complicidad, consiguen que la distancia entre realidad y ficción se rompa para que veamos un poco más allá, tal vez…la luz al fondo del túnel.
Adolfo Simón
Iván Morales nos habla de su trayectoria en la escena
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la dirección y la escritura?
Mi debut en el teatro fue, con doce años, haciendo Caricies de Sergi Belbel en el Teatre Romea. Desde entonces he ido trabajando como actor en proyectos teatrales de diversa índole, con directores como Marc Martínez, Carme Portacelli, Alicia Gorina, Francesc Nel.lo, Nao Albet & Marcel Borras…
“Sé de un lugar” es la primera obra que escribí y dirigí, aunque llevaba casi veinte años haciendo teatro como actor y escribiendo guiones de largos (“Mi dulce”, “El truco del manco”) y dirigiendo cortometrajes la escritura teatral me infundía demasiado respeto y tardé mucho en atreverme. Una vez levantamos la companyia Prisamata los miembros nos ponemos manos a la obra y nos encargamos de casi todo, así que tocamos todos los palos de la producción teatral, desde construir la escenografía(cuando hay) hasta hacer de director de promoción.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria?…
Como actor he hecho de todo, la verdad, desde doblaje hasta animaciones publicitarias, he rodado con actores de Oscar en producciones internacionales y he hecho teatro alternativo, como mucha gente, vaya. Así que he podido aprender en todo tipo de escenarios, eso me ha ayudado a saber qué me gusta y qué no por experiencia y no por teoría. Además, desde muy joven he participado en fanzines, radios libres, cultura alternativa, vaya, y ahí he cogido callo en eso de hacer uno mismo las cosas sin pedir mucha ayuda a instituciones, y teniendo claro que la cultura no es sólo un pasatiempo cómodo, sino que hay que tener la idea, por muy naïf que sea, de que estás intentando cambiar las cosas. Ese es el punto de partida a la hora de enfrentarme a proyectos propios con Prisamata, aplicar todo lo aprendido desde esa ética de curro y buscar la máxima libertad posible para hacer el trabajo que queremos hacer. Nos ha tocado vivir esta época de crisis económica o estafa social, como prefieras llamarlo, y hemos decidido usar todos esos problemas a nuestro favor. Hemos tenido suerte con que algunos de nuestros espectáculos han tenido una buena respuesta de público y crítica, y eso nos ha dado más impulso para poner en práctica nuestras quimeras. Tan solo hemos levantado tres espectáculos largos, siento que estamos aún en pañales, pero lo mejor de nuestra ignorancia es que nos ha llevado a hacer realidad proyectos y a poner en práctica ideas que, mirando atrás, sobre el papel, parecen imposibles, quijotescas. Hemos trabajado muchísimo estos tres últimos años, hasta la extenuación: Tres obras de teatro, varios cortometrajes, varias piezas teatrales cortas, giras por Catalunya, España, América… Ahora toca trabajar desde un poco más de serenidad, pero el músculo que hemos cogido nos hace sentir fuertes como para enfrentarnos a nuevas quijotadas. Tengo la sensación de que no hemos hecho aún nada de lo que somos capaces, de que hasta hoy todo ha sido un esbozo, un ensayo. Me huelo que ahora viene lo bueno.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?…
Los proyectos surgen, primero, de la necesidad. Nudos, dolores, frustraciones, apegos, euforias. De las ganas de compartir, con el equipo, con el público. De las ganas de romper con ideas demasiado confortables. De enamoramientos, con personas, con ideas. De la ebriedad. De la soledad. Del deseo. Me gusta el teatro porque obliga a compartir y a vivir el presente. En escena todo parece posible. El teatro parece una posibilidad de salvación, hay que aprovecharla. Parece un buen lugar donde romper las cadenas, las que nos ponemos y las que nos ponen. A partir de ahí, desde esa raíz, todo vale y debe valer. Si no nos sorprendemos y nos imponemos retos imposibles no tiene sentido empezar nada.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
Este último año hemos estado moviendo “Sé de un lugar”. Soy director, regidor, promotor y lo que haga falta, así que eso chupa mucho tiempo. También hemos estrenado y movido “Jo mai” (www.jo-mai.com). Hemos rodado varios videos relacionados con ambos proyectos(cortos, videoclips, fotonovelas, se pueden ver en nuestra web: ciaprisamata.com), ya que intentamos darle vida a nuestros proyectos más allá de la propia obra. He escrito unas cuantas cosas que no voy a levantar aún. Y hemos empezado a ensayar el nuevo espectáculo, que no pensamos estrenar hasta de aquí un año.
Háblanos del estreno en Cuarta Pared …¿Cómo surgió este proyecto?… ¿Cómo ha sido el proceso?…
“Sé de un lugar” es una obra que empezamos a hacer para amigos y conocidos en el bar de La Caldera hace unos años, y que desde entonces no ha parado de caminar y de hacernos crecer. Es algo que empezó como un acto de amor y que nos lo devuelve cada día con creces. No dejamos de ensayar, de rascar, de descubrir nuevas capas. Llevamos tres años así y parece que no tiene fin. Es una sensación rarísima, algo tan efímero como una función teatral, que se convierte en un eterno retorno que nunca es igual, que siempre va más lejos y que nos pide un compromiso y un mimo extenuante. La hemos representado en todo tipo de teatros de todas las maneras posibles. Sí, nos han dado premios y nos ganamos la vida con ella, pero sobre todo nos ha cambiado la vida y cada día nos enseña un poco más. Estamos enganchados a esta obra, somos un poco yonkis.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Estamos preparando una nueva obra con la compañía, la primera vez que hacemos un texto ajeno. No queremos decir mucho aún, pero vamos soltando pistas en este blog: http://novaaventuraprisamata.blogspot . También me han encargado un texto para el año que viene y estoy en ello ahora mismo, escribiendo y dándole forma al croquis aún. Todo está muy en paños menores aún. Mientras tanto, seguimos dándole vida a “Sé de un lugar” y “Jo mai”, somos una compañía de bolos, y las obras son muy delicadas y piden mucho cuidado y presencia mientras siguen vivas.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Obviamente, los recortes, el IVA… son una jodienda, un ataque más de los muchos que recibe el 90% de la ciudadanía. Como en muchos otros, cada dia es más difícil sostenerse en este oficio. Y está claro que la tendencia neoliberal de que las cosas valen el beneficio económico que producen está ganando cada vez más terreno y eso es muy peligroso. Sobre todo si nos lo Acabamos creyendo. Hacer teatro ahora, aquí, no es solamente el reto de crear algo que valga la pena y sea lo más útil y genuino posible, además hay que inventar fórmulas para hacerlo sostenible en un entorno que lo pone todo en contra, y ganarse el respeto de un público que a veces no acaba de confiar en nosotros. Tenemos la responsabilidad de hacer cierta pedagogía, en ese sentido, y de mantenernos a la altura de los acontecimientos para demostrar con nuestro trabajo que somos parte de la solución y no del problema.
¿Cómo es la realidad teatral ahora en Barcelona?…
En Barcelona están pasando cosas muy interesantes a nivel teatral. Cuando estrenamos “Sé de un lugar” éramos unos pocos locos los que hacíamos teatro en compañía sin un duro y pasábamos de los circuitos convencionales y de los peajes aparentemente obligatorios. En los tres años que han pasado desde entonces el paisaje escénico ha dado un vuelco. Por un lado parece que la tendencia dominante de los “nuevos dramaturgos” es un ciclo que está terminando y está dando paso a un resurgir de las compañías, entre otras Muchas razones porque es mucho más fácil, tal y como está el patio, levantar un proyecto desde el colectivo que desde lo individual. Para mi eso es muy positivo, porque poner el foco de la creación teatral en un rol en singular (sea el dramaturgo como el actor o el director) no creo que nos ayudara mucho, para empezar porque no es Realmente honesto con la naturaleza de la creación teatral. La gente se está organizando y el virus de hacer teatro en espacios no convencionales, de compartir las responsabilidades entre todos y de hacer de la experiencia teatral algo menos institucional se ha extendido muy rápidamente en un tiempo record. Eso es maravillloso, teniendo en cuenta la tradición catalana de compañías teatrales que parecíamos haber olvidado. Está en nuestra raíz. A ver qué resulta de todo esto. Creo que aún tenemos todos que entender Realmente que significa hacer “teatro de crisis” y no limitarnos a hacer lo mismo sin dinero: Plantearnos desde la base los procesos creativos y de producción y encontrar un teatro propio, necesario al momento que vivimos. En la parte de lo mejorable, creo que en Catalunya aún arrastramos, los jóvenes también, la idea de que el teatro debe de ser un lugar confortable, que nos complazca(incluso si toca temas políticos o sociales); seguimos pidiéndole a la experiencia teatral que nos permita salir de la sala satisfechos con el mundo, con la idea de que nosotros, al menos, somos de los que estamos “bien”. Por lo que veo estos días en Madrid hay una tendencia más marcada entre compañías jóvenes a hacer un teatro más comprometido con remover el aquí y ahora a riesgo de molestar. En Catalunya siento que nos falta romper aún unos cuantos prejuicios al respecto.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Me ha gustado mucho “La pols” de la Arcàdia, escrita y dirigida por Llatzer Garcia. He leído dos tebeos recientemente que me han puesto las pilas como escritor: “No os indigneis tanto” de Manel Fontdevila y “Dream team” de Mario Torrecillas y Laperla. Aquí en Madrid en cuanto tenga un momento voy loco por ver “Perdidos en Nunca Jamás” y “La cena del Rey Baltasar”.
¿Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis?…
No tengo ninguna sugerencia para crear en tiempos de crisis, y si la tuviera desconfiaría de quien me hiciera caso.
Daniel Albaladejo: El teatro forma parte del tejido social y cultural de un país
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?
Mis inicios en el teatro fueron más casuales que vocacionales. Frecuentaba ambientes culturales en el lugar de donde soy, Murcia, me ofrecieron un papelito en una representación de “Lisístrata” en el Festival de Teatro, Música y Danza de San Javier en verano del 90 y tras la experiencia abandoné la carrera de Biología, que era lo que estudiaba y me matriculé en la Esad de Murcia. Me atrapó el “veneno” del Teatro.
¿Por qué haces teatro?
Para volar. Por necesidad de libertad. Para no estar atado. Para soñar y hacer soñar. Para morir y resucitar.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria en la interpretación?
Echando la vista atrás y evaluando mi trayectoria, de momento, estoy muy satisfecho, tanto por la cantidad como por la calidad de los trabajos realizados. Esto es una larga carrera de fondo y de aprendizaje tanto personal como profesional.
¿Qué sentido ha de tener el teatro para la sociedad en la que vivimos?
El teatro forma parte del tejido social y cultural de un país. Es una seña de identidad de lo que somos como ciudadanos y como seres humanos. Es un arte donde descubrimos nuestros aciertos y nuestras miserias. Nos hace reflexionar sobre lo que queremos como sociedad, hacia donde vamos y de donde venimos. Es ocio, es cultura y es la identidad de un pueblo.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?
Surge de querer contar un historia. De profundizar en ella y sacar la lectura más comprometida que podamos. Eduardo Vasco y su compañía Noviembre nos ofrece la posibilidad de formar parte de un grupo comprometido con una idea de compañía a la antigua usanza, crear un repertorio donde cada miembro aporta lo mejor a los personajes, independientemente del papel que desempeñe. Esta idea de compañía es la que me anima a participar en los proyectos que surgen y nos propone Eduardo.
¿Cómo surgió tu participación en Otelo?. Háblanos de este proyecto y tu trabajo en él.
Una vez terminado el proyecto anterior ,“Noche de Reyes”, Eduardo me contó la posibilidad de montar “Otelo”. Disponía del elenco apropiado y capacitado para hacerlo, y no lo dudé mucho. Era una oportunidad única de representar a uno de los grandes personajes del teatro y además con una versión magnífica de Yolanda Pallín. No se podía pedir más.
El trabajo se dividió en dos partes. Una primera durante el verano, donde investigamos sobre el texto, los personajes, sus relaciones y donde bocetamos una primera idea de espectáculo y otra segunda, en otoño, donde se le dio forma a todo ese boceto y se erigió la estructura de espectáculo que se puede ver actualmente. En esta parte se integraron los elementos de vestuario, Lorenzo Caprile, escenografía, Carolina González e iluminación, Miguel Ángel Camacho.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?
En este último año he tenido la suerte de participar en “Ay, Carmela” con dirección de José Bornás y con Elisa Matilla como compañera de reparto y en “La Lengua en Pedazos” con dirección de Juan Mayorga y con Clara Sanchis, con la que actualmente seguimos de gira.
¿Qué proyectos tienes entre manos?
Pues de momento continuo con “Otelo” y “La Lengua en Pedazos” y próximamente iniciaremos los preparativos para ensayar en Diciembre “El Mercader de Venecia” con dirección de Eduardo Vasco en Noviembre Teatro.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Evidentemente se está haciendo muy cuesta arriba poder desarrollar proyectos teatrales en estas condiciones. En ese concepto de compañía que te comentaba anteriormente es muy difícil asumir ciertos costes ya que hablamos de repartos extensos, diez u once actores, más técnicos en gira y unidad de producción. Pero aún así es una idea que tenemos y la llevaremos hasta las últimas consecuencias. Creemos en esta forma de hacer teatro. Sería necesario una reflexión por parte del Gobierno en cuanto a una rectificación del IVA cultural. El 21% de cero es cero. Y podría pasar.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?.
Me sorprendió y me encanto “Los 4 de Düsseldorf” de José Padilla y dirigido por él mismo en la tristemente cerrada (hablando de los estragos del IVA cultural) sala “El Sol de York”. Un espectáculo diferente, fresco, brillantemente interpretado y dirigido y con un mensaje clarificador el “sincerismo”. Que pasaría si todos decimos lo que pensamos de verdad. Me encantó.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?.
Paciencia hermano que de todo se sale. Seguir apostando por espectáculos que queremos contar y enamorar al público con ello. Sin público, esto del Teatro, no sería nada.
Amparo Larrañaga: Lo mío ha sido una carrera de fondo
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…¿Realizaste otras facetas además de la actuación?…
Empecé con 15 años en el teatro de La Villa de Madrid. Con una función que se llamaba «Solos en esta tierra» de Manuel Alonso Alcalde. Hacía el personaje de la novia muerta de un soldado. La verdad es que yo me lo pasé en grande. Pero también entendí que tenía que prepararme si quería hacerlo bien. No sabía que hacer con las manos y me pusieron una sombrilla para que no las moviera tanto. Teniendo en cuenta que era un fantasma que se le aparecía a su novio en las trincheras, quedaba un poco absurdo. Entonces empecé a estudiar en la escuela de Don José Franco, maestro de maestros. Él me enseñó muchas cosas, entre otras, incluso a recitar el verso. Y desde entonces, no me he dedicado a otra cosa que a esta profesión. Antes estaba en el colegio estudiando. Era muy jovencita.
¿Qué es el teatro para ti?…¿Por qué haces teatro?…
Cuando tenía 18 años, presentaba un programa que se llamaba Aplauso. Lo dejé a los dos meses para irme de gira con una obra. Ya entonces entendí que sentía pasión por el teatro. Es mi droga. Salir cada día al escenario es para mi un reto, me emociono en los saludos cuando miro las caras de la gente. Se me quitan los dolores físicos y emocionales. El ejemplo para mi más claro es el de Hermanas. Empecé a ensayar esta obra al mes de morir mi padre. Era una función que hablaba de eso. Arrancaba con el funeral del padre de las tres hermanas de la obra. En un principio no sabía como iba a poder tirar. Pero resultó que el teatro convirtió esa experiencia vital tan dolorosa en una de las más hermosas de mi vida. Me sirvió de terapia, de desahogo, de homenaje. Fue sorprendente y único. Por todas esas cosas amo lo que hago.
¿Qué balance harías sobre tu larga trayectoria?…
Lo mío ha sido una carrera de fondo. Empecé con 15 años y a mis 51 puedo decir que no he dejado de trabajar nunca. He hecho de todo, aunque la mayor parte de mi vida profesional la he dedicado al teatro. Y estoy muy satisfecha. Y con la empresa teatral que tengo con mis hermanos, me puedo permitir una independencia muy grande. No se puede pedir más.
¿Qué diferencia hay para ti del teatro que se hacía en tus principios al que se hace hoy en día?…
Bueno. Son innumerables las diferencias. Antes los actores de teatro eran famosos por eso. Por hacer teatro. Hoy en día es distinto. Si no haces televisión, tu carrera es mucho más complicada. Ahora hay menos aficionados al teatro. Quiero decir, de los que van a todo, no una vez al año. Se demandan más comedias y las obras con descanso y dos actos, ya apenas se escriben. Dependemos mucho de las redes sociales y el boca a boca es muy rápido gracias a eso. También hay un relevo generacional importante en el espectador y en el público. Antes tenías que tener una madurez para ser la primera actriz de una compañía. Mientras tanto, eras la Dama Joven. Por eso las primeras actrices interpretaban personajes que tenían mucha menos edad que ellas. Y con los chicos igual: primer actor o galán joven… Ahora eso es muy distinto. Y las giras eran mucho más duras por los transportes y las carreteras. Ufff… Eran durísimas. En fin… Cosas han mejorado, cosas han empeorado. Sin duda. Pero ahí seguimos a pesar de todo.
¿Qué función crees que ha de tener el teatro para la sociedad de hoy?…
El teatro es un bien social. Y así debe ser visto. Da igual que sea un medio para expresar ideas de cualquier tipo, o como entretenimiento o como una expresión de arte. Es un género literario convertido en espectáculo. Alguien dijo que cualquier sociedad, por más desarrollada y autónoma que sea, necesita del arte y la cultura para prevalecer y sobresalir sobre las demás. Cuando hablamos de teatro hablamos también de creatividad, de valores sociales y de factores muy importantes como la sensibilidad y la expresión artística.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…Háblanos de ellos…
En febrero de 2014 terminé Hermanas y en abril estrené El Nombre. Teniendo en cuenta que afortunadamente está siendo una obra con mucho éxito, no podré participar en otro proyecto hasta el 2016. Imposible compaginarlo con nada de televisión u otra cosa. También hay que dejar horas para descansar y vivir fuera de los escenarios y del trabajo.
¿Cómo surgió “El nombre”?…
El Nombre es una obra que se había interpretado en muchos países con mucho éxito. La versión de la obra en Cataluña la hizo Jordi Galcerán, con el que tenemos una gran relación. Y los dueños de los derechos pertenecían a otra empresa privada como la nuestra: nuestros amigos de Focus con los que ya nos habíamos asociado para hacer Hermanas. Hacía dos años que ya había pasado por la cabeza de mi hermano Pedro, que es el productor de nuestras obras, hacerla en Madrid. Pero ha sido ahora el momento oportuno de hacerla para nosotros. Y ahí estamos. De momento en Madrid hasta noviembre y luego de gira por toda España.
¿Cuál es tu método de trabajo?¿Cómo creas tus personajes?…
No tengo ningún método personal. Leo la obra y si me gusta y me lanzo a hacerla, me la aprendo rápido para poder olvidarme del texto y empezar a crear el personaje con el director y los actores. Sin más. A veces con más acierto, a veces con menos.. pero no trabajo sola nunca. Siempre de acuerdo con el autor (o versionador si la obra es extranjera) con el director y con mis compañeros. Es un trabajo de equipo.
¿Hay algún proyecto que nunca pudiste realizar y te gustaría?…
No. No tengo ninguna espina clavada respecto a eso. De momento…
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
La subida del I.V.A nos a convertido en una profesión con un 73% de paro. Y eso sin contar técnicos, transportistas, etc… Ha destruido a la empresa privada sin tener en cuenta que de atacada, el teatro tiene ya un 40% de impuestos: 21% de I.V.A, 10% de autores y 10% de venta por internet. Negocio de riesgo además. Estamos pasándolo muy mal. Pero esto es muy largo de contar. Merece una entrevista solo para hablar de esto. Es muy injusto.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Haciendo teatro, me resulta casi imposible acudir a ver ningún espectáculo. Así que tengo que priorizar con los de mi familia y amigos. Los últimos: Los hijos de Kennedy, me encantó. La había hecho mi madre en los 70 y me acordaba de muchas cosas!. El Crédito: la maestría de dos actores geniales y de un autor magnífico. Locos por el té: adoro ver a mi madre en un escenario. Y casi muero de la risa. Verónica: una obra de miedo! Diferente, distinta. El viaje a ninguna parte: otra obra con la dirección de Carol López y con mi Amparo Fernández interpretándola. Me encantó. Post Coitum: con la impecable dirección de mi amigo y compañero Antonio Molero. Dos actores más naturales imposible y el placer de sentarte en un teatro alternativo: El Teatro del Arte.
Marcos Morau: La cultura debería ser patrimonio fundamental de la sociedad.
¿Cómo surge el proyecto de NIPPON-KOKU para la Compañía Nacional de Danza?…
Nippon-Koku es el resultado de todo proceso de investigación en torno a la idea de poder que lleva a cabo la Compañía Nacional de Danza y desarrolla ideas anteriormente trabajadas con nuevos intereses y nuevas perspectivas, diluyendo la abstracción de la idea con la concreción de lo que sucede en escena.
¿Cómo ha sido el proceso para que los bailarines aportasen ideas en la creación?…
El proceso de implicación de cada uno de los miembros que forman parte tanto de La Veronal como de Nippon-Koku es indispensable para poder llegar a un lugar común.
Ofrecer las herramientas necesarias acerca del lenguaje de movimiento que venimos desarrollando establece un puente con las personalidades de los intérpretes y, siempre de forma personal y única, el lenguaje se personaliza en los cuerpos, se traduce, y las intenciones y las texturas hacen que la pluralidad identificativa sea el caballo de batalla tanto de este como de anteriores trabajos.
¿Cómo ha sido el diálogo creativo con los distintos artistas que han conformado la pieza?…
El equipo habitual de La Veronal se ha desplazado integramente hasta Madrid para que el proceso y el acercamiento a la idea y al modo sea lo más parecido a nuestro trabajo habitual en Barcelona.
Los caminos de forma y contenido siempre avanzan paralelos, por un lado se trabaja el lenguaje del movimiento y por otro lado el apartado argumental y secuencial. Poco a poco ambos caminos se van cruzando sin que casi nadie se de cuenta, ni nosotros. Llega un día donde, como en el montaje audiovisual, las secuencias empiezan a cobrar sentido y empiezan a dotarse de ritmo, de ambientación y la relación de las partes entra en diálogo.
Los elementos colaterales como la música, el vestuario, la iluminación y el espacio dejan de ser colaterales para pasar a ser protagonistas junto a los intérpretes (y no bailarines) y es en esta comunidad donde conviven democraticamente todos los elementos.
No siempre al principio se conocen los grados de relación de las partes implicadas, es algo que se enriquece a medida que se avanza, existiendo siempre la voluntad de dejar abiertas el mayor número de puertas posibles para no quedarnos con la primera idea.
¿Cómo ves la programación de danza en Madrid?…
Pues el hecho de no tener un espacio especializado para la danza contemporánea debilita un poco los tejidos y el desarrollo de nuevos públicos.
¿Qué espectáculo de danza has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Me cuesta enamorarme de los espectaculos de danza que veo, no soy buen espectador porque no dejo de hacerme preguntas y me resulta complicado dejarme llevar. Últimamente encuentro más estimulante otros géneros que no tienen que ver necesariamente con la danza.
He estado recientemente en el Canal viendo a Philippe Decouflé y no he conectado con su trabajo.
¿Qué referentes internacionales tienes en la danza contemporánea?…
Intento que mis referentes no vengan exclusivamente de la danza contemporánea pero me confieso como un gran consumidor de danza.
Siempre destaco a Lloyd Newson y a William Forsythe, actualmente creo que son mis dos máximos referentes y siento un profundo respeto y admiración por su trabajo.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes en cultura?
Ambas medidas contribuyen a debilitar un sector que en España es ya de por sí muy fragil. El punto de vista mercantil con el que se enfoca la cultura es especialmente triste. La cultura debería ser patrimonio fundamental de la sociedad.
¿Proyectos?…
Proximamente vamos a reponer un dúo de nuestro último trabajo Siena para el Scapino Ballet de Rotterdam, crear una pieza corta para Skånes Dansteater de Suecia, seguir de gira con la Veronal y con los ojos puesto en la próxima pieza de larga duración para Carte Blanche en 2015 (Compañía Nacional de Danza de Noruega), un trabajo sobre Edvard Munch, algo que me apetece mucho.
A largo plazo nos gustaría introducirnos en otros géneros. Mi atracción por la Ópera y el Cine me persigue desde hace mucho tiempo y no descarto esa posibilidad, de hecho el próximo año tenemos prevista la realización de una película en Copenhague en colaboración con el Royal Danish Ballet…
Karmele Aranburu: «El arte es libertad»
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Desde los 14 años siempre me llamó mucho la atención el escenario y a los 18 cuando comencé a estudiar interpretación, confirmé que aquello no era un capricho sino una vocación que dura más de treinta años. Estudié en Donostia y Barcelona y posteriormente me vine para Madrid.
¿Por qué haces teatro?…Para mí el teatro, la interpretación, no es simplemente un trabajo, es una manera de entender la vida. Es lo que más me seduce y me hace disfrutar. Poder experimentar emociones, sentimientos y vivencias a través de grandes textos es una de las actividades o sensaciones que más satisfacción me provoca. Me permite adentrarme en ámbitos en los que en mi vida cotidiana no tendría posibilidad. Me fascina el valor de la palabra y poder jugar con ella me divierte, me cautiva, me satisface enormemente. Además me permite conocer gente maravillosa.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria en la interpretación?…
En treinta años de carrera ha habido de todo. He trabajado en muchas obras de teatro(a parte del cine y la televisión) al lado de gente grande de la que he aprendido mucho y con los que he disfrutado. Pero aún me queda mucho por hacer.
¿Qué sentido ha de tener el teatro para la sociedad que vivimos?…
La cultura en general y el teatro en particular son elementos de primera necesidad y como tal han de ser tomados. Puede que para alguno suene un poco exagerado pero no sólo podemos estar ocupados de la pura supervivencia, así siempre seremos seres humanos manipulables, vulnerables, aburridos y empobrecidos. Hay que atender al alma. Como decía Nietzsche: “la vida sin música sería un error” y yo añado: y sin teatro, sin poesía, sin pintura…sin arte en general. El arte es libertad.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?…
De mil maneras diferentes.Pueden ser proyectos propios u ofertas ajenas. En cuanto a proyectos propios últimamente estoy muy comprometida con el teatro clásico del Siglo de Oro, una época de nuestro teatro que me atrae mucho y junto con el director Juan Polanco estamos profundizando mucho en este campo. En los últimos años, entre otros, hemos montado “Los empeños de una casa» de Sor Juan Inés de la Cruz, “La discreta enamorada” y “Los locos de Valencia” de Lope de Vega. Y en cuanto a ofertas pueden surgir o bien por el ofrecimiento de un director o un productor o de una audición, esta fórmula sobre todo en el campo del teatro musical, otra faceta del teatro con lo que disfruto como una loca.
¿Qué te anima a participar en ellos?…Diferentes motivos. Puede ser el personaje, el director, el proyecto en sí y no nos engañemos muchas veces el simple hecho de trabajar. Vivimos de esto y no siempre lo que te ofrecen es eso que tú elegirías pero la necesidad obliga. De todas formas de todas las experiencias artísticas en las que he participado, aun cuando el motivo de embarcarme en ellas fuera meramente económico, he sacado algo positivo.
¿Cómo surgió la propuesta de La Venganza de Don Mendo?…
Conozco a Jesús Castejón, el director de “La Venganza de don Mendo”, desde hace más de veinte años. Y un día hablando con él me contó el proyecto. Me dijo: “como tú eres vasca, ¿qué te parecería hacer de Marquesa de Tarrasa?” Jajaja y así fue. La verdad es que yo hablo catalán y me resulta muy divertido poder hacerlo. Nos lo pasamos genial y la compañía es fantástica. Jesús ha hecho un reparto de lujo; ÁngelRuiz, José Pedro Carrión, Ramón Langa, MaríaJosé Goyanes, Jesús Cabrero, Berta Ojea… y así hasta 27. En los tiempos que corren es un privilegio estar haciendo esta función y además con un gran éxito.
¿En qué proyectos has participado en este último año?…
Como actriz en dos proyectos. “Alquilo” un texto de Álvaro Lizarrondo, dirigido por Didier Otaola junto a Elena González y Rosalía Castro para la sala La puerta de al lado. Un texto trepidante, loco, surrealista con unos personajes muy extremos en donde tuve que hacer una composición muy divertida. Estuvimos un mes y posiblemente lo retomemos más adelante. Por otro lado tomé parte junto a Nieve de Medina en la zarzuela “Catalina” para el Teatro de la Zarzuela, rodeadas de maravillosos cantantes dentro del programa “La trilogía de los Fundadores” dirigida por Álvaro del Amo. Trabajar en el Teatro de la Zarzuela siempre es un placer. Y luego he tomado parte en otros proyectos dentro mi otra gran pasión que es el teatro en verso, como directora de verso en tres montajes diferentes. “Pankreas” de Patxo Telleria con la compañía Tartean de Bilbao. Un texto en verso escrito en euskera, una auténtica joya. “El Mágico Prodigioso” de Calderón con la Cía. Primas de Riesgo. Una compañía compuesta exclusivamente por mujeres dirigida por Karina Garantivá. Y “Al filo de Lope” un montaje creado y dirigido por Juan Polanco. El texto está compuesto por cuatro escenas de otras tantas obras de Lope de Vega con la particularidad de que en cada una de ellas hay una pelea de esgrima.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
En septiembre comienzo a grabar una serie en euskera para ETB, la televisión vasca. Con esto estaré hasta febrero del año que viene. Así que empezando ya a estudiar guiones como una loca.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
De una manera sangrante, salas de teatro que tienen que cerrar, compañías que ya no montan espectáculos, nos vemos obligados a rebajar nuestro salario a la mitad o bien trabajar sin un salario establecido y repartir lo que entra por taquilla… es algo, indignante y tercermundista. Con una clase política que vive de espaldas a la cultura, que no entiende su valor y sobre todo que se niegan a entenderlo estamos en una situación crítica.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado? ¿Por qué?…
«El Buscón» de Quevedo interpretado por Jacobo Dicenta y acompañado por Dulcinea Juárez en la música. Un monólogo magistralmente interpretado por uno de los actores más dúctiles y artísticamente generosos y brillantes del panorama teatral actual.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
De entrada, seguir creando sí o sí, esto no puede parar. El público lo necesita y nosotros lo necesitamos. Hay que agudizar el ingenio, que es algo que ya se está haciendo. Con actores y un buen texto no hacen falta más artificios, espacios desnudos y mucho compromiso para estos tiempos. Hay que desarrollar la generosidad al máximo para poder aunar esfuerzo y energía, cosa que también se está haciendo. Y al mal tiempo buena cara.
Antonio Rojano: «Pienso que los mejores autores apenas se conocen y que los mejores textos siguen estando en el interior de muchos cajones»
¿Cómo surge el proyecto de Ascensión y caída de Mónica Seles?…
El origen de este trabajo está en el encuentro que a comienzos de año tuve con Rocío Marín. Ella me contactó tras haber leído algunas de mis obras y expresó el deseo de trabajar como actriz en uno de mis textos. Pero buscaba un texto singular, para dos actrices y que se pudiera estrenar en un espacio como La Casa de la Portera. Mis textos suelen exceder estos límites, son obras de múltiples espacios y personajes, así que por la seriedad de su propuesta y por las ganas que me transmitió decidí escribir algo expresamente con estas condiciones. Un texto que entonces estaba germinando en mi cabeza.
¿Hiciste algún tipo de búsqueda o documentación sobre el tema antes de empezar a escribir?…
No realicé una búsqueda concreta. El texto es sencillo en cuanto a su concepción. Recoge el espíritu del tiempo en el que vivimos. El goteo constante de informaciones trágicas que está dejando la crisis es un hecho que ya hemos interiorizado todos. Sólo tenía que dejar salir esos discursos, el del rico y el del pobre, los poderosos contra los necesitados…
¿Cómo ha sido el proceso de escritura del texto?¿Ha cambiado tu visión del texto a partir de la lectura hecha en la puesta en escena?…
Yo considero que hay tantos tipos de textos como procesos de escritura. En este caso, ha sido un texto que he enfrentado sabiendo a ciencia cierta cuál era el reparto, el director e incluso el espacio en que sería estrenado. Esto no suele ser lo habitual. Ha sido un texto que recoge parte de mi oficio como autor pero también tiene en cuenta quién encarnará las palabras o los lugares en que serán dichas. Es un texto que me pertenece y a la vez no, porque desde el comienzo tiene en cuenta al otro. Incluso al espectador. Normalmente no suelo trabajar así. Suelo escribir en la soledad de mi escritorio, trabajando en textos y mundos que exceden lo teatral, en muchos casos. Me gusta escribir sin tantos límites, pero también la libertad, a la larga, resulta agotadora. Cuando me enfrenté a este texto venía de escribir una obra muy compleja, llamada La ciudad oscura, y necesitaba airearme. Volver a enfrentarme a los límites del teatro. Enfrentarme a la realidad del escenario y divertirme. El proceso ha estado marcado también por las percepciones del director y las actrices. Tras cada lectura que hacíamos, tras cada ensayo, hemos seguido trabajando en él y cambiándolo a nuestro gusto. Cuando esto pasa, uno descubre que el texto es algo vivo que puede ir cambiando y mutando para mantener su autonomía, más allá del autor. La lectura de Víctor a la hora de dirigir el texto es complementaria al sentido que tiene lo escrito, sumando nuevos significados y matices que yo ni siquiera me había planteado desde la escritura. Esto es lo bello del teatro. Ha sido un proceso muy revelador e interesante.
Opinas como algunos autores que no hay que publicar un texto hasta verlo estrenado…
Pienso que los textos teatrales son organismos vivos y nunca definitivos. El texto mejorará tras una puesta en escena, pero depende mucho también de quién sea el director. Antes y después de ser estrenado será un texto diferente, pero cada puesta en escena, del mismo modo, también lo será. Me gusta tanto publicar antes o después. Un texto teatral leído funciona a un nivel diferente al de una puesta en escena y puede conservar y disfrutar de ciertas «taras» literarias que en cambio no funcionan sobre el escenario.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como autor en teatro?…
El año 2014 está siendo muy positivo. Tras un par de años fuera, he vuelto a Madrid con ganas de enrolarme en varios proyectos a la vez. Algunos de escritura y otros de textos ya escritos que han podido estrenarse. Katiuskas, recientemente, ha podido verse en Fringe14 y es un work-in-progress que está desarrollando Paco Montes con las actrices de su laboratorio de interpretación. Lo que vimos no es más que la punta del iceberg de algo que posiblemente en otoño se muestre definitivamente como un montaje. Ascensión y caída… ha sido un ejercicio de trabajo de compañía y estoy muy contento porque el público está reaccionando muy bien. Creo que la conclusión que saco tras cada estreno es que, sea como sea, cada una de estas experiencias cerca del escenario me harán mejor autor.
¿Cómo ves la autoría teatral en estos momentos en nuestro país?…
Creo, como muchos, que se está viviendo una especie de edad dorada de la escritura. Desde hace unos tres años hay una explosión de creadores y de compañías que, ante la negativa de lo establecido, están desarrollando sus propios trabajos libremente. Esto da una riqueza enorme a «lo que vemos». Aunque no podemos quedarnos sólo ahí, en lo que llega, porque también creo, sinceramente, que lo que llega a los escenarios es, en muchos casos, lo más sencillo. O lo más «estrenable». Adoro leer teatro. Compartir textos con mis compañeros. Pienso que los mejores autores apenas se conocen y que los mejores textos siguen estando en el interior de muchos cajones.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Está afectando y es una pésima noticia. Las entradas de teatro alcanzan un coste enorme. El público desciende. Las compañías trabajan en condiciones precarias y por amor al arte. Hacemos teatro porque es lo que nos gusta, pero si pensamos en la realidad de nuestra profesión y en el abandono de las instituciones, cada día hacer teatro es más difícil. Tal vez eso es lo que desean.
¿Qué sentido ha de tener el teatro hoy?…
El mismo sentido de siempre. Comunicarse y entrar en debate con tu tiempo. El teatro es el lugar para que las cuestiones y dificultades de una época entren en discusión, con la ayuda del público. Para eso lo hacemos. Además, si nos divertimos, mucho mejor. No hay que renunciar al entretenimiento.
Alguna sugerencia para crear en tiempos de crisis…
No pensar. No razonar. Si pensamos con la lógica del burócrata, estamos perdidos. Hay que dejarse arrastrar por el amor a lo que uno hace y por la sinrazón. Hay algo de soñar despiertos, de creernos más de lo que somos, de imaginar que habrá alguien, al menos una persona entre esa audiencia, a la que le emocionará aquello que queremos contar.
¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
La última obra que he visto se llama Refugio. Es una obra muy interesante que juega con los terrores de tres mujeres que se reencuentran años después de la muerte de una amiga. El texto ha partido del imaginario de sus actrices y, además de divertida, guarda un misterio que se irá desvelando lentamente. Estarán hasta final de julio en La puerta estrecha. También me gustaría recordar dos obras que he visto estos últimos meses: Un hombre con gafas de pasta de Jordi Casanovas es un montaje enorme que pervierte los géneros con la maestría ya conocida en su autor. También, un monólogo, Veranillo de un minuto de Leyre Abadía, un viaje emocionante a través de la vida de tres mujeres para no perderse. Creo que ambas volverán tras el mes de agosto.
¿Proyectos?…
Por ahora no se pueden revelar, pero espero que estos montajes que han comenzado su viaje antes del verano sigan teniendo vida después de él. Además, en cuanto a escritura, debo entregar el texto definitivo de Laboratorio de Escritura Teatral de la Fundación SGAE que se llamará Hombres que escriben en habitaciones pequeñas.
Felipe Andrés Santos: Creo que el teatro debe ser una ventana para la reflexión y el descubrimiento
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?
Empecé a los 15 años en los grupos de teatro aficionado de mi ciudad, Alcalá de Henares. Después me interesé por la formación y tras hacer cursos en Metropolis y la Escuela de William Layton, conseguí entrar en la RESAD, hecho fundamental en mi vida profesional pues, además de tener profesores maravillosos como Charo Amador, Ernesto Caballero…, me permitió entrar en contacto con profesionales con los que sigo trabajando en el presente.
…¿Por qué haces teatro?…
Para mí significa tener un lugar en el mundo en el que poder expresarme y en el que poder transformar en cierta medida lo que me rodea.
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria en la interpretación?…
Mi trayectoria, principalmente teatral, está basada en el esfuerzo y en el trabajo del día a día, lo que me hace sentir muy satisfecho. Todo lo conseguido, sea mucho o poco, ha sido cocido a fuego lento, con muchas horas de dedicación y compromiso. He tenido la suerte d trabajar con directores muy experimentados como Juan Pastor, con el que he realizado 6 montajes, y con el que trabajar es un auténtico regalo para cualquier actor, gracias a él mi trabajo en “El fantástico Francis Hardy, curandero” fue reconocido con el Premio Unión de Actores de este años al mejor actor secundario de teatro, o con directores más jóvenes y talentosos como Victor Velasco, que fue compañero de promoción en la Resad y este año me abrió la puerta del CDN para protagonizar el montaje “La corrupción al alcance de todos”.
Mi implicación siempre es total y procuro vivir todos mis trabajos con la mayor ilusión e intento sacar lo mejor de cada experiencia, aunque sea algo comercial y a priori menos interesante, por ejemplo mi primera gran gira teatral fue con ´Frente a frente´ dirigida por Fermín Cabal en la Cía de Pedro Osinga, con él hice en un año más de 400 representaciones, era el típico vodevil y aprendí mucho.
Aunque he participado en varias producciones comerciales más, realmente donde he tenido un desarrollo y una proyección más interesante ha sido, además de los trabajos mencionados anteriormente, con las funciones producidas por mi compañía Críacuervos. Con la comprometida farsa política ´Pacto de Estado´conseguimos titulares en todos los periódicos y llegamos a estrenar en la Sala 2 del Nuevo Teatro Alcalá y con ´Cuando fuimos dos´ permanecimos casi una año de representaciones en el Teatro Infanta Isabel de Madrid y gira, consiguiendo emocionar a mucha gente y en la que mostramos, desde la mayor naturalidad, la vida de una pareja homosexual.
En televisión he intervenido en 14 series con papeles episódicos y he realizados decenas de programas de bromas de cámara oculta. Es un medio que me fascina y en el que espero poder tener un mayor desarrollo.
¿Qué sentido ha de tener el teatro para la sociedad en la que vivimos?..
Creo que el teatro debe ser una ventana para la reflexión y el descubrimiento, un lugar donde reconocernos y, por qué no, también divertirnos.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?…
Principalmente tiene que haber un personaje y una historia que me enganchen, que me motiven, y que tenga posibilidades comerciales, es decir, que pueda interesar al público. No me gusta hacer teatro sólo para los amigos.
Si conecto con lo que se quiere contar me lanzo sin prejuicios.
También es fundamental el equipo que integre el proyecto, hablar un lenguaje común me parece imprescindible para que las cosas fluyan y se produzca el hecho artístico.
¿Cómo surgió la propuesta del Chejov que estáis haciendo en La Guindalera?…Háblanos de este proyecto y tu trabajo en él…
Juan Pastor, con el que ensayé y no pude estrenar hace años ´La petición de mano´ de Chéjov, nos sugirió a María Pastor, José Bustos y a mí rescatar algunas piezas cortas cómicas de Chéjov para hacer un espectáculo fresco y divertido para el verano en Guindalera. Nos encantó la idea y contando con su supervisión y ayuda en la dramaturgia nos lanzamos, queríamos que no fuera un espectáculo convencional, y surgió la idea, partiendo de ´La audición´ del propio Chéjov, de hablar de nuestro mundo, si en las piezas cortas este retrata los deseos y anhelos, la frustación , la soledad, las miserias y defectos del alma, nosotros estableciendo un paralelismo con el momento actual, situamos la acción dentro del proceso de inicio y creación de un espectáculo, de la lucha , renuncias y sacrificios que el creador tiene que soportar en el desamparo y mediocridad reinante. Esto nos permite también jugar al teatro dentro del teatro y el público lo disfruta enormemente.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?..
He protagonizado, CUANDO FUIMOS DOS de Fernando J. López y dirección de Quino Falero en el Teatro Infanta Isabel y gira (montaje del que me siento especialmente orgulloso porque fue de producción propia) y LA CORRUPCIÓN AL ALCANCE DE TODOS de José Ricardo Morales y dirección de Victor Velasco en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero.
También he participado en la Dramatización de ´EL RECONCILIADOR´de Manuel Silvela que con dirección de Juan Pastor se pudo ver en el Teatro Pavón.
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Aunque terminamos con las representaciones esta semana, me gustaría continuar con ´Verano Chéjov´ después de agosto pues estamos obteniendo un éxito tremendo de público y está gustando mucho.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
La subida del IVA está consiguiendo que cualquier montaje superior a 2 personajes sea practicamente inviable, por lo que la oferta teatral se está empobreciendo muchísimo, reduciendo la cartelera de muchos teatros, que hace años contaban con grandes e interesantes producciones, a espectáculos de monologuistas. La mayoría del teatro alternativo se ha visto abocado a una multiprogramación insostenible para las compañías, ya que además de mermar la calidad de las representaciones, hace casi imposible tener una continuidad y un rodaje con el que poder amortizar la inversión, por lo que muchos actores están trabando casi sin cobrar y en condiciones lamentables.
Lugares como la Guindalera que apuestan por la calidad y el rigor, y no por la cantidad y “el todo vale”, deberían estar protegidos.
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
Disfruté enormemente de NOVECENTO en la sala pequeña del Teatro Español. Texto bellísimo interpretado magistralmente por Miguel Rellán y dirigido con una gran precisión y sensibilidad por Raúl Fuertes. Me conmovió y emocionó muchísimo pues me transporte por cada imagen, sentimiento y vivencia del personaje. Un ejemplo de honestidad y rigor.
Igualmente me gustó LA BELLA DE AMHERST en el Teatro Guindalera que con magistral dirección de Juan Pastor me metió de lleno en la vida de la poetisa Emily Dickinson, maravillosamente encarnada por María Pastor.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
Constancia, compromiso y mucha ilusión. Rodearse de gente con los mismos intereses y contar buenas historias.
Mari Paz Sayago: Los profesionales estamos como el hombre orquesta; tocando todos los palos para sobrevivir…
¿Cómo fueron tus inicios en el teatro?…
Empecé a interesarme por el teatro cuando tenía 17 años más o menos, entré en un taller de teatro y hasta la fecha, aquí sigo. Me formé como actriz en el desaparecido Instituto del Teatro de Sevilla, completé mis estudios en París en la escuela de Jacques Lecoq y aunque en seguida comencé a trabajar como actriz, no he dejado de formarme con maestros muy diferentes entre sí; desde el Colombaioni, a David Perry o Andrés Lima…
¿Qué balance harías sobre tu trayectoria en la interpretación?…
Podría decirte que el balance es bueno, positivo y no te mentiría, y también podría contarte que ha sido duro y difícil y tampoco faltaría a la verdad. Depende del día te diría una cosa u otra…
Si te refieres a lo puramente técnico, desde los inicios me interesé por la comedia más que por otra disciplina; esto es debido a que he tenido la suerte de coincidir con grandes maestros payasos y cómicos. A lo largo de mi experiencia profesional se han abierto otras ventanas para explorar otras técnicas y en ello estoy…
¿Qué sentido ha de tener el teatro para la sociedad en la que vivimos?..
Qué pregunta más difícil…el teatro siempre ha acompañado a la sociedad a lo largo de su historia, a veces con más presencia y otras con menos presencia en la vida de la gente. Para mí el teatro es una especie de “conciencia latente”.
Hoy día la realidad es tan brutal, vivimos un tiempo tan convulso y contradictorio, todo pasa tan rápido y a pesar de ello tengo la impresión de andar hacia atrás en el tiempo, de involucionar de manera inevitable…
¿Qué papel puede tener el teatro en esta realidad?…
Creo que quizá pueda recordar la parte más humana de una sociedad que se ha convertido en caníbal para sí misma.
¿Cómo surgen las ideas y los proyectos en los que te embarcas?¿Qué te anima a participar en ellos?…
Cada proyecto es diferente, la chispa que prende el motor de cada espectáculo es distinto. A veces es el equipo que forma parte del proyecto lo que me atrae, otras el proyecto en sí…otras es la necesidad de ganar dinero (aunque en esta profesión los cómicos de la legua somos más obreras que reinas)…
¿Cómo surgió tu participación en El buscón?…Háblanos de este proyecto y tu trabajo en él…
El Teatro Clásico de Sevilla abrió casting para un espectáculo que proyectaba en colaboración con el Centro Andaluz de Artes Escénicas y La Jácara, me llamaron para hacerlo y Alfonso Zurro (autor y director del espectáculo) me escogió para participar en el montaje.
Éste ha sido uno de los proyectos más gustosos en los que he tenido ocasión de participar últimamente. El texto de Zurro es magnífico, es un auténtico placer sumergirse en un texto que tiene vida propia, es como degustar un jamón de pata negra…
Zurro es un director generoso y respetuoso, él tiene muy claro qué es lo que no quiere, y lo que quiere se construye entre su texto y el actor que da vida a ese texto. Me gustaría destacar la producción de este proyecto, que corría a cargo del Teatro Clásico de Sevilla, con Juan Motilla y Noelia Díaz, que hicieron un trabajo extraordinario. Y también la escenografía y el vestuario de Curt Allen, un crack.
Por otro lado están los compañeros de reparto con los que he compartido un proceso muy especial; todos y cada uno de ellos son excelentes actores, de lo mejor que hay en el mercado, entre todos rondamos lo 70 personajes y entre todos hemos creado una maquinaria de relojería para construir un espectáculo trepidante, dando lo mejor que podíamos.
¿En qué proyectos has participado durante el último año?…
En teatro he participado en el espectáculo “Lear” de Abao teatro, que se estrenó en el Festival de Almagro del pasado año, es un espectáculo muy especial, donde he tenido ocasión de dar vida a una de las malvadas hijas del Rey Lear.
En cine formo parte del elenco de “Carmina y Amén” de Paco León, un gustazo.
También he rodado un par de cortos y lo que ha ido surgiendo…
¿Qué proyectos tienes entre manos?…
Estoy en mitad de los ensayos de un espectáculo producido por Histrión teatro ( una de las compañías más interesantes a día de hoy en Andalucía) llamado “Desmontando a Isabel”, sobre Isabel la Católica. Con los estupendos textos de Luis Felipe Blasco y la magnífica dirección de Julio Fraga. Todo ello bien arropado por una música emocionante (de Depipió y Viana), escenografía y demás elementos cuidados hasta el detalle.
Es la primera vez que estoy sola en escena y me impone el hecho, aunque me siento muy bien acompañada por el resto de compañeros del proyecto. Está siendo toda una experiencia, hay mucha ilusión en el equipo y esperamos lograr que esta ilusión se traduzca en calidad para el espectáculo.
¿Cómo crees que están afectando los recortes y el aumento del I.V.A. a los proyectos de teatro?…
Si hace unos años me hubieran contado que un gobierno tomaría una medida de este tipo para la cultura de su país, no lo habría creído. No tiene sentido ni desde el punto de vista práctico (la cultura en España representa casi el 4% del PIB) ni moral, ya que condenas al sector en una época de profunda crisis.
Hay pocos ayuntamientos que se atreven a programar si no eres alguien muy conocido. Prefieren gastarse el presupuesto para cultura de un año entero en un espectáculo o concierto de alguien famoso, antes que hacer la programación con muchos espectáculos de teatro independiente de gente que no conoce ni Perry.
El mercado se ha hundido y lo que nos queda es la imaginación; teatro mínimo, micro-teatro, actuaciones en el salón de casas particulares, pay after-show…lo bueno de esto es que la inventiva se ha disparado, la parte negativa es que este tipo de economía sumergida tiene un futuro incierto, sobre todo para los artistas…
¿Qué montaje que hayas visto últimamente, te ha interesado?¿Por qué?…
De danza he visto un espectáculo llamado “Hora de cierre” de Isabel Vázquez, dirigido por Paloma Díaz que me pareció precioso. Me interesó por el tema que toca; la madurez de una bailarina que ha dedicado su vida a la danza y como a pesar de su experiencia y talento tiene que echarse a un lado. Está contado de manera muy directa y bella.
¿Alguna sugerencia para seguir creando y haciendo teatro en tiempos de crisis?…
Se me da fatal dar consejos, no los tengo ni para mi misma. Creo que cada cual es conocedor en mayor o menor medida del medio en el que se mueve…lo que yo hago es sumergirme en cada proyecto al 100%, no sabría hacerlo de otra manera….pero ya te digo que para cada cual será de una forma diferente…
¿Cómo es la realidad teatral en Sevilla?…
Hace veinte años Sevilla era un hervidero de compañías independientes, nuevas y potentes, que se vieron apoyadas por la administración y que tejieron una red teatral de la que muchos nos hemos nutrido. Hoy en día han desaparecido la mayor parte de los apoyos y con ellos muchas de esas compañías. El problema está en que no se creó un mercado real, con público motivado y acostumbrado al teatro independiente, se han intentado varias estrategias para conseguirlo, pero de momento no hay grandes resultados. De todas maneras, la cultura debe ser apoyada desde las instituciones siempre, somos un sector muy vulnerable y que sin embargo aporta mucho a la sociedad.
En la actualidad, entre la crisis, el IVA y la falta de apoyos, es la imaginación la que nos mueve. Hay muchos buenos profesionales buscándose la vida como pueden. Pero sin un apoyo institucional más fuerte es difícil sostener nuestra industria.
Es cierto que el cine ha encontrado en nuestra ciudad un lugar estupendo para rodar películas en un marco ”incomparable”, con un clima estupendo, con muchos profesionales disponibles para lo que haga falta y muy asequible a nivel económico…
Sin embargo el teatro independiente está machacado en esta ciudad, se han eliminado la mayor parte de las ayudas a nuestro sector, se promueven concursos en los que se busca talentos ocultos entre los aficionados a las artes, mientras se niega el apoyo a los profesionales de la ciudad…
Así que esto es una guerra de guerrillas donde los profesionales estamos como el hombre orquesta; tocando todos los palos para sobrevivir…














































































































































































































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